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Teódulo López Meléndez

Democracia del siglo XXI

El Estado Comunal: La Antiutopía de “La Suprema Felicidad Social”

comuna

 

Por Aura Marina Palermo

En Venezuela, desde el 15 de diciembre de 1999 se vienen creando condiciones desde la vieja estructura del Estado, para la transformación y construcción de un nuevo modelo conocido como Socialismo del Siglo XXI: El Estado Comunal o “Estado de Misiones Socialistas”.

El  Socialismo del Siglo XXI es una izquierda “indefinida” de ideología confusa, es un batido teórico con ingredientes de todos los pensadores del comunismo de los siglos pasados, no podemos encontrarla en un libro para comprender como opera, y debemos armar un rompecabezas donde la ficción supera la realidad, en donde estrategias no convencionales son las que marcan la pauta en esta vieja -pero más vigente que nunca- lucha en la búsqueda de un nuevo orden mundial, porque con la caída del muro de Berlín, el Comunismo no murió, al contrario, inicia su renacer entre las cenizas para expandir el poder del mal por vía electoral e institucional.

El Neocomunismo como también se le conoce, no es un proyecto netamente económico, eso sería quedarse en la punta del iceberg, su fórmula se construye bajo un enfoque sistémico, de allí la articulación del denominado injerto socialista, el cual abarca la política, la ideología, la estética, la transformación cultural, la organización y el sistema legal que lo respalda, es por ello que sustituyen el anterior sistema de valores, este proceso que pudo activarse en pocas semanas, o meses, como sucedió con las sangrientas revoluciones comunistas del siglo XX, en el caso del Socialismo del Siglo XXI se planificó por la vía electoral, siguiendo un modelo de revolución pasiva por etapas, para un plazo de 20 años.

De esta forma no convencional, van destruyendo todo aquello que evoque al modelo anterior porque de lo contrario quedaría expuesto a las inercias o reflujos de las lógicas capitalistas, pero se trata de una construcción es gradual, porque debe ir acompañada de la creación del “Hombre Nuevo Socialista”, lo que requiere transformar la escala de valores de la sociedad, tal como lo describo en mi artículo anterior sobre la sumisión de las voluntades.

Esto no es una abstracción inexistente e inalcanzable, la vienen construyendo día a día en la práctica con cada uno de sus movimientos, mediante el desplazamiento del viejo modelo y de las elites que dominaron el escenario político y económico del país, sin prisa pero sin pausa, porque los objetivos estratégicos a largo plazo, se vienen concretando mediante una suerte de cortoplacismo táctico.

La transición socialista del siglo XXI se fundamenta en un pensamiento estratégico, donde todos los pasos que deben darse en el desarrollo socio económico, se toman para encaminar el estado futuro de la sociedad en dirección hacia un modo comunista de producción y de vida, donde el Estado subordina al ciudadano para poder avanzar hacia el quiebre final del modelo “capitalista burgués” -la “ruptura histórica”- siguiendo las directrices del Proyecto Nacional Simón Bolívar (PNSB) 1999-2020, y sembrando así las bases de un nuevo modo de producción, nuevas formas de propiedad, bajo los principios de una planificación central, donde el Estado tiene el control del capital y de la distribución de los bienes y servicios, usando como sus aliados a cuadros revolucionarios, bajo la figura de “pueblo organizado” en representación del “poder popular”, que en realidad son el brazo táctico del Estado para ejecutar el control del nuevo orden, y el nuevo metabolismo social, como ya lo podemos observar en las estructuras  de los “Comités Locales de Abastecimiento Popular” (CLAP).

 

Los CLAP no son una medida improvisada, obedecen a la construcción del nuevo modelo socioeconómico de la “Agenda Alternativa Bolivariana”, autodenominado como “humanista y autogestionario”, cuyas bases productivas fueron diseñadas hasta formar un modelo pentasectorial, con su propio régimen de propiedad y gestión, que persigue que “todos vivan en similares condiciones” bajo el precepto de “La Suprema Felicidad Social”, es decir, un modelo social y productivo comunista, donde todos vivirán en iguales condiciones de miseria y esclavitud, para ello, se deben ir sustituyendo las viejas relaciones de producción del sistema capitalista, lo cual pasa por su lenta pero segura destrucción, para ir injertando el nuevo modelo fundamentado en la propiedad social comunitaria, a través de las “Misiones Socialistas”.

 

El cambio del sistema económico en transición al socialismo pasa por el proceso de estatificación de sectores estratégicos, los cuales incluyen las redes de distribución, medios de producción, comercio exterior e interior, industria, transporte, educación, salud y la banca, siendo esta última indispensable para la consolidación de las relaciones de producción socialista. De esta forma la revolución consolidará no solo el poder económico, sino el poder político y el control social del país, para lo cual resulta indispensable la destrucción del mercado y de la democracia, siguiendo lo planificado en el PNSB, el cual se desarrolla conforme a las relaciones de distribución y producción que surgieron de las revoluciones comunistas del siglo XX.

 

Es por eso que desde el año 2000, comenzamos a ver la inseminación de lo que será el Estado Comunal – “Estado de Misiones Socialistas” y la nueva forma de distribuir el poder político, económico, social y militar con el plan cívico-militar (recordemos que los modelos comunistas son militaristas) denominado “Plan Bolívar 2000”, y el inicio del “Plan Alterno Simón Rodríguez”, política socialista educativa que se puso en marcha con el Proyecto Educativo de las Escuelas Bolivarianas.

 

Bajo la fachada propagandística de querer resolver los problemas sociales, lo que se construye es el paradigma económico Chavista-Castrista, que recurre a la trasnochada visión comunista de miseria y esclavitud, mediante el control absoluto de los sectores estratégicos para la revolución, a fin de quedarse, no solo con todo el poder político (y militar), sino el económico y social, donde el capitalismo de estado y mercantilista será “pa los panas”, es decir para boliburguesía cómplice y para  la inversión extranjera en las zonas económicas especiales, con suministro de mano de obra “barata” para los países aliados (Estado Mafioso, el Estado como negocio o corporación para beneficio de una mafia y sus poderes conexos).

 

Para dar este paso la revolución va ejecutar “El Sacudón” contra el viejo modelo “adeco-burgués” y “El Revolcón” contra el mercado (y la “guerra económica”), y así establecer una nueva “geometría del poder”, y crear una nueva división político-territorial de la nación, una nueva forma de distribuir el poder político, económico, social y militar, teniendo como eje al Poder Comunal.

 

Es por ello que observamos, cómo se viene construyendo paulatinamente un sistema de comunas en “autogobierno”, donde las mismas van tomando un rol fundamental en la transformación funcional, geográfica, política, económica y social, lo cual implica la disolución del viejo Estado “Adeco Burgués”, cuyo primer paso será disolver la Asamblea Nacional.

 

Este nuevo modelo de Estado – Poder Comunal, se va a traducir en una división del territorio desde una nueva perspectiva estratégica, en ejes, regiones y corredores de desarrollo, como instancias de gestión geopolítica, y en la desagregación del poder del Estado, bajo la figura de nuevas instituciones que terminarán sustituyendo a las Gobernaciones de estado y Alcaldías, por Comunas y Consejos Comunales, como instancias de gestión de políticas públicas (el Poder Comunal) siendo los Consejos Comunales, el núcleo y base, y las Comunas, el medio de “socialización” de la función pública bajo la figura del autogobierno.

