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Democracia siglo XXI

mes

marzo 2011

Comentarios a proposiciones de Teódulo López Meléndez


por Pedro J. Lozada

Estimado Teódulo: Van a grosso modo mis comentarios iniciales sobre tus proposiciones. Considero que se debe insistir más en las “autopistas fluviales”. Europa es una intrincada red de canales que comunican las ciudades y pueblos más alejados de las vías principales por su red acuática. No tienen sus ríos el caudal de los de USA (hay excepciones: Rin , Danubio, Ebro, Marne, etc) pero navegan con unas gabarras de diseño especial, de poca manga (el ancho en embarcaciones se denomina así) e incluso –algo que vi y de lo que me informé someramente, a título de curiosidad– los gabarreros “viven” totalmente en su embarcación. Es su hogar y el de su familia. En una sobre cubierta al centro de la misma tienen su automóvil para movilizarse el tiempo de carga o descarga cuando están en puerto, o su lugar de destino (pequeños atracaderos fluviales) y lo más extraordinario, sus hijos, tienen regímenes especiales de escolaridad, de acuerdo a los itinerarios de sus embarcaciones.

Programa nacional de solidaridad. El concepto de “cero” asistencialismo es digno de ser reiterado una y mil veces. Quien quiera reivindicaciones, que las pagua con “superación personal”…formidable. No se si será idea original de TLM, pero sea o no, es algo que debe ser aireado y ventilado cientos de veces. Se trata de verdadera dignificación de la persona.

Ecología. El 66% (dos terceras partes) del Oxígeno de la atmósfera terrestre (O2) lo generan los mares y océanos del planeta y la otra tercera parte (33%) lo genera la masa vegetal. Esta simple ecuación nos dice que el enfoque ecológico y ambientalista debe profundizarse de manera muy severa y rigurosa. No se trata de una moda o de que es chévere para el turismo que las playas y las ciudades estén limpias, no señor; es un problema de supervivencia de la especie humana, Además la cadena alimentaria proveniente del mar se encuentra en un proceso de depredación y degradación terrible. Cada año la pesca disminuye tanto en cantidad como en calidad. Hay sobreabundancia de pesca. Somos más y comemos más… Solo China e India tienen hoy más habitantes en total que los que poblaban el mundo hace 60 años; (2.200.000.000 todo el mundo en 1950 y hoy 2.500.000000 solo los dos países citados).
Hay estudios muy serios que predicen situaciones tan extremas como que en 2040, a la vuelta de la esquina (a título histórico, no individual desde luego) pueden haber desaparecido hasta un 90% de las principales especies de la cadena alimentaria del mar.

Otro sí.- Hay una maraña legislativa en lo que respecta al ambiente, aguas servidas y efluentes, residuos industriales e hidrocarburos que obligaría a una profunda revisión para unificar criterios. Hay normas muy disímiles unas de otras y las grandes empresas se acogen a las más laxas, las que pesquisan entre leyes generales, ordenanzas y disposiciones municipales, resoluciones administrativas y pare de contar. El propio Estado, que haciendo honor a su rancho mental se agrede asimismo, incumple las normas y pone en grave peligro cursos de aguas tan importantes como el Apure y el Orinoco, con la laguna de desechos pesados de la explotación de Los Pijiguaos, para la conversión de Aluminio en Ciudad Guayana.

PETRÓLEO. La era del petróleo como energía fósil debe estar cerca de finalizar. Hay centenas de indicios que lo indican y están a punto de ser normales los autos híbridos, los eléctricos y los propulsados con Hidrógeno. En Europa están circulando desde hace unos cinco o seis años, varios prototipos BMW propulsados con motores a Hidrógeno. Usar el petróleo para propulsar automóviles —dijo alguien hace unos pocos años— es tan absurdo como encender habanos con billetes de 100 dólares… pero la era del petróleo como materia prima (Industria Petroquímica) tiene varios siglos más por delante. Ojo con esto. Vale citar también que el famoso maná bíblico que llovió del cielo para los hijos de Israel eran proteínas de hidrocarburos. (Inmanuel Velikovsky, “Mundos en colisión”). Y en la era moderna se ha logrado reproducir el proceso que en aquel momento fue producto de un suceso astronómico-

Otro sí.- Respecto a un % de acciones de la empresa del Estado para colocar entre los comunes del rebaño, valga citar: Alaska reparte un dividendo anual proveniente de su renta petrolera, para cada habitante del Estado. El último que conozco se acercaba a 1000 dólares per capita, dato que debe ser del 2007 o 2008. Lo que si ignoro es si se trata de cada habitante, o si se trata solo de adultos cabeza de familia.

Hasta aquí cuanto trataste en tus proposiciones. Supongo que en próximas, abordarás algo insoslayable como es la cesión de soberanía. Por último, que habrá que hacer con las FAN.

Un gran saludo. Amigo, Pedro Jota

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Gerenciar la comprensión: Venezuela, proyecto país


Teódulo López Meléndez

Elecciones para crear electores en lugar de ciudadanos. Representación para crear representantes en lugar de instrumentos de consulta. Maniobras de poder para impedir decisión común sobre los grandes asuntos. La vieja democracia anda boqueando y el asomo totalitario se desmorona. Hablamos sobre una realidad, no sobre la inmortalidad del cangrejo.

La teoría política debe, pues, enfrentar al siglo XXI. Quizás el vacío provenga de la aplicación a las ciencias políticas del principio de que aquello que no fuese empíricamente demostrado quedaría fuera de significado. Es menester una pluralidad de ángulos de visión que la urgencia de encontrar una certidumbre sepultó. Ya no se requiere un corpus homogéneo, lo que se requiere es un intercambio fluido y permanente de diversas comprensiones. Algunos hablan de ofrecer no una mirada sistemática sino sintomática. Es lo que otros denominan la teorización de la política y la politización de la teoría.

Los que se dedican a cultivar el pasado pierden la capacidad de pensar. Sin pensamiento democrático renovado la tendencia será fuerte al enfrentamiento y al totalitarismo. Los problemas del presente son tales que la comprensión de quienes deberían tomar decisiones se ve limitada por una sorprendente “administración de la normalidad” o la recurrencia a soluciones empañadas por procederes ya caducos. La colocación de parches sobre los grandes problemas es algo recurrente y los gestos, más de las veces simple grandilocuencia, sustituyen a las grandes decisiones de fondo que deberían tomarse.

Se envejecen las políticas sociales sólo asistenciales, cuando debemos hacer brotar la inteligencia que hace ir a la búsqueda de las comunidades como protagonistas. Es de Perogrullo recordarlo, pero quizás como pocas veces antes hay una tal repetición de comportamientos, un empeño en resolver con los viejos métodos y una persistencia en aferrarse a los marchito, que no cabe más remedio que repetirlo: Venezuela tal como la conocimos está agotada. Frente a nuestros ojos surge una nueva que requiere de imaginación y de inteligencia para que tenga un nacimiento normal y para que el feto no presente deformaciones.

Para ser repetitivo hasta la obstinación, es en el campo de la política donde debemos rejuvenecer a toda prisa, mientras la rara avis pasa a ser ahora encontrar un gobernante lúcido –o un aspirante a serlo- que lo entienda.

Ahora bien, nos planteará el lector anónimo, ¿cómo aplico estas concepciones a la liberación inmediata o progresiva de mi propio drama que ahora vivo? Evidentemente no estamos planteando una conversión moral de la población o la aparición súbita de un rayo que ilumine a un pueblo hacia el cambio de paradigmas. Basta por iniciar la comprensión de una realidad múltiple, contradictoria y complementaria e interrogarnos si nuestras creencias nos han conducido a algún resultado concreto. Si la respuesta es negativa ya estará abierta la espita para el abandono de los paradigmas inservibles y su sustitución por otros. El proceso en su final sólo puede ser medido en largo tiempo, pero la decisión de cambiar la mirada o simplemente de interrogarse sobre ella tiene consecuencias a corto plazo.

Desde el poder no se está haciendo política, este tipo de poder no la concibe. Quienes teóricamente se le oponen no la logran entender como una especificidad de acción. Frente a un poder de este tipo la política sólo puede venir de un sujeto que la haga como una ruptura específica. Plantear un supuesto regreso a la democracia no es una ruptura. Esta comenzaría por imponer una batalla política, porque si se mantiene en un territorio evanescente la política se hace innecesaria y el régimen opresor habrá ganado la totalidad de la batalla.

La política no puede permanecer en el sector sombra del proceso histórico-social. Es esencial a su existencia la visibilidad y hacer del disenso una modalidad específica de “su” ser, lo que significa que plantar cara al poder sin política, sin la construcción ideática de una sustitución mediante una oferta concreta de ruptura entre el aparato del Estado que se alza omnímodo y alega ser la construcción de algo (en este caso del mal llamado socialismo del siglo XXI), por una parte, y del estado de lo social que debe estar en ebullición reclamando esa sustitución desde un aparataje conceptual, sólo conduce al fracaso .

Una estrategia correcta de combate es dejar claro que las élites no monopolizan el poder, que no son dueños de los candidatos, que las instituciones no son de su propiedad privada y sólo sirven para preservar privilegios. Cuando se hace lo contrario el poder populista se consolida y la política –obviamente- vuelve a brillar por su ausencia.

¿Quieren gerentes? Muy bien, pero parece que los quieren para administrar con eficacia, probidad y eficiencia los dineros públicos. Eso para mí es obvio. Los que quieren gerentes lo que no saben es para que los quieren. Pues se los digo: aquí lo que hay que gerenciar es la comprensión de un gran movimiento colectivo inteligente hacia las nuevas estructuras nacionales. En otras palabras, la aparición de un liderazgo colectivo que los gobernantes incitan a permanecer en acción en un proceso de transformación que ellos simplemente inducen y mantienen en la dirección correcta decidida por el cuerpo social. Esos son los gerentes y los gerentes son conductores políticos.

Puede generarse una inteligencia colectiva y ello pasa por una transición a un modelo de auto-organización dirigida por la comunidad, para que la gente actúe colectivamente. Es aplicable hasta en el aspecto económico, por lo que habla ya de una “economía sostenible de colaboración”. Lo es obvio en el campo político, pues se genera un nuevo modelo de democracia. Ya lo hemos dicho. La hemos llamado democracia del siglo XXI. Inteligencia colectiva hacia el nuevo sistema político: es nuestra visión de país.

teodulolopezm@yahoo.com

Venezuela, sociedad del conocimiento: proyecto país

Teódulo López Meléndez

He dicho que en el llamado “Proyecto Nacional Simón Bolívar Primer Plan Socialista Desarrollo Económico y Social de la Nación 2007-2013″ está la concepción del presente régimen sobre el hombre, la sociedad y el proyecto político, por lo que debe responderse en términos de reflexión. Propongo, entonces, otra visión del venezolano, de la sociedad a construir y del sistema político que deberá reemplazar al presente. En suma, mi visión para comenzar a construir en el 2013. Es lo que intentaré.

Los discursos viejos están deslegitimados. Escasean los inventores de mundo. No podemos permitir que Venezuela siga siendo un territorio ahistórico. Para emanciparnos de los graves problemas que nos aquejan hay que desatar un proceso filosófico-político emancipatorio. Este ser humano inteligente que es el venezolano debe organizarse hacia la aparición de un nuevo orden social. Debemos hacernos de un pragmatismo atento a las incitaciones del presente y a los desafíos de las circunstancias teniendo en la mano las respuestas de una filosofía política renovada.

El movimiento debe venir de abajo hacia arriba, provenir de una sociedad pensante, desde un humanismo global. El venezolano de este tiempo vive la ruptura con un mundo que se tambalea. Lo que se requiere es un intercambio fluido y permanente de diversas comprensiones. Hay que darle una respuesta común a las exigencias cotidianas de la democracia.

Muchas se aferran a formas caducas y cuando menos lo esperan una espita se abre y se desinflan cual globo pinchado. Lo mismo le sucede a sistemas políticos que ignoran la renovación y el cambio. Pueden durar hasta la edad madura -50 años se mantuvo el sistema político venezolano conocido como ‘etapa democrática”- o languidecer de adolescentes e incluso de niños.

Las concepciones que dieron origen a las bases del sistema democrático han permanecido inalteradas más allá de lo conveniente y hacen agua. La organización política que conocemos se deshace empujada hacia el closet por un cansancio obvio y manifiesto que los gobernantes no comprenden y por las exigencias propias de un cuerpo que necesita estructurarse con nuevos ingredientes. Es lo que se llama una situación de crisis, o si queremos aparecer como más optimistas, de nacimiento de un nuevo mundo.

En el caso de este preciado sistema político llamado democracia el óxido se ha amontonado hasta el punto de formar palancas que trancan el accionar de las ruedas con la consecuente usurpación a la gente y el enquistamiento de una clase usufructuaria.

Hay que organizar desde abajo. Ya no hay profetas. Ya no existe un pensamiento centralizado sino una conjunción que destierra el descenso de una línea para ser sustituido por una generación de inteligencia que sube. Pronto Google nos parecerá lo que hoy nos parece una vieja Remington.

