Buscar

Democracia siglo XXI

Categoría

Los artículos de Teódulo López Meléndez

Los artículos deTeódulo López Meléndez

El hombre sin permanencia

Artículo de Teódulo López Meléndez en el diario El Universal (Miércoles 18 de abril 2018)

permanencia

www.eluniversal.com/el-universal/6475/hombre-permanencia

Anuncios

La estética del optimismo

Artículo de Teódulo López Meléndez en el diario El Universal (Miércoles 11 de abril 2018)

op pe

www.eluniversal.com/el-universal/5632/estetica-optimismo

 

La ciudad cableada

Artículo de Teódulo López Meléndez en el diario El Universal (Miércoles 4 de abril 2018)

ciudad cableada

www.eluniversal.com/el-universal/4755/ciudad-cableada

El ocaso de una ilusión

Artículo de Teódulo López Meléndez en el diario El Universal (Miércoles 28 de marzo 2018)

ocaso

www.eluniversal.com/el-universal/3910/ocaso-ilusion

 

La unidad múltiple

 

Unidad múltiple 2

Teódulo López Meléndez

Los agentes sociales producen procesos de restructuración de sus relaciones y sus vínculos mediante la comunicación que es un auténtico cultivo de la vida. La injerencia de las tecnologías de información modifica los dispositivos y los registros y las modalidades de reconocimiento. Las relaciones tienen un aspecto técnico y uno de sentido, de manera que el hombre individualmente considerado se apropia de los recursos técnicos y también de los dispositivos simbólicos. En el campo de estos dominios el control de las significaciones es lo que denominamos cultura. Todas se articulan entre sí,  cultura-naturaleza-tecnología-subjetividad-lo social, constituyendo los diferentes dominios de la realidad.

Como nunca el hombre deberá buscar en este nuestro tiempo de penetrante cultura tecnológica que transforma la naturaleza, la sociedad, la biología, el cerebro y los imaginarios culturales. El hombre deberá asegurarse el poder, especialmente del control sobre la realidad modificada, más allá que por la implementación tecnológica, por la seguridad simbólica. La realidad es más amplia de lo que vemos. Es necesario recrearla mediante el pensamiento de construcción de ciudadanía, de sustentabilidad, de resiliencia, dirigidos a la transformación de un mundo agotado.

Es menester una toma de conciencia radical e ir a modificaciones en el modo de organización de nuestro saber. Los paradigmas que gobiernan nuestra visión de las cosas, entre los cuales el de la simplificación, deben ser sustituidos precisamente por un retorno que limpie las relaciones entre el conocimiento científico y el pensamiento filosófico que elimine la reducción de lo complejo a lo simple, como en el caso de lo biológico a lo físico o de lo humano a lo biológico que nos llevó a concluir que el corte operado sobre lo real era lo real mismo.

La mutación del conocimiento es obvia, lo que Morin llama “una masiva y prodigiosa ignorancia”, lo que obliga a liberarlo de especialistas ignaros y de doctrinas obtusas. Hay que mirar a la complejidad, a todo el tejido que constituye este mundo fenoménico, a la vida como una auto-eco-organización extraordinariamente compleja que debe producir la autonomía mediante la búsqueda de la unidad múltiple.

teodulolopezm@outlook.com

www.eluniversal.com/el-universal/3312/unidad-multiple  

Afrontar la incertidumbre

Artículo de Teódulo López Meléndez en el diario El Universal (Miércoles 14 de marzo 2018)

incertidumbre 2

La crisis de transición

Artículo de Teódulo López Meléndez publicado en el diario El Universal (Miércoles 7 de marzo 2018)

transición 2.jpg

www.eluniversal.com/el-universal/1827/crisis-transicion 

 

La ciberguerra

Artículo publicado en la edición impresa del diario El Universal (Miércoles 28 de febrero 2018)

ciberguerra

Teódulo López Meléndez

En su discurso para recibir el doctorado Honoris Causa de la Universidad de Lisboa, António Guterres, insistió en varios temas, desde el peligro del cambio climático hasta la necesidad de reformar el organismo que preside, pero dejó un punto que por primera vez, creo, es tocado directamente por un funcionario de su alto rango, el de la ciberguerra.