 

De esta forma ladrillo a ladrillo, se viene construyendo una mega estructura comunista bajo la figura (excusa) del Poder Popular, con el fin único de avanzar rumbo al Estado Comunal – “Estado de Misiones Socialista”. Desplazando el derecho a la propiedad privada por la propiedad social (colectivización), modificando todas las relaciones sociales de producción y distribución, el mercado interno y la geometría del poder público.

 

El principio organizativo de la futura sociedad comunista, reposará en el estado comunal y las misiones socialistas, las cuales están concebidas para transformar las condiciones de vida, la realidad concreta y, en consecuencia, las relaciones de poder a nivel social, cultural, religioso y económico, hasta controlar todos los aspectos de la vida de individuos y poblaciones, lo que supone la anulación de las libertades políticas y sociales, individuales y colectivas, características de un estado de república y democracia. En esto realmente consiste la construcción de esa “Suprema Felicidad Social”, que sólo es otro invento más de un gobierno del mal, para la destrucción y muerte de la economía, la sociedad y la libertad.

 

Aura Marina Palermo, es analista de entorno y de evaluación de riesgo, especializada en el contexto político, social y económico de Latinoamérica.

En twitter es: @APIntegra

Este tiempo atemporal

Artículo de Teódulo López Meléndez en el diario El Universal (Miércoles 24/08/16)

atemporal 2

www.eluniversal.com/noticias/opinion/este-tiempo-atemporal_432859

DEMANDAS CONTRA VENEZUELA PENDIENTES EN EL CIADI (Al 23 de Agosto de 2016)

*El Nº de Expediente contiene un hyperlink que lleva a la ficha del caso en sitio web del CIADI

 

  Nº EXPEDIENTE* EMPRESA (S) DEMANDANTE (S)
1 ARB/16/23 Agroinsumos Ibero-Americanos, S.L. and others
2 ARB(AF)/16/1 Luis García Armas
3 ARB/14/10 Highbury International AVV, Compañía Minera de Bajo Caroní AVV, and Ramstein Trading Inc.
4 ARB(AF)/14/1 Anglo American PLC
5 ARB/13/11 Valores Mundiales, S.L. and Consorcio Andino S.L.
6 ARB/12/24 Transban Investments Corp.
7 ARB/12/23 Tenaris S.A. and Talta – Trading e Marketing Sociedade Unipessoal Lda.
8 ARB/12/22 Venoklim Holding B.V.
9 ARB/12/21 Fábrica de Vidrios Los Andes, C.A. and Owens-Illinois de Venezuela, C.A.
10 ARB/12/20 Blue Bank International & Trust (Barbados) Ltd.
11 ARB/12/18 Valle Verde Sociedad Financiera S.L.
12 ARB/12/13 Saint-Gobain Performance Plastics Europe
13 ARB/11/31 Gambrinus, Corp.
14 ARB/11/25 OI European Group B.V.
15 ARB/11/19 Koch Minerals Sàrl and Koch Nitrogen International Sàrl
16 ARB/11/10 The Williams Companies, International Holdings B.V., WilPro Energy Services (El Furrial) Limited and WilPro Energy Services (Pigap II) Limited
17 ARB/11/5 Longreef Investments A.V.V.
18 ARB/11/1 Highbury International AVV and Ramstein Trading Inc.
19 ARB/10/19 Flughafen Zürich A.G. and Gestión e Ingeniería IDC S.A.
20 ARB/10/9 Universal Compression International Holdings, S.L.U.
21 ARB/10/5 Tidewater Investment SRL and Tidewater Caribe, C.A.
22 ARB/09/3 Holcim Limited, Holderfin B.V. and Caricement B.V.
23 ARB/07/30 ConocoPhillips Petrozuata B.V., ConocoPhillips Hamaca B.V. and ConocoPhillips Gulf of Paria B.V.
24 ARB/07/27 Venezuela Holdings B.V. and others
25 ARB/06/4 Vestey Group Ltd

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

armas

Monumento a la no violencia en la sede de la ONU en Nueva York. Crédito: Oficina de IPS en la ONU.

Potencias acusadas de tomarse a la ligera la venta de armas

Por Thalif Deen English version

NACIONES UNIDAS, 23 ago 2016 (IPS) – Los grandes proveedores de armamento violan el tratado que regula su comercio y que se propone frenar el flujo de armas pequeñas y ligeras hacia las zonas de guerra y los países con regímenes represivos, denuncian organizaciones de derechos humanos y analistas militares.

Las guerras civiles y los conflictos actuales en Iraq, Libia, Afganistán, Siria, Yemen, Sudán del Sur y Ucrania se agravan por los millones de dólares destinados al suministro de armas, la mayoría por parte de países que suscribieron o ratificaron el Tratado sobre el Comercio de Armas (TCA), que entró en vigor en diciembre de 2014.

“El tratado es increíblemente importante”, observó Natalie Goldring, consultora de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para el Instituto Acrónimo para la Diplomacia del Desarme, en diálogo con IPS.

Para lectura completa http://www.ipsnoticias.net/2016/08/potencias-acusadas-de-tomarse-a-la-ligera-la-venta-de-armas

De la anomia al empoderamiento

anomia

Teódulo López Meléndez

Cuando Emile Durkheim desarrolló el concepto de anomia tenía en mente a algunos individuos a los cuales la estructura social no podía suministrar los elementos necesarios al logro de las metas sociales. La sociología asumió el término hasta las definiciones de hoy colocando la responsabilidad en la incongruencia de estas normas que conllevan a la desorganización o aislamiento de los individuos. De allí se origina deanomia como equivalente a la ruptura de las normas sociales.

La criminología lo asumió colocando la conducta desviada del delito y el crimen en las capas socioeconómicas más vulnerables como efecto de un colapso de la gobernabilidad. En sus libros (La división del trabajo social y El suicidio) Durkheim muestra una disociación entre los objetivos culturales comunes y la imposibilidad de acceso de sectores a los medios para lograrlos. Luego Robert K. Merton (Teoría social y estructura social) amplió y modificó, en algunos aspectos, el concepto original.

La desinstitucionalización llega hasta la caída de las posibilidades y oportunidades para alcanzar nuevos estadios de desarrollo. Cuando se es anómico no se puede acceder a los medios o no hay normas para el comportamiento. En este rostro dual entre falta de oferta de la sociedad y la demanda de los individuos la anomia se implica en otras disciplinas como la psicológica. Va, necesariamente, sobre el comportamiento diario de la gente o haciendo trampa para evadir controles o pagando comisiones o recurriendo, como en el caso venezolano, a esa práctica del bachaqueo, una sin lugar a dudas anómica. Las consecuencias son las de una sociedad disfuncional.

La anomia social implica un menoscabo de valores y sobre todo un estado anímico que, en los tiempos actuales, podemos percibir claramente en las llamadas redes sociales. Hasta el comportamiento del hampa, una que no se limita a apropiarse del bien ajeno sino que mata sin necesidad, es un efecto de la anomia que hace de la muerte parte integrante de lo diario.

Filósofos y epistemólogos se han referido a la realidad como una abstracta reconstrucción desde la Grecia antigua misma. Durkhein se centró en el debilitamiento del orden normativo, tema asumido por la sociología y descrito por Raymon Aron en Las etapas del pensamiento sociológico. Muchos vincularon su evolución al de la sociedad industrial pero, en términos generales, se puede argumentar en la existencia de expectativas recíprocas que se rompen por irrespeto a las normas, uno que conduce a la pérdida de la solidaridad.