Debemos mirar a la sociedad venezolana como una de agentes que al cooperar exhiben un comportamiento global inteligente. Comenzamos a vislumbrar un tejido de inteligencia desaprovechada por el efecto individualista que pervive en esta transición de un mundo a otro. La sociedad venezolana de hoy es como un corpus callosum sobre el cual debe aplicarse una buena dosis de comprensión. La idea de una inteligencia colectiva es uno de los temas predominantes en la investigación no ficticia de nuestro mundo

La idea es que los sesgos cognitivos individuales pueden ser llevados al pensamiento de grupo para alcanzar un rendimiento intelectual mejorado. Es lo que se ha dado en llamar la inteligencia colectiva. Podríamos también explicar argumentando que se puede llevar a las comunidades humanas hacia un orden de complejidad mayor, lo que, obviamente, conllevaría a otro tipo de comportamiento sobre la realidad.

La inteligencia colectiva está en todas partes, está repartida. Debe ser valorada y coordinada para llevarnos hacia la construcción de las bases de una sociedad del conocimiento, lo que implica, de entrada, el enriquecimiento mutuo de las personas. Si la inteligencia está repartida, como realmente lo está, se modifican los conceptos de élite y de poder, y se rompen los paradigmas del liderazgo, más aún, los de la soberbia, pues reconocerlo implica desde ya una manifestación de humildad.

Ahora esa inteligencia repartida debe ser sometida a una acción para que comencemos a conseguir la inteligencia colectiva. Teilhard de Chardin, buen definidor de la persona por diferenciación de individuo – y quien por cierto vislumbró la red informática con 50 años de anticipación- habló de noosfera (conjunción de los seres inteligentes con el medio en que viven) y lo extendió más allá al vislumbrar lo que los pensadores de hoy llamarían el cerebro global.

Pues bien, la clave está, quizás, en crear numerosas y pequeñas noosferas. Ello pasa por ver con menos individualismo y en un contexto ético de alteridad. Es lo que en el humanismo cristiano se denomina como la sustitución del yo por un nosotros. Hay, sin embargo, una razón más práctica que escapa a lo teórico-moral para insertarse en la brutal realidad real: hacia adonde va el mundo o se sabe o se perece, o se coopera o se fracasa, o se respeta o se es condenado.

Una buena manera de lograrlo es ajustando los mecanismos de comunicación. La web inteligente que aparecerá en cualquier momento podrá, por ejemplo, organizar la información que le interesa exclusivamente a la comunidad de un barrio. La tecnología está al servicio de la intereacción. Los problemas de una comunidad específica seguramente son los de muchas lo que conllevará a un contexto compartido. En este plano de intercambio conseguiremos un mundo de significaciones lo que llevará a la movilización de las capacidades. Ello pasa por identificarlas y reconocer la diversidad. El primer paso es la aceptación de que estamos en la era del conocimiento y que en consecuencia debemos actuar dentro de ese marco. La potenciación de las capacidades parte de la conformación de un estado positivo que le permita a la persona actuar con otros y conseguir la apertura. Y resultaría innecesario agregar que el pensamiento que se genera de esta manera es libre y no sometido a manipulaciones. Y también que no se trata de fusionar inteligencias individuales en masa, sino de activar un nuevo modo de identificación. Esta es precisamente la idea de la inteligencia colectiva, una donde se conserva la personalidad de cada quien, las ideas y del yo de cada quien.

Esto es, la gente no piensa junta para llegar a determinadas conclusiones sino que piensa junta para obtener el valor de la conexión y de la confrontación de ideas. Modifiquemos a los educadores y a la educación que actualmente se imparte. Habrá que cambiar los métodos tradicionales. Así lo podemos resumir: enseñar es conectar personas con oportunidades, experiencias con conocimientos, es ayudar a que se establezcan una o más conexiones, conectar experiencias, conectarse a una experiencia, conectar para que otros aprendan a conectarse, conectar personas con contenido, conectar personas.

Efectivamente, la realidad es sustituible siempre y cuando se tenga clara la nueva realidad. Para ello es menester el diseño colectivo de un proyecto que pasa por una inteligencia colectiva o conectiva, en cualquier caso organizada. Si no reinventamos la democracia no habrá futuro y para ello es menester que el cuerpo social genere, mediante su constitución en colectivo inteligente, las herramientas necesarias para lograrlo.

El espacio de esas herramientas es el conocimiento, el poder de pensamiento, de un espacio dinámico y vivo donde se transforman cualidades del ser y maneras de actuar en sociedad. Es, fundamentalmente, un asunto político y un asunto de la democracia. Es mi visión de país venezolano: una sociedad del conocimiento. Lo propongo para ser incluido en el proyecto nacional sustitutivo del actual en 2013. Y le pongo nombre: Proyecto Nacional. Plan de Reconstrucción Democrática para el Desarrollo Sustentable del hombre venezolano.

teodulolopezm@yahoo.com

“Lo propongo”

Teódulo López Meléndez

LO PROPONGO:Primer conjunto de ideas para el nuevo gobierno democrático en Venezuela

http://es.scribd.com/doc/50197848/Lo-propongo

Renacionalizar el petróleo: Lo propongo

Teódulo López Meléndez

El ciclo del petróleo terminará. El mundo requiere energía, pero las exigencias medioambientales, de costos y de geoestrategia llevan a la búsqueda de alternativas. No sabemos cuántos años le quedan al petróleo en su preeminencia, pero sí que Venezuela es un petroestado y que deberíamos prepararnos para cuando este oro negro ya no valga el interés ni los dólares.

Vivimos en la dependencia de los precios petroleros. Gastamos más de la cuenta cuando suben, tratamos de ahorrar en fondos especiales cuyo destino es diluido no se sabe cómo, importamos a manos llenas en una desaforada economía de puertos, nos endeudamos en lo externo y en lo interno.

La historia de como el período democrático –y lo cito simplemente para contrastar con este- enfrentó el tema petrolero es conocido, creación de la OPEP, creación de CVP, término de las concesiones, internacionalización y nacionalización, sólo por mencionar algunos picos de este gráfico. Se tomaron, igualmente, medidas sobre el gas natural y se legisló abundantemente sobre bienes afectos a reversión, sobre reserva al Estado del mercado interno. PDVSA era admirada en el mundo, la política estaba fuera de sus puertas, se reinvertía en ella para mantener la producción. CITGO fue adquirida en 100 por ciento, así como la mitad de VEBA OEL, vendida la segunda y con el propósito de salir rápidamente de la primera, en un proceso que he llamado de venta de activos para evitar posibles sanciones económicas ante un zarpazo definitivo a la institucionalidad democrática.

Con el llamado paro petrolero fueron echados a la calles casi 20 mil funcionarios de nuestra empresa, se rompió lo que ellos habían denominado “meritocracia” y se sumió en serios problemas a la industria. Hoy podemos decir que PDVSA ha perdido capacidad de producción y de refinación, se ha entrado en un proceso extraño de canje petrolero por vaquillas y otros elementos, se usa el petróleo como arma política de penetración revolucionaria y se subsidia a numerosos países que, atraidos por el olor a dólares, aceptan incluirse en el proyecto “socialista” del actual gobierno.

Las estadísticas de producción señaladas por el gobierno no coinciden con las mencionadas por la OPEP ni por ningún organismo o publicación independiente que siga el negocio petrolero en el mundo. El personal empleado por PDVSA ha subido escandalosamente, convirtíendose en fuente de empleo burocrático. En efecto, ahora se senala en unos 97.591 empleados contra unos 69 mil existentes para el momento de la intervención grotesca despidiendo personal altamente calificado en cadena de TV y con un pito. Es decir, antes se producían 48 barriles por persona empleada, ahora 23 barriles por persona empleada.

Numerosas demandas cursan contra PDVSA con la amenaza de que los arbitrajes puedan costarnos ingentes sumas. PDVSA es inauditable y costará un largo esfuerzo volverla a su condición de productora de petróleo, a su eficiencia administrativa. Está pendiente hacerle justicia a los miles de compatriotas despedidos que hoy sirven en el exterior o que se quedaron dedicados a actividades muy distintas de aquellas para las cuales se formaron.

En el terreno de las decisiones políticas hay que separar de inmediato las funciones de Ministro de Minas y de Presidente de PDVSA. En este terreno es obvio, también, que no se pueden formular programas para un período de gobierno sino un plan que abarque un largo espacio de tiempo, sujeto a las correcciones necesarias sí, pero de largo aliento, por lo que deberá contar con un consenso básico. PDVSA necesitará una reorientación urgente para que se dedique a ser operador del negocio petrolero y energético, despojándola de inmediato de otras atribuciones y misiones con las que nada tiene que ver. Esas otras actividades, no abandonables, deben ir a los organismos específicos del Estado, por ejemplo los destinados al combate a la pobreza. Su reorganización debe ir hacia la creación de subdivisiones específicas. Hay que hacer una revisión muy cuidadosa de los convenios de suministro y de exploración de la Faja del Orinoco. PDVSA debe cotizar en la bolsa un bajo porcentaje de sus acciones. Y un planteamiento clave: es ahora cuando debemos alzar nuestra producción todo lo que podamos, por las condiciones del mercado y el proceso indetenible de sustitución de fuentes de energía. Deberemos fomentar la preparación de ingenieros, geólogos y químicos, además del rescate de nuestra gran riqueza humana en el área. En el plano ético debemos rescatar al Rómulo Betancourt de “Venezuela, política y petróleo” porque allí había un sueño, uno adaptable a este tiempo, pero bajo su ímpetu y visión transformadora.

Es menester una revisión cuidadosa de la estatización a que fueron sometidas, especialmente en el Zulia, numerosas empresas privadas prestadoras de servicio a la industria petrolera, porque con ello se cortó la iniciativa particular y se sometió a sus trabajadores a una situación irregular. Es necesario revitalizar la industria del gas y la petroquímica. La seguridad jurídica es esencial no sólo en el negocio petrolero sino en cualquier posibilidad de recepción de inversión extranjera que en otro texto señalé como condicionada a la transferencia tecnológica.

Responsablemente estimo que, si bien no se necesitan dotes adivinatorias para saber el estado en que el nuevo gobierno democrático encontrará a PDVSA, es temprano para emitir una opinión tajante de liquidarla y proceder a la construcción de un nueve ente petrolero. Seguramente PDVSA, o la nueva empresa, deberá ser de menor tamaño y con mayores alianzas con las universidades, centros de investigación y de enseñanza y a la infraestructura industrial nacional, tal como lo ha propuesto sabiamente “Gente del petróleo”. Hay que pensar también en la posibilidad de abrir sus acciones a la gente común, al venezolano que es realmente el dueño de la riqueza petrolera, con limitaciones por supuesto, para evitar una privatización que rechazamos de plano y tal como sucede con Ecopetrol y Petrobras.

He hablado de que enfrentamos la transición más difícil de nuestra historia y ello incluye, obviamente, a la industria petrolera. Habrá que garantizar de entrada la despolitización, el nombramiento de una nueva directiva de la Casa Matriz sujeta a calidad y competencia y dejarle a ella, sin interferencias, la designación directiva en sus diferentes categorías. Tal como también lo propone “Gente del petróleo” se hará esencial un acuerdo con los sindicatos petroleros, una garantía a socios, contratistas y proveedores de continuidad, aunque ello no obvie la detección de eventuales compromisos dañinos a los intereses nacionales. Hay que extender una invitación abierta a todos nuestros técnicos, geólogos e ingenieros, hoy desperdigados por 21 países, a un regreso que seguramente será imposible de atender por buena parte de ellos, ya que habrán adquirido compromisos irrenunciables, pero puedan regresar o no hay que otorgarle los beneficios de ley que le fueron negados arbitrariamente por este régimen. Igualmente debe garantizarse a los trabajadores incorporados después del 2002 que no habrá represalias políticas de ningún tipo y que sólo basta la competencia y calificación para mantenerse trabajando por el país desde el negocio petrolero.

Ciertamente la nueva directiva de PDVSA deberá tomar medidas técnicas y previsiones para garantizar la continuidad de las operaciones. Eso estará garantizado por la idoneidad y la presteza ejecutiva de los designados. La tarea será difícil y compleja, una que equivaldrá en la práctica a una renacionalización del petróleo. Lo propongo.

Proyecto Nacional para una Democracia del siglo XXI

El proyecto del presente régimen está contenido en el llamado “PROYECTO NACIONAL SIMÓN BOLÍVAR PRIMER PLAN SOCIALISTA -PPS-DESARROLLO ECONOMICO Y SOCIAL DE LA NACION 2007-2013”. Precisamente en el 2013 deberá tomar posesión el nuevo gobierno democrático y deberá establecer lo que comúnmente se ha denominado “Plan de la Nación”. Allí deberán estar los conceptos claves de un proyecto de país. Por la complejidad del tema lo abordaré en un largo texto que publicaré como un folleto separado. Hasta ahora he desarrollado un plan de gobierno, pero hay que enmarcarlo en el concepto general del país que se quiere y para eso hay que fijar los grandes lineamientos. Lo haré y lo propondré

teodulolopezm@yahoo.com

La protección ambiental como instrumento de desarrollo sustentable: lo propongo

Teódulo López Meléndez

1. Movimiento social de concientización 2. Concepción inseparable de la diversidad humana 3. Fomento de empleos “verdes” 4. Revisión general de toda la legislación ambiental 5. Incorporación de la conservación ambiental al concepto de desarrollo sustentable 6. Conformación de la Oficina de Impacto Ambiental 7. Humanización de las ciudades. 8. Fortalecimiento de la investigación científica y tecnológica 9.Deducciones impositivas

Las cumbres sobre la salud del planeta giran en torno al calentamiento global y a las responsabilidades de los Estados. Se especula sobre los resultados, generalmente magros, y se aplazan las decisiones hasta la próxima cumbre.

