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Democracia siglo XXI

mes

agosto 2016

Un acuerdo razonable

 

Colombia

Por Andrés Hoyos

El adjetivo razonable nos remite a la civilización. Lo razonable contrasta con lo absurdo, lo exagerado, lo extremo, lo desequilibrado y siguen docenas de adjetivos. Lo razonable está emparentado con lo justo. En el mundo anglosajón una persona se salva de ser condenada penalmente si puede convencer al jurado de que existe una “duda razonable” sobre su culpabilidad. Para mí, el Acuerdo Final firmado la semana pasada en La Habana por Humberto de la Calle e Iván Márquez tiene por encima de todo la virtud de ser un acuerdo razonable.

Ganar un conflicto interno aniquilando al enemigo es posible, pero puede ser irrazonable. No solo hay que matar a mucha gente, sino que antes de morir esa gente mata muchos servidores públicos. Dada la geografía física y política de Colombia, la victoria final que quieren algunos dejaría cientos de bandoleros sin jefe, dispuestos a casi todo, como pasó en la época de la Violencia con personajes por el estilo de Sangrenegra y Desquite.

El Acuerdo Final es razonable porque partió de objetivos razonables. No se trataba de ganar la guerra en la mesa de negociaciones, de humillar a un contrario ya vapuleado por fuertes pérdidas militares o de ofrecerle tan pocas concesiones que no tuviera más remedio que volver al monte. Tampoco, claro, se pensó en repetir las experiencias del pasado en las que las Farc se fortalecían militarmente al tiempo que negociaban. No, aquí, opínese lo que se opine del tamaño de los batracios que deberemos tragarnos, las Farc siempre perdieron capacidad militar a lo largo de los cuatro años de negociación. Y ojo que con el paso de los frentes de hoy a las 23 zonas especiales y ocho campamentos quedarán destruidas como aparato militar funcional aún antes de dejar las armas.

Se ha repetido que el acuerdo no es perfecto y, sí, cada cual le encontrará defectos. Lo que a mí menos me gusta es el saldo burocrático que implica, pues está lleno de comisiones, subcomisiones y sub-subcomisiones. La sola lista de nombres se tomaría el resto de esta columna. Ahí el riesgo es de ineficacia. Sin embargo, la vieja guerrilla, con su estructura vertical despojada, ha exigido para desmovilizarse cualquier cantidad de leguleyadas, con la falsa ilusión de que el fárrago garantiza resultados. Además, algunos de esos engendros burocráticos se podrían torcer y eso es peligroso.

La mayor virtud del acuerdo, en contraste, es un muy calibrado sistema de justicia transicional cuya viga de armado es la verdad. Yo creo que los escépticos no han sabido estimar la potencia que tendrá este factor tras un conflicto tan degradado como el que vivió Colombia. Piénsese en la verdad que tendrán que decir los mitómanos del Secretariado si quieren evitar la cárcel y se verá la dimensión del asunto. Está, además, el compromiso expreso de las Farc de dar una lista completa de sus miembros, so pena de que quien no esté en la lista no pueda ser objeto de tratamiento preferencial. Hablando de quemar las naves…

Menos optimista se siente uno ante la perspectiva de que el acuerdo implique un vuelco en la nefasta guerra contra las drogas, terminada la cual la violencia en Colombia tendría los días contados. Lo de menos es que se considere el narcotráfico un delito conexo. Yo lo doy por descontado, dado el daño incalculable que nos ha causado la política antidrogas.

En fin, con la venia de los lectores habrá que seguir con el tema. Es demasiado importante como para dejarlo de lado.

andreshoyos@elmalpensante.com, @andrewholes

 

La concesión del permiso

Artículo de Teódulo López Meléndez en el diario El Universal (Miércoles 31/08/16)

 

Ideas

www.eluniversal.com/noticias/opinion/concesion-del-permiso_459325 

La evanescente realidad

 

realidad

Teódulo López Meléndez

Lo real es lo que existe, podría definirse por oposición a lo situado en el terreno de la imaginación o de la ilusión. No obstante, tal simplismo ha sido rechazado por la filosofía pues, para comenzar, los sentimientos y las emociones también son reales, tanto como la fantasía.

El primero en desconfiar de los sentidos fue Platón al distinguir entre una realidad sensible e imperfecta captada por ellos y el mundo de las ideas, o Aristóteles, al suministrar el concepto de que cuando una posibilidad se concreta surge una nueva realidad. El punto fundamental estaba en la importancia atribuida a los sentidos en la comprensión del mundo, de allí a la conclusión platónica de que lo observado por los sentidos no era más que el reflejo de la verdadera realidad situada en el mundo de las ideas, lo que conllevaba a considerarlo como una representación que carecía de un sustento propio.

Por supuesto que las visiones fueron cambiando, desde Aristóteles hasta Tomás de Aquino o hasta el empirismo afirmando que sólo existen percepciones del mundo o hasta Kant sumando lo percibido por los sentidos con las categorías mentales. Por otra parte, en el terreno de la lingüística se precisa sobre el significado de “realidad” como concepto abstracto y como concepto concreto, uno como el conjunto de todo lo que es real y lo segundo lo que es real para el sujeto concreto. Es decir, la “realidad” como algo conceptual o como cuantificable en el individuo existente.

Desde la filosofía clásica, con sus bases en esencia y existencia, desde los argumentos ontológicos hasta la reflexión sobre la “conciencia”, desde los esfuerzos por sintetizar racionalismo y empirismo hasta las distinciones entre realidad dada y realidad puesta como categoría de realidad, se ha tratado con insistencia de comprenderla a nivel de categoría. Lo que pretendemos mostrar, antes que un resumen de la filosofía sobre “realidad”, es que esta palabra ha sido y es esquiva en el campo de la fenomenología ontológica, lo real como opuesto a aparente, lo real como actualidad o realidad como existencia, la suposición de un acto de ser o la determinación de lo real por el grado de plenitud de ser.

Lacan llegó a diferenciar la realidad de lo real. La primera es sólo una percepción de los humanos y lo segundo es el conjunto independientemente de cómo lo perciban esos humanos. Así, la “realidad” está marcado por los medios lingüísticos culturales lo que lleva a la distinción entre significante y significado y, obviamente, a su tesis sobre el psicoanálisis y al sujeto asumiendo sus espejismos (“Función y campo de la palabra y del lenguaje en psicoanálisis”). O las tesis que pretenden actualización en el tiempo hablando de como la mente y el mundo construyen conjuntamente la mente y el mundo.

Quizás, para aproximarnos a nuestro tema deberíamos incidir en la distinción entre realidad y apariencia, pero primero debemos acercarnos a la Teoría de la Relatividad y a la física cuántica. Newton había establecido su “mecánica” que se suponía comprendía la naturaleza y sus leyes, pero la comunidad científica pronto percibió que las teorías no reflejan con exactitud la realidad. Einstein se puso a hablar del espacio-tiempo como una goma estirada que los cuerpos deformaban forzando así a otros cuerpos a acercarse. La cuántica, incluso llevada al terreno de la filosofía, puso bajo cuestionamiento el concepto de realidad tal como lo entendía la cultura occidental, con algo tan aparentemente sencillo como que no es posible medir todas las magnitudes físicas que definen un sistema, es decir, si no puedo saber el estado total de un sistema jamás puedo estar realmente seguro de lo que va a suceder. Podríamos concluir que la realidad es sólo lo que cada observador mide. Generalmente se habla en el terreno de la física de cosas como la inexistencia de una realidad profunda, de universos paralelos, de la realidad como creación de la conciencia. Tal vez fue el físico teórico Pascual Jordan quien mejor lo resumió: “La observación no solo afecta lo que se observa…también lo produce”
      Stephen Hawking (“The Grand Design”) también se pregunta, vaya novedad, si la realidad existe y cómo podemos estar seguros de tener de ella una percepción verdadera y no distorsionada y apela a las leyes de la física como un consenso aceptado, de manera que cuando dejen de serlo dejarán de ser la realidad, lo que está más que demostrado en la historia del pensamiento humano. Generalizando, tenemos modelos de realidad, pero no la realidad misma. Como Hawking lo afirma todo concepto de realidad depende de una teoría. Para aproximarnos al concepto de realidad social deberemos, entonces, partir de la base de llevar al plural la palabra y hablar de realidades.

 

 

La realidad social

La realidad social bien puede definirse como una construcción simbólica estructurada por una sociedad específica, esto es, como una combinación de subjetividades que parte siempre de sus propios parámetros y prejuicios, derivadas de sus relaciones internas y de la visión de su entorno, uno condicionado por diversos tipos de factores, desde la información que circula hasta los paradigmas internalizados en las mentes de sus componentes. En otras palabras, la realidad de un cuerpo social sólo puede lograrse mediante el recurrir a abstracciones y análisis que van desde la psicología social hasta el análisis de los llamados medios de comunicación, desde la investigación sociológica de campo hasta la penetración en el lenguaje prevaleciente, desde las relaciones económicas – con todo lo que ellas implican- , hasta una medición del grado de conciencia política.