Aseguró lo que los analistas de este convulsionado mundo ya hemos vislumbrado, que la próxima guerra entre Estados será precedido de un ciberataque, sólo que lo dice el Secretario General de la ONU remarcando que no existe ningún esquema regulatorio parecido a la Convención de Ginebra para un conflicto de este tipo.

Ya lo vivimos, desde el espionaje convencional, hackear, cuando pasan por debajo de la mesa informaciones y denuncias sobre robo a mandatarios o intervención en elecciones. Ataques de todo tipo, a militares y civiles o a empresas, están a la orden del día, ejecutados por organizaciones criminales o Estados. No se lanzan bombas, se lanza información privilegiada indebidamente sustraída, se destruyen reputaciones, se bloquean páginas web y se miente. En Venezuela basta seguir a redes sociales para ver un ejército de bots y de trolls haciendo de mentiras verdades.

Algunos señalan que la ciberguerra comenzó en el 2010 con la acusación de Estados Unidos a China de los ataques informáticos conocidos como Titan Rain. El caso del supuesto ataque ruso para influir en la última elección presidencial norteamericana aún es objeto de debate. Las agencias de inteligencia han planteado que se aproxima un Pearl Harbor Digital, expresión que me parece usó por vez primera Leon Panetta, entonces director de la CIA. Lo cierto es que los gusanos informáticos andan sueltos, aunque la ciberguerra no sustituya a la guerra, como lo afirman los más aventajados estudiosos del tema que la consideran una dimensión adicional. Las armas cibernéticas modifican las leyes de la guerra y he allí a Guterres planteándose una nueva Convención de Ginebra. En este mundo la ciberguerra se asoma, paradójicamente, como un ataque en tiempos de paz.

Hoy un solo hombre puede ser un ejército. Aquí asistimos a los RT que los inocentes dan a las mentiras convertidas en verdades por los bots.

teodulolopezm@outlook.com

 

 

 

El día antes, el día durante y el día después

 

 el día despues

Teódulo López Meléndez

Así termino, pero también empiezo… pero la batalla por volver a la libertad es constante e imperecedera y el señalamiento de los errores y omisiones sólo debe servir para afincarnos en ella, para reponer la idea de la grandeza de espíritu y la de un país empoderado que no renuncia a otro futuro.

En política no se puede vivir permanentemente en el día antes sin consideración alguna a lo que sigue. Una discusión centrada en ir o no a votar en el bodrio preparado por la dictadura lo que ha mostrado es a un país anarquizado, sin rumbo y, sobre todo, sin dirección política. Ahora en un comunicado se dice que esa no era la disyuntiva, como si negar tuviese la consecuencia de inexistir.

Podemos aceptar la tendencia mayoritaria, o en cualquier caso llamarla inocultable, a no participar en este proceso. La lista de trapisondas fraudulentas, o las circunstancias externas  e internas, es más que obvia para andar repitiéndola, pero, sin embargo, de ella han vivido los comunicados sonoros, llenos de lugares comunes y de machaque cortoplacista, centrados en la falta de política y en la ausencia de estrategia, como todos, incluidos los de algún partido, los de algunas “fuerzas vivas” y el de la propia MUD.

La discusión de votar o no votar nunca debió haber sido el eje y ese fue. Había, en una sana estrategia de prevención, que montarse sobre otro orden, uno que pasaba por un intento muy serio de unificación del país, de estructuración de una unidad superior. Ese paso no se dio por mezquindad, por la prevalencia de los egoísmos y, digámoslo, con meridiana claridad, por no perder la función de hegemones los partidos de la MUD, función que conservan por considerarla erróneamente la única de supervivencia.

Luego de eso había que escoger un candidato único. Esa versión con la cual se llenan la boca, la del alegato que tenía que ser por primarias por ser el más democrático de los métodos y que fue saboteado por costoso y para evitar heridas, hay que colocarlo en la bolsa de los políticos que de verborrea saben pero que no aguantan una lupa. En cualquier caso, un candidato debía serlo del país reunificado, nunca de unas siglas ya agotadas en el imaginario colectivo como MUD, puesto que no hubiese despertado ni a la bella durmiente ni a la Alicia en el país de las maravillas que se preguntaba por qué allí sólo había un día al mismo tiempo.