Más allá de ellas es necesario que cada país genere un movimiento social destinado a proteger los recursos naturales y a adaptarse al cambio climático. Lo hemos vivido en Venezuela con las lluvias repentinas y hasta con el cambio de la temperatura.

Ese proceso de concientización debe abarcar muchas cosas, desde la electricidad y el agua potable hasta la violencia contra las mujeres. Lo que quiero significar es que el primer programa en materia ambiental es el de la concientización, uno que excede a los parámetros donde se le ha pretendido restringir para llegar hasta el uso del agua y de su ahorro, de la conciencia de los químicos contaminantes, del uso del transporte masivo en sustitución del auto privado, hasta el aprendizaje en la clasificación de desperdicios y del reciclaje.

Las agresiones contra el medio ambiente, la conservación de los espacios naturales y todos los elementos vinculados a este tema ya no son desconocidos por la generalidad de los ciudadanos. Las advertencias del ecologismo han logrado que la información llegue a ellos, pero ha faltado la instrumentación legal y técnica para la práctica de una política racional en la materia. Es más, ha faltado la conciencia de que la cuestión ecológica puede convertirse en una centralidad estratégica de fuerzas de emancipación social. Por una razón muy sencilla: exagerada o no, catastrofista o no, la denuncia ecológica ha mostrado, por ejemplo, la ruptura de una concepción lineal de la historia, del mito del progreso en ascenso indetenible y de la concepción del hombre como un individuo abstracto.

Ahora los programas de los partidos suelen incluir propuestas ecológicas, generalmente como una vulgar adaptación a la moda. Es precisamente esto lo que ha llevado a la aparición de los partidos “verdes” ya con fuerza política propia en varios países europeos, más el agregado de la insurgencia en Colombia que llegó hasta disputar la presidencia de la república. Los movimientos “verdes” plantean así cambios económicos-políticos para salvar al planeta, pero más allá de la constitución o no de partidos, más allá de que algunos políticos tradicionales asuman el nombre para buscar una salida a la opresión y exclusión a la que los someten los partidos tradicionales, es menester platearse en serio entre nosotros un programa de preservación del ambiente.

Hay que admitir que una política ecologista debe concebirse en un marco económico y en una concepción de la diversidad biológica inseparable de la diversidad humana. Es menester ubicar esta lucha en la concepción que se tiene del país y en la organización socio-política-cultural que se pretende para él. Concepciones como una economía que favorezca los empleos “verdes” y una apuesta decidida por las energías renovables, son indispensables, por lo que necesariamente hay que abordar el tema de la contaminación de nuestras ciudades y de una política destinada a su humanización.

El problema es de alta complejidad y debe incluir también la contaminación tanto en el agua como en el suelo como en el aire, la pérdida de capa fértil, la extinción de especies, la deforestación, la desertización, y las específicamente relacionadas con la salud humana, como olores, enfermedades crónicas, incapacidad laboral, y por supuesto las relacionadas con el mundo animal.

En Venezuela encontramos pocos textos legales sobre la materia, entre los cuales dos decretos presidenciales de 1990. El primero destinado a proteger lo que queda de las reservas forestales, autorizando el desalojo o reubicación de los ocupantes de tales reservas y de lotes boscosos y el del 5 de marzo del mismo año que prohíbe la realización de actividades contrarias a los fines de su creación en reservas forestales y lotes boscosos. Antes, en 1976, el decreto 1569 se prohibía el pago de indemnizaciones por desalojo de las reservas forestales. Más atrás tenemos la Ley Orgánica del Ambiente, de 1966 que establece una serie de parámetros generales en cuanto a señalar que la degradación ambiental será penada. La Ley Forestal de Suelo y Aguas y su reglamento también de 1966 destinada a la protección de los bosques. Existe la Ley Penal del Ambiente de 1992, así como la Ley para la Ordenación del Territorio de 1983.

El Ministerio del Ambiente deberá convocar a una comisión de los más reputados ambientalistas venezolanos, con participación de asesoría extranjera, para revisar, estudiar y actualizar toda nuestra legislación en la materia. Deberá conformarse la Oficina de Evaluación de Impacto Ambiental. Ya existe el decreto 1257 de 1996 sobre evaluación de actividades susceptibles de degradar el ambiente y se cubren actividades como minería, hidrocarburos, agroindustrias, camaroneras, disposición de desechos y otros, pero nos parece que no tiene la organización que proponemos. En medio de una burocracia lenta y pesada que se convierte en obstáculo al desarrollo de cualquier proyecto con permisología la más de las veces absurdas es menester no agregar otra, sino una expedita y clara. Además, agreguemos deducciones impositivas a inversiones destinadas a la protección del medio ambiente o que las incluyan.

Hay que incorporar las medidas de conservación ambiental al concepto de desarrollo sustentable, es decir, uno centrado sobre el hombre y no meramente sobre el crecimiento económico, uno sobre la erradicación de la pobreza y la obtención de la satisfacción de las necesidades básicas. Nos encontramos de nuevo con la educación, no sólo mediante intensivas campañas de concientización, sino también mediante el fortalecimiento de la investigación científica y tecnológica en materias ambientales.

Humanización de las ciudades

Hay que incluir la deshumanización de las ciudades dentro del tema ecológico porque llega hasta la concepción de la salud y al malestar social. Nuestras ciudades están fragmentadas, contaminadas y agresivas, unas donde se pasan horas para llegar al trabajo y devolverse a casa.

Hay barreras físicas, simbólicas y psicológicas, desniveles socio-económicos. La educación reaparece como búsqueda de armonía, de tolerancia, de justicia social y de solidaridad. Hay que recurrir a la práctica de la ciudad como entidad educadora en lucha compartida entre organismos nacionales y locales en la difusión de valores y de ideas para el cuidado de los espacios comunes, el respeto, el comportamiento de los conductores, la lucha contra las drogas y la conservación. He dicho anteriormente que los más pobres contaminan más porque no tienen como evitarlo y para su sobrevivencia deben afectar en manera creciente bienes primordiales.

La ciudad debe ser considerada como un ecosistema. Los aspectos culturales son un prerrequisito para enfrentar la tarea de humanización. El retardo injustificado e intencional de la elección de concejales es entre nosotros una muestra de perversión contra el Municipio en aras de un proyecto de reorganización territorial inaplicable. Hasta el Parque del Este, el maravilloso pulmón de Caracas, ha sido intervenido por causas políticas, como lo es la eliminación de una de las carabelas de Colón para sustituirlo por un proyecto que terminó en un inmenso hueco que ahora rellenan porque existen “otras prioridades”. Hay que unificar, sin olvidar variantes, las ordenanzas de protección ambiental y crear un Tribunal de Faltas Ambientales.

Enfrentar la situación de las zonas de “ranchos” será uno de los asuntos más complejos, pero la experiencia existente en otras naciones del mundo bien puede colocarnos en el camino correcto. Si partimos de la ciudad como eco-sistema la enfrentaremos, como todo lo de la ciudad en general, esto es, mirando los recursos vivificantes, la estructura física y la estructura social, la participación comunitaria.

Hay serios problemas de urbanismo. Nuestras ciudades han crecido anárquicamente, no se han construido vías internas en muchos años y capaces de absorber el pesado tráfico, pero tampoco se ha establecido un sistema de transporte colectivo que incentive al abandono diario del uso del automóvil particular. Los urbanistas tendrán que trabajar duro y las inversiones milmillonarias deberán llegar. Se dice fácil, pero la tarea de humanizar nuestras asfixiantes ciudades constituye un reto de inmensas proporciones, uno que incluye reformas urbanas, vialidad, pero también educación y cultura. El rompimiento de las barreras, el encuentro en los espacios adecuados para el compartir, el acceso a los medios comunes de desahogo y lo que algunos urbanistas han llamado “el espacio para la vida entre edificios” requerirá del mayor esfuerzo.

Es así, como expresamos algunas ideas sobre el ambiente. Como siempre, el político tiene ideas de lo que sueña ver realizado. Las materializarán los equipos de gobierno aptos y capaces. Lo propongo.

teodulolopezm@yahoo.com

Bienvenidos a un mundo sin certezas

Por Vicente Verdú

Todas las épocas presumen mucho de ser “tiempos de amores revueltos”. Lo que gusta mucho a las gentes de una humanidad siempre, aún secretamente, romántica. Lo romántico da vida. Y muerte también. Fuertes emociones, en suma.

Vivimos una suerte de mutilación social y personal si se nos olvida el teléfono.

Improvisando y navegando vamos sorteando la falta de referentes.

La Red ha significado el final de millones de intermediarios.

Cuando creíamos en la prosperidad sin ciclos nos sorprendió la ruina.

La física cuántica, la penicilina, la radio, el avión, el subconsciente, la aspirina, la electricidad, el cine o el fox trot, hicieron sentir con la emoción de que el principio del siglo XX coincidía con la danza de otro mundo que anulaba al anterior. Y, por si faltaba poco, el estallido de la Gran Guerra en 1914 significó la cristalización de muchos males ya ahumados al final del siglo XIX.
Tanto en la guerra como en sus vísperas nadie dudaba de que la familia, el sexo, la política, la economía, la mujer o la ciencia ensayaban un salto mortal, un salto de muerte cuyos funerales oscilaron después del luto a la bujía, y de la bombilla a la bomba atómica.

Los principios del siglo XXI se le parecen relativamente mucho y si todavía no hay una gran guerra ¿quién dice que no la habrá? Años de vértigo. Cultura y cambio en Occidente llamó Philipp Blom a los tres primeros lustros del siglo pasado y no faltaban elementos explosivos para que la población se mareara. De todo aquello (el nuevo poder de la mujer, las vanguardias, el subconsciente, la tolerancia eclesial del vals) no queda prácticamente nada más obsceno que las mafias rusas y la bomba atómica. Pero ahora ni siquiera hablamos de ella. Las explosiones nos han hecho volver la vista desde los ruidos bélicos a las comunicaciones susurradoras, desde la sociedad de clases a la sin clases, desde la inflación galopante al precio cero y desde el precio cero al anonadamiento del valor.

El arte es quien mejor lo representa puesto que ya no es que una obra valga mucho o valga poco. No vale sino de acuerdo a una estrategia que habiendo allanado la identidad de lo artístico convoca a todos los leoneses, por ejemplo, a demostrar sus talentos creativos en el MUSAC y a todos los tiburones muertos, calaveras y desechos pestilentes a conquistar precios cifrados en millones de dólares o euros o libras para producir al cabo un mercado tan opaco como circense, tan divertido como aniquilador.

La literatura ha resistido mejor el comercio del escándalo pero, definitivamente, hasta las tremendas pilas de bestseller de aeropuerto o supermercado formarán parte de la pira general del papel.
Y sin papel ¿qué función, qué representación hacer? Si se trata de política acabamos pronto. Los políticos han recuperado una suerte de corporación gremial que persiste en sus molestias a la manera de las palomas urbanas que sin cesar ensucian paseos y monumentos.

No se conoce todavía cuál será la solución ecológica para acabar con la contaminación del enjambre pero la línea de actuación poseerá la misma inspiración que gracias a la Red y el contacto persona a persona ha terminado con millones de intermediarios. El político sin ideología o ideología cosmética hace tiempo que se halla entre nosotros. Sin lastres ideológicos se mueven y se camuflan mejor. Sin lastres ideológicos responden más apropiadamente a las manifestaciones, agitaciones y movimientos sin ideología. Las llamadas hoy “disrupciones” (no rebeliones, no revoluciones) que parten de llamadas desde Facebook o Twitter son traducciones del hacer cara a cara y la práctica del “pío-pío” (to twit) que no necesitan discursos, solo guiños o politonos para llegar al cénit de su rebelión.
No es, pues, extraño que hayan sido niños a lo Mark Zuckerberg o como niños, tipo Bill Gates, quienes hayan impuesto los juegos como forma tal de reunir a la humanidad online. Toda la Biblia, con su juicio final incluido, se halla remedada en esta agrupación global de cientos de miles de millones de seres humanos informados al instante del bien o el mal, el Crepúsculo el iPad. Asombrosamente enterados de casi cualquier cosa, se trate del tsunami o la Gran Crisis, el Oscar de Hollywood o el Louis Vuitton de Gorbachov.