La realidad social es por tanto multiforme, dada la obvia multiplicidad de sus actores y de los factores que le son inherentes. Desde el control social que se ejerce sobre los individuos hasta los valores, las formas de ejercicio del poder en su seno hasta la implementación de los cambios culturales, muchos de ellos ejercidos mediante apabullante propaganda por regímenes inclinados al totalitarismo. Todo lo cual nos lleva al concepto de cambio, o mejor a su posibilidad, por cuanto podemos admitir tiene la condición de transformarse, aunque el elemento historia nos indique que tales cambios suelen suceder por lo que denominaremos rupturas.

Los intentos de cambios originados desde arriba suelen encontrarse la resistencia ante la intervención social generalmente inspirada por una concepción ideológica ortodoxa, lo que equivale a denominarla como trasnochada. Los exitosos suelen provenir de factores internos de gran variabilidad y que van desde el hartazgo ante un sistema autoritario, lo que bien podemos denominar como factor político en sentido muy estricto, hasta una concepción amplia y conveniente de la política que abarca todo tipo de transformaciones internas que van desde la aparición de una nueva generación (la que se requiere formada, lo que en infinidad de casos no sucede) hasta una necesidad existencial que encuentre formas de expresarse y no sea taponada por los actores que anunciándola hacen todo lo posible por convertirla en inviable.

La calidad de vida alcanzada, fundamentalmente por el ascenso a estadística de clase media, implica –y lo estamos viendo en algunos países latinoamericanos- nuevas y mayores exigencias. Las crisis económicas que han azolado al mundo muestran procesos migratorios o conflictos de calle. En un siglo XXI que ha comenzado en la indefinición nos encontramos desde cambios sustanciales en el modelo productivo hasta la aparición relevante de lo local, transformada en algunos casos en solicitudes de independencia, desde la crisis del Estado-nación hasta un replanteo de las ideas en sustitución de las ideologías entendidas como cuerpos cerrados de doctrina que se proclamaban con respuestas a todo en el campo de la organización socio-política.

Por supuesto que en el mundo actual surgen otras fuentes de conflicto, desde un individualismo entendido como forma de defensa frente a la imposibilidad de ejercicio de formas efectivas de cambio, hasta las explosiones propiamente dichas que hemos visto en los últimos años y terminadas en frustración. Encontrar un instante de cohesión capaz de producir cambios sociopolíticos significativos –más allá de una simple sustitución de un gobierno- es harto difícil cuando los errores amontonados han convencido a una población de la inutilidad de un esfuerzo. Ello implica la pérdida de valores tales como la comunicación, la empatía, la disposición para la acción común y, sobre todo, el respeto. Toda necesidad de cambio latente, o simplemente percibido implica para su concreción, un conocimiento de la propia historia, el saber de los imprevistos con que suele sorprendernos y la plena conciencia de que producirlo exige sacrificios en dramáticos precios a pagar.

La sociología ha discernido abundantemente sobre el concepto de “realidad social”. Desde las anteriores que la consideraban una integración de sustancias individuales por decisión voluntaria y racional hasta las más actuales que desdeñan de esa sustancia individual alegando que los individuos están modificados por los otros que han intervenido y modificado su propia realidad, constituyendo lo que bien podría denominarse una unidad primaria. Otros sostienen que lo social es pura imitación subsistiendo, obviamente, la individualidad que es lo que cada uno hace por sí mismo. Si concluyésemos que estas formas pertenecen a lo físico de cada individuo, pues no habría “realidad social” sino individuos con modulación social.

Desde los estudios de las Naciones Unidas sobre los alimentos que se suministraban a poblaciones sometidas a hambrunas por cualquier razón, desde económicas propiamente dichas hasta conflictos violentos, desde las concepciones más recientes del desarrollo sostenible hasta la realidad palpable de la movilización social, encontramos hoy la acción comunitaria como esencial, hasta la aceptación de formas de propiedad común conviviendo pacíficamente con la propiedad privada individual. Esto es, con pleno respeto por el individuo, al que preferimos llamar persona, la discusión excede a la teoría sociológica, y filosófica claro está, y sus preguntas sobre la vida en sociedad, para trasladarse a cómo modificar la realidad social mediante un espíritu comunitario.

Una realidad social no es colocar un observador sobre un amontonamiento. Es la riqueza de la multiplicidad de alternativas que bien pueden concentrarse en objetivos, como un sistema “autopoiético”, lo que plantea el concepto de conocimiento, hasta el punto de muchos hablar hoy de la necesidad de construir sociedades del conocimiento, como también este autor lo ha planteado como objetivo para su propio país. Ello implica desechar la comunicación como mera transmisión para convertirla en acontecimiento que autoriza al manejo múltiple de posibilidades o, si se quiere, es la apertura de una realidad a otra realidad. Cuando hablamos de cuerpo social entendemos que uno, no acondicionado o cohesionado por la solidaridad, ya no lo es, se ha convertido en un campamento, en una permanencia forzada, en un existir desprovisto. Sin embargo, hay que recordar que toda “realidad social” es siempre provisional, lo que llamaremos “un momento”, uno en el cual la “realidad” se ha hecho común, lo que quiere decir debe exceder a lo físico para ir hasta lo “imaginante”. No hay construcción posible de nuevas realidades sociales sin la presencia de la imaginación traducida a ideas. El conocimiento implica la toma y la respuesta, el conocimiento implica un juicio.

Como el conocimiento puede definir la realidad

En “La construcción social de la realidad”, P. Berger y T. Luckmann plantean otro aspecto, si la realidad se construye socialmente es porque esta no existe, no está edificada y estas ideas socialmente determinadas es lo que llaman ideología. Es así como el hombre de la calle no tiene ningún interés en cambiarla, de manera que vive en el conjunto de los signos y valores que él considera lo real, lo que le lleva a considerar una ilusión la pretensión de conocer una determinada realidad social en un proceso transformador. Si seguimos a estos autores concluimos en la ideología como una cámara oscura en el que la realidad parece invertida. En otras palabras, la pregunta es cómo es posible que los significados subjetivos se conviertan en facticidades objetivas, de manera que el objetivo de la sociología del conocimiento debe centrarse en las maneras que para ese hombre común de la calle se cristaliza la realidad ya establecida. Los objetivos fundamentales serían la conciencia, el mundo intersubjetivo, la temporalidad, la interacción social y el lenguaje.

Diría María Zambrano que el hombre es el ser que padece su propia trascendencia, en esa búsqueda suya de unidad de la filosofía y de la poesía de donde proviene el leiv motiv fundamental de su obra: la razón poética. Egon Friedel (“Historia cultural de los tiempos”) habla del “fin de la realidad” basándose en los descubrimientos científicos que nos han mostrado la incertidumbre del cosmos. Hoy se dice de la contingencia, de la indeterminación, de lo inesperado, de la codeterminación y hasta del escepticismo sobre los comportamientos de la realidad como para mirar sus fenómenos. La ciencia ha elevado la observación por encima de la materia. De allí tesis sobre el caos, sobre la incertidumbre o sobre las estructuras disipativas, proceso en el cual el arte y la filosofía han hecho lo suyo, contribuyendo a una evasión del ya esquivo concepto de realidad. Hoy nos caracterizamos por el derrumbe de las certezas, desde los conceptos mismos de sujeto y objeto. La realidad se desrealiza, bien puede ser la conclusión.

La tecnología nos ha introducido en la simulación del ciberespacio que nos dota de un espacio imaginario donde lo físico es sustituido por lo digital, a la copia de un mundo donde nunca ha existido un original, tal como ha sido bien definido en casi todas las aproximaciones filosóficas a este simulacro. La realidad ha sido absorbida plenamente por la realidad virtual. En este proceso evanescente lo material se evapora hacia una subjetividad acentuada que implica un creciente desconocimiento por la separación que implica entre la realidad, tal como fue descrita, sobretodo en la cultura occidental, y el modelo tecnológico virtual, uno donde la realidad real pasa a un segundo plano, si es que tal realidad real pudiera ser precisada. Esta realidad alternativa nos lleva a concluir que viviremos de los efectos sin concresión.

La realidad virtual

La realidad virtual es una simulación de otra simulación para permitir al usuario, mediante el uso del artefacto tecnológico, una apariencia de presencia dentro de ella. Esto es, modifica las coordenadas de espacio-tiempo para hacerse un continuo donde lo importante es que el otro no tiene presencia física, que está lejos. Este “compartir” permite una “relación” que es percibida como “real” y como una posibilidad de manifestar identidad.

Por supuesto que la tecnología ha abierto con ella posibilidades impensadas, incluso en el campo de la medicina o de la arquitectura, pero a nuestro objetivo lo que interesa destacar es que su principal “producto” es la sensación de presencia y la posibilidad de ser otro durante el espacio de la inmersión. Este “hacer cosas especiales” nos la presenta como un mundo activo e ilimitado. Si vemos el avance tecnológico constatamos la aparición de instrumentos que permitirán sentir hasta la forma propia de los objetos situados en el interior de lo virtual o cascos que colocan, en cada ojo, pantallas diferentes de manera de conformar un relieve. Sin detallar instrumentos parece avanzar a la conformación de una habitación con visión de 360 grados entregándonos cualquier circunstancia imaginable.

Por supuesto que los aparatos tecnológicos suelen ser espectaculares, lo que conlleva a visiones parciales o exageradas, pero por encima de ello hay que precisar que su objetivo es engañar a los sentidos a los que se dirige, concediendo una simulación de vida mientras niega se trate de un simulacro donde se puntualiza lo importante es la “experiencia”, de manera que termina la distancia de la representación.