He aquí cuando Merton emerge, representante de lo que se ha dado en denominar “estructural funcionalismo”, llevando el concepto de anomia a dos vertientes, una que se da a nivel individual y la que se refiere a toda una estructura social, siendo evidente que es la última la que nos interesa para estos breves comentarios, pues concluye que la presión sobre la gente puede llevar a un comportamiento conformista o a uno no conformista, manifestaciones que vemos en el comportamiento anómico político y social venezolanos, entrelazándose hasta el punto de la confusión. Los individuos pueden manifestar conformidad con lo institucionalizado o la presión conducir a conductas desviadas, de entre las cuales cabe mencionar al hampa. Algunos lo llaman simplemente resentimiento.

En Venezuela las reglas sociales están absolutamente debilitadas lo que conlleva a la desorganización social. La impotencia ante ciertas realidades transforma el concepto de anomia en uno político, dado que la convicción de que toda acción es ineficaz transforma no sólo al individuo sino a la nación misma y acaba con toda institucionalidad que se ha alejado escandalosamente de todos los valores. Aparece la ansiedad y una sociedad violenta traducida, en buen venezolano, a “viveza”, una que se pondera de traspasar todos los límites. Cuando la acción política gobernante tiene como propósito transformar a los individuos en meros engranajes necesariamente se produce el disenso sobre “valores” impuestos, uno que aumenta su desesperación al no encontrar las vías de la ruptura y la reedificación de otros.

Si quienes deben cumplir las normas no son confiables, si obedecen a un interés de permanencia en el poder o a la ideologización de toda una sociedad, si los encargados de la aplicación de la norma son dependientes del poder o si la corrupción es evidente, se pierde la posibilidad del futuro lo que conduce a la emigración masiva, entre otras muchas, pues la única definición posible es la de admitir la existencia de un país anómico y como el suicidio no ha escapado de los estudios sobre la materia es perfectamente lícito asegurar en términos de anomia social que un país anómico se encuentra al borde del suicidio. De manera especial cabe señalar los cambios abruptos en la economía, entre los cuales una alta inflación y un desabastecimiento seguido de intento de control sobre el suministro de alimentos como forma de control político, a la vez que como forma de disfraz sobre la ineptitud e incapacidad de los gobernantes.

Como hemos señalado, fue Merton el que llevó el concepto de anomia hasta los territorios del hampa, del crimen y de las anomalías psicológicas, pasando por la existencia de normas despropositadas y que, además, no se cumplen, unas que quedan en los anuncios de los anuncios. De allí conformidad, ritualismo, retraimiento, rebelión. En cualquier caso la palabra es desorganización, una que conlleva a la ansiedad y a la agresión, una marcada por la ausencia casi total de un sistema simbólico válido en el cual reconocerse. Tenemos un tejido social roto donde sólo limita un Estado en uso ilegítimo del monopolio de la fuerza y un hampa desbordada con pérdida absoluta de todo límite, mientras la población se encuentra ante una ilegalidad y una ilegitimidad que la coloca al margen del acontecimiento efectivo, dado que en su estado de perturbación reinan los políticos aprovechadores o sin la esencia del conocimiento para interpretar los procesos históricos, y una casi imposibilidad de cambio hacia un orden social válido que se transforma en frustración.

La clave está en usar la anomia para empoderarse. Hemos dicho repetidas veces que un proceso de sustitución de la clase dirigente inepta y la imposición de nuevas normas de conducta implica siempre un trauma. Venezuela vive en un suspenso donde los nuevos valores están disponibles, pero no vistos por el cuerpo social anómico. Quizás podríamos definir la situación como prepolítica, lo que de inmediato lleva a concluir que se requiere un retorno de la política. En cualquier caso la palabra es desorganización, una que conlleva a la ansiedad y a la agresión, una marcada por la ausencia casi total de un sistema simbólico válido en el cual reconocerse. Tenemos un tejido social roto donde sólo limita un Estado en uso ilegítimo del monopolio de la fuerza y un hampa desbordada con pérdida absoluta de todo límite, mientras la población se encuentra ante una ilegalidad y una ilegitimidad que la coloca al margen del acontecimiento efectivo, dado que en su estado de perturbación reinan los políticos aprovechadores o sin la esencia del conocimiento para interpretar los procesos históricos, y una casi imposibilidad de cambio hacia un orden social válido que se transforma en frustración.

No tenerlas equivale a un rechazo de lo dominante, pero a uno sin músculo. O como han señalado otros, el autointerés es siempre incompleto, tiene que tener principios sociales que lo sustenten y lo validen. Sobre la base excluyente del “yo” no hay organización social sustitutiva que brote. Con marketing no se va a ninguna parte.

 

La lucha por el Tíbet-El interés chino por el agua

Tibet

El ejército chino ocupa el Tíbet desde 1950. “Comunistas malos contra budistas buenos”, es la opinión general. La mayoría de la gente considera la ocupación china del Tíbet como una injusticia, sin embargo, el conflicto no se basa solamente en diferencias culturales o ideológicas, los verdaderos motivos apuntan a intereses económicos y geoestratégicos de China. La ocupación militar china del Tíbet a partir de 1950, perseguía intereses políticos, económicos y políticos. En concreto, la región tenía, y tiene, para Pekín un enorme atractivo geoestratégico. Y, también está el agua. Las megalópolis chinas devoran ingentes cantidades de electricidad y agua potable. Con gigantescos proyectos de ingeniería hidráulica, China quiere trasvasar una parte sustancial del caudal de los ríos del Tíbet hacia el nordeste de China. El problema es que los ríos del Tíbet también abastecen a los países vecinos, por lo que el plan chino de trasvases podría generar fuertes tensiones regionales, sobre todo con la India. Durante tres años, los autores investigaron secretamente para estos premiados documentales y sorprenden con nuevos datos y material inédito. Ilustran la historia pasada y presente.

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La presidenta suspendida Dilma Rousseff, a la derecha, durante un encuentro con el Movimiento de Mujeres, en la residencia del Palacio de la Alvorada, en Brasilia, el 17 de agosto, días antes de comenzar el juicio que se prevé que concluya con su destitución. Crédito: Roberto Stuckert Filho PR

Rousseff inicia su cuenta atrás como presidenta de Brasil

Por Mario Osava

RÍO DE JANEIRO, 22 ago 2016 (IPS) – Solo un milagro podría salvar a la presidenta Dilma Rousseff de la destitución en el juicio político en el Senado de Brasil, que empieza el 25 de agosto y cuyo desenlace se prevé para para seis días después.

“Un hecho consumado” es cómo ve la situación Antonio Augusto de Queiroz, director de Documentación del Departamento Intersindical de Asesoría Parlamentaria, una organización que sigue las cuestiones legislativas para el movimiento sindical.

Para lectura completa http://www.ipsnoticias.net/2016/08/rousseff-inicia-su-cuenta-atras-como-presidenta-de-brasil

IPS y su medio siglo de lucha contra el subdesarrollo

Inter Press Service

Está columna forma parte de una serie de artículos especiales sobre la fundación de la agencia Inter Press Service (IPS), en 1964, el mismo año en que nacieron el Grupo de los 77 y la Unctad

Por Pablo Piacentini English version

ROMA, 22 sep 2014 (IPS) – La idea de crear IPS nació al comenzar los años 60 como consecuencia de la constatación de un vacío, en dos dimensiones.

Primero, un gran desequilibrio informativo mundial: un universo noticioso concentrado en los mayores países industrializados y manejado por pocas y grandes agencias y servicios de redifusión del Norte industrializado.

En el lado opuesto, falta de información sobre los países no desarrollados del Sur y no solo del Sur; casi ninguna información sobre sus realidades políticas económicas y sociales, salvo cuando ocurrían desastres naturales, e incluso muchas de las pocas informaciones estaban plagadas de prejuicios culturales sobre esos países. En resumen, poca imagen y mala imagen.