¿Abarrotamiento del mundo? La mecánica clásica lo tenía todo bajo control a imagen y semejanza del burgués del siglo XIX, vestido de negro en señal de que no había que buscar un más allá de color. Hoy, sin embargo, de negro solo van los artistas, precisamente equipados para husmear. Los artistas se hallan también en la red y, al anular el color, es más difícil adivinar sus realidades,

El mundo de los mercados, de los chats, de los cientos de amigos, de los millones de operaciones comerciales, de las especulaciones letales, etcétera, se encuentran en manos fantasmales que si de una parte son tan poderosas es difícil saber por dónde salen y adónde van a parar.

De ahí también la imposibilidad de hacer planes serios sobre una superficie tan movediza. Las amistades se abrevian, los compromisos de pareja no pasan de cuatro o cinco años, los contratos son temporales, las residencias portátiles, las adhesiones infieles. El móvil es la enseña.

Numerosos fenómenos que causan todavía asombro proceden de esa tríada (distancia, anonimato, movilidad) que simboliza el móvil. Se habla en voz alta pero el otro se comporta como si no oyera nada en derredor. Nos acompañan como parte del organismo y vivimos una suerte de mutilación social y personal si el móvil se pierde o se olvida.

Los padres castigan a los chicos retirándoles el móvil de la misma manera que antes, dulcemente, le retiraban el postre. O mucho más amargo: a la manera medieval de confinarlos en deplorables mazmorras.

La comunicación, sea del grado que sea, ha dejado de ser un acto para convertirse en un actor de la cotidianidad. Vivimos en una comunicación tan frecuente como nunca y no es casual que los inventos que mejor caracterizan estos primeros años del siglo XXI sean, por encima de todos, los referidos a las tecnologías de la comunicación.

En ocasiones parecería que el mundo se reconstruye a partir de estos nuevos enlaces, nudos, “nubes”, y de ahí que cada vez más factores de la nueva realidad hallen su incubadora en la Red, se trate de negocios como de ocios, de curaciones como de plagas.

¿Quién podría haber concebido a estas alturas un mundo regido más por la anarquía y el desorden que por la organización? Pero el desorden es hoy (en el cuadro, en el cine, en el tráfico, en el amor) fuente de inspiración e innovación más decisiva.

Nadie puede vaticinar el porvenir puesto que el futuro tiene a gala poseer elementos que nunca pueden introducirse en el momento de las previsiones. Navegando, danzando, improvisando, vamos supliendo o sorteando la ausencia de referentes y, en consecuencia, tanto en la ética como en la estética, en el sexo como en el terrorismo, todo son impactos, accidentes. Sucesos que se instalan de golpe para combinarse con otros o para hundirse juntos y a la vez.

Sin porvenir hay barra libre. El porvenir no existe puesto que se encuentra por venir. Y, ahora, tanto o más que en las vísperas de las guerras mundiales no sabemos adónde vamos a parar. Cuando se creía que la economía había terminado con sus ciclos tras más de un decenio de prosperidad sobreviene la ruina mayor del siglo, mientras se creía que el problema de los injertos había alcanzado la cima llegan las células madres, cuando se suponía que la nueva contienda sería “el shock de las civilizaciones” el Islam reacciona hacia una democracia occidental y los hindúes aspiran a ganar un Oscar.

El trabajo, como el matrimonio, como la muerte, se hallaban a unos cientos de metros del portal, en el mismo pueblo o en sus entornos durante los tiempos de la sociedad anterior. Ahora, sin embargo, con los millones de emigrantes, los millones de viajes, los millones de traslaciones a otros puestos de trabajo, es imposible acertar. Incluso la moda que ha tratado de explotar todos los resquicios del cuerpo ha pasado en pocos años del clásico atractivo femenino, al desnudo varonil y desde el desnudo varonil al juego con los gais. O el juego con la muerte (Benetton o Chanel) que diera más filo al corte. En ningún caso, sin embargo, puede mantenerse una prolongada versión. Los grandes vidrios de las fachadas están girando, en nombre de la arquitectura sostenible, a plantas como lechugas que mantienen el frescor natural. Y en Bélgica, hace unos meses, un investigador logró que las palomas, “ratas del aire” que manchan las cornisas, defecaran detergente gracias una bacteria tan insólita como la que sin querer nos sirven en las cocinas de fusión.

¿Cocinas de fusión? ¿World Music? ¿International Art? Junto al infinito archipiélago de grupos, cocineros y artistas emergentes, una oleada que define el “homogéneo” perfil del planeta hace a todos participar en un simulacro de banquete que recuerda a las bodas de Caná.

No habrá más caridad de “las mujeres de los niños de Acción Católica” pero nunca el mundo se mostró más solidario y humano a pesar de las estafas y las corrupciones que, como se ve en las actuales agitaciones populares, la gente no parece dispuesta a aceptar más.

¿Estará gestándose un mundo más justo y humano, menos cruel y más amante de la colaboración, la recíproca ayuda, la cooperación? Puede que sí. Y no ya porque los seres humanos hayan mejorado lo suficiente ni milagrosamente, sino porque al cabo no hay mejor recurso para sobrevivir en paz y prosperidad.

¿O es que alguien desearía la guerra? Todos los enfrentamientos, incluidos los de las dos Coreas o los del Barça-Madrid, desprenden un aroma cada vez más lúdico y rancio a la vez. Enfrentarse, pegarse en la calle como en los años cincuenta, ser aficionado al boxeo e incluso a los toros ha tomado una deriva que va del macho a la hembra. De la cultura de la violencia al gesto de la feminidad y hasta la natación sincronizada o el patinaje artístico nos dejan sentados en la butaca. No digamos ya si las ministras o las presidentas, hasta ayer amas de casa, nos comunican medidas tremendas al estilo solemne de los líderes fuertes y seguros de sí.

La evolución de las mujeres que todavía hace unos decenios no tenían reconocido el derecho al voto en la misma Francia ha venido a ser la omnipresente sustancia pública que ha decidido el diseño y el empleo, la natalidad y la esperanza de vida, las novelas, los lavabos y el mismo coche eléctrico (tan fino) frente a la brutalidad del motor de explosión.

Tanto en la energía como en la economía la mujer ha sido capital. Pero, además, lo seguirá siendo cada vez más a través del liderazgo político o familiar. Porque ¿qué queda ya del antiguo cabeza de familia? ¿Dónde se esconde, en qué se ha travestido, en qué fragmentos podría reconstruirse su improbable regreso? ¿Regreso? Fin absoluto de esa cabeza rectora -ya cómica- y pase gradual del orden piramidal al horizontal aunque a través de gritos. Esta familia hoy en guerra de guerrillas adolescentes, sin jefe bien definido, sin claridad estructural, desarmada de conceptos recuerda o ejemplariza la tan perdida o extraviada institución de la justicia, de la escuela, del parlamento, de los frenopáticos, del arte, de la universidad.

La torpeza de los emuladores

por Alberto Medina Méndez

Algunos argumentos a fuerza de escucharlos reiteradamente intentan naturalizarse, y de cierto modo lo consiguen, al punto de convencer a muchos de que se ajustan a los principios éticos más elementales.

La falta de creatividad, la ausencia de ingenio y hasta de inteligencia, ha incorporado ciertas frases hechas al saber popular, que se han instalado en nuestras vidas casi como verdades reveladas.

Una de estas es aquella que de un lado de la moneda afirma que “ya está todo inventado, solo hay que mirar lo que hacen los demás y copiarlo”, mientras con idéntica lógica sostiene que “si los demás lo hacen porque nosotros no hacerlo también”.

Además de demostrar una marcada abulia, pereza intelectual e incapacidad personal por aportar cierta impronta, por revisar ideas ajenas, por perfeccionar lo saludable, esta verdad a medias, oculta una moral perversa.

Es que detrás de esa simplicidad, pretendidamente inocente en el planteo, muchos creen que pueden establecer parámetros generales para legitimar todo lo que hacen. Una decisión de gobierno incorrecta, una definición cuestionable, no se hace viable, ni adecuada, ni se valida por el solo hecho de que OTROS lo hacen.

En todo caso habla muy mal de nosotros mismos, que asumiendo que existe maldad en los demás decidamos imitarlos, presumiendo que el hecho de que tenga antecedentes en otras latitudes lo hace moralmente aceptable.

Por otro lado si estas afirmaciones tan burdas fueran ciertas, el mundo no podría evolucionar, y esto no es lo que se evidencia en el progreso constante de la humanidad.

La capacidad creativa del hombre es ilimitada, infinita y asumir que solo debemos copiar, además de ser brutalmente inexacto, solo desnuda nuestra propia impericia, demuestra la incompetencia sobre la que estamos transitando y más aun, revela la poca autoestima que tenemos sobre nuestras posibilidades.

En todo caso quienes afirman semejantes razonamientos deberán hacerse cargo de sus propias limitaciones. Sería conveniente que hablen por ellos mismos, que no incluyan al resto de la sociedad en sus afirmaciones tan audaces y mucho menos que intenten que la ciudadanía asuma como propias las declaradas ausencias de ideas que ellos padecen.

Está claro que estamos frente a una crisis a nivel de dirigentes, en todos los niveles, no solo en la política. También somos testigos de la escasa creatividad y preparación a la hora de resolver problemas, pero que no tengan ideas novedosas, que no sean capaces de tener un pensamiento más lateral y transgresor, menos estructurado y clásico, no hace que sus frases se conviertan en verdades, en todo caso se trata simplemente de una confesión de impotencia intelectual.

Es cierto que muchas sociedades le han encontrado la vuelta a algunos problemas y están más cerca de resolverlos, o incluso de eliminarlos, y es muy positivo que se indague en esos testimonios para tomar debida nota de esa información como parte de un relevamiento. Ni siquiera es malo que se imite si se considera que no existe mejor idea disponible que esa.

Pero de allí a asumir que “está todo inventado” hay un salto espacial. En todo caso, existen comunidades que están mejor orientadas, que han sido exitosas a la hora de ciertas implementaciones, siempre objetables, eternamente perfectibles, ajustables hasta el infinito.

Como en la vida misma, no existen dos experiencias idénticas, y las soluciones no son ni mágicas ni vienen en fórmulas infalibles. Se trata de prueba y error, de momentos históricos, de evoluciones sociales, de una permanente búsqueda, esa que solo los humanos podemos apreciar en toda su esencia y que nos diferencia como especie en el universo.

No es cierto, que esté todo inventado, abundan ejemplos a diario que demuestran lo contrario. Tampoco es correcto insistir con aquello de justificar atrocidades solo porque el vecino también las comete. Que los otros se equivoquen, que los demás tomen decisiones incorrectas ni nos excusa, ni nos hace mejores, en todo caso igualmente desacertados.

Agota escuchar el contemporáneo argumento de “lo hago porque todos lo hacen” como si eso pusiera un manto de piedad sobre nuestros errores. El desafío individual y de las comunidades no es ser “iguales”, sino ser mejores, especiales, superiores.

Igual es cualquiera. Hacer lo mismo no requiere ciencia alguna. No se necesita ni capacidad, ni criterio, ni inteligencia, ni imaginación, ni moral propia para imitar a los demás. Lo complejo y desafiante es ser diferente, hacer lo correcto, superarse, ser creativo, animarse a mas, a innovar para salirse de la media y dar un paso en positivo sin quedarse en el conformismo que nos propone cierta cultura igualitaria, tan de moda en estos tiempos.

Vale la pena refutar la corriente general. No es bueno compartir la vereda con los mediocres. De todas formas, siempre habrá gente que aplauda la grandilocuencia de las frases hechas, sobre todo si las mismas nos ahorran esfuerzos y energía para terminar justificando la torpeza de los emuladores.

Alberto Medina Méndez
amedinamendez@gmail.com
skype: amedinamendez
http://www.albertomedinamendez.com
54 – 03783 – 15602694

Ciudadanía para el siglo XXI

por Martín López Calva

“…es necesario ser conservadores de todo lo que haya que conservar y revolucionantes de todo lo que haya que revolucionar…”
Edgar Morin

A propósito de un hecho que despertó polémica en las últimas semanas, mi hija de veintiún años puso algún comentario crítico en su facebook que se alejaba de lo “políticamente correcto”. De inmediato una amiga respondió con un comentario: “solamente una pregunta: ¿Eres de derecha?”

Esta anécdota me hizo pensar en el estado que guarda la formación ciudadana en nuestro sistema educativo y lo mucho que todavía hay que trabajar para lograr una educación cívica pertinente para los desafíos del mundo contemporáneo.

Porque la pregunta venía de una joven educada en un colegio e inscrita en una universidad que se preocupan por formar la dimensión humana y social de sus estudiantes y enfatizan en sus planes y programas la formación de una conciencia crítica.

Sin embargo, parece ser que en los casos –todavía minoritarios- de escuelas y universidades que se ocupan explícitamente de atender la formación de ciudadanía, se sigue pensando que formar ciudadanos críticos tiene que ver con lo que Zaid llama: “los criterios de verdad por afiliación”.
Seguimos viviendo con la idea de que los términos izquierda y derecha son aún suficientes para explicar la complejidad del espectro socio-político y que en este marco explicativo dualista, izquierda quiere decir “lo bueno” o “lo decente” –como afirma el mismo Zaid- y derecha significa “lo malo” o lo “indecente”.