En este caso específico podemos entender la tecnología como un procedimiento técnico de acción sobre lo “real”. Existe una heterogeneidad tecnológica que en el terreno de la “realidad virtual” está desvirtuando al sujeto. Si la realidad pasa a ser fundamentalmente objetual, con el sujeto desaparece una perspectiva para abordar el mundo donde la abstracción fingida hace desaparecer toda concreción. Si tuvimos una sociedad oral y una sociedad escrita resulta obvio que estamos entrando en una sociedad electrónica, lo que quiere decir asistimos a una sustitución de lo que subjetivamente hemos denominado una “realidad real” por una virtual donde el tiempo se hace atemporal, el espacio inmaterial y donde no hay referencias que llamaremos históricas, en el sentido de inexistencia de referencias a pasado o futuro, dado que desaparecen las secuencias.

Es obvio que se puede hablar de una sociedad tecnológica en cuanto se han erosionado los mapas cognitivos y las coordenadas de tiempo y espacio haciéndonos entrar, en la realidad virtual, en una especie der eterno presente donde lo inmediato es el protagonista. Las consecuencias exceden al sujeto humano para tenerlas sobre amplios aspectos, desde el concepto mismo de democracia, con todos los que implica, hasta el orden jurídico y económico. Está claro que una época cambia fundamentalmente cuando hay modificaciones cualitativas de la experiencia humana y, por ende, de la cultura. La priorización del lenguaje audiovisual, la multimedia y el hipertexto conlleva a formas distintas de percepción. El cúmulo de problemas ontológicos, gnoseológicos, epistemológicos, axiológicos y teleológicos ya provocan abundantes reflexiones.

La prevalencia del control de la experiencia sensorial, nos ha convertido en necesidad apremiante la generación tecnológica de realidad virtual. La filosofía ha discutido a largo si la conciencia es o no real, si es simplemente una “virtualidad”, el ser intencional como puramente virtual. Recordemos que una posibilidad no es real, es simplemente un proyecto. El hombre crea -lo ha hecho en una “realidad real” proyectando sueños e ideas, personajes y obras-, lo que ahora parece transformarse en una sustitución por lo que crea la tecnología para intervenir los sentidos. No se trata, pues, de una prolongación del hombre creador que crea virtualidades. Más bien asimila al humano –con todo lo que le rodea- a un sujeto desaparecido.

 

Irán, 100 años de una Nación

Irán

Descripción de Irán, 100 años de una Nación

 Irán: 100 años de una nación, relata la historia reciente de un pueblo tan antiguo como la misma historia del hombre, por el que han pasado innumerables civilizaciones, y que ha sido el telón de fondo de la manipulación y dominio de las potencias mundiales.

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Los periodistas independientes tienen poca protección en situaciones de conflicto. Crédito: Sana Altaf / IPS

Los peligros que corren los periodistas autónomos

Por Valentina Ieri English version

NEW YORK, 29 ago 2016 (IPS) – Los medios de comunicación recurren cada vez más a periodistas autónomos  por lo que tienen la responsabilidad de garantizarles un entorno de trabajo seguro, sobre todo cuando reportan desde zonas azotadas por la guerra.

Desde la ola de levantamientos populares en Medio Oriente y el norte de África conocida como Primavera Árabe (2010-2013) y el estallido de la guerra civil de Siria (2011), las y los periodistas corren un riesgo cada vez mayor de secuestro, encarcelamiento y, en última instancia, asesinato. Esta situación afecta no solo atañe a los trabajadores individuales, sino al periodismo en términos más generales.

Para lectura completa http://www.ipsnoticias.net/2016/08/los-peligros-que-corren-los-periodistas-autonomos

El fantasma de la desilusión

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Por Alberto Medina Méndez

Los políticos más experimentados ya lo saben, pero evidentemente los más ingenuos, esos que se ufanan de venir desde afuera del sistema, no han logrado comprender la relevancia de administrar con criterio el complejo mundo de las expectativas cívicas.

En las entrañas de la naturaleza humana vive una tendencia inercial que invita a idealizar, a construir ciertas imágenes en la mente, que convierten a ciertos personajes de la política en seres que jamás fueron, ni serán.

Se trata de una inclinación casi instintiva que mezcla lo que se desea con la realidad. Los defectos se disimulan y las virtudes se multiplican, lo que engendra un enorme riesgo, no por esa transición que inevitablemente concluye, sino por la inexorable aparición de la frustración que asoma.

En el pasado se han vivido situaciones nefastas, indignas e indeseables. En ese instante no fueron percibidas con suficiente claridad, pero hoy, con más serenidad y mayor cantidad de información, se entiende que todo lo ocurrido fue una gigantesca farsa con fatídicas consecuencias.

Esa funesta etapa quedó atrás, al menos por ahora. Pero tampoco lo sucedido antes transforma automáticamente al presente en algo maravilloso. De aquí en adelante no todo funcionará extraordinariamente bien solo porque las ansiedades de la mayoría así lo disponen.

Las comparaciones sirven solo para identificar puntos de referencia y saber si se ha avanzado o, eventualmente, se ha retrocedido, pero de ningún modo eso se traduce en que todos los objetivos se lograrán mágicamente.

Las victorias se consiguen gracias a una secuencia de decisiones acertadas y no solamente con algunas aisladas batallas ganadas. Es allí donde el manejo inteligente de las posibilidades concretas de alcanzar ciertas anheladas metas pasa a ocupar el centro de la escena.

Mensurar adecuadamente la situación original, tener un diagnóstico afinado de la realidad, establecer ciertos objetivos con la mayor claridad posible y entender las etapas que se irán sucediendo en ese recorrido, es vital para no cometer errores groseros y caer en infantilismos inconducentes.

El ritmo lo deben proponer siempre los líderes pero existe un tiempo óptimo para definirlo. Si bien nunca es suficientemente tarde para hacer lo correcto, no menos cierto es que en el inicio de una gestión se debe aprovechar al máximo para poner los puntos sobre las íes dándole un sentido a lo que se va a encarar, precisando parámetros transparentes.

Eso no garantiza que la sociedad acepte esas formulaciones mansamente. Siempre la gente aspirará a más. Eso es muy razonable y hasta saludable. Después de todo, los ciudadanos también ponen la agenda sobre la mesa y exigen de acuerdo a sus percepciones y necesidades.

Es innegable que la política es la que tiene todas las herramientas disponibles para poner “blanco sobre negro” y exteriorizar un plan ambicioso pero posible, que prevea la consecución de determinados logros concretos, que puedan ser discernidos por todos sin tantas subjetividades.

Cuando los dirigentes abusan de su excesivo “buenismo” con tanta candidez y suponen que pueden ignorar procesos tan elementales como estos comenten una equivocación que tiene esperables consecuencias políticas.

La comparación con el pasado es solo una herramienta que tiene fecha de vencimiento. En algún momento la sociedad consigue procesar las barbaridades de esa era y las comprende en su justa dimensión, pero también consigue separar los hechos y repartir incumbencias con criterio.

Indudablemente los que estuvieron antes son los culpables de todas las desgracias heredadas, pero los que están ahora son los responsables de que, cada una de esas cuestiones puedan ser definitivamente superadas.

Es allí cuando los que gobiernan el presente tienen que poner su máximo empeño para establecer con total claridad las expectativas brindando una importante cuota de racionalidad a su discurso cotidiano.

No se debe prometer lo imposible. No es inteligente hacerlo desde lo estratégico, pero tampoco es honesto plantearlo de ese modo y eso la sociedad, más tarde o más temprano, lo advierte en toda su magnitud.

Es factible que durante la primera fase del idilio todo suene como una melodía seductora, pero a poco de andar, la realidad hará su parte, y si no se hacen los deberes, la sociedad pasará factura con absoluta crueldad.

Algunos dirán que es un poco tarde para replantear escenarios tan trascendentes. Vale la pena recordar que no existe peor error que el de insistir neciamente en transitar caminos inadecuados solo porque no se ha hecho lo necesario oportunamente.

Es imperioso establecer un nuevo contrato psicológico con la sociedad que tenga como base de sustentación colocar las esperanzas ciudadanas dentro de un marco de prudencia, seriedad y honestidad intelectual.

Es tiempo de trabajar con un horizonte claro, con directrices más específicas, blanqueando los costos que se deberán aceptar al circular por esos senderos y explicando detalladamente porque es indispensable hacerlo ahora, advirtiendo además sobre las secuelas que se derivan de no hacerlo.

Aparecerán entonces las predecibles resistencias y surgirán muchas críticas, pero si no se asume con hidalguía esa metodología, invariablemente los ciudadanos se encontrarán nuevamente con el fantasma de la desilusión.

albertomedinamendez@gmail.com

ACUERDO FINAL PARA LA TERMINACIÓN DEL CONFLICTO Y LA CONSTRUCCIÓN DE UNA PAZ ESTABLE Y  DURADERA

El texto completo del acuerdo de paz en Colombia

Colombia 1

http://ep00.epimg.net/descargables/2016/08/25/5a3bf5a09bacc52d7b6f0c79fbd76208.pdf?rel=mas 

¿Qué ha quedado del Brexit?