Hay que agregar que faltó una oferta de país, pues no bastan los análisis económicos que señalan el control de cambio o la destrucción de nuestra moneda, sino un planteamiento de reorganización social que establezca claramente la protección a los más necesitados hasta lograr la superación de la pobreza y el establecimiento de un nuevo orden democrático. Esta oposición lo que transmitió con sus altercados es que en el poder se dedicarían a pelearse hasta por un portero de ministerio, aunque ahora anuncien presentarán un programa común.

Escoger un candidato único no significaba, en modo alguno, una decisión de ir a la elección fraudulenta. Ambos pasos previos lo que significaban era una unificación nacional cuyos efectos no podían descartarse como el surgimiento de una voluntad de tal magnitud capaz de aplastar todas las consideraciones obvias. Y en cualquier caso, como lo dije en las redes sociales, hasta para no ir a una elección presidencial hay que tener un candidato que no vaya. Y, por si faltase un argumento, para tenerlo hay que recordar que el efecto para el fraudulento que pretende investirse de otro período podría ser tan demoledor que otra contienda, esta sí limpia, se asomase en el horizonte.

Ahora se nos dice, en un trastoque total del orden estratégico, que se constituirá un Frente Amplio, cuando la resulta –no ir al proceso viciado- ha debido ser consecuencia de esa Unidad Superior previa. Ahora se nos dice que se buscarán las condiciones para unas elecciones libres, sin tener un liderazgo firme que ha debido encarnarse en un candidato presidencial de consenso. Dónde irán a buscar tales condiciones es algo que aparece en las sombras o en el etéreo de lo indefinido. Sin respeto al orden estratégico esas “limpias” parecen ahora un abochornamiento de primavera.

Se trataba, y se trata, de producir un quiebre, de quebrar la cúpula desgobernante. Aun así debemos recordar, por experiencia histórica, que una alianza como la que hemos descrito puede ser muy eficaz para lograr quebrar, pero muy ineficiente para un logro común, pues las divisiones surgen y la inestabilidad se asoma. Es lo que en ciencia política hemos denominado la “coalición negativa”.   Si mencionamos el caso es para resaltar que en cualquier acción política  hay que andar muy adelante  en los efectos, mención perdida en un país donde los dirigentes no ven más allá de sus narices. Uno donde es obvio que las causas ciertas de las decisiones se tomaron por la incapacidad de elegir un candidato único, no porque las circunstancias fuesen como son. Un país donde la negativa del “señalado” llega por vía de la torcedura: el corresponsal de Reuter se consiguió a un empleado del señor que contó le habían preguntado y este había respondido que no había condiciones. Permítanme señalar tal procedimiento como una falta de respeto.

El día antes ha estado manchado. Lo he resumido diciendo que eso llamado grandeza de espíritu brilla y brillará por su ausencia. Debe ser una concesión de mi parte, pues dudo se tenga claro en que consiste.

Habrá un día durante, sobre el cual la posibilidad posible es la de la ausencia, esto es, no salir de las casas, dejar las calles en soledad total para poner aún más de relieve la falsificación de las cifras que serán ofrecidas.

Al día durante le sigue el día siguiente y ese día veremos la celebración del dictador por haber sido reelegido y frente a ella seguirá un país sin convicción y abochornado. Estaremos esperando a la “comunidad internacional” que condenará y a un régimen que habrá sopesado cómo mantenerse en el aislamiento. Dependeremos de otros, de los terceros, de la evanescencia mundial, de las condenas grandilocuentes y el régimen apretará los tornillos, ya identificado, hasta la represión descarada e ilimitada, impúdica. Habrá The day after, para usar un anglicismo que conectará a los cortos de mira con el “imperio”, aunque la verdad sea que la expresión “un día después” está en nuestro idioma desde Boscán y Góngora, es decir, desde hace siglos, solo que la clase política aún no lo concreta en estrategia. Dedicarse ahora a construir un Frente Amplio suena muy loable, y ojalá se logre, quizás con más velocidad que la que emplearon en emitir un comunicado, pero la batalla por volver a la libertad es constante e imperecedera y el señalamiento de los errores y omisiones sólo debe servir para afincarnos en ella, para reponer la idea de la grandeza de espíritu y la de un país empoderado que no renuncia a otro futuro.