Pero si hacemos un análisis un poco más profundo de la realidad, caemos en la cuenta de que estas categorías tradicionales simplificadoras no alcanzan ya para definir lo que conviene a una sociedad compleja como la actual, puesto que “…Ni la izquierda ni la derecha son el valor absoluto que se enfrenta al antivalor absoluto. Hay valores que defiende la izquierda, valores que defiende la derecha y valores que pasan de unas banderías a otras…”

De manera que si queremos construir una verdadera formación ciudadana en nuestro sistema educativo –ya sea a través de asignaturas específicas como “Formación cívica y ética”, ética profesional y / o a través de otro tipo de actividades cocurriculares y extracurriculares- lo primero que tenemos que cambiar es la visión de simplificación por la visión de complejidad.

Una perspectiva compleja del fenómeno social y de la participación ciudadana tiene que trascender el análisis dualista y maniqueo de valor-antivalor, bien-mal, izquierda-derecha, revolucionario-conservador para promover procesos de aprendizaje dialógico en los que a través del desarrollo del pensamiento crítico auténticamente complejo en los educandos, se deje atrás la idea de “verdad por afiliación” (posees la verdad si estás del lado de tal o cual partido, de tal o cual líder político o social, de tal o cual periodista o analista) y se llegue a la verdad por reflexión personal y grupal.
Como afirma Morin en su obra, es necesario formar ciudadanos para la democracia y esta formación conlleva un trabajo por “pensar bien” para poder asumir posturas éticas y políticas sustentadas y para comprometerse en la construcción de una sociedad más humana y más justa a partir de la necesidad de “ser conservadores de todo lo que haya que conservar y revolucionantes de todo lo que haya que revolucionar”.

Esta capacidad para pensar bien inicia con el trabajo de superación de las visiones dualistas e implica el desarrollo de un verdadero pensamiento crítico que no puede prescindir de la autocrítica a las propias posturas y a esas ideas que poseemos y que muy a menudo “nos poseen” y nos quitan libertad para el análisis crítico objetivo y la acción libre y responsable.

Solamente a partir de la promoción de este “pensar bien” se puede aspirar a construir ciudadanos auténticamente tolerantes, convencidos de que el que piensa distinto puede también tener razón.
Este es el desafío crucial para la formación ciudadana hoy: el cambio de estrategia didáctica a partir del cambio de sustento filosófico y metodológico para analizar la realidad a partir de juicios y no de prejuicios, tarea especialmente complicada en un medio escolar y universitario que sigue demandando más “banderas, distintivos y frases hechas” que “lecturas, análisis y discusiones”.
*Académico de la Universidad Iberoamericana Puebla

‘El periodismo está olvidando su compromiso y responsabilidad social’: Rosa María Calaf

En plena crisis periodística, hay profesionales que se han propuesto combatir esta situación con ideas. Por ejemplo Rosa María Calaf que, junto al Departamento de Estudios de Comunicación de la Universidad Rovira i Virgili de Tarragona y la Asociación cultural Kton y cía han puesto en marcha ‘Descubre el periodismo con Rosa María Calaf’, un curso de periodismo gratuito ‘on line’.
Este proyecto lleva en funcionamiento desde 2010 y pretende ser descubrir la práctica y los dilemas del periodismo. “Me proponían participar contando de manera informal las bases de esta profesión utilizando ejemplos de mi experiencia y trabajo”, ha comentado la propia Calaf a ELMUNDO.es.
El objetivo de esta propuesta es “acercar el periodismo a la gente cuanto antes mejor”, asegura la periodista. “El ciudadano debe saber la importancia de estar bien informado”, añade, “que la información es un derecho tan importante como la educación y que es, asimismo, una obligación informarse. No dejar saber es una manera de dominar la libertad y la democracia auténtica sólo se puede defender desde el conocimiento, no desde la emoción”.
‘Contar la verdad en el siglo XXI es un auténtico reto’

“El periodismo riguroso está seriamente amenazado, ya no se hace apenas investigación, importa la cantidad y no la calidad. El objetivo ya no es relatar los hechos sino poseerlos, la precariedad profesional es absoluta, lo que indica una falta de respeto por el profesional y, por ende, por esta profesión tan necesaria para la defensa de los derechos y las libertades de todos que se deteriora rápidamente”, ha añadido.

De forma gratuita profesores y alumnos pueden inscribirse en el programa ‘Descubre el periodismo con Rosa María Calaf’. “Está dirigido a estudiantes de secundaria, por eso se utiliza un lenguaje coloquial, no académico. Y se busca que sean enseñanzas prácticas y sencillas”. La tarea del periodista como comunicador tiene una alta carga de responsabilidad, por eso, “es esencial que se enseñe en las escuelas qué es el periodismo, cómo debe hacerse, cuál es su responsabilidad y asimismo alertar sobre las posibles formas de manipulación, tergiversación, mentira”.

El periodismo en los últimos años ha sido blanco continuo de críticas, se acusa a los medios de contar lo que más interesa en función de lo que más llene el bolsillo, como ha dicho Rosa María Calaf: “Contar la verdad en el siglo XXI es un auténtico reto. El periodismo está olvidando su compromiso y responsabilidad social y colabora eficazmente en el empobrecimiento cultural y la dejación de valores, dejando de servir a la sociedad para servirse de ella”.

Esta última razón es suficiente como para crear un programa que inculque valores y disciplina a futuros comunicadores “Vinculamos cuatro generaciones: los alumnos de secundaria, los estudiantes de periodismo y futuros profesionales, los padres de esos alumnos que deberían interesarse asimismo por las tareas periodísticas escolares de sus hijos y la experiencia de una profesional veterana”. De forma que futuras generaciones, creen el valor que la profesión ha perdido.
Descubre el periodismo

En el programa abarcan entre otras cosas los fundamentos del periodismo: “Les explicamos a los alumnos las bases del periodismo, para que ellos mismos puedan elaborar noticias y reportajes y así ver las tripas del periodismo”. En el programa se proponen temas, “Hemos sugerido para empezar a trabajar: ‘La igualdad de la mujer’. La visión del género ha sido siempre prioritaria para mí, aunque pueden proponer otros temas”, ha dicho Calaf.

La respuesta popular ha sido “magnífica”. No sólo escuelas e institutos se han interesado en el proyecto, “han llegado muchas peticiones de particulares, desde un director de un periódico de Galicia, hasta una auxiliar de vuelo. Eso me inquieta un poco porque como he dicho, el nivel es divulgativo y para educación secundaria”.

‘Descubre el periodismo con Rosa María Calaf’ se estructura en siete sesiones online, que se publicarán progresivamente a partir del 1 de marzo y a lo largo de 3 meses en la plataforma digital Documenta. Una nueva herramienta para la producción y difusión de contenidos multimedia a través de Internet en la que docentes y estudiantes podrán trabajar de forma colaborativa acompañados por esta gran profesional del periodismo. El plazo de inscripción es hasta el próximo 15 de marzo, de forma telemática desde la propia web.

Gobernanza global sostenible, el desafío del siglo XXI

por Beatriz Lorenzo

A medida la recuperación global de la crisis financiera da sus primeros pasos, los reguladores, el sector público, las organizaciones y demás grupos de interés se ven cada vez más en la necesidad de examinar el comportamiento de las empresas más de cerca que nunca. A la luz de los recientes escándalos corporativos, los stakeholders son muy conscientes del modo en que una mala gestión de los aspectos ASG (ambientales, sociales y de buen gobierno) puede dañar seriamente la reputación de una compañía. Sin embargo, el desarrollo sostenible y la Responsabilidad Social como herramientas no se reducen únicamente al ámbito corporativo. También el sector público y los organismos internacionales se configuran como vórtices imprescindibles a la hora de dar pie a un nuevo modelo de gobernanza global, más sostenible y orientada a la supervivencia a largo plazo.

La idea de un modelo de gobernanza global sostenible urge cada vez más en la actual situación, no sólo económica, sino también social y geopolítica. La conservación de la tierra y los espacios y recursos naturales aparece cada vez con más relevancia en la búsqueda de un desarrollo sostenible. Naciones Unidas calcula que en total casi 20 millones de hectáreas de tierras de cultivo- un área equivalente a la mitad de tierras cultivables de toda Europa- ha sido vendida o está en proceso de adquisición en el tercer mundo. Uno de los estudios más completos sobre la cuestión es probablemente el publicado en 2009 por el Instituto Internacional para el Medio Ambiente y el Desarrollo (IIED), que certifica que la apropiación de tierras es un fenómeno en ascenso, y advierte de que es cada vez mayor el riesgo de que campesinos pobres acaben siendo expulsados de sus tierras o pierdan el acceso al agua y a otros recursos. Además, el neocolonialismo agrario le arrebata sin duda el trabajo al campesinado y crea tensiones sociales extremas y violencias civiles. En relación con este tema, la biodiversidad y su gestión se están convirtiendo en los temas clave de la agenda sostenible de los últimos tiempos.

En esta línea, el Consejo Empresarial Mundial para el Desarrollo Sostenible (WBCSD) anunció la semana pasada en Tokio que está preparando una Guía Corporativa de Valuación de Ecosistemas que proporcionará un marco para las empresas a evaluar y valorar su impacto y dependencia en la diversidad. ”Las empresas que entienden y valoran su ecosistema tendrán una gran ventaja sobre sus competidores”. La guía de valoración, que WBCSD lanzará el segundo trimestre de 2011, ayudará a las empresas a poner en práctica los objetivos y las soluciones propuestas por el estudio de la Economía de los Ecosistemas y Biodiversidad (TEEB), una importante iniciativa internacional impulsada por los ministros de Medio Ambiente del G-8 para analizar los beneficios económicos globales de la diversidad biológica y los costos de su pérdida.

ECOLOGIZACIÓN

En general, las pautas marcadas para buscar solución a los problemas globales se orientan cada vez más por la senda del desarrollo sostenible. Nacen así conceptos como el de la “ecologización de la economía”, que tuvo ya su origen en el Informe Brundtland de 1987, que el define al desarrollo sostenible junto al rol del crecimiento económico, la equidad social y el papel de los poderes políticos: “Responder a las necesidades esenciales requiere no sólo una nueva era de crecimiento económico para las naciones en las cuales la mayoría es pobre, sino también la seguridad de que los pobres recibirán una porción justa de los recursos necesarios para mantener el crecimiento económico. Tal equidad debiera ser apoyada por los sistemas políticos para que aseguren la participación real de los ciudadanos en decisiones políticas y una mayor democracia en las decisiones internacionales”.

Así las cosas, la creación de un “Forum Global por la Sostenibilidad” se perfila como la nueva meta de entidades como Greenpeace y el Instituto Ethos de Empresas y Responsabilidad Social, que lanzan la iniciativa aprovechando la Cumbre de Río+20. Así, el Instituto Ethos asegura que para alcanzar la visión de una economía inclusiva, verde y responsable, será necesario desarrollar un conjunto de acciones que formarán parte de una amplia agenda nacional y suprapartidaria. “Esa agenda deberá elaborarse en un abarcador proceso de movilización social que involucre las principales fuerzas de cambio, con influencia en las políticas y mecanismos de mercado que van a sustentar y orientar los procesos económicos”, asegura el organismo.

De ese modo, en un informe publicado por Ethos, se establece que la economía inclusiva, verde y responsable que se impone al mundo en función de los desafíos ambientales, sociales y éticos debe orientarse por los factores estratégicos: valores e innovación. Hay que desarrollar los valores que darán soporte a actitudes que abran nuevos campos de visión, de producción de conocimiento y de comportamientos sustentables. Además de eso, se habrá de estimular una mayor inversión en investigación y desarrollo de nuevas tecnologías, procesos y relaciones mercantiles y de producción, estimulando un ciclo de innovación en busca de sistemas sustentables de producción, distribución y consumo de bienes y servicios.

Además, a nivel europeo la Comisión Europea ha anunciado el desarrollo de nuevos indicadores para evaluar los avances de los Estados miembros en pro de una “economía más verde”. Son tres los nuevos indicadores que pretenden ponerse en marcha; para medir la ecoeficiencia, la productividad de los recursos –que calibra el grado de uso o abuso de los recursos naturales-y para medir los impactos ambientales y el modo en que se gestionan los residuos. Se trata de ampliar el concepto de desarrollo sostenible tanto en el ámbito público como privado, estableciendo así un sistema de “gobernanza verde” global.

Sin embargo, el camino por recorrer es todavía largo. El reciente Informe “Riesgos globales 2011” del World Economic Forum señala que el mundo está “enfrentándose a graves limitaciones básicas en cuanto al agua, los alimentos y la energía. Las poblaciones y el consumo creciente, además del cambio climático, aumentan este desafío, mientras que las interconexiones entre estos problemas dificultan una adecuada respuesta”. Es más, esta escasez es susceptible de provocar tensiones e inestabilidad a nivel social y geopolítico, haciendo que se tambalee todavía más el ya de por sí endeble tablero de juego de la economía mundial

Mujeres, actores de la democracia: Dresser

Las mujeres latinoamericanas han recorrido un largo trecho en términos de la ampliación de sus derechos como ciudadanas, han sido partícipes y artífices de transiciones democráticas muy importantes; se han vuelto voces de la pluralidad, de la diversidad que están contribuyendo a cambiar la realidad de sus países. Creo que son actores fundacionales de la democracia y han llegado a puestos de poder en el nuevo siglo que eran inimaginables en la década de los sesenta, expresó en entrevista la politóloga, analista, editorialista y académica Denise Dresser al hablar sobre el Primer Congreso Internacional La Experiencia Intelectual de las Mujeres en el Siglo XXI que se desarrolló en el Palacio de Bellas Artes hasta el 11 de marzo.