 

Descripción de La ContraCrónica (20/08/16) – ¿Qué ha quedado del Brexit?

brexit

Esta semana se cumplirán dos meses del referéndum sobre la salida del Reino Unido de la UE. A pesar de su importancia y de los titulares que dio durante la semana posterior, nada o casi nada ha sucedido desde entonces. Gran Bretaña sigue en la Unión Europea y seguirá hasta que su Gobierno invoque el artículo 50 del Tratado de la UE. Las preguntas se amontonan, empezando por la fundamental: ¿lo terminarán haciendo?, ¿cuándo lo harán?, ¿qué puede esperarse de las negociaciones de salida?, ¿tendremos Brexit duro o Brexit suave? Todo es una incógnita, empezando por el Brexit en sí.

http://www.ivoox.com/contracronica-20-08-16-que-ha-quedado-del-audios-mp3_rf_12607811_1.html

El país entrampado

Trampa 1

 

Teódulo López Meléndez

En este país pululan las trampas. Este es un país entrampado, uno que vive una cotidianeidad de trampa, una que parece alargarse más que una trampa.

Las trampas están a la orden del día. Las tácticas para entrampar van desde juicios falsos hasta un juego político vacío. La trampa se extiende desde dispositivos para capturar e incomodar hasta juegos verbales insustanciales rayanos en el acertijo.

En este país se asiste a la vieja expresión “hacer trampa” como se mira un acto fraudulento que anda detrás de un provecho malicioso y no se le considera más que una acción no delictual.

El país está trancado bajo la trampa. El proceso político se quedó estático en un punto, el de la trampa. Las acusaciones sobre el “diálogo” entre gobierno y oposición se asemejan al escándalo y las negativas tímidas por acusar a la otra parte de no haberse tomado en serio la tarea.

El país no encuentra como salir de la trampa porque los actores piensan que se trata de un ratón buscando por las paredes de un laberinto la posibilidad de encontrar el queso recompensatorio. Los días pasan en la mayor repetición concebible. No hay acciones para abrir la puerta de la trampa jaula ni movimiento alguno que conduzca a aliviar al país de sus penurias ya asumidas como fatídicas.

La trampa parece construir nuevas rejas o paredes cada día. La ineficiencia gubernamental se extiende como la inflación y la escasez, como la represión que encuentra un blanco favorito, cual reproducción de mito griego redivivo.

Estamos entrampados en la ineficiencia, en un cándido aburrimiento, en una anormalidad resignada. Existe un dispositivo que se sirve del engaño para cazarnos. Se cuidan las salidas por la inseguridad, se busca en diversos lugares por la comida, se asiste a la violencia intolerable, se busca refugio ante la tormenta. La tormenta no cesa por los paraguas ni los impermeables ni amaina con la resignación a estar en una trampa. La tormenta prosigue haciéndose un torrente que arrasa, que produce apagones o nos deja sin Internet, por decir lo menos ante la avalancha en crecida de males que caen sobre la trampa, dentro de la trampa, impidiéndonos visualizar otra posibilidad de futuro.

La trampa tiene expertos operadores. Sobre la trampa se pasean los de diversos colores haciendo signos vacuos para que los habitantes de la trampa confíen en una forzada supervivencia. Los sucesos de cada día son mirados como noticias extraordinarias cuando no son más que una repetición penitente de pervivencia de la trampa.

Para que haya trampa tiene que haber tramposos, manipuladores, actores que simulan ante los entrampados que hay una obra en desarrollo, cuando la verdad es que la escena es la misma y hacen todos los esfuerzos por alargarlas hasta que el país se aletarga y se levanta al día siguiente a observar la misma caída vertiginosa, el desamparo, la desolación que caracteriza a toda trampa.

Los tramposos viven de la trampa. Suele llamársele clase dirigente, la misma que produce adjetivos duros e insiste en reunirse con sus homólogos tramposos o que proclama la inexistencia de un Estado de Derecho pero cada día acciona ante su inexistencia.

El país se está comiendo las migajas que caen en la trampa. Todos los días se acciona para que nada pase, para que el hábito reine, para que la inercia prevalezca, para que nada cambie la trampa en que está el país.

Salir de la trampa implicaría no mirar a los cuidadores y vigilantes de la trampa. Salir de la trampa es no seguir el juego de los laberintos y de los recovecos que cada día son lanzados para que las redes sociales ardan con supuesta y falsa anunciación de noticias renovadas. Para salir de la trampa el país debe entender que está en una trampa.

¡Caracas!

1 septiembre

 

Por Dulce María Tosta

El 1° de septiembre de 2016, independientemente de los resultados de la llamada «Gran Toma de Caracas», tiene visos de adquirir importancia para el análisis político y el registro histórico.

Por razones que desconocemos, la movilización de la población nacional hacia la capital de la República se fijó para el primer día de septiembre; para muchos, esta fecha le concedió al régimen veintitrés días de sosiego en un País cuyas circunstancias hacen prever un estallido social impulsado por el hambre y la desesperanza. Pero la fecha en si resulta irrelevante, ante el cúmulo de fallas y peligros que se ciernen sobre la convocatoria a un pueblo cuya mochila está tan vacía de bienes como llena de suspicacia.

Esta desconfianza es lógica, pues son muchas las actitudes criminales de algunos políticos «opositores»: haber planteado el referendo revocatorio como el único camino viable hacia la libertad y haber transigido, a la vez, con el régimen en aspectos electorales que convirtieron al CNE en el poder electoral real, es decir, en quien determina vencedores y derrotados, de espaldas al voto popular; haber convertido a la MUD en coto de caza de AD, PJ y UNT y en instrumento para potenciar trasnochadas aspiraciones presidenciales, que estorban el espíritu unitario requerido por la brega para la recuperación de la libertad; haber convertido los términos «Oposición» y «Unidad» en suerte de marcas registradas o franquicias y haberlas usado para fustigar la disensión interna, que es consustancial con la democracia; haber convertido a partidos como Alianza Bravo Pueblo y Vente Venezuela en rehenes de una mayoría parlamentaria construida por «el dedo» y afincada sobre la falacia de la votación del 6D, que en realidad fue una explosión de rechazo al régimen y una expresión masiva de quienes asistieron a las mesas de votación con los ojos cerrados y el pañuelo en la nariz.

Estas circunstancias, que cada día son de mayor dominio público, debilitan «La Toma» y acrecientan la incertidumbre de un conglomerado que ve su nevera vacía y el caudal menguado y que, sobre todo, reza pasando las cuentas de un rosario de fracasos que tuvieron su origen en la fragilidad testicular de los dirigentes «opositores».

Nadie, grupo o persona, debe tratar de apropiarse de la jornada del primero de septiembre. Ella será construida por ciudadanos del más variado estrato social y de las más disímiles posturas políticas, hermanados por el hartazgo producido por un régimen que ha irrespetado las libertades básicas, destruido el aparato productivo y manchado el honor nacional; la gente saldrá a la calle en una operación de autodefensa, aguijoneada por el hambre, la inseguridad y el desconcierto que producen horrores inéditos, insospechados hace apenas tres lustros.

La gente estará en la calle en busca de la libertad y en defensa de sus intereses básicos; no marchará animada por intereses parciales ni en apoyo a ambiciones personales. Su esfuerzo y objetivos serán mucho más trascendentes, mil veces más hermosos e infinitamente más valiosos: pan, libertad, justicia, seguridad y trabajo. La gente marchará pensando en la Venezuela que quiere para sus hijos y recordando el País que alguna vez tuvimos, que luce brillante (sin serlo) al ser contrastado con el desastre actual, o como dijeran algunos partidos y diputados de la MUD en documento fechado el 21 de agosto, por cuanto «… Hoy en Venezuela no hay Estado de Derecho, no hay gobierno democrático, no hay respeto a la separación de poderes, no se respeta el pluralismo político, no se respetan los derechos humanos, no hay transparencia ni probidad en el manejo de los recursos públicos».

La «Gran Toma de Caracas» se realizará bajo una doble acechanza: la del régimen, dispuesto a todo para impedirla, para no quedar desnudo de pueblo ante propios y extraños y, también, por los intereses subalternos que se mueven dentro de la MUD, entre los que destacan las candidaturas presidenciales, a gobernaciones de estado y al posicionamiento de partidos políticos a cuya dirigencia parece importarles poco la suerte de la República.

Mientras que la carta de Luis Almagro a Leopoldo López atizó nuestras esperanzas, así como el documento suscrito por algunos miembros de la MUD (21/08/2016), el firmado por Jesús Torrealba nos llenó de incertidumbre, pues contrariamente a lo que afirma Chuo,  en el documento «Objetivos políticos y plan operativo de la jornada del 1ro de septiembre 2016», los marchantes estarán allí sin ningún interés en «la necesaria foto unitaria», rechazando la «sentada», sin ningún interés por las palabras de los representantes del antidemocrático «G4» y de los gobernadores, ni como ratones de laboratorio para que se experimente «la capacidad de conducción y liderazgo de las direcciones partidistas y de la MUD como conjunto».

El pueblo irá a marchar, pero no a favor de la MUD, ni de los partidos que la lideran hegemónicamente, ni en apoyo a los trasnochados candidatos presidenciales. Lo hará en rechazo al régimen genocida que destroza al País, en un legítimo ejercicio de supervivenciay en busca de un mejor futuro para todos, al cobijo de una sola bandera: la tricolor de siete estrellas.