teodulolopezm@outlook.com

 

La forma en decisión

 

palabra 2

Artículo publicado en el diario El Universal el miércoles 21 de febrero 2018

Teódulo López Meléndez

La forma es tan importante como el contenido. En muchas ocasiones la exploración de la forma se sobrepone a la realidad aparente. Quien no maneja la forma entierra pilares en lo inconsistente.   Lo real no puede separarse de la forma. Cuando algo resiste a la mirada de quien quiere transformar o sustituir hay que aprender a superar la capacidad de resistencia que opone y ello pasa por sembrar de manera tal que las posibilidades se hagan muchas. Para ello se requiere creatividad, porque cuando se riegan formas creativas se multiplican las opciones y las alternativas.

Para combatir este brote de sociología primaria se debe aprender a deletrear el alfabeto. Hay que comenzar por explorar los caminos de la posibilidad frente a los caminos de la realidad. Si quienes resisten no tienen el planteamiento adecuado es porque el estado mismo del país genera su discurso

El discurso, la forma, va pues a contracorriente del medio, la realidad.  Hemos regresado tanto que uno nota el brote de los viejos conceptos para oponérselo al rebrote de lo antiguo disfrazado con adjetivos supuestos de este siglo. Si aquél habla de una especie de refundación de un ismo, desde el otro lado se recurre a viejos preceptos del siglo XIX como si la teoría social no hubiese evolucionado, es más, como si no estuviera en la obligación de evolucionar.

La paradoja de este planteamiento de regreso a lo cuasi-tribal está, en primer lugar, en que arrastra a su oponente a la misma atmósfera mental y, en segundo lugar, lo que constituye lo más grande del ángulo paradójico, es que hace imposible el regreso al pasado que se pregona desde ambas partes. He allí el encierro en un alfabeto con cuyos elementos no se sabe construir frases y conceptos: no hay códigos sustitutivos, nadie sabe lo que es el mañana, nadie tiene el manejo de lo que política se llama “los tiempos”, nadie logra articular frases, la forma, para hacerle entender a un país cohabitante con un espasmo de retorno temporal y espacial,  que la palabra futuro aún se conserva en el diccionario y en el campo de las posibilidades.

Por lo demás, en política no basta tomar una decisión, pues es menester agregarle el cómo y la forma, dotarla de un abecé y articular las consecuencias.

teodulolopezm@outlook.com

Ondulaciones

 

ondulaciones 2

Este artículo fue publicado en la edición impresa de El Universal el miércoles 14 de febrero 2018

Teódulo López Meléndez

En su postdata sobre Las sociedades de control, Gilles Deleuze nos recuerda el proceso, con Foucault, de las sociedades disciplinarias de los siglos XVIII y XIX, en plenitud en los principios del siglo XX, donde el hombre pasa de espacio cerrado a espacio cerrado, esto es, la familia, la escuela, el cuartel, la fábrica y, eventualmente, la prisión, que sería el perfecto modelo analógico. Este modelo sería breve, apenas sustitutivo de las llamadas sociedades de soberanía, donde más se organiza la muerte que la vida. Virilio habla así de control al aire libre por oposición a los viejos espacios cerrados. El gran diagnóstico sobre este proceso lo hace, qué duda cabe, Foucault, pero es a Deleuze a quien debemos recurrir para entender el cambio de los viejos moldes a lo que él denomina modulaciones. La modulación cambia constantemente, se adapta, se hace flexible. La clave está en que en las sociedades disciplinarias siempre se empezaba algo, mientras que en las de control nunca se termina nada, lo importante no es ni siquiera la masa, sino la cifra.