“Creo que las mujeres crecen, pisan más fuerte, tienen más influencia y se rigen en conductoras del destino de sus propios países –refirió Denise Dresser–. De este Congreso creo que debemos esperar una reflexión colectiva sobre los logros, las conquistas y lo mucho que falta por hacer, porque al mismo tiempo que la comparación con las décadas de los sesenta y setenta arroja resultados comparativamente positivos para las mujeres, todavía hay muchas tareas y agendas pendientes en cuanto a la equidad de género, la representación política, la violencia contra las mujeres y el derecho a decidir.

“Será una combinación de darnos palmadas en la espalda por el camino recorrido y también asentar los obstáculos, los escollos, los enormes retos a los que todavía se enfrenta la mujer latinoamericana en el siglo XXI”, advirtió Denise Dresser respecto a las expectativas del encuentro organizado por Conaculta al que asisten más de medio centenar de especialistas en los diversos campos del arte y la cultura de Iberoamérica.

“En ciertos temas vamos a la zaga de nuestras contrapartes de América Latina vemos países en los cuales mujeres han llegado a la presidencia, mujeres han sido electas a los puestos más importantes del poder y en México todavía nos preguntamos si el país está listo para una mujer presidente cuando creo que esa debería ser ya una pregunta resuelta y ojalá haya candidaturas femeninas en el futuro que vuelvan intrascendente o irrelevante la pregunta”, consideró la doctora en ciencia política por la Universidad de Princeton.

“También en cuanto al libre derecho de la mujer a decidir sobre su propio cuerpo enfrentamos en México una situación precaria por la criminalización que se ha hecho de ese derecho en por lo menos 14 estados y el hecho de que más de 60 por ciento de las mujeres ha declarado ser víctima de la violencia doméstica, entonces creo que ahí hay nubarrones importantes a los cuales nos enfrentamos y que otros países de América Latina han sabido resolver mejor, pero espero que esta discusión plural y diversa nos lleve a aprender las mejores tácticas y las mejores lecciones de lo que las mujeres latinoamericanas pueden ofrecer”, expuso la profesora del Instituto Tecnológico Autónomo de México.

El simple hecho de que se celebre este Congreso –destacó Denise Dresser– ya es algo que debemos aplaudir porque las mujeres tienen derecho a hablar en voz alta y a que se les escuche y a que su voz tenga resonancia y hemos visto a lo largo de los años múltiples conferencias organizadas por hombres y creo que el hecho de que en este se convoca a mujeres es motivo para que nos congratulemos porque se le está dando un lugar y una presencia a voces que con demasiada frecuencia siguen siendo marginales o secundarias o notas de pie de página en el debate público.

“Ojalá que el congreso contribuya en la agenda del país en cuestiones de género, de equidad, de representación y del derecho a decidir y que estos temas empiecen a formar parte de la conciencia nacional y sean un hecho incuestionable en lugar de ser todavía, como ocurre en por lo menos 14 estados en cuanto al derecho a decir, donde es un derecho cercenado, un derecho violado, un derecho que distintos gobiernos sienten que sería una concesión en vez de una obligación”, indicó la politóloga.

“Siempre digo que México será un país distinto y mejor cuando eduque a sus mujeres y las eduque no sólo para ser ciudadanas de cuerpo entero sino que también las eduque para la participación; creo que la escuela pública en este país sigue siendo todavía un lugar donde se educa para el conformismo, para la apatía, para la complicidad y creo que las mujeres deben estar en la vanguardia de las preguntas que se le hacen al poder, las preguntas que se le hacen a la autoridad arbitraria, las preguntas que se le deben hacer a quien abusan de sus cargos públicos. Me gustan mucho las mujeres que, como diría Rosario Castellanos, se salen del rebaño, y creo que es una encomienda para el siglo XXI, motivar a más mujeres mexicanas precisamente a hacer eso, a salirse del rebaño”, expresó la articulista de medios como The New York Times y Los Angeles Times.

Al preguntarle sobre cómo percibe el empoderamiento de las mujeres, Denise Dresser respondió: “Lo primero que me viene a la mente es el caso de las famosas ‘juanitas’ de mujeres que fueron electas para el Congreso y en cuanto llegaron allí traicionaron las responsabilidades de género y soberanía que traían consigo para simplemente pasarle el poder a un hombre, y creo que eso refleja lo peor de la situación femenina en el país: la complicidad, la subyugación, el hecho que las mujeres no asuman como suya la causa de las otras mujeres y que se sigan privilegiando agendas de partido, agenda masculina, agendas que poco tienen que ver con la mitad de la población, como diría Mao, la mitad de esa población que carga consigo la mitad del cielo del país”.

Respecto de cómo prevé su participación la analista política consideró: “Sólo somos dos participantes: Liliana de Riz, politóloga argentina y yo, vamos más bien a entablar una conversación sobre las transiciones democráticas en ambos países, qué nos falta por hacer, cuáles son los retos a los que se enfrentan ambos sistemas y cómo los hemos vivido como mujeres, en mi caso, mexicana y en el caso suyo argentina, comparativamente en los últimos años”.

Sobre lo que espera de la aportación del Congreso a futuro Denise Dresser refirió: “Pues ojalá se volviera algo anual como el Foro Económico Mundial de Davos u otros que suelen ser organizados por hombres para debatir los grandes temas de la agenda global, ojalá que esto sentara precedente para reunirnos anualmente”.

A la pregunta de cuál es su experiencia intelectual como mujer del siglo XXI, la coordinadora del libro Gritos y susurros (2004), expuso: “Siempre les digo a mis alumnas que saquen un doctorado porque siento que la educación es el gran nivelador del terreno de juego para las mujeres en un país como México y en el resto de América Latina, en sitios en los cuales la mujer todavía tiene que pelear por su derecho a hacerlo, anteponer a tu nombre la palabra doctora entraña que de inmediato empiezas una interlocución en un nivel de igualdad que te provee el grado más alto de educación que es posible obtener en el mundo”.

Mi experiencia intelectual –continuó Denise Dresser– ha estado basada en eso, en el hecho de que desde que tenía siete años yo sabía que quería estudiar en Princeton y me dediqué a lograr que eso sucediera contra viento y marea, proviniendo de una familia que en realidad no podía pagar ese sueño y yo sabía que sólo lo iba a conseguir con base en el esfuerzo y creo que esa experiencia, la experiencia de obtener un doctorado me ha marcado definitivamente y para bien, ha permitido que no tenga, como diría ayer Tuchenko, hay que vencer en uno mismo el miedo a los más fuertes, y creo que el tener un doctorado ha llevado que jamás haya tenido miedo a esos más fuertes, porque siento que tengo la capacidad para argumentar, para debatir, para defender mis puntos de vista y hacerlo con la espada permanentemente desenvainada, espero que en defensa de las mejores causas.

http://informate.com.mx/notas/actualidad/mujeres-actores-de-la-democracia-dresser.html

Salud, base de la cohesión social: lo propongo


Teódulo López Meléndez


1. Seguridad Social como Derecho Humano 2. Sistema y subsistemas 3. Pensiones, salud, paro forzoso y capacitación laboral, de vivienda y política habitacional y de recreación 4. Programa de acceso de los no asegurados a los sistemas de salud y medicinas gratuitas 5. Implementación de la Ley Vigente de Seguridad Social 6. Sistema de atención médica a domicilio 7. Estadísticas de recursos humanos y materiales existentes 8. Regionalización de la Salud 9. Docencia y acuerdo con las universidades 10. Indicadores de calidad del servicio de salud 11. Creación del Consejo Nacional de Coordinación del Sistema Nacional de Salud 12. Legislación sobre productos farmacéuticos 13. Depósito estratégico de medicamentos

Universalmente se reconoce la Seguridad Social como un derecho humano de acceso al menos a una protección básica para satisfacer estados de necesidad. Es una política a ejecutar por el Estado y a ser llevada hasta los más necesitados. La expresión Seguridad Social ya fue usada por Bolívar en el Discurso de Angostura. El Departamento de Seguridad Social de la Oficina Internacional del Trabajo (OIT), Ginebra, en conjunto con el Centro Internacional de Formación de la OIT, con sede en Turín y la Asociación Internacional de la Seguridad Social (AISS), en Ginebra, publicaron en 1991 un interesante documento titulado ” Administración de la seguridad social”. De este documento se transcribe: “Es la protección que la sociedad proporciona a sus miembros mediante una serie de medidas públicas, contra las privaciones económicas y sociales que, de no ser así, ocasionarían la desaparición o una fuerte reducción de los ingresos por causa de enfermedad, maternidad, accidente de trabajo o enfermedad laboral, desempleo, invalidez, vejez y muerte y también la protección en forma de asistencia médica y de ayuda a las familias con hijos”. La Seguridad Social Integral tiene como fin proteger a los habitantes de la República de las contingencias de enfermedades y accidentes, sean o no de trabajo, cesantía, desempleo, maternidad, incapacidad temporal y parcial, invalidez, vejez, nupcialidad, muerte, sobrevivencia y cualquier otro riesgo que pueda ser objeto de previsión social, así como de las cargas derivadas de la vida familiar y las necesidades de vivienda, recreación que tiene todo ser humano.

El sistema debe estar organizado en subsistemas y dirigido por el Ministerio del Trabajo. Debe estar en subsistemas tales como pensiones, salud, paro forzoso y capacitación laboral, de vivienda y política habitacional y de recreación, entre otros. En el 2002 salió publicada en gaceta Oficial el nuevo régimen de seguridad social de Venezuela, la llamada LOSS. Asegura un régimen más incluyente y de aplicación universal, pero no se aplica, está en una especie de Vacatio Legis, situación inadmisible. Muy bien podemos partir de ese texto que es ley de la república, oír observaciones y lanzarnos a su implementación con todas las fuerzas del Estado. En este campo, inclusive más que en otros, asistimos a una desconcertante ausencia de voluntad política.

No obstante, se nos vienen a la mente algunas acciones mientras se edifica la seguridad social. El primer pensamiento es para nuestros grandes médicos que lucharon contra epidemias y las hicieron desaparecer y, el segundo, para una ausencia notable de estadísticas que nos permitan establecer programas sobre epidemias que reaparecen y en el marco de una política de prevención de enfermedades.

Uno de ellos debe ser el establecimiento inmediato de un programa de acceso de los no asegurados a los sistemas de salud y medicinas gratuitas y el establecimiento de un sistema de atención médica a domicilio que corra conjuntamente con el proyecto “Barrio Adentro”. Hay que regresar a la regionalización de la salud permitiendo a los entes regionales y locales la administración de los hospitales y centro de prestación de servicios todo enmarcado dentro del Plan Nacional de Salud. Como hablaba de las estadísticas hay que marchar hacia ellas para determinar los recursos existentes, humanos y materiales, y garantizar una atención primaria con claros conceptos en transiciones epidemiológicas, continuidad de la atención y evaluación de tecnologías sanitarias. No dejo de incluir una reorganización administrativa, una logística y proyectos realizables de atención integral y de reformas e intervenciones en el el sistema de salud público.

La regionalización debe permitir el incremento de la capacidad operativa de los sistemas, la descentralización administrativa y, sobre todo, la participación de la comunidad en la solución de sus propios problemas de salud. Se ha tratado, demagógicamente, de enfrentar dos supuestos tipos de médicos, se ha permitido el cierre de numerosos centros de Barrio Adentro y se ha olvidado el mantenimiento de hospitales públicos y de suministro de insumos. La única respuesta posible es el de la eficiencia, el de organizar mecanismos de mantenimiento y de una certera política de adquisiciones y distribución de medicamentos.

Al parecer en este país venezolano no es que las estadísticas no estén en registros de computadora, pues parece que en muchos casos ni en el papel. Se me dice que no hay catastro actualizado, que no se cuenta con registro eficiente de insumos y menos con sistemas que permitan detectar en tiempo real focos epidemiológicos y calcular la expansión.

Un asunto que hay que tomar muy en cuenta es el de docencia. En primer lugar hay que involucrar a las universidades en el desarrollo del Plan Nacional de Salud y una cuidadosa evaluación de los egresados de algunas instituciones sobre las cuales caben dudas razonables. De esta manera cualquier designación en direcciones o subdirecciones de centros de salud deberá ser hecha por concurso.

Otro asunto prioritario es el aumento de la calidad del servicio prestado lo que se puede lograr mediante una estrategia adecuada a cada nivel de complejidad y obtener así indicadores en cada sitio de prevención, de hospitalización y de intervención sanitaria. Hemos hablado de la participación comunitaria por lo que debe haber programas de calidad participativa. Sugerimos, así mismo, la descentralización de las compras, para evitar corrupción o pérdida de material, la cual debe estar sometida a fiscalización.

