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Democracia siglo XXI

mes

diciembre 2011

Nuestros mejores deseos para 2012

Con nuestros mejores deseos por el avance de una democracia del siglo XXI y por los anhelos personales de armonía en el 2012.

 

 

Feliz Año Nuevo, Felice Anno Nuovo, Happy new year, Feliz Ano Novo, Frohes neues Jahr

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LOS ÁRABES EN LA ENCRUCIJADA

 

 

Fernando Mires
Fue Leo Trotsky, el trágico revolucionario, quien elaboró la teoría de la revolución permanente. La teoría de Trotsky nunca se cumplió, de modo que su ex-camarada, Stalin, hubo de sustituirla por la del “socialismo en un sólo país”, la que impuso cometiendo el genocidio más grande de la historia universal.

La verdad es que si Trotsky hubiera sabido que sus teorías eran ciertas no para alcanzar el comunismo sino para salir de él, habría cambiado su profesión revolucionaria por la de crítico de arte, para la cual estaba mejor dotado. Porque efectivamente, si hay procesos que han asumido un carácter permanente, ellos han sido la revolución anti-comunista ocurrida en la URSS y Europa del Este en 1989-1990 y las revoluciones árabes del 2011 las que, vistas en retrospectiva, pueden ser consideradas como dos fases discontinuas de la revolución democrática de nuestro tiempo. Ahora bien, las revoluciones democráticas –y no es paradoja- no producen regímenes democráticos de modo automático. Simplemente crean condiciones para que ello ocurra alguna vez.

Si alguien imaginó que después de la caída de las dictaduras árabes aparecerían democracias como la suiza o la holandesa es porque simplemente no sabe nada de historia. Porque para entender lo que está sucediendo en los países árabes después de la “primavera”, hay que tener en cuenta dos evidencias: La primera: toda revolución es realizada con los materiales (políticos y culturales) que cada nación dispone. La segunda: después del flujo sobreviene una fase de reflujo en la cual son integradas las “fuerzas del pasado”. Es lo que está ocurriendo en el mundo árabe.

¿Túnez sigue siendo un país empobrecido? ¿Y quien esperaba que iba a tener lugar después del tremendo desorden un despegue acelerado hacia la modernidad? ¿O Libia sigue siendo campo de disputa entre fracciones tribales? ¿Y quien esperaba que aparecerían partidos modernos después que Gadafi destruyera todo atisbo de organización política? ¿O que en Egipto, después de las elecciones de Diciembre de 2011, los “islamistas” llegarían al poder? Justamente es ahí, en el caso egipcio, donde muchos comentaristas han dado muestras de gran ignorancia.

En la literatura política la palabra islamismo designa una fracción más ideológica que religiosa cuyo objetivo es la “guerra santa” contra occidente. Un islamista no aceptaría jamás organizarse en partidos políticos. Tampoco ir a elecciones y mucho menos someterse a una constitución paralela a la Sharia. Pero tanto los musulmanes moderados como los conservadores han aceptado las reglas del juego. En Egipto participó más de un sesenta por ciento de la población en elecciones, una fracción política sunita se impuso en contra de otra igualmente sunita (hecho inédito) y hoy, ambas fracciones “poli-islámicas”, luchan en contra de un ejército que intenta continuar la dictadura de Mubarak. En breve: los islamistas son musulmanes, pero no todos los musulmanes son islamistas.

Los gobiernos de EE UU y Europa, en cambio, sí parecen haber entendido la encrucijada del Oriente Cercano. Allí no se trata de elegir entre dictadura y democracia sino entre autocracias militares y repúblicas políticas. Alcanzar la fase del republicanismo es sólo el primer escalón de una escalera que algún día podría llevar a la democracia, islámica o no. Eso es lo que también está en juego en Siria y a la vez eso es lo que no pueden entender ni los “izquierdistas” ni los “moralistas” de la prensa occidental

Según los “izquierdistas”, la OTAN al haber actuado en Libia y no en Siria, mostró que su único interés era el petróleo. Según los “moralistas”, es necesario invadir Siria ya que el tirano de Damasco masacra a su pueblo tal como hizo Gadafi. Lo que no saben ambos es que en política -también en la internacional- quien hoy dice A no siempre debe decir mañana B. Cada situación es distinta a otra.

Las diferencias entre lo que está ocurriendo en Siria con lo que ocurrió en Libia son grandes. Fueron los propios rebeldes libios quienes pidieron ayuda a Occidente, lo que no ha ocurrido en el caso sirio cuyas sacrificadas masas parecen estar en condiciones de deshacerse del tirano sin ayuda externa. Ellas están dirigidas por organizaciones político-religiosas que ven en la dictadura alawí de la familia Asad un cuerpo extraño incrustado en espacio sunita. Además, la Liga Árabe –hasta hace poco muy inoperante- se ha convertido en un organismo decisivo en la región. De tal modo que una intervención de los EE UU o de la OTAN en Siria sólo repetiría el mismo error que cometió Bush en Irak: liquidar a un dictador al precio de amputar las posibilidades para que allí surgiera, como en el resto del mundo árabe, una revolución popular.

Mires.fernando5@googlemail.com

 

El nuevo siglo de EU en el Pacífico, según Hillary Clinton

 

Alfredo Jalife-Rahme/La Jornada

El posicionamiento bélico de Estados Unidos (EU) en la cuenca del Pacífico para crear una “OTAN del océano Pacífico” (Bajo la Lupa, 4/12/11) tiene por objetivo cercar a China. El reposicionamiento geoestratégico de EU en el Pacífico ha sido abordado en el documento Alianzas asiáticas en el siglo XXI, de Project Institute 2049, con sede en Arlington (Virginia), muy cercano al establishment militar y de abordaje multidisciplinario.
A la publicación de marras prosiguió el sonado ensayo “El siglo de EU en el océano Pacífico”, de Hillary Rodham Clinton, en (Foreign Policy, noviembre 2011).
Ambas publicaciones enmarcaron conceptualmente el espectacular periplo asiático de Obama durante nueve días: desde la cumbre de la APEC en Honolulu (donde nació el mandatario), pasando por la instalación de una base militar en Australia, hasta las cumbres tanto de la ASEAN como del este de Asia en Indonesia (donde creció el presidente).

Es notorio que el peculiar eje Hawai-Indonesia marca subjetiva y objetivamente el deseo de Obama de dejar su huella en un proyecto que tiene como objetivo, primero, limitar los daños de la aciaga etapa bushiana de desastres militares en el subcontinente indio (Afganistán/Pakistán) y Medio Oriente (derrota militar en Irak, etcétera) y, segundo, reposicionar a EU como la máxima superpotencia de la cuenca del Pacífico, lo cual lleva como corolario la asfixia de China cuando aparentemente Washington ha soltado a la Unión Europea y a la eurozona a las fieras de una doble balcanización, económica y política.