Esta república desanda, retrocede, recula, repite. Esta república marcha hacia cuando no era república. Volvemos a ser una posibilidad de república, una harto teórica, harto eventual, harto soñada por los primeros intelectuales que decidieron abordar el tema de esta nación y de su camino. Nos están poniendo en un volver a reconstruir la civilidad y en el camino de retomar el viejo tema de civilización y barbarie. Por lo que a mí toca tengo una negativa como respuesta. Hay que plantear una democracia del siglo XXI, hay que dotar a este país de herramientas que le permitan salir de la inconsciencia de los retrocesos, hay que extinguir la mirada biliosa. Aquí lo que cabe es reconstruir las ideas, darle una patada en el trasero a la Venezuela decimonónica y a la Venezuela “sesentona” para hacerle comprender que estamos en el siglo XXI. Este país necesita pensamiento, no abajo-firmantes; esta nación necesita quien la tiente a la grandeza de espíritu, no amodorrados en silencio; este país necesita quien proyecte un nuevo sistema político, no quienes repitan el viejo lenguaje o nos hagan objetos de estudio ideológico.

Ni masa ni cifra. Ciudadanos que piensan. Ciudadanos.

teodulolopezm@outlook.com

La firma del sello y la disyuntiva final

 Sello

Teódulo López Meléndez

Señalé en las posterioridades a mi primer análisis (“Preguntas con y sin respuestas y un deber histórico”) que esperaba por cuatro elementos antes de emitir una segunda opinión de fondo. Es necesario resumirlos porque tienen incidencia sobre el presente y porque la memoria de los venezolanos es exageradamente corta.

Validación de partidos

Echado del ruedo VP y eliminada la tarjeta MUD sólo AD y PJ debieron marchar a un proceso de validación absolutamente traído por los cabellos. Ambos partidos hicieron lo correcto al marchar a ese proceso írrito, pues nada debía cerrarse y mucho menos el mantenimiento de una opción de votar, aunque pudiésemos recordar que en noviembre de 1952 el país votó con la tarjeta de URD en una decisión por sí mismo. AD salió airosa y PJ no en un acto que no implicaba simpatías en la población dado el cuadro depresivo de la opinión, acto que no era más que una demostración de eficacia organizativa. AD se mostró en una maquinaria eficaz y PJ no, lo que, a mi entender ameritaba allí dentro una revisión exhaustiva, pues su líder Borges andaba empeñado en las negociaciones en República Dominicana y había quedado a cargo una dirección que debía ser examinada para corregir con toda rapidez. Lo dije más claro, dije que PJ debía cortar cabezas hacia adentro, pero lo que hizo, ante la segunda maniobra que advertí, la de la trapisonda del MinElecciones en negarle reparación, fue la de emitir un documento insólito denominado “Rebelión de los treinta millones” y refugiarse en el victimismo. Por supuesto que la cibercanalla se lanzó contra PJ y Borges alegando era el “castigo” por andar en entendimientos extraños con el régimen, al tiempo que se inventaba otra patraña, la de que AD había sido validado porque era una decisión del régimen hacerlo.

Pregunté que se pretendía con la mala fe de los trolls, no cumplir con el requisito extemporáneo ante la acusación de que se actuaba en el terreno de lo írrito o tal vez ejercer una apelación ante el Tribunal Supremo de Justicia en el exilio.

Se hizo lo correcto, actuar con las reglas antijurídicas del régimen. No había otra. No se trataba de una decisión previa de participar en las elecciones amañadas que se preparaban, sino de una simple precaución.

Las negociaciones

Tal como se debía hacer se participó hasta el final en las negociaciones en República Dominicana, no sin errores y omisiones, como la no asistencia a la reunión prevista el 18 de enero cuando se tenía un buen mazo de argumentos y en la cual AD tuvo la principal responsabilidad al anunciar Ramos Allup que su partido no asistiría en acto hegemónico de presión o la posterior decisión de VP en no asistir a lo que a todas luces se venía venir como el final de esa historia. Quiero significar las muestras de decisiones aisladas y la falta de una decisión conjunta que, en mucho, contribuyeron al descreimiento y escepticismo de la población.