En definitiva, para quienes no somos expertos en esta área compleja de la salud, nos cabe plantear que lo que queremos es hacer de la atención sanitaria un valor de cohesión social. Hemos hablado de descentralización de la salud para lo cual deben tener injerencia los cinco polos de desarrollo regional planteados en nuestro primer texto programático, con unas bases y coordinación general, por lo que planteamos la creación de un Consejo de coordinación del Sistema Nacional de Salud presidido por el Ministro de Salud, con representaciones de las regiones y de los sectores empresarial y sindical.

Creemos, además, que es obligación legislar sobre los productos farmacéuticos para evaluar y autorizar medicamentos y productos sanitarios en general. Es menester una fijación convenida de precios. Ante las emergencias constantes de solicitudes que vemos en las redes sociales es absolutamente imprescindible la creación de un depósito estratégico de medicamentos y productos necesarios para casos extremos y, sobre todo, para emergencias y catástrofes naturales.

Son algunas ideas generales. Como siempre lo digo, el político tiene el concepto general de lo que quiere y los equipos de gobierno se encargan de implementar sus ideas. Cuando logremos que la población se sienta satisfecha del servicio público de salud habremos establecido una base fuerte a la cohesión social. Lo propongo.

teodulolopezm@yahoo.com

Lucha contra la pobreza: lo propongo

Teódulo López Meléndez

1. Ministerio de Lucha Contra la Pobreza 2. Enfoque integral 3. Batalla contra la segregación social y exclusión 4. Prioridad a la mujer 5. Focalización 6. Microempresa y microcrédito 7. Ley de Desarrollo Social 8. Programa nacional de solidaridad 9. Autogestión comunitaria

Los esfuerzos de la Campaña del Milenio de las Naciones Unidas establecen para 2015 objetivos ambiciosos como la reducción drástica de las personas que sufren hambre, la de las personas cuyos ingresos son inferiores a un dólar diario y el empleo productivo y trabajo digno para todos, incluyendo mujeres y jóvenes. He allí los propósitos de la Cumbre del Milenio, objetivos en los que se ha avanzado, no sin variantes en diversas partes del planeta.

Mucho se ha discutido sobre el concepto mismo de pobreza, uno especialmente centrado en lo económico, pero con implicaciones políticas y sociológicas. Ser pobre es tener la imposibilidad de acceso a la satisfacción de las necesidades físicas y psíquicas básicas. Ello incluye alimentación, vivienda, educación, salud y agua potable, uno de los problemas de este milenio. Se agregan especificaciones como segregación social y exclusión. Los objetivos del Desarrollo del Milenio han trazado planes y coordinaciones, manejo de los recursos, programas realistas, maximización de la eficacia del gasto público.

Es evidente que la lucha contra la pobreza requiere un enfoque integral pues no podemos limitarla a la falta de ingresos sino ubicarla en la falta de oportunidades, de seguridad y participación en las decisiones. Tiene, además, implicaciones de comercio internacional y de alivio de la deuda. En lo específico venezolano creemos que debemos acelerar ese combate desde dos ángulos prioritarios: centrarlo en la mujer y en los programas microfinancieros y de desarrollo local, lo que debemos enmarcar en una Ley General de Desarrollo Social. Debemos crear un Comité Técnico de Medición de la Pobreza para ir controlando los avances o retrocesos y un cuerpo político que maneje los programas con la más absoluta prioridad del Estado. Bien puede oírse a los organismos internacionales o aprovechar recursos por ellos puestos al servicio del Plan del Milenio, pero Venezuela debe especificar programas, unos que deben estar muy lejos de cualquier intento de manipulación política.

Soy enemigo de crear ministerios y creo que habrá que eliminar unos cuantos, pero en el caso específico estoy inclinado a la creación del Ministerio de Lucha contra la Pobreza, no sólo para poner el énfasis en un programa prioritario del Estado sino para que tenga la fuerza política de coordinar dependencias, pues habrá que apelar a todas las centrales, pero también a las regionales y a las locales. Hay que implicar a todos los grados del poder, pues pienso que lo que debemos adelantar es una focalización. Esto es, censo por barrio o localidad de las habilidades que puedan ser objeto de organización productiva y la recurrencia inmediata al microcrédito. Creo que este programa debe centrarse en las mujeres. Hablo de proyectos de todo tipo, de una imaginación alimentada por los funcionarios que realicen las investigaciones y de un sistema de préstamos tales como los implementados de manera más que exitosa por el Banco de los Pobres de Bangladesh y que mereció a su titular el Premio Nobel de Economía. Hablo de las zonas urbanas y reconozco las diferencias con los programas a implementar en las rurales, pero hay suficientes experiencias para desarrollar planes. El Estado da infraestructura, desde caminos hasta servicios de salud, pero debe ser la gente, con toda la asistencia necesaria, la que vaya a la capacitación y empleo cooperativo para el fomento de los recursos naturales y hasta el establecimiento de casas-escuelas para niños de estas zonas marginadas.

Propongo trazar un Programa Nacional de Solidaridad para involucrar no sólo a la empresa privada sino a la población toda, como para aprovechar oportunidades de empleo y capacitación voluntaria e implementar un método de trabajo comunitario entendible por la gente que muestre solidaridad. No se trata de asistencia, se trata de ayuda estructural y además condicionada: para hacerse beneficiario se pone como condición la asistencia de los niños a la escuela. Es mi principio general: todo el que quiere reivindicaciones deberá pagarlas con su superación personal.

Mucho se habla de la pequeña y mediana empresa, pero nadie se refiere a la microempresa que creo una de las armas claves para enfrentar el tema. Y la prioridad en este campo deben ser las mujeres. Cuando hablo de mujeres es obvio que estoy pensando en los niños. Debemos ir hacia el análisis socioeconómico de región por región, de zona por zona, de barrio por barrio y una cosa sumamente importante: la identificación de los patrones culturales y el consecuencial estilo de vida imperante en cada sitio, la determinación de programas sobre esos sitios con pobreza absoluta o pobreza relativa, la especificación sobre pobreza educativa y la pobreza de servicios y la pobreza de seguridad social. Vacunación, contaminación, limpieza urbana, nutrición, evaluación de antecedentes de enfermedades, evaluación de criminalidad. La lucha contra la pobreza es compleja y requiere como he dicho, de un organismo específico. Entre nosotros, quien ha dedicado más tiempo y esfuerzo al estudio ha sido Luis Pedro España y su equipo de investigación. Sus aportes deberán ser tomados muy en cuenta.

Hay que partir del desarrollo humano y ello incluye libertad política, económica y social que conlleve al respeto por sí mismo y la consecuencial conversión en actores de su propio destino, del de la comunidad a la cual se pertenece y de la nación toda. En algunas ciudades de Colombia podría haber sonado como estrambótico la colocación de bibliotecas en las zonas más pobres, con sus computadoras y su acceso al mundo de hoy, pero dio resultado. El desarrollo humano es aprendizaje. Aquí se trata de fomentar la movilidad social ascendente y la introducción de educación y cultura es una fuerza impulsora del desarrollo. Es más, deben considerarse ambas como derechos humanos. Hay que incentivar a la comunidad como punto de partida, como generadora de acción, en consecuencia debe tener poder de decisión. La autogestión comunitaria implica organización hacia su propio desarrollo. Ya basta de esperarlo todo, es menester incentivarlos a usar todo lo que tiene, desde su grado educativo hasta sus habilidades, desde su capacidad de organización hasta la seguridad de que sus acciones harán de la ciudad una incluyente.

Un político tiene las ideas generales. Los expertos las interpretan y las llevan a planes específicos. Estas son maneras de luchar contra la pobreza. Lo propongo.

teodulolopezm@yahoo.com

LA CORRUPCION POLITICA JUDICIAL ES UN CANCER QUE AFECTA EL BIEN COMÚN

por Abel Reyes Téllez

Cuando una persona acepta un cargo político o gana las elecciones a una oficina, él o ella debe tomar un juramento de defender la confianza pública. Aunque esto puede sonar noble en el papel, el cumplimiento de este juramento puede resultar problemática. Muy pocos candidatos políticos éxito llegar a la oficina sin hacer unas cuantas promesas en el camino. Muchas de estas promesas de campaña son inofensivas, como el patrocinio de un proyecto de ley o solicitar más fondos para las escuelas. Otras promesas, sin embargo, puede acercarse a cruzar una línea ética, como la contratación de familiares o adjudicar contratos públicos a los contribuyentes influyentes.

El RAE define corrupción de la siguiente manera: “En las organizaciones, especialmente en las públicas, práctica consistente en la utilización de las funciones y medios de aquellas en provecho, económico o de otra índole, de sus gestores”. Pero como lo dice, no sólo en las organizaciones públicas, existe en todo tipo de organizaciones, en dónde los prestadores de servicios se aprovechan de las facultades que tienen para sacar provecho de tipo económico a las personas.

Sin embargo mucho se ha intentado hacer para combatir este mal que desquebraja la sociedad de una manera voraz, dando resultados poco notorios.

En el sentido moderno del término corrupción, política es un cáncer en la integridad de un organismo gubernamental. Muy pocos funcionarios públicos comienzan sus carreras con la intención de convertirse en corruptos, pero algunos sucumben a una forma siniestra de la presión de grupo en el tiempo. Al ser colocado en una posición de poder político significativo puede ser abrumadora, y la tentación de doblar o romper las reglas de una “percepción de un bien mayor” está siempre presente.

La corrupción también ha sido definida como: “comportamiento político desviado” (falta de ética política); “conducta política contraria a las normas jurídicas” (falta de ética jurídica y política); y “usurpación privada de lo que corresponde al dominio público”. Cabe destacar que el interés personal no es un elemento que necesariamente debe incluirse en una definición, pues los actos de corrupción no siempre benefician únicamente intereses particulares.

La corrupción puede beneficiar a familiares, amigos o incluso a una organización, a una causa o movimiento social, político o cultural. Debido a lo anterior, algunos autores han diferenciado la corrupción egoísta de la solidaria.
Para efectos de esta disertación, la corrupción se define como un acto racional ilegal, ilegitimo y no ético por parte de servidores públicos, en perjuicio del interés común de la sociedad y del gobierno, y en beneficio de un interés egoísta o solidario de quien lo promueve o lo solapa directa e indirectamente.

En un sentido clásico del pensamiento político, la corrupción era el abuso autoritario del poder, hasta llegar incluso a su ejercicio tiránico. Tal concepción se expresa en la tan citada frase de Lord Acton según la cual el poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente. En la actualidad tal sentido sigue, como se verá, estando confusamente presente en el discurso político aunque predomina como referente uno de los tipos de abuso del poder, aquel que consiste en el enriquecimiento ilegal o ilegítimo de los políticos o, en general, de las autoridades (corrupción personal) o el favorecimiento ilegal o ilegítimo a las causas u organizaciones a las que están integrados aunque no se beneficien personalmente (corrupción oficial), gracias a los cargos que desempeñan o sus conexiones con quienes los tienen. Están en juego, así, conceptos de manejo deshonesto de recursos públicos o recursos en torno a una gestión pública; deshonesto en particular en un sentido individual, porque generalmente el público es escéptico de que los manejos calificados de corruptos no conduzcan en algunos casos a una apropiación indebida de esos recursos1; en torno a una gestión pública quiere decir que abarca conductas no sólo de funcionarios públicos sino también aquellas dirigidas hacia actividades del estado. Este punto de vista, exigiría descartar del concepto la corrupción que se desenvuelve sólo en el ámbito de empresas o actores privados en general, sin embargo el uso común del término corrupción suele confundir ambos niveles.

La relación entre corrupción y política es mucho más profunda de lo que quisiéramos y los políticos estarían dispuestos a admitir. En primer lugar, no hay que perder de vista que la corrupción no sólo es una acción más o menos consagrada como delictiva sino también un importante medio de influencia política La corrupción es un problema que afecta gravemente la legitimidad de la democracia, distorsiona el sistema económico y constituye un factor de desintegración social.
La lucha contra la corrupción es tal vez uno de los campos en los cuales la acción colectiva de los Estados es no sólo útil y conveniente, sino absolutamente necesaria.

La corrupción es un fenómeno social que ataca a cualquier rubro y a cualquier clase social, se presenta por la intención de enriquecerse a costa de las demás personas.

Los países de todo el mundo ven a la corrupción como un problema social muy grande, hacen cumbres, organizan programas, etc. todo esto con el fin de arrancar de una vez con este problema.

Corrupción política es el mal uso público (gubernamental) del poder para conseguir una ventaja ilegítima, generalmente secreta y privada. El término opuesto a corrupción política es transparencia. Por esta razón se puede hablar del nivel de corrupción o transparencia de un Estado o Nación, la cual se ejerce por discrepancia. la corrupción como “el mal uso o el abuso del poder público para beneficio personal y privado”, entendiendo que este fenómeno no se limita a los funcionarios públicos.

También se define como el “conjunto de actitudes y actividades mediante las cuales una persona transgrede compromisos adquiridos consigo mismo, utilizando los privilegios otorgados, esos acuerdos tomados, con el objetivo de obtener un beneficio ajeno al bien común”.