En IPS nunca nos propusimos presentar una imagen “positiva” de los países del Sur, disminuyendo u ocultando los problemas reales como la corrupción, sino un enfoque objetivo que integrase la información del Sur, con los puntos de vista e intereses del Sur, en el universo informativo.

Segundo, la escasez en general de análisis y enfoques sobre los procesos detrás de los hechos noticiosos y la escasez en las agencias de géneros periodísticos como reportajes especiales, análisis, artículos de opinión y periodismo investigativo.

Las agencias se dedicaban principalmente a las “spot news” (noticia inmediata), a las meras noticias con escaso contexto. Es claro que ese género periodístico no deja lugar para los temas vinculados con el desarrollo.

Si, por ejemplo, se habla de una epidemia, o incluso de una catástrofe en un país del Tercer Mundo, las spot news se limitan a describir los hechos, transmitir las imágenes, y enfocar la asistencia internacional.

Pero generalmente no tratan de identificar las causas que hacen que enfermedades desaparecidas o completamente controladas en el Norte puedan generar terribles pandemias en algunos de los países menos desarrollados o que un terremoto de mayor intensidad en la ciudad estadounidense de Los Ángeles o en Japón cause muchas menos muertes y destrucción que uno de menor intensidad en Haití.

Este tipo de tratamiento superficial y parcial aún predomina en la información internacional.

La información contextualizada y analítica se encontraba en una parte de los periódicos al estilo anglosajón, en las llamadas páginas de opinión. Pero los artículos de fondo y análisis de las páginas de opinión se concentraban en los países del Norte, enfocados en los intereses del norte.

Con relación a los años 60 este tipo de artículos aumentó en forma neta, pero sigue prevaleciendo el enfoque del Norte.

Este tipo de periodismo vertical era funcional a los intereses de los países industrializados y, por lo tanto, se orientaba a prolongar y extender su dominación mundial y la subordinación de los países no industrializados y exportadores de materias primas, sin o con escaso valor agregado.

Esta estructura concentrada y desigual de la información mundial afecta a los países en desarrollo. A modo de ejemplo, debido a la imagen creada por la escasa y distorsionada información, era difícil que un empresario de una industria en expansión del Norte se decidiera a instalar una fábrica en países del Sur, sobre los que poco o nada sabía, que presumía poco civilizados y peligrosos, carentes de economías externas, con inseguridad jurídica, etcétera.

Es claro que pocos se arriesgaban y las inversiones se concentraban siempre más en la dimensión Norte/Norte, reforzando el desarrollo en los países desarrollados y el subdesarrollo en los países subdesarrollados.

En los años 60, los que creamos IPS nos propusimos trabajar para contribuir a corregir ese imagen parcial, desigual y distorsionada que las agencias internacionales daban del mundo de entonces, cuya geografía política y económica era por cierto bastante distinta de la actual.

De los países hoy emergentes se podía decir lo mismo que la irónica y despectiva frase que circulaba sobre Brasil: “Es el país del futuro… y lo será siempre.”

Se estaba en medio del proceso de descolonización en África, Asia y el Caribe. América Latina era políticamente independiente pero económicamente dependiente. En 1961 nace el Movimiento de los Países No Alineados

En IPS nunca nos propusimos presentar una imagen “positiva” de los países del Sur, disminuyendo u ocultando los problemas reales como la corrupción, sino un enfoque objetivo que integrase la información del Sur, con los puntos de vista e intereses del Sur, en el universo informativo.

Esto significaba un modo distinto de mirar el mundo y de hacer periodismo, es decir, mirarlo desde la realidad del Sur y de sus problemas sociales y económicos.

Veamos un ejemplo vinculado directamente al desarrollo.

Los medios tradicionales de información suelen asociar los aumentos de los precios de las materias primas con signos negativos: causantes de inflación, costosos para los consumidores y las familias, distorsionadores de la economía mundial.

Claramente, este punto de vista es el de los países industrializados, que importan materias a bajo costo que transforman en manufacturas y así pueden expandir sus empresas y competir en el mercado mundial.

No hay duda de que algunos aumentos fuertes y repentinos de algunas materias primas pueden causar problemas a la economía internacional e incluso afectar a las poblaciones de algunos países pobres que deben importar esas materias primas.

Pero el enfoque generalizado y constante contra los aumentos de precios de las materias primas omite una realidad: el estadísticamente comprobado deterioro secular de los precios de las materias primas en relación a los precios de las manufacturas, con la excepción del petróleo desde 1973.

Por lo tanto, la política editorial de IPS consiste en aportar informaciones y análisis que muestren como, sin precios justos y bien remunerados por sus materias primas, y sin un creciente valor agregado en sus productos agrícolas y minerales, los países exportadores de productos básicos, no podrán superar el desarrollo y la pobreza.

Mucho ha cambiado desde los años 60 en la geografía económica y la política mundial, y las nuevas tecnologías de la comunicación han producido una revolución en los medios, como es notorio.

En este contexto, muchos investigadores de la comunicación han reconocido que IPS ha contribuido a incorporar un tipo de periodismo más analítico y más apropiado para enfocar y comprender procesos económicos, sociales y políticos, que simultáneamente ha contribuido a un mayor conocimiento de la problemática de los países del Sur.

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Hacia un centro de coordinación informativo sobre gobernanza mundial

Las relaciones internacionales, la ONU e Inter Press Service

El enfoque de los periodistas dedicados a los temas de desarrollo implica, en primer lugar, un análisis crítico del contenido de las noticias que circulan en el espectro informativo.

En segundo lugar, consiste en analizar los temas económicos y sociales, desde “el otro punto de vista”: el de los sectores sociales marginados u oprimidos, el de los países pobres que no logran salir del subdesarrollo debido a los términos desfavorables del intercambio comercial, el proteccionismo agrícola u otras razones.

Esa otra mirada sirve también para comprender cómo están logrando salir del subdesarrollo algunos países emergentes, qué papel puede jugar la cooperación internacional y si para prestar ayuda o hacer acuerdos bilaterales o multilaterales los países del Norte y las instituciones internacionales que controlan exigen condicionamientos que en realidad perpetúan la situación de desarrollo desigual.

Estos son solo algunas importantes esferas en las que se comprueba un tratamiento informativo desequilibrado y discriminatorio.

La conclusión es que un periodista especializado en los temas del desarrollo debe poder mirar y analizar la información y la realidad desde “el otro lado”, que pese a la globalización y a la revolución en las comunicaciones, sigue siendo poco conocido y ocupa un espacio marginal en el universo informativo internacional.

Si se consideran los temas que hemos mencionado en su total y verdadera dimensión y se los confronta con las informaciones y análisis que a diario nos ofrecen los medios predominantes en casi todo el mundo -no solo en el Norte, también en muchos medios del Sur- salta a la vista la necesidad de una información global y desinteresada que corrija el desequilibrio entre norte y sur. A esta tarea ardua y a esta meta aún muy lejana dedica IPS todos sus esfuerzos desde hace medio siglo.

Pablo Piacentini es cofundador de IPS y actualmente es el director del Servicio de Columnistas de IPS.

La ContraCrónica (21/08/16) – Venezuela ante el colapso

micrófono

 

Análisis español: La situación en Venezuela empeora por días. La despensa de los venezolanos está literalmente vacía. Las tiendas no tienen existencias y los hospitales se han quedado sin medicamentos hasta para tratar un simple catarro. El bolívar ya vale menos que el papel en el que está impreso. El Gobierno, entretanto, sigue dando hilo a la cometa en una huída hacia delante que lleva directamente al precipicio. Nadie sabe cuándo ni como colapsará la república, pero todos los analistas están convencidos de que ese momento se acerca. Será doloroso, pero la situación actual de escasez, miseria y violencia no se puede sostener mucho más tiempo.