Por supuesto que los argumentos de los grupos oficialistas, en plena connivencia con los fundamentalistas, era mostrar aquello como un proceso para que el régimen ganase tiempo o para que los negociadores se llenasen de guisqui y buena comida o para que recibiesen el pago por su participación o para que se mostrasen en toda su vileza alcahueteando a la dictadura. No vale la pena volver sobre la canalla.

Este país jamás entendió el concepto de negociación. Nadie puede pretender acuerdos súbitos y menos concesiones del régimen que se muestra sólido en el apoyo militar, el que verdaderamente lo sostiene, pero era obligación estratégica tratar de arrebatárselas, en medio de la presión internacional que repetía y repetía esa era la salida. No siempre se aprovecharon las ocasiones, pero hay que admitir que Julio Borges mantuvo allí una posición serena y correcta.

Nunca en una negociación las partes salen alegres y satisfechas. Para lograr un acuerdo se requiere ceder de lado y lado. Por eso ya los trolls se lanzaron sobre lo que se ha informado era la posición del grupo opositor. Surge aquí el otro argumento: se sentaron con quien no iba a ceder nada, eso fue una pérdida de tiempo. Nunca negociar es una pérdida de tiempo, independientemente de los resultados. Incluso, podría tenerse la más absoluta convicción del fracaso y seguir adelante. Por ello, y tambien, se dice hoy de un aplazamiento indefinido y no de un fin final, valga la tautología, puesto que es posible que en otras circunstancias y con un régimen debilitado pueda haber necesidad de sentarse a negociar su salida, término este último inaplicable en estas negociaciones fallidas pues Maduro no se está cayendo, pero puede estar cayéndose en poco tiempo.

La dictadura se cerró sobre sí misma. El documento que firmaron en soledad los hermanos Rodríguez comenzaba planteando una comisión conjunta para abogar por el cese de sanciones. Así comenzaba y seguía con planteamientos absolutamente inadmisibles. Por supuesto que la delegación contraria no podía firmarlo so pena de hundirse. Pero el punto clave está en el gesto de Maduro de firmar ese papel y proclamar que él sí lo cumplirá. Allí sentenció y se sentenció. Puso un sello inmodificable a la posición oficialista, de lo allí escrito no habrá variantes, de manera que el MinElecciones procedió a fijar la fecha. Esto es, van a su simulacro, a su farsa, una sobre la cual buscarán legitimación que no puede ser encontrada. El país ha llegado al llegadero. Ahora toca la primera de una serie de decisiones de gran envergadura, en un cuadro donde el Secretario de Estado Rex Tillerson acaba de finalizar una gira  de anuncio de medidas restrictivas sobre el petróleo venezolano y que, por más que se encuentren algunas medidas para aliviar los efectos, los efectos los habrá, aunque aquí ya se estén muriendo enfermos todos los días y el hambre  se multiplica y multiplicará por efectos de la hiperinflación y de la escasez.

La “elección presidencial”

Hay dos elementos aparentemente secundarios pero que hay que mencionar. El primero es la creación de un nuevo partido oficialista llamado “Somos Venezuela”, lo que podría estar dirigido a la presentación de un candidato presidencial para tratar de mostrar “democracia”, una en donde los diversos sectores de la “revolución” hacen sus necesidades en libertad y pluralismo. Podría tratarse, además, de usurpar nombre a quien se llama de forma parecida. En cualquier caso, podríamos ver una transformación denominativa que la MUD bien podría imitar y pasar a llamarse de otra manera, por supuesto cambiando el ser a otra manera, dado que esas tres letras ya están chamuscadas en el imaginario colectivo.

El segundo elemento, adelantándonos a las decisiones de los partidos, es que no falte a la fiesta el pescador en río revuelto que se inscriba como candidato. Bien podrían colocarle unos milloncejos de votos para el legitime imposible.