Según Clinton, EU “se encuentra en un punto pivote” cuando empieza el retiro de sus tropas tanto de Irak como de Afganistán, donde “asignaron inmensos recursos en ambos teatros”.
En “los próximos 10 años” EU tornará su atención a “una inversión (sic) sustancialmente incrementada (diplomática, económica y estratégica)” en la región Asia-Pacífico que se ha convertido en “el principal motor de la política global, que comprende dos océanos” –el Pacífico y el Índico– y que va desde el subcontinente indio hasta la costa occidental del hemisferio americano, que están “cada vez más conectados por el transporte y la estrategia”. Se trata de “casi la mitad de la población mundial, que incluye a varios de los principales motores de la economía global, así como a los mayores emisores de gases invernadero”, y asiento de varios aliados principales de EU y de “potencias emergentes importantes como China, India e Indonesia”.

A su juicio, “el compromiso de EU será esencial” en los próximos 60 años para “ayudar a construir una arquitectura económica” y “una seguridad de mayor madurez”.
El ensayo de la diplomática tiene muchas resonancias con las teorías del almirante Alfred Thayer Mahan, considerado el mayor estratega estadunidense del siglo XIX, quien desplegó exitosamente el concepto de “poder marítimo”, según el cual: los países con mayor “poder naval” dominarían el mundo (Bajo la Lupa, 19 y 29/12/10).

Clinton subraya “seis principales líneas: fortalecer las alianzas bilaterales de seguridad; profundizar las relaciones en curso con las potencias emergentes incluyendo a China; comprometerse con las instituciones multilaterales regionales; expandir el comercio y las inversiones; forjar una amplia presencia militar (¡supersic!), y avanzar la democracia y los derechos humanos”.

Por lo que se desprende de la propaganda negra de los oligopolios anglosajones, tanto la “democracia” como los “derechos humanos” formarán parte de la publicitaria panoplia bélica de EU en la cuenca del Pacífico; de allí que sea fundamental que los países afectados por la desinformación global posean sus propios medios masivos de comunicación para contrarrestar el orwellianismo anglosajón.

Clinton considera que los “tratados de alianza de EU con Japón, Sudcorea, Australia, Filipinas y Tailandia”, sus cinco principales socios regionales, “constituyen el fulcro” del “giro (sic) estratégico” de EU en Asia-Pacífico.

Por ahora, “la alianza con Japón representa la piedra de toque de la paz (sic) y estabilidad en la región”, mientras “China representa una de las más desafiantes relaciones bilaterales que EU ha tenido que manejar”.

Define los “desafíos importantes” que tiene EU con China: los contenciosos de Norcorea, Afganistán, Pakistán, Irán y los desarrollos (sic) en el mar del sur de China”.

Las rutas de energía y comercio más vibrantes del mundo

Siempre en la tónica geoestratégica del almirante Alfred Thayer Mahan, Clinton destaca que “la franja de mar desde el océano Índico por el estrecho de Malaca hasta el océano Pacífico contiene tanto las rutas de energía y comercio más vibrantes del mundo”.
Se pronuncia con el propósito evidente de dislocar a los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), por un nuevo “diálogo trilateral con India y Japón” y coquetea con India como “el eje del sur y centro de Asia integrados económica y políticamente”. ¿Caerá India en la trampa seductora de EU que en última instancia tiene como objetivo asfixiar a China?
Exulta que EU ha abierto una misión en Yakarta con los 10 países del ASEAN (bloque del Sudeste Asiático) y uno de cuyos focos es “abordar las disputas en el mar del sur China, donde fluye la mitad del tonelaje de mercancías del mundo”.

A mi juicio, el delicado contencioso del mar del sur de China constituye una de las tres principales fracturas de la geopolítica, al unísono del despliegue del escudo misilístico de EU en la periferia de Rusia y la línea incandescente de Siria-Irak-Irán-Afganistán-Pakistán, donde chocan brutalmente los intereses geoestratégicos de Washington y Pekín.

La vulnerabilidad geoeconómica que padece EU es patente en el ensayo de Clinton, quien concede demasiada importancia tanto a la APEC como a la Asociación Transpacífica (TPP), ambas contradictoriamente antipódicas cuando, en la primera, China brilla como uno de sus principales miembros, mientras es excluida esquizofrénicamente de la segunda.
Si la hipótesis del politólogo ruso Igor Panarin es correcta –de que ya inició la guerra fría entre EU y China–, entonces la tendencia será a una balcanización de la APEC frente a la expansión del TPP (que involucra innecesariamente al “itamita México neoliberal calderonista” de proclividad sinófoba).

Clinton explaya la relevancia geoeconómica de la APEC (de la que China es parte): “Genera más de la mitad del PIB global y casi la mitad del comercio mundial” cuando el año pasado “las exportaciones de EU a la APEC alcanzaron 320 mil millones de dólares que fortalecieron 850 mil empleos estadunidenses”. ¿Estarán conscientes en EU que un choque frontal con China mediante el TPP puede afectar tales intercambios?

Clinton coloca de relieve el “crecimiento económico remarcable de Asia en la década pasada” cuando, a su juicio, “su crecimiento futuro dependerá de la seguridad y la estabilidad (sic) que han sido garantizadas por los militares (¡supersic!) de EU, que incluyen más de 50 mil soldados en Japón y Sudcorea”.

¿Cómo replicará China al respecto?

La muerte de Kim Jong-Il

Un servicio de RT Actualidades

http://youtu.be/aWGANXNK6l0

La realidad de Corea del Norte

Un servicio de la Cadena Ser (España) (Audio)

http://www.ivoox.com/analizamos-realidad-corea-del-norte-en_md_949409_1.mp3″ <a href=”http://www.ivoox.com/analizamos-realidad-corea-del-norte-en-audios-mp3_rf_949409_1.html&#8221; title=”Analizamos la realidad de Corea del Norte en ‘Hoy por Hoy’ (19/12/2011)”>Ir a descargar</a>

Reflexiones de Leviatán: la educación y el estado de la política

 

Por Ricardo Viscardi

Podría pensarse que el título de este texto se contrapone a otro título del que adquiere cierta resonancia: “Pensar sin Estado” 1. Sin embargo, por la vía de privar al pensamiento de la “violencia metafísica” 2  que encarna el Estado en tanto Leviatán soberano, se llega a obtener un estado de la política cuyo requisito previo exige la educación. Estado, pensar y educación forman una tríada que avanza en cohesión y diferenciación interna con la naturalización de la soberanía divina, transferida progresivamente de la teología a la naturaleza, a través del proceso de 3.

Pensar con Estado devino, por la vía del propio Estado, en un pensamiento acerca de los derechos humanos, en cuanto el derecho natural convirtió los derechos individuales de los particulares, que el Estado admitía como otros tantos límites propios respecto a los ciudadanos, en derechos de la naturaleza humana 4.

Convertida en fuente de soberanía, incluso estatal, tal naturaleza no puede admitir sus derechos, ni siquiera distinguirlos de las obligaciones que le imponen a la propia condición humana, sin elaborarlos a partir de la educación. La educación y la modernidad se encuentran incluidas en posibilidades recíprocas y complementarias, por igual atadas a una estrategia de desarrollo de los particulares, en tanto el Estado se autoimpone crecientemente límites de su soberanía ante los ciudadanos: “pasar del gobierno de los hombres a la administración de las cosas” (Saint-Simon).

La tecnología supone, en su advenimiento hacia la mitad del siglo pasado, una puesta al límite de esa frontera entre la soberanía estatal y el pensar de los particulares. A partir de la reversión del vínculo de determinación entre la naturaleza y el saber, advienen la disuasión nuclear, el calentamiento global y la realidad virtual: el saber es el lobo de la naturaleza. Desde entonces la razón de ser de Leviatán (el hombre es el lobo del hombre), caduca, en cuanto el saber es el lobo de la naturaleza.