Turmero_2009@hotmail.com

@DulceMTostaR

http://www.dulcemariatosta.com

Colombia abre capítulo de la paz con histórico acuerdo

 

Por Ivet González

 

paz

Iván Márquez (segundo por la izquierda), jefe del equipo negociador de las FARC, y Humberto de la Calle (segundo por la derecha), jefe de la delegación negociadora del gobierno, firman el Acuerdo Final para la terminación del conflicto y la construcción de la paz estable y duradera Colombia, en una ceremonia en La Habana, la noche del 24 de agosto. Crédito: Jorge Luis Baños/IPS

LA HABANA, 24 ago 2016 (IPS) – Tras 52 años de conflicto armado, Colombia abrió este miércoles 24 el capítulo de la paz con un histórico Acuerdo Final, suscrito en la capital cubana entre el gobierno y la guerrilla comunista de las FARC, que deberá ser refrendado el 2 de octubre en un plebiscito.

Con una ceremonia especial en la que ha sido sede en La Habana de casi cuatro años de diálogos de paz, los negociadores de las dos partes y los representantes de los países acompañantes oficializaron el logro de un acuerdo  que pone fin a uno de los conflictos más viejos del mundo y pretende “la construcción de una paz estable y duradera”.

“La mejor forma de ganarle a la guerra fue sentarnos a hablar de la paz”, expresó Humberto de la Calle, jefe de la delegación del gobierno de Juan Manuel Santos, quien minutos después anunció desde Bogotá que el primer domingo de octubre se realizará la consulta popular prometida para refrendar lo pactado.

El acuerdo “final, definitivo e inmodificable”, según lo definió Santos, contiene seis grandes puntos, en un documento de 250 páginas, apuntillado por un cónclave que trabajó sin descanso durante la última semana y del que se elaboraron siete copias.

“La última palabra” con respecto al Acuerdo Final será de los colombianos, aseguró De la Calle, tras firmar Acuerdo Final, junto con el jefe de los negociadores de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia), Iván Márquez.

“Hoy hemos llegado a la meta”, afirmó De la Calle, pero “el principal reto comienza ahora”.

“Hay conflictos de la sociedad colombiana que tenemos que seguir afrontando con la fuerza tranquila”, conminó. Y alertó sobre la necesidad de concienciar a la población de su país en la idea de que “no hay violencia buena”.

A su juicio, el “indisoluble” acuerdo alcanzado “no es perfecto”, pero sí está seguro de que es “el mejor posible” y el que resulta viable.

Santos afirmó que se hará una divulgación tan masiva de lo acordado en La Habana que los colombianos podrán participar en el plebiscito con todos los elementos para decidir. Según la Corte Constitucional,  la consulta no es vinculante, pero representa un compromiso del presidente con la población.

El acuerdo, que tuvo en cuenta a grupos vulnerables como mujeres, infancia, adolescencia, afrodescendientes, campesinos, discapacitados y personas de la tercera edad, define una política de desarrollo agrario integral, participación política, solución al problema de las drogas ilícitas, justicia para las víctimas y los procedimientos para el  fin del conflicto.

“Hemos ganado la más hermosa de las batallas: la paz en Colombia”, aseguró Márquez por su parte.

También calificó el documento final como una “obra política” y “un punto de partida” para subir la empinada cuesta de lograr y mantener la paz en un país marcado por más de medio siglo de violencia armada.

Márquez destacó que con la implementación de los acuerdos, las FARC podrán convertirse en un partido o movimiento político, y espera que “aleje definitivamente el riesgo de que las armas se vuelvan contra los ciudadanos”.

En ese sentido, expresó el deseo de que el Ejército de Liberación Nacional, un pequeño grupo guerrillero que aún permanece operativo, avance también en un acuerdo con el gobierno de Santos, que prometió alcanzar la paz en el país desde que llegó a la presidencia en agosto de 2010.

Márquez resaltó que el tratado prevé la vigilancia internacional sobre el cumplimiento, que no implica solo la mirada hacia las acciones de la guerrilla sino también del gobierno y de los residuos de los grupos paramilitares de extrema derecha.

Ambos jefes de las delegaciones consideraron como un aspecto sensible y de gran compromiso la reparación de las víctimas.

Hasta 2015 se habían registrado ante el Estado 7.874.201 personas damnificadas por el conflicto, que dejó 220.000 muertos y 45.000 desaparecidos.

Según cifras oficiales, las autoridades públicas colombianas deben reparar a 6.084.064 personas, que representan 12,4 por ciento de la población colombiana. La mayoría son desplazados internos: 6.897.450.

El director de la Unidad para la Atención y Reparación Integral de las Víctimas del conflicto, Alan Jara, consideró desde Bogotá que este 24 de agosto es “especialmente emocionante” para las víctimas.

Según Jara, quien estuvo casi ocho años secuestrado por las FARC, fue esencial para el éxito de las negociaciones que las víctimas hayan sido oídas durante los diálogos de La Habana y que “el esclarecimiento de la verdad” y “el resarcimiento” sean pare esencial del acuerdo rubricado ahora.

El día histórico para América Latina acontece  justo a dos meses de que fuera rubricado, el 23 de junio, el acuerdo sobre el cese del fuego bilateral y definitivo y la hoja de ruta para su cumplimiento, con la presencia de mandatarios de países de la región y representantes de organismos internacionales, y en que participó el propio Santos.

La mesa de los diálogos de paz que este 24 de agosto cerró su  trabajó en La Habana comenzó a funcionar en Oslo en octubre de 2012 y se trasladó un mes después a esta capital. Cuba y Noruega fungieron como países garantes, mientras Chile y Venezuela actuaron como acompañantes del proceso.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU), apoyada por la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), tendrá el papel de verificación de los acuerdos, que incluye 180 días para la dejación total de las armas por los miembros de las FARC, que deberán concentrarse en una serie de puntos preestablecidos durante ese periodo.

Fuentes de la ONU, también presentes durante los diálogos de La Habana,  calificaron como un modelo “innovador y pionero” la incorporación en las negociaciones de las necesidades específicas de las mujeres y de las personas con orientación e identidad sexual diversas.

Las partes incorporaron en septiembre de 2014 la Subcomisión de Género. Las mujeres, que se estima representan más de 40 por ciento de las filas de las FARC, participaron en la definición de las garantías en el acceso y tenencia de la tierra, medidas de prevención y protección en cuanto a una vida libre de violencia, garantías de acceso a verdad y justicia y medidas contra la impunidad, entre otras.

Editado por Estrella Gutiérrez

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El Estado Comunal: La Antiutopía de “La Suprema Felicidad Social”

comuna

 

Por Aura Marina Palermo

En Venezuela, desde el 15 de diciembre de 1999 se vienen creando condiciones desde la vieja estructura del Estado, para la transformación y construcción de un nuevo modelo conocido como Socialismo del Siglo XXI: El Estado Comunal o “Estado de Misiones Socialistas”.

El  Socialismo del Siglo XXI es una izquierda “indefinida” de ideología confusa, es un batido teórico con ingredientes de todos los pensadores del comunismo de los siglos pasados, no podemos encontrarla en un libro para comprender como opera, y debemos armar un rompecabezas donde la ficción supera la realidad, en donde estrategias no convencionales son las que marcan la pauta en esta vieja -pero más vigente que nunca- lucha en la búsqueda de un nuevo orden mundial, porque con la caída del muro de Berlín, el Comunismo no murió, al contrario, inicia su renacer entre las cenizas para expandir el poder del mal por vía electoral e institucional.

El Neocomunismo como también se le conoce, no es un proyecto netamente económico, eso sería quedarse en la punta del iceberg, su fórmula se construye bajo un enfoque sistémico, de allí la articulación del denominado injerto socialista, el cual abarca la política, la ideología, la estética, la transformación cultural, la organización y el sistema legal que lo respalda, es por ello que sustituyen el anterior sistema de valores, este proceso que pudo activarse en pocas semanas, o meses, como sucedió con las sangrientas revoluciones comunistas del siglo XX, en el caso del Socialismo del Siglo XXI se planificó por la vía electoral, siguiendo un modelo de revolución pasiva por etapas, para un plazo de 20 años.

De esta forma no convencional, van destruyendo todo aquello que evoque al modelo anterior porque de lo contrario quedaría expuesto a las inercias o reflujos de las lógicas capitalistas, pero se trata de una construcción es gradual, porque debe ir acompañada de la creación del “Hombre Nuevo Socialista”, lo que requiere transformar la escala de valores de la sociedad, tal como lo describo en mi artículo anterior sobre la sumisión de las voluntades.

Esto no es una abstracción inexistente e inalcanzable, la vienen construyendo día a día en la práctica con cada uno de sus movimientos, mediante el desplazamiento del viejo modelo y de las elites que dominaron el escenario político y económico del país, sin prisa pero sin pausa, porque los objetivos estratégicos a largo plazo, se vienen concretando mediante una suerte de cortoplacismo táctico.