 

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El ineludible costo social

costo social

Por Alberto Medina Méndez

El debate contemporáneo ha instalado una falacia tan clásica como burda. Propios y extraños defienden la idea de que los cambios no pueden ni deben hacerse porque no están dadas las condiciones mínimas para llevarlos adelante dado el elevado costo social que provocaría hacerlo.

Es esa visión la que detiene a muchos en el camino hacia lo correcto y, bajo esa perspectiva, empiezan a pergeñar retorcidos atajos, senderos alternativos y discursos siempre funcionales para finalmente sortear las imprescindibles determinaciones que se necesitan.

Obviamente, los más interesados en no dar pasos firmes en el trayecto apropiado son justamente los que gobiernan, que no están dispuestos en realidad a hacer lo necesario, sino que prefieren dejarle esa incomoda labor a otros, a los que puedan venir después, que por otra parte jamás llegan.

Desde cualquier posición política, transmiten a viva voz esta idea de que no se pueden concretar ciertas acciones porque eso implicaría que una parte importante de la sociedad pagaría los platos rotos, como si postergar la decisión  resolviera el problema de fondo y no lo agravara aun más.

Quienes inspiran esta mirada no lo dicen, ya no porque no lo identifican, sino porque se suman al engaño institucionalizado que la política instrumenta sistemáticamente desde hace décadas, escondiendo la realidad.

La verdad es que no están dispuestos a hacerlo por el costo político que eso conlleva y no por el costo social que se deriva de las eventuales decisiones adecuadas. Claramente esos dos conceptos no son idénticos.

El supuesto costo social, al que ellos se refieren, se ampara en la hipotética imposibilidad práctica de los sectores más vulnerables para adecuarse, en esa transición, pasando de su situación actual a otra con reglas de juego diferentes, que demandan significativos esfuerzos adicionales.

La otra cara de la moneda, esa que les preocupa, es la del costo político, vinculado al apoyo electoral que precisa cualquier gobierno para llevar adelante su gestión y tener sustentabilidad durante ese proceso.

La política le tiene miedo a sus propios costos y no a los de la gente. No les asusta como se adaptará la sociedad a esa nueva dinámica más sensata y racional, más equitativa y justa. Les preocupa solo la próxima elección y su supervivencia frente a los embates de su circunstancial opositor de turno.

Por esos motivos implementan un discurso mentiroso, donde el embuste está en el centro de la escena. Falsifican la realidad no solo a la sociedad en su conjunto haciéndoles creer que muchas medidas son absolutamente irrealizables, sino que manipulan a sus propios partidarios, instigándolos a recitar sin pensar, ideas que no resisten demasiado análisis pero que han conseguido instalarse en la agenda política general.

Lo que no cuentan, lo que no dicen, lo que ocultan deliberadamente, es que el supuesto costo social que intentan evitar, protegiendo a los más débiles y que la comunidad no parece dispuesta a tolerar, se paga igualmente todos los días y sin ningún tipo de contemplaciones.

La astucia del sistema ha consistido en inyectar veneno de un modo imperceptible, disimuladamente, sabiendo que lo hace, lo que convierte su ejecución en una perversidad gigante de los implementadores y de quienes asumen cotidianamente la responsabilidad de continuarlas hasta el infinito.

No solo los creadores de este engendro tienen la culpa. Claro que son ellos los que han fabricado este monstruo, pero eso no exime de responsabilidades a quienes, pudiendo encaminarse en la dirección opuesta sostienen este nefasto régimen sin ningún tipo de atenuantes.

Mantener la vigencia de infinitos planes sociales y la endemoniada estructura de subsidios con la transferencia de recursos que eso implica, en la mayoría de los casos desde los sectores que menos tienen hacia los de mayor poder adquisitivo, es una actitud ruin e imperdonable.

La pérfida dinámica impositiva de este tiempo le hace creer a demasiada gente que recibe cuantiosas ayudas, que ciertos servicios son gratuitos, que los paga alguien que no son ellos mismos, cuando en realidad lo que ocurre es exactamente lo contrario.

Los ciudadanos, sin registrarlo, pagan por esto todos los días. Los supuestos beneficiarios de esos privilegios financian esta fiesta con exagerados impuestos e inflación, con corrupción y despilfarro, sosteniendo una estructura parasitaria, ineficiente e incapaz de gestionar con calidad.

La sociedad paga desproporcionados tributos para sostener un aparato político cuya ingeniería letal ha sido construida durante años. Más de la mitad de los ingresos que los individuos crean con su propio esfuerzo quedan en manos de los diferentes estamentos del Estado  que a cambio ofrece, invariablemente, servicios de dudosa calidad.

No es cierto que los cambios no se puedan concretar. Lo que no quieren reconocer es que hacerlo implicaría desmantelar la maquinaria política que han edificado y es ese costo, y no otro, el que no están dispuestos a pagar.

La clase política ha logrado instalar la inmoral idea de que la sociedad debe hacerse cargo de sostener un Estado caro, ineficaz e injusto. Lo debe hacer sin chistar y además debe soportar hasta el infinito que los problemas que nacen de esa dinámica jamás encuentren soluciones definitivas.

Aunque no se logre percibir con suficiente claridad, la mayoría de la gente no ha logrado evitar eso a lo que tanto parece temerle, gracias a sus cuestionables creencias. No deberían asustar los cambios, sino la eterna continuidad de un esquema que genera cada vez más inconvenientes y que jamás ha conseguido esquivar el ineludible costo social.

albertomedinamendez@gmail.com

 

La sombra de la imagen

 

Migración en América Latina y el Caribe al servicio del desarrollo y los DDHH

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Migrantes deportados desde Estados Unidos son atendidos en un albergue de San Pedro de Sula, en Honduras, antes del retorno a sus comunidades de origen. Crédito: Thelma Mejía/IPS

Este es un artículo de opinión de Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)

Por Alicia Bárcena

SANTIAGO, 17 ago 2016 (IPS) – En América Latina y el Caribe, la migración internacional ha tenido una presencia constante en su historia. La región ha sido escenario de grandes movimientos migratorios que contribuyeron decisivamente a la configuración de sus sociedades. Los cerca de 30 millones de emigrantes constituyen poco más de cuatro por ciento de su población total, pero varios países exceden dicha incidencia relativa.

Este hecho social ha tenido enorme influencia en la conformación étnica y cultural, la modernización social y económica, la transición demográfica, los desplazamientos internos de la población y sus pautas de distribución territorial, la adopción de principios de ordenamiento jurídico y la institucionalidad democrática.

La migración internacional contemporánea concita muchas inquietudes y también trasunta oportunidades y retos. En el caso latinoamericano y caribeño ha adquirido dinámicas crecientemente complejas.

En la comunidad internacional se ha reconocido la estrecha asociación de la tríada migración, derechos humanos y desarrollo. A escala global, sobresalen dos diálogos de alto nivel organizados por las Naciones Unidas (2006 y 2013), la existencia de una creciente coordinación en todos sus órganos y agencias, y la creación de un foro especializado de los países.

Recientemente, la adopción de la Agenda 2030 para el  Desarrollo Sostenible incorpora objetivos y metas específicas que incluyen a la migración. Durante septiembre de este 2016 se tiene prevista la realización de una reunión de alto nivel para analizar los grandes movimientos de refugiados y migrantes, en ocasión de la Asamblea General de las Naciones Unidas.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) ha sido pionera en el estudio y las propuestas de abordaje de la migración en políticas y acuerdos, destacando la validez de la tríada mencionada y acompañando el activo papel de la región en los debates mundiales.