Que el saber sea el lobo de la naturaleza también supone que el hombre, su gestor, es el lobo de la naturaleza y tal reversión del vínculo entre el hombre y la madre naturaleza engendra paradójicamente, además de un matricidio, el fin del vínculo posible entre el pensar y el Estado, en cuanto tal posibilidad suponía, para la modernidad, la integridad de la naturaleza humana. Con tal integridad concebida como principio del progreso positivo de la humanidad, además de la disolución de la propia idea de Humanidad en tanto destino de un género natural, caduca asimismo la idea de una educación en tanto instrucción impartida desde una soberanía cualquiera 5, en particular y ante todo, en una versión moderna, la soberanía estatal.

Esta antinomia atosiga a la concepción de la educación en tanto política de Estado: si es estatal anula la virtud tecnológica de los particulares, que ancla en una irrestricta elaboración del pensar, si esta elaboración se desarrolla al margen del Estado, no admite ninguna regulación que provenga de una soberanía ajena al pensamiento singular de cada quien. Pensar sin Estado es pensar sin políticas de Estado. Por lo tanto es educar sin Estado y tal educación es la condición misma de una política surgida con la tecnología, en cuanto la condición pública exige una capacitación de los particulares que no se resuelve por encima de ellos, con reflexiones de Leviatán, sino en cada quien como particular, aunque diferenciado de los demás, ante todo, por aquello que lo vincula al semejante a partir de sus propias decisiones.

Ante este estado de la política, ya muy alejado de una política de Estado, se produce una reflexividad del personal político, que advierte en el horizonte electoral los negros nubarrones de la desgracia pintada de desistencia, es decir, voto en blanco o anulado. Esta amenaza ha crecido, igual que la tecnología, a la par del desencanto de los movimientos sociales, en particular ante los prolongados fracasos en la resolución de las secuelas generadas por el terrorismo de Estado, o ante el freno a la liberalización reproductiva, o en razón de la misma decepción ante la redistribución capitalista “con rostro humano”, ecuánime entre ricos y pobres.

Asistimos a una razonabilidad creciente y súbita de Leviatán, que pasó de amenazar hace tan sólo pocos días con el peso de la autoridad a los gremios de la enseñanza secundaria 6 a recibirlos con respeto 7 incluso en un clima de chistidos entre pares, destinados a silenciar enardecidas acusaciones dirigidas a aquellos mismos gremios, de corporativismo y boicot global de los proyectos educativos (es decir, boicot de la globalización) 8. Mientras tanto, quienes desde el llano clamaban por mayor rigor represivo, mantienen un silencio que quizás sea reflexivo, o incluso pueda sonar a silencio compungido.

Sin embargo, esta súbita razonabilidad democrática del conjunto de los partidos suena ante todo a aporía estratégica. El sistema de partidos necesita de la educación en tanto umbral de acceso a la capacitación tecnológica de la ciudadanía en el contexto de la globalización. Sin embargo, por su misma base idiosincrática en la población, tal acceso no puede ser implementado por meras agencias estatales, sin el concurso de una índole pedagógica, insoluble por antonomasia en efectivos estatales regimentados.

De ahí que el poder político se vea, so pena de un significativo incremento de su desprestigio público y por ende electoral, sometido a un fuego cruzado y políticamente letal: los organismos internacionales y los criterios de globalización le exigen, como condición para aspirar a la admisión entre los elencos beneficiarios de empréstitos y convenios, índices favorables obtenidos por medio procedimientos de medición establecidos a escala internacional. Por otro lado, los gremios docentes conminan al mismo Estado a aumentar los recursos y la autonomía educativa como condición del éxito pedagógico, en términos de una razonabilidad que propicie el ingreso de los sectores excluidos por los procesos de selección tecno-económica (no sólo en tanto excluidos –léase “indigentes”, sino también en tanto desvinculados –léase “desmotivados”, ya que la selección tecno-económica discrimina negativamente –léase a los “incapaces”).

Las reflexiones de Leviatán no esbozan una política de Estado, sino que traducen un estado de la política, en tanto la actualidad tecnológica de la globalización exige como condición de incorporación el éxito educativo. Desde entonces, en cuanto la educación no puede ser implementada desde la soberanía sin convertirse en una antinomia, la política condice con una transferencia de decisión pública desde el ámbito institucional al campo de la gestión idiosincrática de la población. Lejos de convertirse como algunos lo predican en sinónimo de corporativismo 9 la autonomía anclará demográficamente trascendiendo el antiguo registro de independencia institucional, para pasar a expresar la incidencia estratégica de los movimientos y redes educativas en el devenir público. Las reflexiones de Leviatán no se encuentran ante el orden que se aproxima, como quisieran creerlo quienes las cultivan, sino ante el caos que comienza, desde el punto de vista de una política de Estado. Asimismo, un estado distinto de la política comienza a esbozarse, incluso cuando parece comenzar el caos, pero se aproxima sin embargo el orden idiosincrático de la educación.

1 Lekwovicz, I. (2004) Pensar sin Estado, Paidós, Buenos Aires.

2 Pecoraro, R. (2009) “Justicia, Derecho y Violencia” en Ontología del Declinar, Biblos, Buenos Aires, p. 179.

3]<!–[endif]–> Marramao, G. (1998) Cielo y tierra, Paidós, Barcelona, p.87.

4 Sobre la diferencia entre derechos individuales y derechos humanos ver: Chávez, J. “Derechos humanos y garantías individuales. Segunda parte” en Taller de Teoría Jurídica Contemporánea II http://jesus-chavez.blogspot.com/2010/04/derechos-humanos-y-garantias_25.html (acceso el 15/12/11).

5 Sobre el vínculo entre soberanía y educación universitaria, ver Viscardi, R. “Las humanidades y la universidad en la globalización: interrogantes en torno a la “universidad sin condición de J. Derrida” (2010) Revista Científica de Información y Comunicación Nº7, Universidad de Sevilla, p.86. Versión electrónica: http://www.ic-journal.org/

6 “Larrañaga criticó desacato docente” La Red21 (24/11/11) http://www.lr21.com.uy/politica/480824-aca-manda-el-sistema-politico

7 “Sindicatos lanzarán movimiento en “defensa de la educación pública” El Observador (14/12/11) http://elobservador.com.uy/noticia/215070/sindicatos-de-la-ensenanza-lanzaran-movimiento-en-defensa-de-la-educacion-publica/

8 “En el río hay un gran pez” Montevideo Portal (14/12/11) http://www.montevideo.com.uy/notnoticias_155673_1.html

9  “Tal como se manejan hoy, las autonomías de la educación son una garantía de obstáculo” La Red21 (13/12/11) http://www.lr21.com.uy/politica/1007412-tal-como-se-manejan-hoy-las-autonomias-en-la-educacion-son-una-garantia-de-obstaculo

HOMENAJE A VÁKLAV HAVEL

 

 

 

 

Fernando Mires

 

“El ser hechizado en mi interior y el que está presente en el mundo se pueden dar la mano en cualquier momento, en cualquier lugar, de cualquier manera: cuando contemplo la copa de un árbol o cuando miro los ojos de otra persona, cuando consigo escribir una carta bonita, cuando me emociona una canción o cuando el fragmento de una lectura pone mis pensamientos en efervescencia, cuando ayudo a alguien o alguien me ayuda a mí, cuando ocurre algo importante o cuando no ocurre nada especial. Esa necesidad nuestra, irreprimible, de trascender los horizontes situacionales, de cuestionar, conocer, explorar, entender, buscar la esencia de las cosas, ¿qué otra cosa es esa necesidad sino otra de las formas de aquel anhelo interminable por recobrar la integridad perdida del ser, aquel anhelo del yo de regresar al ser? ¿Qué otra cosa es sino ese anhelo intrínseco de despertar al propio ser oculto, adormilado, olvidado tantas veces, y a través de él alcanzar aquella plenitud e integridad de la existencia que nuestra intuición nos permite vislumbrar?”
(Vaklav Havel, fragmento de una “Carta a Olga”)

1.