La transición socialista del siglo XXI se fundamenta en un pensamiento estratégico, donde todos los pasos que deben darse en el desarrollo socio económico, se toman para encaminar el estado futuro de la sociedad en dirección hacia un modo comunista de producción y de vida, donde el Estado subordina al ciudadano para poder avanzar hacia el quiebre final del modelo “capitalista burgués” -la “ruptura histórica”- siguiendo las directrices del Proyecto Nacional Simón Bolívar (PNSB) 1999-2020, y sembrando así las bases de un nuevo modo de producción, nuevas formas de propiedad, bajo los principios de una planificación central, donde el Estado tiene el control del capital y de la distribución de los bienes y servicios, usando como sus aliados a cuadros revolucionarios, bajo la figura de “pueblo organizado” en representación del “poder popular”, que en realidad son el brazo táctico del Estado para ejecutar el control del nuevo orden, y el nuevo metabolismo social, como ya lo podemos observar en las estructuras  de los “Comités Locales de Abastecimiento Popular” (CLAP).

 

Los CLAP no son una medida improvisada, obedecen a la construcción del nuevo modelo socioeconómico de la “Agenda Alternativa Bolivariana”, autodenominado como “humanista y autogestionario”, cuyas bases productivas fueron diseñadas hasta formar un modelo pentasectorial, con su propio régimen de propiedad y gestión, que persigue que “todos vivan en similares condiciones” bajo el precepto de “La Suprema Felicidad Social”, es decir, un modelo social y productivo comunista, donde todos vivirán en iguales condiciones de miseria y esclavitud, para ello, se deben ir sustituyendo las viejas relaciones de producción del sistema capitalista, lo cual pasa por su lenta pero segura destrucción, para ir injertando el nuevo modelo fundamentado en la propiedad social comunitaria, a través de las “Misiones Socialistas”.

 

El cambio del sistema económico en transición al socialismo pasa por el proceso de estatificación de sectores estratégicos, los cuales incluyen las redes de distribución, medios de producción, comercio exterior e interior, industria, transporte, educación, salud y la banca, siendo esta última indispensable para la consolidación de las relaciones de producción socialista. De esta forma la revolución consolidará no solo el poder económico, sino el poder político y el control social del país, para lo cual resulta indispensable la destrucción del mercado y de la democracia, siguiendo lo planificado en el PNSB, el cual se desarrolla conforme a las relaciones de distribución y producción que surgieron de las revoluciones comunistas del siglo XX.

 

Es por eso que desde el año 2000, comenzamos a ver la inseminación de lo que será el Estado Comunal – “Estado de Misiones Socialistas” y la nueva forma de distribuir el poder político, económico, social y militar con el plan cívico-militar (recordemos que los modelos comunistas son militaristas) denominado “Plan Bolívar 2000”, y el inicio del “Plan Alterno Simón Rodríguez”, política socialista educativa que se puso en marcha con el Proyecto Educativo de las Escuelas Bolivarianas.

 

Bajo la fachada propagandística de querer resolver los problemas sociales, lo que se construye es el paradigma económico Chavista-Castrista, que recurre a la trasnochada visión comunista de miseria y esclavitud, mediante el control absoluto de los sectores estratégicos para la revolución, a fin de quedarse, no solo con todo el poder político (y militar), sino el económico y social, donde el capitalismo de estado y mercantilista será “pa los panas”, es decir para boliburguesía cómplice y para  la inversión extranjera en las zonas económicas especiales, con suministro de mano de obra “barata” para los países aliados (Estado Mafioso, el Estado como negocio o corporación para beneficio de una mafia y sus poderes conexos).

 

Para dar este paso la revolución va ejecutar “El Sacudón” contra el viejo modelo “adeco-burgués” y “El Revolcón” contra el mercado (y la “guerra económica”), y así establecer una nueva “geometría del poder”, y crear una nueva división político-territorial de la nación, una nueva forma de distribuir el poder político, económico, social y militar, teniendo como eje al Poder Comunal.

 

Es por ello que observamos, cómo se viene construyendo paulatinamente un sistema de comunas en “autogobierno”, donde las mismas van tomando un rol fundamental en la transformación funcional, geográfica, política, económica y social, lo cual implica la disolución del viejo Estado “Adeco Burgués”, cuyo primer paso será disolver la Asamblea Nacional.

 

Este nuevo modelo de Estado – Poder Comunal, se va a traducir en una división del territorio desde una nueva perspectiva estratégica, en ejes, regiones y corredores de desarrollo, como instancias de gestión geopolítica, y en la desagregación del poder del Estado, bajo la figura de nuevas instituciones que terminarán sustituyendo a las Gobernaciones de estado y Alcaldías, por Comunas y Consejos Comunales, como instancias de gestión de políticas públicas (el Poder Comunal) siendo los Consejos Comunales, el núcleo y base, y las Comunas, el medio de “socialización” de la función pública bajo la figura del autogobierno.

 

De esta forma ladrillo a ladrillo, se viene construyendo una mega estructura comunista bajo la figura (excusa) del Poder Popular, con el fin único de avanzar rumbo al Estado Comunal – “Estado de Misiones Socialista”. Desplazando el derecho a la propiedad privada por la propiedad social (colectivización), modificando todas las relaciones sociales de producción y distribución, el mercado interno y la geometría del poder público.

 

El principio organizativo de la futura sociedad comunista, reposará en el estado comunal y las misiones socialistas, las cuales están concebidas para transformar las condiciones de vida, la realidad concreta y, en consecuencia, las relaciones de poder a nivel social, cultural, religioso y económico, hasta controlar todos los aspectos de la vida de individuos y poblaciones, lo que supone la anulación de las libertades políticas y sociales, individuales y colectivas, características de un estado de república y democracia. En esto realmente consiste la construcción de esa “Suprema Felicidad Social”, que sólo es otro invento más de un gobierno del mal, para la destrucción y muerte de la economía, la sociedad y la libertad.

 

Aura Marina Palermo, es analista de entorno y de evaluación de riesgo, especializada en el contexto político, social y económico de Latinoamérica.

En twitter es: @APIntegra

Este tiempo atemporal

Artículo de Teódulo López Meléndez en el diario El Universal (Miércoles 24/08/16)

atemporal 2

www.eluniversal.com/noticias/opinion/este-tiempo-atemporal_432859

DEMANDAS CONTRA VENEZUELA PENDIENTES EN EL CIADI (Al 23 de Agosto de 2016)

*El Nº de Expediente contiene un hyperlink que lleva a la ficha del caso en sitio web del CIADI

 

  Nº EXPEDIENTE* EMPRESA (S) DEMANDANTE (S)
1 ARB/16/23 Agroinsumos Ibero-Americanos, S.L. and others
2 ARB(AF)/16/1 Luis García Armas
3 ARB/14/10 Highbury International AVV, Compañía Minera de Bajo Caroní AVV, and Ramstein Trading Inc.
4 ARB(AF)/14/1 Anglo American PLC
5 ARB/13/11 Valores Mundiales, S.L. and Consorcio Andino S.L.
6 ARB/12/24 Transban Investments Corp.
7 ARB/12/23 Tenaris S.A. and Talta – Trading e Marketing Sociedade Unipessoal Lda.
8 ARB/12/22 Venoklim Holding B.V.
9 ARB/12/21 Fábrica de Vidrios Los Andes, C.A. and Owens-Illinois de Venezuela, C.A.
10 ARB/12/20 Blue Bank International & Trust (Barbados) Ltd.
11 ARB/12/18 Valle Verde Sociedad Financiera S.L.
12 ARB/12/13 Saint-Gobain Performance Plastics Europe
13 ARB/11/31 Gambrinus, Corp.
14 ARB/11/25 OI European Group B.V.
15 ARB/11/19 Koch Minerals Sàrl and Koch Nitrogen International Sàrl
16 ARB/11/10 The Williams Companies, International Holdings B.V., WilPro Energy Services (El Furrial) Limited and WilPro Energy Services (Pigap II) Limited
17 ARB/11/5 Longreef Investments A.V.V.
18 ARB/11/1 Highbury International AVV and Ramstein Trading Inc.
19 ARB/10/19 Flughafen Zürich A.G. and Gestión e Ingeniería IDC S.A.
20 ARB/10/9 Universal Compression International Holdings, S.L.U.
21 ARB/10/5 Tidewater Investment SRL and Tidewater Caribe, C.A.
22 ARB/09/3 Holcim Limited, Holderfin B.V. and Caricement B.V.
23 ARB/07/30 ConocoPhillips Petrozuata B.V., ConocoPhillips Hamaca B.V. and ConocoPhillips Gulf of Paria B.V.
24 ARB/07/27 Venezuela Holdings B.V. and others
25 ARB/06/4 Vestey Group Ltd

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

armas

Monumento a la no violencia en la sede de la ONU en Nueva York. Crédito: Oficina de IPS en la ONU.

Potencias acusadas de tomarse a la ligera la venta de armas

Por Thalif Deen English version

NACIONES UNIDAS, 23 ago 2016 (IPS) – Los grandes proveedores de armamento violan el tratado que regula su comercio y que se propone frenar el flujo de armas pequeñas y ligeras hacia las zonas de guerra y los países con regímenes represivos, denuncian organizaciones de derechos humanos y analistas militares.

Las guerras civiles y los conflictos actuales en Iraq, Libia, Afganistán, Siria, Yemen, Sudán del Sur y Ucrania se agravan por los millones de dólares destinados al suministro de armas, la mayoría por parte de países que suscribieron o ratificaron el Tratado sobre el Comercio de Armas (TCA), que entró en vigor en diciembre de 2014.