Su propuesta sobre el desarrollo y la igualdad señala que la migración no es un problema ni conlleva amenazas, sino que se trata de un bien común, que podría colaborar a la disminución de la desigualdad y a la reducción de las asimetrías en un mundo globalizado.

En tal sentido es que este organismo  colabora técnicamente con los países en el conocimiento de la migración y en la adopción de acuerdos, consensos y políticas migratorias.

Para la CEPAL la perspectiva de derechos es fundamental para examinar los procesos sociales y económicos.

En el caso de la migración nos preocupan la vulnerabilidad de la niñez y adolescencia (en especial los menores no acompañados), la situación de muchas mujeres (que sufren discriminaciones y situaciones de abuso de diversa índole), la de las quienes se desplazan en situación irregular (a quienes les afecta la ausencia del debido proceso), la de las víctimas de trata y tráfico (a pesar de las obligaciones de los protocolos de Palermo), la de las personas repatriadas (con la alarmante versión forzada del retorno), hasta la situación de las personas que se desplazan buscando refugio (sometidas a enormes riesgos de menoscabo a su dignidad e integridad).

Al mismo tiempo, tenemos la convicción de que los procesos migratorios regionales deben ser estudiados utilizando fuentes de información confiables y comparables, como es el caso de los censos.

La migración internacional latinoamericana y caribeña presenta evidentes necesidades de protección y oportunidades. Hay que educar en la discusión sobre los derechos de las personas migrantes instalándola en las perspectivas de desarrollo sostenible con igualdad.

Este artículo fue publicado originalmente por el Grupo de Diarios América (GDA)

Una sociedad instituyente

 

Instituyente

Teódulo López Meléndez

 La sociedad venezolana tiene un poder que no parece saber tiene. La sociedad venezolana parece no haber aprendido a rescatar lo que es suyo. La sociedad venezolana es víctima de los males originados en la democracia representativa, una que no evolucionó hacia formas superiores. La sociedad venezolana se acostumbró a delegar y se olvidó del control social que toda sociedad madura ejerce sobre el poder. Atenuantes tiene esta sociedad postrada, como las manipulaciones y engañifas a que fue sometida, pero eso no la justifica.

La sociedad venezolana se acostumbró a esperar al líder providencial, a esperar instrucciones, a depender de las degeneradas estructuras que de instituciones intermediarias pasaron a ser collar de hierro para la obediencia. La sociedad venezolana se convirtió en un corderillo manso dispuesta a ser “políticamente correcta” para permanecer en los resquicios de lo permitido y de lo tolerable. Fue así como la sociedad venezolana se convirtió en lo que es hoy, una sociedad instituida sobre bases endebles y sobre mecanismos degenerados.

La praxis política cotidiana sólo sirvió para alimentar oligarquías partidistas, para crear gremios y organizaciones de diverso tipo encerrados en sus intereses particulares. Así, la sociedad venezolana delegó todo, desde la capacidad de pensar por sí misma hasta la administración de sus intereses globales. La sociedad venezolana se hizo indiferente, se convirtió en una expresión limitada al chiste y a la burla, al desprecio exterior hacia las élites, pero una zángana incapaz de protagonizar una rebelión en la granja.

El gobierno que vino como consecuencia lógica de un cansancio interior y de un derrumbe de lo ya insostenible, contó con la anuencia de esas élites de lo caído, pretendidamente gatopardianas, que soñaron que todo cambiaba para que nada cambiara. Sólo que nunca se leyeron El gatopardo de Lampedusa y jamás se dieron cuenta que había en el texto del príncipe siciliano mucho más que la cita trillada que es lo único que se conoce de esa novela.

La sociedad instituyente debe exigir e imponer un sistema de partidos abiertos, no más que redes sociales que permiten el flujo de la voluntad ciudadana. La sociedad instituyente se debe manifestar imponiendo candidatos que no necesariamente provengan de las horcas partidistas, para ello basta señalar a los mejores, si logran verlos. La sociedad instituyente debe dejar atrás el fantasma del pasado que la ciega y pedir y practicar más democracia. La sociedad instituyente debe aprender a decidir, atreviéndose. La sociedad instituyente debe ejercer la ciudadanía, acabando con las hegemonías de otros que deciden por nosotros y dando pasos firmes y contundentes hacia el poder ciudadano (qué sepan quienes salgan electos que no se les confirió el poder, que el poder sigue en nuestras manos y somos nosotros los que mandamos, no ellos). Demos pasos, como sociedad instituyente, hacia una superación de la democracia representativa para convertirla en una democracia del siglo XXI en la cual se practica la libertad como ejercicio cotidiano de injerencia. En otras palabras, trastocar lo que ha sido hasta ahora la relación entre sociedad e instituciones. La sociedad instituyente debe ser imaginativa y conseguirse las formas y los métodos. La sociedad instituyente debe transformar la realidad. La democracia tiene que pasar a ser la encarnación de esa posibilidad. Sólo lo puede lograr una sociedad instituyente que es mucho más que una recipiendaria del poder original, pues lo que tiene que ser es un cuerpo vivo, uno capaz de generar antídotos y anticuerpos, medicina y curas, transformación y cambio.

Hágase la sociedad venezolana una sociedad instituyente y cambie por sí misma su destino.

 

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 Un grupo de voluntarios de defensa civil busca sobrevivientes tras un ataque con bomba de barril en Alepo, Siria, en agosto de 2014. Crédito: Shelly Kittleson/IPS.

Cascos Blancos de Siria nominados al Premio Nobel de la Paz

Por Lyndal Rowlands English version

.NACIONES UNIDAS, 18 ago 2016 (IPS) – Los Cascos Blancos de Siria, un grupo de voluntarios conocidos por rescatar civiles de edificios derrumbados, podría llegar a ser la nominación “más popular” de la historia al Premio Nobel de la Paz, según la organización de derechos humanos Syria Campaign.

Su candidatura para el Premio Nobel de este año recibió el apoyo de 133 organizaciones y personas en Siria y en el resto del mundo.

A principios de esta semana, Jaled Omar Harrah, una de las figuras más conocidas de los Cascos Blancos, fue asesinado durante una operación de rescate en la ciudad siria de Alepo.

Harrah es el rescatista del conocido vídeo del “bebé milagro”, quien tras 14 horas de excavación, encontró a Mahmud, el bebé que había quedado enterrado cuando el edificio de tres pisos en el que vivía con su familia colapsó tras un ataque aéreo.

Para lectura completa http://www.ipsnoticias.net/2016/08/cascos-blancos-de-siria-nominados-al-premio-nobel-de-la-paz

SELA ORGANIZA EN BRASIL SEMINARIO SOBRE EL TPP Y SU INCIDENCIA EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE

sela

 

El Acuerdo de Asociación Transpacífico de Cooperación Económica (TPP, por sus siglas en inglés), es un tratado de integración económica plurilateral que agrupa doce (12) países ubicados en la Cuenca del Pacífico, a saber: Australia, Estados Unidos, Brunei, Canadá, Chile, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Singapur y Vietnam.

El TPP apunta a la conformación de una sólida plataforma de integración en la región Asia-Pacífico que impulsaría el dinamismo comercial y económico de sus países miembros. Su estructura pionera e innovadora se orienta hacia el establecimiento de un nuevo orden en la firma de acuerdos y tratados comerciales que trasciendan las negociaciones arancelarias e incluya áreas complementarias que promuevan la integración de los países signatarios.