Ser demócrata en una democracia es una actividad muy sencilla. Ser demócrata defendiendo una democracia, o luchando por obtenerla, implica acceder a un nivel superior de la política. Y hay quienes han alcanzado ese nivel.

Pienso, entre otros, en esa figura emblemática de las luchas democráticas de nuestro tiempo que es Václav Havel, quien fuera elegido Presidente de Checoeslovaquia en 1989 y de la República Checa en 1993

Nadie, Václav Havel tampoco, nace siendo un demócrata. Ser demócrata es una opción y, en las condiciones que vivió Havel, se trataba de una opción ética.

Václav Havel, nacido el año 1936, proviene de una familia relativamente acomodada. Como otros escritores checoeslovacos pudo haber llevado una vida intelectual en París o Londres. Méritos no le faltaban. Talentoso escritor, sus primeros libros – “La fiesta” (1963) y “el Memorándum” (1965)- en los que se reconoce desde las primeras líneas el influjo kafkiano, tuvieron un pronto éxito.

Havel también podría haberse convertido en un acólito literario de la dictadura comunista. E invitaciones no le faltaron. O podría haber sido un intelectual complaciente, de esos que se permiten de vez en cuando ciertas críticas, pero sin cuestionar a fondo al régimen.

Václav Havel, lo ha repetido él muchas veces, no fue a la resistencia a defender una ideología o un sistema económico. Fue simplemente porque el régimen le impedía decir lo que él pensaba debía decir. Porque Havel, como escritor o político ha sido un hombre de pensamiento, y por lo mismo, de palabra. De este modo comprendió rápidamente que sin libertad de prensa no podía haber libertad de pensamiento. Es por esa razón que junto a él se agrupó una generación de intelectuales que no soportaban el ahogo mental a que los sometía la dictadura. Así fue que cuando ellos no estaban en prisión, pasaban sus días en los cafés, redactando panfletos, documentos, haciendo uso de la palabra oral y escrita: disintiendo y resistiendo en medio del humo de esos cigarrillos que terminaron provocando en Havel un cáncer feroz.

Tanto el grupo Carta 77 como el Foro Cívico de 1989 liderados ambos por Havel, fueron movimientos culturales que pusieron en la primera línea la lucha por la libertad de opinión y de prensa. Alrededor de esos pocos que supieron resistir se congregaron después las multitudes que a fines de los ochenta pusieron fin al socialismo del siglo XX: milagro histórico que los engrandece aún más porque, antes de la llegada de Gorbachov al gobierno de las URSS, no había ningún indicio de que Checoeslovaquia pudiera alguna vez salir de la dictadura comunista. A Havel nunca le pasó por la cabeza la idea de que podía ser presidente de una nación democrática. Si luchaba en contra de la dictadura era simplemente porque no podía hacer otra cosa. Hay seres que son así.

2.

La razón por la cual Havel no se identifica con ninguna ideología moderna (socialista o liberal) se deduce del sentido de su propia lucha. Las dictaduras comunistas eran, en efecto, dictaduras ideológicas, y la ideología principal era que el mundo socialista se encontraba en abierta contradicción con el capitalista. Los capitalistas eran, para los dictadores comunistas, todos aquellos que por diversas razones disentían de las dictaduras. Para Havel y quienes lo rodeaban, no se trataba en cambio de una lucha entre el comunismo y el capitalismo. No deja de ser interesante que, precisamente en un estudio económico de Havel titulado: “La economía de la propia responsabilidad” escribiera el Presidente: “Nunca en mi vida me he identificado con alguna ideología, creencia o doctrina, sean de derecha o de izquierda, ni tampoco con un sistema cerrado de pensamiento sobre el mundo”. Efectivamente, nunca estuvo a favor de una dictadura.

La que Havel y los suyos llevaron a cabo, y eso es algo muy diferente, era una lucha por las libertades políticas. Esas libertades políticas pueden ser negadas en una nación capitalista o en otra socialista, y ejemplos de lo uno y de lo otro hay suficientes. Tampoco se trataba, la que tenía lugar en las naciones comunistas, de una lucha entre la izquierda y la derecha. Havel entendió rápidamente que derecha e izquierda son agrupaciones políticas que sólo pueden funcionar en un orden donde el Parlamento es una entidad autónoma y en ningún caso dependiente del Ejecutivo. Cuando no hay independencia de poderes que regulen las contiendas políticas, no hay izquierda ni derecha: hay simplemente partidarios de la libertad y partidarios de la tiranía. Así de simple.

Profundamente religioso, Havel no necesita de una ideología para entender su lugar en el mundo. Su práctica tampoco estaba ligada a una estrategia de poder. Le bastaba simplemente con decir no a lo que consideraba indigno de ser vivido y así por lo menos dejar su testimonio personal. No sin razón llamó él, a la lucha que tan pocos libraban, con el sugestivo nombre de “política existencial”.

Todavía conmueve leer aquellas frases que desde la prisión escribió Havel a Olga (Cartas a Olga). En una de ellas se lee:

Puede que sea precisamente esa constante inseguridad respecto a mi lugar en “el orden de cosas” lo que me obliga una y otra vez, obstinadamente, a definir, desarrollar y reforzar mi posición, a defender y testimoniar mi verdad, a mantenerme en mis trece. Parece que cuanto más uno duda de sí mismo, tanta más energía ha de invertir en superar esas dudas y así defenderme ante mis propios tribunales” (12 de abril de 1981)

Rápidamente entendió Havel que las grandes ideologías cumplen la función de ocultar la realidad. Poseídos por una ideología, los hombres abandonan, según Havel, la realidad y se convierten en portavoces de visiones que no tienen ningún asidero en la vida. Las ideologías jamás se equivocan, y al no equivocarse, no permiten pensar pues sin equivocaciones no hay pensamientos. Así se explica porqué los seres ideologizados son personas tan aburridas, repetitivas, y sobre todo incultas. Esa es la razón por la cual todas las dictaduras son ideológicas, e incluso misioneras. El presente, para las dictaduras no cuenta: de ahí su desprecio por las vidas humanas, incluyendo las propias. De ahí también su inevitable crueldad. Porque toda ideología, al anidar en el futuro, es sacrificial.