“El tratado es increíblemente importante”, observó Natalie Goldring, consultora de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para el Instituto Acrónimo para la Diplomacia del Desarme, en diálogo con IPS.

Para lectura completa http://www.ipsnoticias.net/2016/08/potencias-acusadas-de-tomarse-a-la-ligera-la-venta-de-armas

De la anomia al empoderamiento

anomia

Teódulo López Meléndez

Cuando Emile Durkheim desarrolló el concepto de anomia tenía en mente a algunos individuos a los cuales la estructura social no podía suministrar los elementos necesarios al logro de las metas sociales. La sociología asumió el término hasta las definiciones de hoy colocando la responsabilidad en la incongruencia de estas normas que conllevan a la desorganización o aislamiento de los individuos. De allí se origina deanomia como equivalente a la ruptura de las normas sociales.

La criminología lo asumió colocando la conducta desviada del delito y el crimen en las capas socioeconómicas más vulnerables como efecto de un colapso de la gobernabilidad. En sus libros (La división del trabajo social y El suicidio) Durkheim muestra una disociación entre los objetivos culturales comunes y la imposibilidad de acceso de sectores a los medios para lograrlos. Luego Robert K. Merton (Teoría social y estructura social) amplió y modificó, en algunos aspectos, el concepto original.

La desinstitucionalización llega hasta la caída de las posibilidades y oportunidades para alcanzar nuevos estadios de desarrollo. Cuando se es anómico no se puede acceder a los medios o no hay normas para el comportamiento. En este rostro dual entre falta de oferta de la sociedad y la demanda de los individuos la anomia se implica en otras disciplinas como la psicológica. Va, necesariamente, sobre el comportamiento diario de la gente o haciendo trampa para evadir controles o pagando comisiones o recurriendo, como en el caso venezolano, a esa práctica del bachaqueo, una sin lugar a dudas anómica. Las consecuencias son las de una sociedad disfuncional.

La anomia social implica un menoscabo de valores y sobre todo un estado anímico que, en los tiempos actuales, podemos percibir claramente en las llamadas redes sociales. Hasta el comportamiento del hampa, una que no se limita a apropiarse del bien ajeno sino que mata sin necesidad, es un efecto de la anomia que hace de la muerte parte integrante de lo diario.

Filósofos y epistemólogos se han referido a la realidad como una abstracta reconstrucción desde la Grecia antigua misma. Durkhein se centró en el debilitamiento del orden normativo, tema asumido por la sociología y descrito por Raymon Aron en Las etapas del pensamiento sociológico. Muchos vincularon su evolución al de la sociedad industrial pero, en términos generales, se puede argumentar en la existencia de expectativas recíprocas que se rompen por irrespeto a las normas, uno que conduce a la pérdida de la solidaridad.

He aquí cuando Merton emerge, representante de lo que se ha dado en denominar “estructural funcionalismo”, llevando el concepto de anomia a dos vertientes, una que se da a nivel individual y la que se refiere a toda una estructura social, siendo evidente que es la última la que nos interesa para estos breves comentarios, pues concluye que la presión sobre la gente puede llevar a un comportamiento conformista o a uno no conformista, manifestaciones que vemos en el comportamiento anómico político y social venezolanos, entrelazándose hasta el punto de la confusión. Los individuos pueden manifestar conformidad con lo institucionalizado o la presión conducir a conductas desviadas, de entre las cuales cabe mencionar al hampa. Algunos lo llaman simplemente resentimiento.

En Venezuela las reglas sociales están absolutamente debilitadas lo que conlleva a la desorganización social. La impotencia ante ciertas realidades transforma el concepto de anomia en uno político, dado que la convicción de que toda acción es ineficaz transforma no sólo al individuo sino a la nación misma y acaba con toda institucionalidad que se ha alejado escandalosamente de todos los valores. Aparece la ansiedad y una sociedad violenta traducida, en buen venezolano, a “viveza”, una que se pondera de traspasar todos los límites. Cuando la acción política gobernante tiene como propósito transformar a los individuos en meros engranajes necesariamente se produce el disenso sobre “valores” impuestos, uno que aumenta su desesperación al no encontrar las vías de la ruptura y la reedificación de otros.

Si quienes deben cumplir las normas no son confiables, si obedecen a un interés de permanencia en el poder o a la ideologización de toda una sociedad, si los encargados de la aplicación de la norma son dependientes del poder o si la corrupción es evidente, se pierde la posibilidad del futuro lo que conduce a la emigración masiva, entre otras muchas, pues la única definición posible es la de admitir la existencia de un país anómico y como el suicidio no ha escapado de los estudios sobre la materia es perfectamente lícito asegurar en términos de anomia social que un país anómico se encuentra al borde del suicidio. De manera especial cabe señalar los cambios abruptos en la economía, entre los cuales una alta inflación y un desabastecimiento seguido de intento de control sobre el suministro de alimentos como forma de control político, a la vez que como forma de disfraz sobre la ineptitud e incapacidad de los gobernantes.

Como hemos señalado, fue Merton el que llevó el concepto de anomia hasta los territorios del hampa, del crimen y de las anomalías psicológicas, pasando por la existencia de normas despropositadas y que, además, no se cumplen, unas que quedan en los anuncios de los anuncios. De allí conformidad, ritualismo, retraimiento, rebelión. En cualquier caso la palabra es desorganización, una que conlleva a la ansiedad y a la agresión, una marcada por la ausencia casi total de un sistema simbólico válido en el cual reconocerse. Tenemos un tejido social roto donde sólo limita un Estado en uso ilegítimo del monopolio de la fuerza y un hampa desbordada con pérdida absoluta de todo límite, mientras la población se encuentra ante una ilegalidad y una ilegitimidad que la coloca al margen del acontecimiento efectivo, dado que en su estado de perturbación reinan los políticos aprovechadores o sin la esencia del conocimiento para interpretar los procesos históricos, y una casi imposibilidad de cambio hacia un orden social válido que se transforma en frustración.

La clave está en usar la anomia para empoderarse. Hemos dicho repetidas veces que un proceso de sustitución de la clase dirigente inepta y la imposición de nuevas normas de conducta implica siempre un trauma. Venezuela vive en un suspenso donde los nuevos valores están disponibles, pero no vistos por el cuerpo social anómico. Quizás podríamos definir la situación como prepolítica, lo que de inmediato lleva a concluir que se requiere un retorno de la política. En cualquier caso la palabra es desorganización, una que conlleva a la ansiedad y a la agresión, una marcada por la ausencia casi total de un sistema simbólico válido en el cual reconocerse. Tenemos un tejido social roto donde sólo limita un Estado en uso ilegítimo del monopolio de la fuerza y un hampa desbordada con pérdida absoluta de todo límite, mientras la población se encuentra ante una ilegalidad y una ilegitimidad que la coloca al margen del acontecimiento efectivo, dado que en su estado de perturbación reinan los políticos aprovechadores o sin la esencia del conocimiento para interpretar los procesos históricos, y una casi imposibilidad de cambio hacia un orden social válido que se transforma en frustración.

No tenerlas equivale a un rechazo de lo dominante, pero a uno sin músculo. O como han señalado otros, el autointerés es siempre incompleto, tiene que tener principios sociales que lo sustenten y lo validen. Sobre la base excluyente del “yo” no hay organización social sustitutiva que brote. Con marketing no se va a ninguna parte.

 

La lucha por el Tíbet-El interés chino por el agua

Tibet

El ejército chino ocupa el Tíbet desde 1950. “Comunistas malos contra budistas buenos”, es la opinión general. La mayoría de la gente considera la ocupación china del Tíbet como una injusticia, sin embargo, el conflicto no se basa solamente en diferencias culturales o ideológicas, los verdaderos motivos apuntan a intereses económicos y geoestratégicos de China. La ocupación militar china del Tíbet a partir de 1950, perseguía intereses políticos, económicos y políticos. En concreto, la región tenía, y tiene, para Pekín un enorme atractivo geoestratégico. Y, también está el agua. Las megalópolis chinas devoran ingentes cantidades de electricidad y agua potable. Con gigantescos proyectos de ingeniería hidráulica, China quiere trasvasar una parte sustancial del caudal de los ríos del Tíbet hacia el nordeste de China. El problema es que los ríos del Tíbet también abastecen a los países vecinos, por lo que el plan chino de trasvases podría generar fuertes tensiones regionales, sobre todo con la India. Durante tres años, los autores investigaron secretamente para estos premiados documentales y sorprenden con nuevos datos y material inédito. Ilustran la historia pasada y presente.

<a href=”http://www.ivoox.com/lucha-tibet-el-interes-audios-mp3_rf_12612061_1.html&#8221; title=”La lucha por el Tíbet – El interés de China por el agua”>Ir a descargar</a>

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La presidenta suspendida Dilma Rousseff, a la derecha, durante un encuentro con el Movimiento de Mujeres, en la residencia del Palacio de la Alvorada, en Brasilia, el 17 de agosto, días antes de comenzar el juicio que se prevé que concluya con su destitución. Crédito: Roberto Stuckert Filho PR

Rousseff inicia su cuenta atrás como presidenta de Brasil

Por Mario Osava

RÍO DE JANEIRO, 22 ago 2016 (IPS) – Solo un milagro podría salvar a la presidenta Dilma Rousseff de la destitución en el juicio político en el Senado de Brasil, que empieza el 25 de agosto y cuyo desenlace se prevé para para seis días después.