En la actualidad, los países miembros del TPP agrupan un mercado de 800 millones de personas, casi 40% del Producto Interno Bruto mundial y 23% de las exportaciones globales, convirtiendo a la Cuenca del Pacífico en la región con mayor dinamismo económico.

Este tratado ha sido catalogado como un Acuerdo del Siglo XXI, pues en sus 30 capítulos se cubren no sólo aspectos comerciales, sino también otros grandes temas que han adquirido relevancia en la dinámica del comercio internacional moderno. En este sentido, se han incluido un conjunto de disposiciones no incorporadas en ningún tratado firmado hasta el momento, entre las cuales se pueden mencionar: Disposiciones anticorrupción, compras del Estado, cambio climático, tratamiento especial a las pequeñas y medianas empresas, responsabilidad social empresarial y comercio electrónico.

Las negociaciones para la firma de este acuerdo se iniciaron en México durante el Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC, por sus siglas en inglés) realizado en 2002, donde los representantes de Chile, Nueva Zelanda y Singapur expresaron su interés en constituir un Tratado de Libre Comercio que permitiera avanzar a estas tres naciones hacia un proceso de liberalización económica más allá de las barreras comerciales e incorporara temas de propiedad intelectual, reglas de origen y compras gubernamentales. Posterior a estas negociaciones, progresivamente, el resto de los países manifestaron su interés en formar parte de la membresía, hasta concretar la firma del Acuerdo en febrero de 2016.

Con la finalidad de evaluar las características y estructura del TPP, la Secretaría Permanente del Sistema Económico Latinoamericano y del Caribe (SELA) está organizando, con la colaboración de la Fundación Getulio Vargas de Brasil, el Seminario Regional “Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP) y su incidencia en el Comercio Internacional de los Países de América Latina y el Caribe”, el cual se llevará a cabo en Sao Paulo, Brasil, el 25 de agosto de 2016.  A tal efecto, el seminario tomará muy en cuenta la perspectiva de algunos de los países que participan de este acuerdo, así como la visión de otras naciones de la región y  debatirá  las distintas formas en que el TPP puede incidir en las estrategias regionales de integración y de inserción internacional.

Este evento contará con la participación de representantes gubernamentales, responsables de los temas de comercio internacional de los Estados Miembros del SELA, representantes de organismos regionales e internacionales, representantes del sector académico y expertos en la materia.

Secretaría Permanente

Sistema Económico Latinoamericano y del Caribe

 

sequía

El desierto avanza gracias a la sequía. Crédito: PNUMA

El planeta pierde 33 mil hectáreas de tierra fértil por día

Por Baher Kamal English version

ROMA, 18 ago 2016 (IPS) – El mundo pierde 12 millones de hectáreas de tierra fértil por año, lo que equivale a 33.000 hectáreas diarias, de 30 a 35 veces más que la proporción histórica.

Estudios científicos calculan que la superficie terrestre en condiciones de sequía pasó de 10 a 15 por ciento a principios de 1970 a más de 30 por ciento a principios de 2000, y que esas cifras seguirán aumentando.

Aunque las sequías ocurren en todas partes, África parece ser el continente más perjudicado. De acuerdo con la Convención de las Naciones Unidas para la Lucha contra la Desertificación (UNCCD, en inglés), dos tercios de las tierras africanas son desierto o tierras áridas.

Para lectura completa http://www.ipsnoticias.net/2016/08/el-planeta-pierde-33-mil-hectareas-de-tierra-fertil-por-dia

 

PLAN_B

obstrucción

 

Por Dulce María Tosta

La Mesa de la Unidad Democrática (MUD), ha convocado a la ciudadanía para que el 1° de septiembre se movilice hacia el Consejo Nacional Electoral (CNE), a objeto de solicitarle que fije la fecha en que se recolectarán las firmas para solicitar la convocatoria de un referendo revocatorio que ponga cese al mandato del actual Presidente de la República, Nicolás Maduro Moros. A dicha actividad se le dio el nombre de «Toma de Caracas».

En puridad de derecho, tal evento es innecesario, por cuanto el artículo 51(1) de la Constitución establece el derecho de petición, cuyo ejercicio no amerita autorización o permiso por parte de autoridad administrativa alguna. La fecha en que se ha de realizar la solicitud la fija el peticionario en ejercicio de su derecho constitucional y resulta absurdo, antijurídico e inconstitucional que sea el receptor quien la determine.

Pero aun cuando fuera admisible que la Resolución N° 070906-2770 del CNE(2) sea de aplicación preferente a la normativa constitucional, es menester hacer ciertas consideraciones de orden político para darle al evento su justa dimensión.

Para empezar, llama poderosamente la atención que la convocatoria se haya realizado con 23 días de antelación, cuando lo que está en discusión son los lapsos y los retardos intencionados fijados por el CNE; un País moribundo, como lo llamara la prestigiosa revista TIME, no admite calma ni tardanzas o como dijera alguien «el hambre es ya».

Pero, lo que es más grave, esta Toma de Caracas puede convertirse en un evento catastrófico desde el punto de vista político y producir efectos totalmente contrarios a los señalados en la convocatoria, pues solo un necio dejaría de prever que el régimen hará uso de todo tipo de argucias y violencias para hacerlo fracasar y, sin pretender competir con Reinaldo Dos Santos o con Adriana Azzi, vislumbramos:

– Descarada violación del artículo 50(3) constitucional, mediante la instalación de alcabalas móviles y la activación de inmóviles que retengan los vehículos cargados de tomistas, así como la obstrucción de vías mediante vehículos accidentados en puentes y túneles a objeto de crear caos vehicular;

– Cierre estratégico de gran cantidad de estaciones del Metro, con fines obvios;

– Instalación de mercados populares, convenientemente distribuidos y suficientemente dotados para desviar la atención de las masas famélicas;

– Detención de  tomistas «para averiguaciones», en franca contradicción con la garantía de libertad personal establecida en el numeral 1 del artículo 44(4) de la Constitución;

– Tratamiento de desorden público por parte de los organismos de seguridad, colectivos y milicia: gas, perdigones y peinilla;

– Presencia amenazante de colectivos armados en diferentes puntos de la ciudad de Caracas y de otras donde traten de congregarse los viajeros;

– Uso de los medios de comunicación del Estado para esparcir rumores que desincentiven la asistencia al evento;

– Masiva presencia militar en sitios estratégicos para infundir temor y generar desazón.

Ante la masiva violación de los derechos constitucionales y el cada día más evidente sometimiento del CNE a los intereses del régimen y del PSUV, ¿Qué harán los convocantes? Si nos atenemos a la historia reciente, debemos suponer que nada harán, que no sea deshacerse en excusas y explicaciones insulsas, mostrando uno que otro acto de heroicidad cuidadosamente planificado. El día 2, amaneceremos con un régimen victorioso y con una población cada día más convencida de que poco o nada puede hacer para escapar de esta tragedia, de que cada día es más difícil flotar en el mar de la felicidad que construyó Chávez a la usanza cubana.