Cuando los representantes de determinadas ideologías alcanzan el poder político, destruyen la realidad inmediata, y es por eso que todos han llevado a sus naciones a la ruina. Ejemplos hay decenas.

 3.

Pero la nación donde vivía Havel estaba lejos de ser una del Tercer Mundo. Los jerarcas comunistas, a diferencias de los de Rumania o Bulgaria, podían incluso pavonearse de algunos éxitos en materia económica y social. Al momento de la caída del régimen, Checoeslovaquia mantenía una economía que si bien no era sólida, tampoco era catastrófica, y en comparación con la de otras naciones comunistas, la política social no era la peor. Esa fue una de las razones por las cuales los intelectuales occidentales, sobre todo aquellos que se sirven de paradigmas “progresistas”, como los que representan el liberalismo económico y el marxismo, no pudieron entender el sentido de las revoluciones antidictatoriales europeas de fines de los ochenta. Todavía no lo entienden. Es que para ellos la lucha por la libertad es sólo un “factor secundario”, en el caso del liberalismo económico; o una simple “superestructura”, en el caso marxista.

Václav Havel se vio permanente confrontado con argumentos que sostenían que su lucha no sólo no tenía sentido, sino que además era reaccionaria, pues llevaba a cuestionar los grandes “éxitos” económicos y sociales alcanzados durante el socialismo. Son, por lo demás, los mismos argumentos que emitían los economistas que apoyaban a las dictaduras de Pinochet o Videla en Sudamérica (detenimiento de la inflación, diversificación de los mercados, industrialización del agro).

 

La verdad es que si el ser humano fuese sólo un “Homo Economicus”, no habría ninguna razón para luchar en contra de ninguna dictadura. Si sólo eso contara, Hitler habría sido un gobernante “progresista”. En efecto, durante su dictadura fueron construidos “automóviles populares”, fue detenido el paro, fue superado el grave problema habitacional, hubo una notable redistribución del ingreso “hacia abajo”, fue establecido el sistema de seguro social más avanzado de Europa; el “pueblo” podía asistir gratis a los grandes espectáculos culturales, y los trabajadores de las empresas fabriles gozaban de vacaciones gratuitas en los balnearios de Alemania e Italia. Goebbels repetía, en muchos discursos, que gracias a Hitler el pueblo alemán, ignorado por gobiernos anteriores, se había convertido, por fin, en un protagonista decisivo de la historia nacional.

Ahora, sin intentar comparar a ninguna dictadura con la de Hitler (que es incomparable) hay que decir, sin embargo, que aquellos que buscan legitimar a dictadores siguen usando hoy día los mismos argumentos de Hitler (y de Stalin). No fueron esas, sin embargo, las razones que convencieron a Václav Havel. Para él y los suyos, la lucha por la libertad de ser lo que uno es, era lo que más contaba. Aún más: sin esa libertad, los más grandes éxitos alcanzados en materia económica y social estaban destinados a perecer, como ocurrió en la URSS. O como hoy ocurre en Corea del Norte y Cuba.

4.

Que Havel no es un ideólogo, no significa que no tiene ideas o ideales.

La diferencia entre ideas e ideologías es muy simple. Las ideologías son sistemas de ideas petrificadas con escasa comunicación metabólica con su mundo exterior. Las ideas en cambio, surgen del enfrentamiento con la realidad, la que se muestra a través de sus acontecimientos. Los ideales, a su vez, son ideas que se quiere aplicar en el futuro ya que en el presente todavía no son viables. Los ideales, a diferencia de las ideologías, son simples posibilidades. Las ideologías en cambio, dan por seguro su cumplimiento en el futuro. De este modo, mientras los ideales no sustituyen el presente por el futuro, las ideologías sí lo suplantan, y hasta tal punto que terminan desvalorizando e incluso negando el presente. En cierto modo, los ideales son deseos y por eso pueden ser comparados con los sueños, que son deseos encubiertos.

Uno de los textos políticos más importantes de Václav Havel lleva precisamente por título. “Por el futuro que yo sueño”. Allí Havel demuestra que sus sueños no surgieron de la nada sino que aparecieron como negación de la herencia que legó la dictadura comunista. Lo que él rechazaba reveló aquello que él deseaba, y no al revés. Esos sueños no eran un programa, pero sí, constituyen objetivos a realizar en el futuro inmediato. En gran medida, la mayoría de ellos ya han sido realizados.

No deja de ser interesante que entre sus sueños, el primero que nombra Havel es el de la rehabilitación de las ciudades. “La vida en las ciudades y aldeas” -escribía- “se revela como una reminiscencia de la era de la aridez total, de la monotonía, uniformidad, anonimidad y odiosidad. Todo eso deberá ser humanizado” (…) “las comunas y las ciudades volverán a recuperar su rostro, su civilidad, su buen gusto, su limpieza y su hermosura”.

Ese ideal urbano de Havel no sólo obedecía a una preocupación estética. Tampoco es puramente ecológico, aunque él fue uno de los presidentes europeos que más en serio tomó las propuestas de los movimientos ambientalistas. La rehabilitación de las ciudades, es decir, de las polis, tiene que ver, antes que nada, con la rehabilitación de la política. La polis, la ciudad, es el lugar de la política y por eso debe ser preocupación principal de los gobiernos y estados. Las calles malolientes, los basurales amontonados, los terrenos baldíos, la impune delincuencia, son hechos que no sólo tienen que ver con la mala administración o con la desidia burocrática o con el pésimo gusto de los jerarcas comunistas. Son, además, expresión demográfica de la destrucción de la política.

Sin polis no hay política. Pero sin política, tampoco hay polis. Despojada la ciudad de su carácter político, sus habitantes, al perder el gusto por la política, pierden el gusto por la ciudad. La ciudad deja de ser sentida como algo propio y es vista como algo ajeno; a lo sumo: como un simple lugar de residencia, y nada más. ¿Para que cuidar lo que no me pertenece o me ha sido arrebatado? Gran mérito de Havel fue, sin duda, hacer que Praga volviera a ser lo que fue antes del comunismo: la ciudad más bella de Europa.

Interesante son también los ideales de Havel en torno a la futura universidad checa. Como humanista que es, comprendió que las universidades no pueden ser instituciones al servicio de gobiernos y estados, sino entidades autónomas, libres y soberanas. Dicho ideal es en la mayoría de los países occidentales un bien entendido. La universidad no sólo es un centro de saber especializado sino, además, un espacio crítico de discusión que todo orden social necesita para reproducirse a sí mismo. De ahí que Havel se propuso, antes que nada, liberar a las universidades de los tentáculos del Estado. Así escribió: “El Estado nunca más será el distribuidor de cupos, a repartirse de acuerdo a las necesidades de aceptación y ocupación universitaria en función de supuestos planes quinquenales” (…) “nuestras universidades serán descentralizadas, serán diversas y pluralistas” (….) “Muchos podrán estudiar en el extranjero y después volverán a enseñar en nuestras escuelas”. La universidad, en fin, fue devuelta a la sociedad, y los estudiantes nunca más fueron los robots ideológicos que el Partido Único requería para afirmar su sistema de dominación socio militar. Ese objetivo ya sido alcanzado en la república checa; y con creces.