El concepto de corrupción difiere dependiendo del país o la jurisdicción. Lo cierto es que algunas prácticas políticas pueden ser legales en un lugar e ilegales en otros. En algunos países, la policía y los fiscales deben mantener la discreción sobre a quien arrestan y acusan, y la línea entre discreción y corrupción puede ser difícil de dibujar. En países con fuertes intereses de grupos políticos, las prácticas de corrupción se dan con más facilidad.

Las formas de corrupción varían de uno a otro estado de acuerdo con las leyes constitucionales que los organizan.

El trafico de influencias, el soborno, la extorsión, la malversación y desvió de recursos, la prevaricación, la cooptación, el nepotismo y la impunidad son las formas de corrupción más usuales en la administración pública, por las cuales, las oportunidades de desarrollo se concentran entre las personas que participan del clientelismo y la politiquería, extendiéndose de esta manera el fenómeno de la corrupción al pueblo colombiano, infundiendo en la nación, la necesidad de hacerse cómplice de la corrupción política para poder tener acceso a oportunidades de empleabilidad.

Las consecuencias de la corrupción política para una sociedad son enormes, facilitando a menudo otros tipos de hechos criminales, En contrapartida, una sociedad descompuesta como la nuestra genera igualmente la proliferación de bandas delincuenciales y guerrillas al tiempo que se introduce un problema adicional que es el trafico de armas y el financiamiento de los grupos beligerantes de extrema izquierda y extrema derecha con el trafico de drogas, generándose un fenómeno adicional, como es, el grave problema de salud publica derivado del consumo de sustancias ilícitas que alcanza cada vez a un mayo

La corrupción también genera distorsiones en el sector público al desviarse inversiones públicas a proyectos de capital en los que los sobornos y mordidas son más abundantes. Los funcionarios pueden incrementar la complejidad de los proyectos del sector público para ocultar o allanar el camino para tales tratos, distorsionando de este modo todavía más la inversión. La corrupción también hace descender el cumplimiento de las regulaciones relacionadas con la construcción, el medio ambiente u otras, reduce la calidad de los servicios e infraestructura gubernamentales e incrementa las presiones presupuestarias sobre el gobierno.
La corrupción facilita la destrucción medioambiental. Los países corruptos pueden tener formalmente una legislación destinada a proteger el ambiente, pero no puede ser ejecutada si los encargados de que se cumpla son fácilmente sobornados. Lo mismo puede aplicarse para los derechos sociales, la protección laboral, la sindicación y la prevención del trabajo infantil. La violación de estos derechos legales permite a los países corruptos ganar una ventaja económica ilegítima en los mercados internacionales.

También han habido procesos judiciales contra (miembros de) distintos tipos de organizaciones sin ánimo de lucro y ONGs, así como organizaciones religiosas.

Corromper significa dañar, alterar, echar a perder, viciar, pervertir. Cambiar el propósito originario de una cosa, que deviene en algo negativamente considerado por la moral social. Siguiendo ese sentido la definición actual, generalizada entre los expertos en la materia, la corrupción es el uso de la posición y el poder públicos para fines ilegítimos, inmorales, ilegales o diferentes a lo formalmente establecido.

Creemos que para una más exacta definición, se debe tener en cuenta, un sentido laxo de lo que corresponde a lo público. Pues lo público no necesariamente es un ministerio de gobierno de una nación que debe decidir el destino de los fondos encomendados por su pueblo. Público también es la dirección de un gremio o un sindicato, o el accionar de una empresa de servicios públicos, aunque sea una empresa privada.

Es decir, todas aquellas funciones y estructuras que tienen que ver con lo público y la política.Esto es, el bien común, la cosa pública , si no de “todos”, por lo menos de “los muchos”.

Muchas veces hemos escuchado decir en nuestro país Nicaragua, que el problema de nuestro país es la corrupción y que ésta ha invadido al Estado.
De esta forma, sostienen, se ha conformado un Estado perverso, manejado por una clase política también perversa cuyo objetivo es llenarse los bolsillos y estafar a la sociedad. Sostenemos aquí en cambio, que estas proposiciones nos dejan una imagen distorsionada de la realidad. Una imagen en la que nuestra sociedad, ingenua y pasiva, se encuentra condenada al fracaso debido al mal manejo que de ella hacen un grupo “los políticos” y a una institución “el Estado”.

Tanto la descentralización política como la privatización pueden ser analizados y evaluados como políticas dirigidas a hacer más eficiente la asignación global de recursos y a ampliar las oportunidades de participación, objetivos que, junto con la equidad, hacen parte del mandato de los actuales gobiernos democráticos.
La corrupción no sólo distorsiona en forma muy significativa los esfuerzos de la democracia para lograr esos objetivos sino le resta legitimidad. De ahí la importancia de contar con políticos que integren ambos tipos de procesos como parte de reformas del Estado dirigidas no solamente a alcanzar los objetivos mencionados sino también a aumentar la transparencia e inducir la participación social en el control del gasto público.

La descentralización debe ser considerada como una reforma institucional, un cambio en las “reglas del juego” entre el Estado y la sociedad civil para que asignaciones que antes realizaba el gobierno central a través de procedimientos predominantemente administrativos ahora sean efectuadas a través de procedimientos políticos democráticos o de la competencia económica. Las transferencias mismas no son lo más importante sino el proceso de cambio y desarrollo institucional que permite inducir procesos de asignación socialmente óptimos.

Sin duda la elaboración e implementación de políticas de descentralización representa una oportunidad excepcional para modificar la institucionalidad existente y desarrollar una nueva en el escenario local, que reduzca al máximo las oportunidades y la disposición a hacer un uso ilegítimo de bienes colectivos, o de la autoridad, en beneficio privado.

Las posibilidades de gobernar “desde” (término que se entenderá en cuanto cubra lo conceptual, político, cultural y territorial) la corrupción es una puerta abierta de par en par, la mayoría de instituciones que administran el Estado viven de y en la corrupción, así que resulta más sencillo acomodarse a los esquemas establecidos -¿existe autoridad que lo desmienta?-, porque contrariarlos significaría quedarse fuera del poder real, pero principalmente y la más importante, sin la posibilidad concreta de enriquecerse y encontrar seguridad personal y familiar. Y lo último si es tentador.

Los procesos de acumulación de riqueza basados en la corrupción no son sino el reflejo de un deterioro conceptual de valores éticos y morales y la preeminencia de conceptos como: “el que no roba, es un pendejo”, o el “no importa que robe, con tal de que haga obra”, principios que rigen las prácticas corruptas y que han hecho de la corrupción un problema estructural.

La práctica generalizada de la corrupción en Nicaragua de los Gobiernos liberales anteriores tiene como base la transgresión de los conceptos, se puede manifestar que la mayoría de Instituciones públicas y privadas “saben” lo que significa la corrupción, su categoría conceptual ha sido asimilada por los actores, entienden ampliamente cada uno de los conceptos; pero la propensión a actuar contrariando los principios es una costumbre que ha marcado la vida de la República.

la corrupción nace aquella avaricia que se ve en los ciudadanos, aquel apetito, no de verdadera gloria, sino de honores reprobables, del cual derivan los odios, las enemistades, los sinsabores, las sectas, que a su vez generan la aflicción de los buenos y la exaltación de los malvados, porque los buenos, confiados en su inocencia, no andan, como los malos, en busca de quienes les defiendan y honren, tanto que, indefensos y sin honor, caen en la ruina.”

La corrupción política no se resuelve con llamamientos a la ética, y empeñarse en hacerlo acaba perjudicando a la ética pública. Habrá que pensar en algo mejor, ¿pero en qué? Lo primero es ser conscientes de que siempre habrá políticos corruptos, del mismo modo en que hay empresarios y empleados que también lo son, y funcionarios, profesionales, periodistas, jueces, etc: gente que se enriquece ilícitamente, que defrauda o que no hace lo que dice hacer. La corrupción política es más grave, ciertamente, porque afecta a todos y traiciona la confianza depositada en los gestores y representantes públicos; llevada al extremo, destruye la democracia.

La corrupción política, fenómeno inherente a las sociedades democráticas o totalitarias, ligada a los actores públicos o privados de carácter internacional, nacional o local, enfrenta hoy el surgimiento de una conciencia ciudadana cada vez más significativa en el orden moral, jurídico, social o político. Súmase a este hecho las grandes posibilidades tecnológicas del uso de medios de comunicación, el intercambio de información global y las exigencias de la transparencia en el quehacer público. Nunca antes un fenómeno tan universal e inveterado, y a su vez casi invisible e invencible, como la corrupción política, muestra su inmoral desnudez frente a la luz que emana de la conciencia social de los pueblos del mundo.

* La corrupción es un problema social que afecta el ejercicio del poder político, lo que merma y puede anular la capacidad de acción del Estado para el logro y materialización de sus fines.

* Existen causas que generan la corrupción, las mismas que son endógenas (el individuo) y exógenas (la sociedad).

* La concepción económica del derecho considera a la corrupción como un efecto del alto costo de la legalidad.

* La lucha contra la corrupción demanda una gran tarea, que compromete el concurso de la sociedad civil organizada y del Estado.

Una idea concensuada es que cualquier cambio importante debe ser con una visión de largo plazo, para ello es necesario conseguir los acuerdos con los representantes de las diferentes tendencias, más allá de la administración de un Presidente de la República, con el fin de alcanzar el éxito en esta tarea.

Este ejemplo de corrupción nace el amor a los partidos y su potencia, pues por avaricia y ambición los malos, y los buenos por necesidad, la siguen; y lo más pernicioso es ver cómo, con un piadoso vocablo, hacen que los móviles de esos partidos, sus intenciones y sus finalidades, aparentan ser honestos.

La corrupción nace que las disposiciones y las leyes, no para la pública, sino para la propia utilidad se dictan.”

Tal corrupción nace que las guerras, las paces, las amistades, no para gloria común, mas sí para satisfacción de unos pocos se deliberan.

En una ciudad mancillada con tales desórdenes, las leyes, los estatutos, los mandatos civiles, siempre fueron y serán ordenados, no ya según el bien público, sino de acuerdo a la ambición de aquel partido que haya permanecido superior a los demás.”

La corrupción distorsiona de raíz el papel de las instituciones representativas, porque las usa como terreno de intercambio político entre peticiones clientelistas y prestaciones de los gobernantes. La corrupción está entre las causas que en mayor medida determinan el subdesarrollo y la pobreza”,

Los Nicaraguense en su gran mayoría se ahorran el sacrificio de pensar, prefieren repetir los eslóganes elaborados por estos gánsteres que tienen como líderes sociales y políticos. Cualquiera que diga algo verdadero será desacreditado y se le endilgará un mote ofensivo.

Hemos prostituido tanto el lenguaje que las palabras no tienen valor. La mentira se toma como verdad y la verdad como una falsedad y una ofensa.
Una palabra no significa lo mismo para un individuo que para otro.
Usamos palabras que no existen en el diccionario, y a otras le han cambiado el significado.

La legalidad es una de las claves del desarrollo porque permite establecer relaciones correctas entre sociedad, economía y política, y predispone el marco de confianza en el que se inscribe la actividad económica, y más aun planteó que la práctica y la cultura de la corrupción deben ser sustituidas por lo practica y la cultura de la legalidad.“Para combatir la corrupción es muy importante que las responsabilidades de los hechos ilícitos salgan a la luz pública, y que los culpables sean castigados con formas reparadoras de comportamiento socialmente responsable, siendo la corrupción un conjunto de relaciones de complicidad, oscurecimiento de las conciencias, extorsiones y amenazas y pactos no escritos, se requiere de la educación y la formación ética y moral de los ciudadanos”,

La ley es un pilar de las sociedades democráticas. Cuando las cortes ceden ante la corrupción por avaricia o conveniencia política, la balanza de la justicia se inclina y el ciudadano común se ve perjudicado,” declaró Huguette Labelle, Presidenta de Transparency International. “La corrupción judicial implica que la voz del inocente no es escuchada, mientras que los culpables son libres de actuar con impunidad.

La Corrupción concluye que una judicatura corrupta erosiona la capacidad de la comunidad internacional para enjuiciar el delito transnacional e inhibe el acceso a la justicia y el resarcimiento por violaciones de derechos humanos. Además, mina el crecimiento económico dañando la confianza de la comunidad de inversionistas y dificulta las iniciativas de reducción de la pobreza.
Cuando las cortes son corruptas, resulta perjudicado el ciudadano común

Estado, sociedad civil y partidos políticos para implementarla como política de Estado.que propiciemos un pacto de lucha contra la corrupción, un pacto ético, entre gobierno, estado y la sociedad civil y los partidos políticos, para que este tipo de políticas sea una política de Estado, estratégica de largo aliento”, Finalmente, la creación de la categoría “Buenas prácticas e innovación en materia de lucha contra la corrupción”, en el marco del Premio a la Excelencia Judicial.

ABEL REYES TELLEZ
PRESIDENTE NACIONAL
PARTIDO SOCIAL CRISTIANO
NICARAGUENSE .PSC.
TEOLOGO ESCRITOR CRISTIANO
EMAIL .PSCNICARAGUA@HOTMAIL.COM

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