“Un hecho consumado” es cómo ve la situación Antonio Augusto de Queiroz, director de Documentación del Departamento Intersindical de Asesoría Parlamentaria, una organización que sigue las cuestiones legislativas para el movimiento sindical.

Para lectura completa http://www.ipsnoticias.net/2016/08/rousseff-inicia-su-cuenta-atras-como-presidenta-de-brasil

IPS y su medio siglo de lucha contra el subdesarrollo

Inter Press Service

Está columna forma parte de una serie de artículos especiales sobre la fundación de la agencia Inter Press Service (IPS), en 1964, el mismo año en que nacieron el Grupo de los 77 y la Unctad

Por Pablo Piacentini English version

ROMA, 22 sep 2014 (IPS) – La idea de crear IPS nació al comenzar los años 60 como consecuencia de la constatación de un vacío, en dos dimensiones.

Primero, un gran desequilibrio informativo mundial: un universo noticioso concentrado en los mayores países industrializados y manejado por pocas y grandes agencias y servicios de redifusión del Norte industrializado.

En el lado opuesto, falta de información sobre los países no desarrollados del Sur y no solo del Sur; casi ninguna información sobre sus realidades políticas económicas y sociales, salvo cuando ocurrían desastres naturales, e incluso muchas de las pocas informaciones estaban plagadas de prejuicios culturales sobre esos países. En resumen, poca imagen y mala imagen.

En IPS nunca nos propusimos presentar una imagen “positiva” de los países del Sur, disminuyendo u ocultando los problemas reales como la corrupción, sino un enfoque objetivo que integrase la información del Sur, con los puntos de vista e intereses del Sur, en el universo informativo.

Segundo, la escasez en general de análisis y enfoques sobre los procesos detrás de los hechos noticiosos y la escasez en las agencias de géneros periodísticos como reportajes especiales, análisis, artículos de opinión y periodismo investigativo.

Las agencias se dedicaban principalmente a las “spot news” (noticia inmediata), a las meras noticias con escaso contexto. Es claro que ese género periodístico no deja lugar para los temas vinculados con el desarrollo.

Si, por ejemplo, se habla de una epidemia, o incluso de una catástrofe en un país del Tercer Mundo, las spot news se limitan a describir los hechos, transmitir las imágenes, y enfocar la asistencia internacional.

Pero generalmente no tratan de identificar las causas que hacen que enfermedades desaparecidas o completamente controladas en el Norte puedan generar terribles pandemias en algunos de los países menos desarrollados o que un terremoto de mayor intensidad en la ciudad estadounidense de Los Ángeles o en Japón cause muchas menos muertes y destrucción que uno de menor intensidad en Haití.

Este tipo de tratamiento superficial y parcial aún predomina en la información internacional.

La información contextualizada y analítica se encontraba en una parte de los periódicos al estilo anglosajón, en las llamadas páginas de opinión. Pero los artículos de fondo y análisis de las páginas de opinión se concentraban en los países del Norte, enfocados en los intereses del norte.

Con relación a los años 60 este tipo de artículos aumentó en forma neta, pero sigue prevaleciendo el enfoque del Norte.

Este tipo de periodismo vertical era funcional a los intereses de los países industrializados y, por lo tanto, se orientaba a prolongar y extender su dominación mundial y la subordinación de los países no industrializados y exportadores de materias primas, sin o con escaso valor agregado.

Esta estructura concentrada y desigual de la información mundial afecta a los países en desarrollo. A modo de ejemplo, debido a la imagen creada por la escasa y distorsionada información, era difícil que un empresario de una industria en expansión del Norte se decidiera a instalar una fábrica en países del Sur, sobre los que poco o nada sabía, que presumía poco civilizados y peligrosos, carentes de economías externas, con inseguridad jurídica, etcétera.

Es claro que pocos se arriesgaban y las inversiones se concentraban siempre más en la dimensión Norte/Norte, reforzando el desarrollo en los países desarrollados y el subdesarrollo en los países subdesarrollados.

En los años 60, los que creamos IPS nos propusimos trabajar para contribuir a corregir ese imagen parcial, desigual y distorsionada que las agencias internacionales daban del mundo de entonces, cuya geografía política y económica era por cierto bastante distinta de la actual.

De los países hoy emergentes se podía decir lo mismo que la irónica y despectiva frase que circulaba sobre Brasil: “Es el país del futuro… y lo será siempre.”

Se estaba en medio del proceso de descolonización en África, Asia y el Caribe. América Latina era políticamente independiente pero económicamente dependiente. En 1961 nace el Movimiento de los Países No Alineados

En IPS nunca nos propusimos presentar una imagen “positiva” de los países del Sur, disminuyendo u ocultando los problemas reales como la corrupción, sino un enfoque objetivo que integrase la información del Sur, con los puntos de vista e intereses del Sur, en el universo informativo.

Esto significaba un modo distinto de mirar el mundo y de hacer periodismo, es decir, mirarlo desde la realidad del Sur y de sus problemas sociales y económicos.

Veamos un ejemplo vinculado directamente al desarrollo.

Los medios tradicionales de información suelen asociar los aumentos de los precios de las materias primas con signos negativos: causantes de inflación, costosos para los consumidores y las familias, distorsionadores de la economía mundial.

Claramente, este punto de vista es el de los países industrializados, que importan materias a bajo costo que transforman en manufacturas y así pueden expandir sus empresas y competir en el mercado mundial.

No hay duda de que algunos aumentos fuertes y repentinos de algunas materias primas pueden causar problemas a la economía internacional e incluso afectar a las poblaciones de algunos países pobres que deben importar esas materias primas.

Pero el enfoque generalizado y constante contra los aumentos de precios de las materias primas omite una realidad: el estadísticamente comprobado deterioro secular de los precios de las materias primas en relación a los precios de las manufacturas, con la excepción del petróleo desde 1973.

Por lo tanto, la política editorial de IPS consiste en aportar informaciones y análisis que muestren como, sin precios justos y bien remunerados por sus materias primas, y sin un creciente valor agregado en sus productos agrícolas y minerales, los países exportadores de productos básicos, no podrán superar el desarrollo y la pobreza.

Mucho ha cambiado desde los años 60 en la geografía económica y la política mundial, y las nuevas tecnologías de la comunicación han producido una revolución en los medios, como es notorio.

En este contexto, muchos investigadores de la comunicación han reconocido que IPS ha contribuido a incorporar un tipo de periodismo más analítico y más apropiado para enfocar y comprender procesos económicos, sociales y políticos, que simultáneamente ha contribuido a un mayor conocimiento de la problemática de los países del Sur.

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El enfoque de los periodistas dedicados a los temas de desarrollo implica, en primer lugar, un análisis crítico del contenido de las noticias que circulan en el espectro informativo.

En segundo lugar, consiste en analizar los temas económicos y sociales, desde “el otro punto de vista”: el de los sectores sociales marginados u oprimidos, el de los países pobres que no logran salir del subdesarrollo debido a los términos desfavorables del intercambio comercial, el proteccionismo agrícola u otras razones.

Esa otra mirada sirve también para comprender cómo están logrando salir del subdesarrollo algunos países emergentes, qué papel puede jugar la cooperación internacional y si para prestar ayuda o hacer acuerdos bilaterales o multilaterales los países del Norte y las instituciones internacionales que controlan exigen condicionamientos que en realidad perpetúan la situación de desarrollo desigual.

Estos son solo algunas importantes esferas en las que se comprueba un tratamiento informativo desequilibrado y discriminatorio.

La conclusión es que un periodista especializado en los temas del desarrollo debe poder mirar y analizar la información y la realidad desde “el otro lado”, que pese a la globalización y a la revolución en las comunicaciones, sigue siendo poco conocido y ocupa un espacio marginal en el universo informativo internacional.

Si se consideran los temas que hemos mencionado en su total y verdadera dimensión y se los confronta con las informaciones y análisis que a diario nos ofrecen los medios predominantes en casi todo el mundo -no solo en el Norte, también en muchos medios del Sur- salta a la vista la necesidad de una información global y desinteresada que corrija el desequilibrio entre norte y sur. A esta tarea ardua y a esta meta aún muy lejana dedica IPS todos sus esfuerzos desde hace medio siglo.

Pablo Piacentini es cofundador de IPS y actualmente es el director del Servicio de Columnistas de IPS.

La ContraCrónica (21/08/16) – Venezuela ante el colapso

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Análisis español: La situación en Venezuela empeora por días. La despensa de los venezolanos está literalmente vacía. Las tiendas no tienen existencias y los hospitales se han quedado sin medicamentos hasta para tratar un simple catarro. El bolívar ya vale menos que el papel en el que está impreso. El Gobierno, entretanto, sigue dando hilo a la cometa en una huída hacia delante que lleva directamente al precipicio. Nadie sabe cuándo ni como colapsará la república, pero todos los analistas están convencidos de que ese momento se acerca. Será doloroso, pero la situación actual de escasez, miseria y violencia no se puede sostener mucho más tiempo.

 

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