Muy importante para Havel era la formación de un auténtico empresariado nacional. La libre empresa –según su opinión- necesita de empresarios libres que, de acuerdo a determinadas reglas, compitan entre sí y dinamicen el aletargado mercado. “Ese sector” –subrayaba Havel– “será un motor importante de nuestra vida económica” (….) “Y así ellos ganarán el respeto de la sociedad que de nuevo entenderá que la propiedad no es una vergüenza ni un vicio, sino al contrario: una obligación y un instrumento al servicio del bien común” Más, un empresariado nacional no puede actuar libremente si no existe libertad de trabajo. En ese sentido, Havel se propuso como gobernante ayudar a la liberación de los trabajadores de las garras de un Estado que usurpando los intereses de “la clase obrera” los había sometido a un sistema de explotación más duro y gravoso que los que existían en los países capitalistas menos avanzados. Con la diferencia que en estos últimos, los trabajadores a través de sus propias organizaciones y partidos, podían y sabían defenderse. En la antigua Checoeslovaquia en cambio, y al igual que en el resto de los países comunistas, los trabajadores habían sido expropiados de sus organizaciones y subordinados bajo la férula del poder central. Tema tan importante y actual que merece ser tratado en el próximo apartado.

 5.

Todavía no ha sido escrita la historia de la “clase obrera” en los países socialistas. Cuando se escriba, conoceremos una historia triste y dramática: la de la destrucción de las organizaciones obreras en nombre de la clase obrera. Destrucción que no sólo fue institucional, sino producto de innumerables masacres cometidas a los trabajadores existentes y reales. Esa historia comenzó precisamente en los momentos en que se iniciaba la revolución rusa: a fines de 1920 en la ciudad de Kronstadt, cuando los obreros y marinos portuarios iniciaron huelgas con el objetivo de que fueran aumentados sus salarios y mejoradas las miserables condiciones de trabajo. Para el efecto, redactaron un manifiesto que en lo sustancial apoyaba la ideología comunista. La respuesta de Lenin no pudo ser más brutal. A comienzos del año 1921, el Ejército Rojo, cometió en Kronstadt una de las masacres más espantosas que conoce la historia del movimiento obrero mundial. Aduciendo el consabido argumento relativo a que las manifestaciones obreras obedecían al mandato del capitalismo internacional, la soldadesca, dirigido entre otros por Leo Trotski, asesinó a miles y miles de obreros. Los sobrevivientes fueron llevados en cadenas a los por Lenin recién inaugurados campos de concentración de Siberia; allí continuaron muriendo, alejados de sus familias; de sus ciudades; de su propia historia.

La verdad es que masacres como las de Kronstadt (hubieron muchas similares bajo Stalin) ya estaban teóricamente programadas por Lenin, aún antes de la revolución rusa. El año 1902, escribió Lenin un texto que fue elevado después por Stalin a la categoría de clásico del marxismo. Se trataba del famoso “¿Qué hacer?”, lectura obligada en los cursos de formación de cuadros comunistas. En ese texto, Lenin revisó a Marx, aduciendo que “el proletariado” (léase, los trabajadores industriales) no son capaces de generar por sí solos una conciencia revolucionaria, pues ellos luchan por intereses económicos y no políticos (tradeunionistas). De ahí, deducía Lenin que la conciencia revolucionaria debe ser transportada desde afuera de la clase, a saber: por los intelectuales revolucionarios organizados en El Partido. En esas condiciones, el Partido del Proletariado está llamado a sustituir a los trabajadores existentes y reales. Las tesis de Lenin, como es sabido, provocaron indignación ente los socialistas alemanes, sobre todo en Rosa Luxemburgo quien adujo que llevadas las tesis de Lenin a sus consecuencias llegaría el día en que el Partido no sólo sustituiría a “la clase” sino, además, actuaría en contra de ella. Eso fue lo que sucedió en Kronstadt. Kronstadt, en fin, ya estaba programado en el “¿Qué hacer?” de Lenin (libro regalado por el Presidente venezolano Chávez al Presidente Obama ¡!)

La historia del comunismo es también la historia de la destrucción de las organizaciones obreras en nombre de la clase obrera. Es una historia repetida sin cesar. Ocurrió el 16 de junio de 1953 en las calles de las ciudades de la RDA, sobre todo en Berlín, cuando la tropa disparó sobre miles de manifestantes obreros. Las calles de Berlín fueron pavimentadas por una masa sangrienta de trabajadores convertidos en cadáveres. Ocurrió en 1956, en el también sangriento “octubre polaco”. Ocurrió el 1956 en las calles de Budapest, cuando después de la masacre cometida por el Ejército Rojo, cadáveres agonizantes de obreros eran arrojados a las aguas del Danubio. Ocurrió en la Praga del 1968, cuando las recién formadas organizaciones obreras fueron destruidas y los dirigentes, entre ellos Václav Havel, enviados a prisión. Estuvo a punto de ocurrir en 1981 en Polonia, con el golpe de estado anti obrero llevado a cabo por el general Jaruzelzky. La prudencia del general golpista y la habilidad política de Lech Walesa impidieron otra descomunal masacre.

Gracias al Solidarnosc de Walesa, tuvo lugar, por fin, la primera revolución obrera de la historia europea. La paradoja es que esa revolución surgió en contra de un Estado que decía ser de”los trabajadores”. Se explica entonces, porque uno de los primeros sueños del presidente checo Václav Havel, fue el de liberar a los trabajadores de su país de un Estado que los había secuestrado para hablar en su nombre.

La misma circunstancia tuvo lugar en la Cuba de los hermanos Castro, justo en los comienzos de la revolución. Se trata de un capítulo que ha sido borrado definitivamente de la historia oficial cubana. Ese capítulo ocurrió a fines del año 1959, cuando el Movimiento 26 de Julio dirigido por Fidel Castro intervino directamente en los sindicatos obreros.

Los obreros estaban, en ese tiempo, divididos en dos fracciones. Una esencialmente sindicalista, dirigida por Eusebio Mujal. Otra, la comunista. Castro, que en ese entonces tenía una actitud antisoviética, se propuso destruir ambas fracciones, nombrando como interventor del Estado a David Salvador. Luego de destituir y encarcelar a Mujal, acusado de colaborar con Batista, Castro, a través de Salvador, inició la persecución de dirigentes sindicales. Víctimas no fueron sólo los “mujalistas” sino, además, varios comunistas. Para el efecto, realizó, como es su costumbre, una jugada diabólica: nombró como Ministro del Trabajo a un militante filo-comunista: Augusto Martinez Sanchez. De este modo, los sindicatos de Cuba fueron primero, estatizados, y después militarizados. De nada valió la resistencia de algunos veteranos cuadros sindicales. La decisión de estatizar las organizaciones obreras la tomó Fidel Castro en persona durante el X (y último) Congreso de la Federación del Trabajo, el día 18 de noviembre de 1959. Dicha decisión se vio facilitada porque, en esos mismos días Castro ya actuaba militarmente en contra de las alas democráticas del 26 de Julio, representadas en la persona del héroe de la revolución Huber Matos quien fue encarcelado y condenado a más de veinte años de prisión. Su delito: pensar diferente al nuevo dictador. Muchos dirigentes obreros fueron a parar a las cárceles de los Castro. Desde ese tiempo data la fraterna división del trabajo que mantuvieron Fidel y Raúl. Fidel destituía dirigentes y Raúl los retiraba de la vía pública. Así fue como Fidel Castro realizó en Cuba el sueño de los capitalistas más salvajes: crear un país sin organizaciones obreras, sin derecho ni a reunión, ni a huelgas.