Es previsible que la convocatoria a tomar Caracas termine en una fenomenal derrota política para la gente, a menos que se establezca y proponga desde ya un «Plan B», que consista en la preparación  de un paro nacional y la advertencia al régimen de que si continúa violando la Constitución e impide la celebración de la toma a la que tenemos derecho (Art. 53)(5), a las 6 de la tarde de ese mismo día primero, el País entero se detendrá como un solo hombre, dando cumplimiento al artículo 333(6) de la Constitución, que impone a todos el deber de colaborar para el restablecimiento de su efectiva vigencia.

turmero_2009@hotmail.com

@DulceMTostaR

http://dulcemariatosta.com

El ahogo ideológico

Artículo de Teódulo López Meléndez en el diario El Universal (Miércoles 17/08/16)

 

pragmatismo

www.eluniversal.com/noticias/opinion/ahogo-ideologico_431831 

El pánico de los funcionarios

 

sumisión

Por Alberto Medina Méndez

Con diferente intensidad y una exagerada frecuencia este fenómeno se replica en demasiados lugares. El entorno del poderoso siempre le teme. Un extraño vínculo une al jefe con sus circunstanciales colaboradores en una perversa forma de relacionarse que invariablemente perjudica a todos.

Sin que resulte necesario justificar a nadie, cierto grupo de funcionarios detenta una evidente dependencia económica al ocupar un puesto en el gobierno y eso explica, en buena medida, su sumisión casi reverencial, que lo empuja a aceptar mansamente una larga lista de humillaciones.

Es probable que ese personaje no haya sido exitoso en su vida profesional, por eso su sustento familiar está atado ahora directamente a este ocasional trabajo. Su lugar en el Estado es hoy su medio de vida, su forma de sobrevivir y su salida laboral. El piensa que provocar a su líder es una mala idea porque puede generar la abrupta finalización de su vínculo con catastróficas consecuencias para él y su círculo afectivo más íntimo.

Pero no todos los que se comportan de este modo se enrolan en esta controvertida categoría tan injustificable como comprensible. Claudicar en las convicciones jamás es una virtud, pero se puede entender que ciertas circunstancias generan gran debilidad y producen dudas permanentes que impiden, muchas veces, tomar una oportuna y atinada decisión.

Existen también otras situaciones menos sensatas e igualmente habituales. La política suele convocar, de tanto en tanto, a profesionales, especialistas, técnicos, gente que tiene experiencia en ciertas áreas que puede aportar su visión a la gestión. En esos casos resulta más difícil entender esa transformación que paulatinamente culmina con tanta docilidad.

Ese conjunto de personas, que aceptan integrarse a un equipo de trabajo, lo hace por vocación, intentando contribuir, a su manera, con el futuro. El entusiasmo suele ser enorme cuando todo inicia y muchos creen que desde ese lugar que han alcanzado, podrán finalmente cambiar la realidad.

A poco de andar, los que vienen de afuera de la política y no disponen de una trayectoria en estas lides, inician un camino de desilusión que, por etapas, transita un derrotero del que difícilmente se pueda volver.

La burocracia omnipresente, las infernales regulaciones, los malos hábitos tan arraigados en el Estado, la asfixiante postura de los sindicatos, la dinámica de la vieja partidocracia y la intromisión interminable de la política, hacen que la máquina de impedir muestre todo su esplendor.

Todo sucede con gran vertiginosidad pasando del fervor original al repentino desengaño. Mientras tanto, con la misma celeridad aparecen los inconvenientes que modifican todo lo planificado. Cuando ocurren esos incidentes se inician los roces entre el conductor político y sus auxiliares. Las rispideces se convierten en reclamo y nunca nada vuelve a ser igual.

Es tal vez allí donde habría espacio para tomar determinaciones relevantes, sin embargo la historia da cuenta de abundantes anécdotas, que muestran como ese excelente colaborador se convierte en un obediente soldado de causas ajenas y se desdibuja inexplicablemente a enorme velocidad.

En la descripción de esa triste y patética secuencia, se evidencia que las causas son siempre múltiples. En ese contexto no parece muy saludable generalizar. Al hacerlo es inevitable caer en ciertas crueles injusticias, pero habrá que decir que algunos de estos funcionarios “aman” el poder.

Su fidelidad no se explica desde su dependencia económica. Muchos de ellos descuidan sus negocios y su actividad profesional para dedicarse a este nuevo ámbito totalmente desconocido. Ellos no necesitan esos sueldos, pero adoran las “alfombras rojas” y el glamour que rodea al poder.

No lo reconocerán a viva voz, pero ellos también sueñan con nuevas oportunidades que lo acerquen a posiciones más trascendentes. Ellos saben que el caudillo puede ungirlos y por eso prefieren recorrer el sombrío sendero de las adulaciones y soportan lo inaceptable, esperando esa bendición tan anhelada, que muy pocas veces llega.

En definitiva, estas personas, aún sin la necesidad de los otros, de esos que si dependen de su salario estatal, terminan comportándose de un modo idéntico y aceptando los reiterados desplantes del poderoso.

Lamentablemente todo gira y este proceso deriva hacia conductas inapropiadas. Los funcionarios empiezan a tener miedo a las reacciones del líder político, a sus modos enérgicos y a sus reacciones intempestivas.

Justo es reconocer que hay excepciones a esta regla general. Son muchas menos que las deseables pero allí están. Algunos funcionarios conservan en alto su autoestima y se hacen respetar, evitando esas posturas inadecuadas de sus superiores directos. Claro que los lideres, si son astutos, lo comprenden rápidamente y saben hasta donde llegar en cada caso.

Estos comportamientos tan habituales serían irrelevantes si no fuera porque impactan directamente sobre el funcionamiento de la política, lo que deriva en determinaciones equivocadas y por lo tanto es la gente, la sociedad, la que termina sufriendo las consecuencias de esos desaciertos.

Cuando un funcionario omite criticar al dirigente, acepta que seleccione opciones inconsistentes, no le advierte sobre los posibles desenlaces de una medida, comete un error imperdonable. Eso se torna aún más grave cuando esa negligencia es producto del miedo a un desquite brutal y viene de la mano del temor a una represalia automática.

No se puede esperar que estas cuestiones se resuelvan gracias a la eventual bondad del jefe. El es una persona y como cualquier otra avanza hasta que encuentra límites concretos. Ponerle coto a esta dinámica depende mucho más de los funcionarios que del mandamás.

Es imperioso interrumpir esta mala costumbre. No se beneficia el líder, cuando se priva de escuchar opiniones sinceras que pueden ayudarlo a enfocar mejor sus acciones. Tampoco sale fortalecido el subordinado, porque su actitud es indigna y lo deteriora. Pero es la sociedad la más perjudicada porque paga los platos rotos de todos estos dislates. Es vital tomar las riendas, recuperar el amor propio, para que el pánico de los funcionarios, no siga siendo moneda corriente.

albertomedinamendez@gmail.com

 

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El aumento del desempleo juvenil es un desafío mundial que hay que atender con los 600 millones de jóvenes previstos para ingresar en el mercado laboral en 2026. Crédito: IPS.

Asociaciones laborales para crear oportunidades de empleo juvenil

Por Sofía García García English version

Sofía García García es la representante de Aldeas Infantiles SOS en la sede de la Organización de las Naciones Unidas en Nueva York.

NUEVA YORK, 15 ago 2016 (IPS) – Es difícil olvidar lo difícil que fue conseguir el primer empleo, la búsqueda, la frustración del rechazo, el nerviosismo de la entrevista o el primer día de trabajo. Y con el alarmante desempleo que aqueja a muchos países, el ingreso al mercado laboral es cada vez más difícil para los jóvenes.

No es de sorprender que la falta de capacidades y de formación sean los factores principales detrás de la falta de trabajo y del empleo irregular. Los jóvenes que abandonan sus estudios y que solo tienen un certificado de enseñanza secundaria constituyen los 73 millones de jóvenes menores de 25 años que están desempleados.

Para lectura completa http://www.ipsnoticias.net/2016/08/asociaciones-laborales-para-crear-oportunidades-de-empleo-juvenil

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