Muy diferente ha sido el sueño de personas como Vaclav Havel. Su propósito inmediato fue liberar a los obreros del Estado, restituir sus derechos a los trabajadores, ayudar a la creación de organizaciones obreras, autónomas e independientes.Cuando por primera vez asumió la presidencia, Havel se encontró con una situación catastrófica entre los trabajadores. No sólo no tenían organizaciones. Habían, perdido, además, sus condiciones ciudadanas. “El régimen anterior” –escribió Havel- “intentó presentarse como la dominación de los trabajadores. Aquello que logró fue reducir el valor del trabajo, su destino y su significado llevado a tan baja condición, que los trabajadores perdieron aquello que para cada ser humano es tan infinitamente importante: la conciencia del sentido de su propio trabajo”.

 6.

Así como ocurrió con los trabajadores fabriles, ocurrió con los trabajadores rurales, y en general, con la mayoría de los habitantes de la nación checoeslovaca. En nombre de una ideología, los trabajadores fueron expropiados no sólo de sus bienes materiales, sino que, lo que es peor: de sus valores espirituales.

Construir una nueva infraestructura técnica e iniciar un desarrollo económico más dinámico no ha sido el problema más difícil en los países post- comunistas. Devolver el sentido de la vida, la dignidad de ser a un humano, sí, el deseo de luchar por sus propios intereses, en fin, restituir la condición política arrebatada tan brutalmente por aquellos que imaginaron ser los depositarios de las leyes de la historia, ha sido un camino más largo y mucho más difícil.

Bajo el sugestivo título de “Política como ética practicable” escribió Václav Havel un breve ensayo en donde podemos leer el siguiente párrafo que en sí condensa, no su ideología -que nunca la tuvo- sino su posición frente a la vida:

Estoy convencido que no podemos construir un Estado de derecho ni un Estado democrático si es que no construimos al mismo tiempo –aunque ello suene poco científico en los oídos de los politólogos- un Estado humano, ético, espiritual y cultural. Las mejores leyes y los mecanismos democráticos mejor concebidos no nos pueden entregar nada: ni siquiera legalidad, tampoco la libertad, ni aún los derechos humanos, si todo eso no está garantizado por determinados valores sociales y humanos”.

Mires.fernando5@googlemail.com

http://polisfmires.blogspot.com/

 

 

Teódulo López Meléndez habla (audio) de “Alianza de Civilizaciones”

Una mirada al IV Foro de “Alianza de Civilizaciones reunido en Catar

http://www.ivoox.com/alianza-civilizaciones-audios-mp3_rf_937658_1.html

Cumbre de Durban elimina la justicia y crea un “apartheid climático”


Ecologistas en Acción muestra su decepción por el nuevo flagrante retraso de reducciones drásticas de emisiones para frenar la crisis climática, manifestando que “Nuestro clima no está en venta”.

Ecologistas en Acción lamenta profundamente los resultados de la cumbre sobre cambio climático en Durban, que somete los principios de justicia y los derechos humanos a los intereses económicos y comerciales dominantes.

Las decisiones resultantes de la cumbre de Naciones Unidas sobre cambio climático (COP17) constituyen un crimen contra la humanidad porque permitirán que la temperatura media global supere los 4ºC, lo que es una sentencia de muerte para millones de personas en África, los pequeños Estados insulares, muchos países de Asia y Latinoamérica.

Según Ecologistas en Acción, “las negociaciones climáticas han creado un régimen de ‘apartheid climático’ porque la mayoría de los gobiernos históricamente más responsables del calentamiento global, como EEUU, Canadá, Japón, Australia, Rusia o la Unión Europea, han decidido sacrificar los derechos humanos de millones de personas.

Según Ecologistas en Acción, “es contra toda ética que los contaminadores del mundo hayan bloqueado una vez más la puesta en marcha de acciones reales, ambiciosos y urgentes para frenar el calentamiento global así como prevenir sus graves consecuencias socio-ambientales, priorizando el rescate de los bancos y del sistema financiero con la ampliación de mercados de carbono”.

“La cumbre de Durban ha fracasado en determinar la reducción de -al menos- 40% de los gases de efecto invernadero para 2020 respecto a 1990, como exige la ciencia y la justicia”, exponen. “Los resultados funestos de la cumbre de Durban simbolizan también un fracaso y retroceso de 20 años de negociaciones multilaterales sobre medioambiente desde Río’92”, dice la organización ecologista.

Ecologistas en Acción aclara que en caso de que la Unión Europea diga que haya salvado la cumbre de Durban y el Protocolo de Kioto, “queremos señalar que no es correcto porque el segundo periodo de compromiso del Protocolo de Kioto adoptado en Durban queda vaciado de contenido”. La decisión no incluye una enmienda al Protocolo de Kioto con nuevas metas de mitigación de los gases de efecto invernadero para los países industrializados porque sólo se “toma nota” de las enmiendas que darían realmente vigor al segundo periodo. “Sin estas enmiendas es una promesa vacía”, recalcan, “sólo son intenciones, pero la verdadera decisión se ha aplazado hasta la próxima COP, sin compromisos vinculantes de reducción de emisiones de los países ricos.

“La falta de voluntad política y la degradación del nivel de ambición en Durban refleja también el fracaso del actual sistema económico y político para hacer frente a la crisis ambiental”, dijo Tom Kucharz, de Ecologistas en Acción. “La Unión Europea ha decidido en su reciente cumbre seguir subsidiando a los bancos que causaron la crisis económica y financiaron una economía insostenible y basada en la quema de combustibles fósiles, gastando solo desde 2008 más de 4,3 billones de euros en los rescates financieros. En este contexto es deplorable la falta de urgencia y ambición de la UE en la transferencia de financiación para la adaptación, que es una cuestión de sobrevivencia para muchos países afectados por la crisis climática”.

“El texto sobre financiación a largo plazo es muy decepcionante. Es lamentable que se haya acordado la puesta en marcha del Fondo Verde para el Clima, sin promesas de ningún tipo de financiación pública para posterior a 2012”, revela Ecologistas en Acción. “Las propuestas sobre la innovación de las fuentes (tasas sobre el transporte marítimo y aéreo o tasa sobre transacciones financieras) se ha perdido”, agregan.

“Necesitamos un Fondo Verde para el Clima que proporcione financiación para los países más vulnerables y afectados por el cambio climático, totalmente independiente de instituciones anti-democráticas como el Banco Mundial, que tiene una larga trayectoria de la financiación de proyectos que han agravado el cambio climático, la corrupción y la pobreza”, según Ecologistas en Acción.

Ecologistas en Acción valora los documentos finales de la COP17 como un fraude y una traición a la necesidad de cambiar el actual modelo de producción y consumo, ignorando el reclamo por la justicia climática de las organizaciones sociales. “Lamentamos también que a pesar del fuerte apoyo de muchos países de Asia, África y Latinoamérica fue eludida la defensa de India a favor de la equidad como principio central en los tratados sobre cambio climático.”

A pesar de hablar de una “hoja de ruta” ofrecida por la UE, los acuerdos de Durban son un camino plagado de injusticias. “Esperar hasta el 2020 para un siguiente instrumento legal es irresponsable por ser demasiado tarde”, explica Tom Kucharz de Ecologistas en Acción. “El carácter vinculante de un futuro instrumento fue gravemente descafeinado”.

Por otra parte es “inaceptable que la UE culpe a los países en desarrollo por la falta de avances cuando una vez más se ha evidenciado que los países desarrollados no quieren asumir metas de mitigación ambiciosas mientras los países en desarrollo han realizado mucho más esfuerzos de mitigación que los países industrializados”, expone Ecologistas en Acción.

De gran preocupación es también la aniquilación de la referencia a los principios de la Convención Marco de NNUU sobre Cambio Climático en los textos de Durban, como son las responsabilidades comunes, pero diferenciadas para mitigación, transferencia de dinero y tecnología. “No se puede igualar a los países responsables y los países víctimas de la crisis climática”, opina Ecologistas en Acción.

Ecologistas en Acción

Marqués de Leganés 12 – 28004 Madrid – Teléfono: +34-91-5312739

Los audios de Teódulo López Meléndez

http://www.ivoox.com/escuchar-teodulo-lopez-melendez_nq_1311_1.html

Audio de Teódulo López Meléndez:”Durban:un circo global que irrespeta al planeta”

http://www.ivoox.com/durban-circo-global-audios-mp3_rf_931882_1.html

El financiamiento a los gobiernos locales: el desafío del siglo XXI

Informe mundial sobre descentralización y democracia local

Acceso al volumen completo: http://www.gobiernolocal.org/docs/publicaciones/2010_II_informe_Mundial.pdf

Los movimientos islámicos y la democracia

 

Por Francisco J. Carrillo

(Diplomático y vicepresidente de la Academia Europea)

Resulta que la memoria se nos presenta cada vez más corta. Incluso se tiene la impresión de que el presente queda como única referencia de esa memoria. Se reduce la vida a la inmediatez como si la historia comenzase y terminase en esa burbuja sin pasado y sin futuro a prospectar. El final de la IIª Gran Guerra fue testigo de una sorprendente fundación de los partidos, sindicatos y, en general, movimientos cristianos. Baste echar una ojeada a Italia, Bélgica, Alemania, Holanda. que, a su vez, tuvieron réplicas en América Latina. Los partidos cristianos gobernaron durante décadas y en algunos países o regiones siguen gobernando. Es el caso de la CDU de Angela Merkel, la UDC de Durán i Lleida o del PNV, de los intentos renovadores de Joaquín Ruíz-Giménez, por no alargar la lista. Gobernaron y siguen gobernando. Y estuvieron en los inicios de la unificación europea junto a otros socios a los que les unía un denominador común traducido en valores morales y democráticos que se forjaron en la Resistencia contra el nazismo y el fascismo.

¿Es de sorprender que fenómeno análogo acontezca, mutatis mutandi, en las transiciones democráticas de algunos países árabes? En la Europa moderna, en la lucha contra las dictaduras, algunos encontraron sus raíces motivadoras en el Nuevo Testamento y en las tradiciones cristianas en alianzas con otros que las encontraron en el ‘¿Qué hacer?’ de Lenin o en el racionalismo de los Enciclopedistas o en la doctrina del socialismo pre-marxista, llamado utópico. En el contexto específico del mundo árabe está ocurriendo algo semejante tras la rebelión contra las satrapías unipersonales y sus ramificaciones familiares. Tradición y modernidad se están dando la mano. Junto a partidos y movimientos islámicos (y soy consciente en no utilizar la palabra islamistas) se encuentran, también en alianza, otros que se inspiran en valores laicos, pues, sin duda, las dolorosas y sangrientas colonizaciones hicieron que también saliesen al terreno político los principios de los que estuvieron, en las metrópolis, contra las ocupaciones coloniales y, sobre todo, contra su perpetuación en el tiempo.

En el mundo árabe (y no incluyo a Turquía, heredera del Imperio otomano, que los árabes saben mucho de esto, como saben de Napoleón) nunca se dio el hecho de que un partido islámico participase en una elecciones democráticas libres. Uno de los resultados de la ‘Primavera Árabe’ ha sido, de momento, la convocatoria de elecciones libres y democráticamente garantizadas, en Túnez y en Marruecos, además de las ya iniciadas en Egipto. Los resultados han dado, y así será en Egipto, la mayoría no absoluta a los partidos islámicos. Los primeros ministros son islámicos y formarán gobiernos de coalición para garantizar también la elaboración democrática de las Constituciones. A mí no me sorprendió -pero sí que fue sorpresa para los que reducen el Islam a un minoritarísimo grupo de terroristas (Al Qaeda) haciendo una amalgama que en manera alguna se corresponde con la realidad-, que el primer ministro de Marruecos, o el de Túnez, a la pregunta: ¿Deberá ser obligatorio el pañuelo para todas las mujeres?, han respondido que ellos no entran en la vida privada; que cada cual se vista como lo desee; que beba vino el que quiera. En Túnez, el primer ministro islámico ha dicho que no se modificará la legislación sobre la mujer, más avanzada en algunos puntos que algunas legislaciones europeas. Tanto en Marruecos como en Túnez, los partidos islámicos no representan a la mayoría de la población. Son hechos democráticos de primordial importancia, totalmente nuevos, en la historia árabe y mundial. Pero ya en El Corán se dice textualmente (traducción española de Bergua), en la Sura II,130: «Decid: Creemos en Alá y en lo que nos ha sido revelado, y en lo que ha sido revelado a Abraham, a Ismael, a Isaac, a Jacob y a las Doce Tribus; y en lo que ha sido dado a Moisés y a Jesús; y en lo que ha sido dado (revelado) a los profetas de parte de su Señor. No hacemos diferencia a favor de ninguno, y nos resignamos (gustosos) a la voluntad del Señor». Desde el punto de vista de los partidos de inspiración islámica, este texto es fundamental en su participación en el poder y en el desarrollo de las sociedades plurales del mundo árabe.

El gran André Malraux, que a duras penas perfeccionó su español durante la guerra de España, dijo en cierta ocasión que el siglo XXI sería el del «regreso de las religiones y de las creencias». ¿Se refería a una renovación moral, que se nos presenta de extrema urgencia bajo la terrorífica cúpula del paro, de los calculados ataques especuladores a los mercados y de las brasas aún calientes de los comportamientos del pelotazo, de la corrupción y del sálvese quien pueda, de los estragos en países pobres; de, en suma, la ausencia de valores? En medio de la borrasca globalizante es de agradecer que en el Planeta y en el mundo árabe en particular se adviertan destellos de transparente céfiro.

 

 

“Mensaje de fin de año 2011” Video de Teódulo López Meléndez

Mensaje de fin de año 2011-Teódulo López Meléndez http://www.youtube.com/user/carora1945?feature=mhee#p/a/u/0/sIxOujkzWlA

Audio de Teódulo López Meléndez sobre “CELAC, se continúa hablando”

http://www.ivoox.com/celac-se-continua-hablando-audios-mp3_rf_925590_1.html

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