La elección presidencial no ha sido convocada para entregar el poder. Lo ha sido para amañarse de otro período ante lo que será el desconocimiento de la comunidad internacional, desconocimiento que no sabemos hasta donde llegaría, pues esto que denominamos comunidad internacional es tan variable como el tiempo. “¿Y si ganamos nosotros tampoco nos reconocerían?”, fue la pregunta de Henry Ramos Allup y esa pregunta es la que va a prevalecer en el entramado de lo que aún se llama MUD. Un entramado donde aún se discute sobre primarias o consenso. Se debería añadir otra fundamental, ¿es posible ganar esas elecciones en medio del cuadro que todos conocemos o, simplemente, que el vencedor aguante largos meses a la entrega del poder? CNE, ANC, tiempo de toma de posesión, fraude, puntos rojos, carnet de la patria, esto es, la lista interminable de trapisondas. En mi texto anterior escribí que hasta podía tenerse un candidato que no sería candidato o un candidato que podría ser el más breve candidato en la historia de los candidatos. Hacía reiteración para volver a traer la necesidad de la estrategia.

Lo que aun indebidamente llaman MUD (caso deberían tomar de las transformaciones denominativas del PSUV y añadirle cambios de ser hacia una Unidad Superior) no se ha pronunciado sobre el punto clave. Quedamos a la espera para nuestro tercer análisis, puesto que este servidor no tiene el poder de decisión. La disyuntiva es final: al consumarse el espectáculo electorero deben saber, hasta los fundamentalistas, que lo único que cabría es resistencia, y posiblemente clandestinidad, con todo lo que implica.

teodulolopezm@outlook.com

Ref. Preguntas con y sin respuestas y un deber histórico https://teodulolopezmelendez.wordpress.com/2018/01/25/preguntas-con-y-sin-respuestas-y-un-deber-historico/

http://teodulolopezmelendez.blogspot.com/2018/01/preguntas-con-y-sin-respuestas-y-un.html

La transformación

 transformación

Teódulo López Meléndez

Los elementos que se acumulan en un sumario político no desaparecen, más bien establecen vinculaciones entre ellos como si una correa trasmisora imitara los procesos biológicos. Nada de lo que ha sucedido ha sido absorbido inocuamente. Todo toma su tiempo, desde la formación de una estructura endurecida hasta la aparición de la fiebre como manifestación de enfermedad.

Mirar el país como una totalidad es un ejercicio de pensamiento ausente. Algunos se dedican, apenas, aquí y allá, a determinar algunos síntomas o a señalar algunas ulceraciones. El cuerpo social revienta en múltiples protestas, aisladas las unas de las otras, que son aplacadas como casos puntuales, como si en el fondo no tuvieran relación entre sí.

Una respuesta que se encuentra frente a tantas muestras sintomáticas es la del mito consolatorio. El llamado al optimismo, a la fe, a la convicción de que se hace lo posible, es una especie de rosario cantado por quienes carecen, en primer lugar, de visión lo suficientemente profunda y, en segundo lugar, de capacidad para diagnosticar y responder ante un país al que no entienden.

Las células de este cuerpo toman el comportamiento que la enfermedad les impone. Los tristes protagonistas de estos sucesos llamados historia presente brillan por su ausencia en cuanto a centrarse en los elementos que podrían descongestionar las tupidas vías respiratorias de la república.

Nada pasa en vano. La desmemoria colectiva no es suficiente para incluir en la nada la cadena de hechos que vivimos y estamos viviendo. Vamos, por lo tanto, hacia las consecuencias. Cualquier estudioso de los procesos sociales que no estuviese imbuido por los hechos políticos contingentes, y lograse mirar un poco más allá, tendría que hablar de la metástasis.

El país no va a distinguir entre quienes están con una fractura vertical que todos los estudios indican cansa ya hasta la sobrevivencia. El conflicto se traslada a otro escenario, a la de un país conjugado abajo que mirará hacia arriba y dirá que la realidad no le sirve y quizás asuma la inmensa verdad de que la realidad se construye. El reventón de la república enferma no permitiría ya previsiones. Si así fuese, entonces sí que viviríamos una transformación.

teodulolopezm@outlook.com

Inventores de mundo

Artículo de Teódulo López Meléndez en el diario El Universal (Miércoles 31 de enero 2018)

mundo 2

www.eluniversal.com/noticias/opinion/inventores-mundo_686055

Preguntas con y sin respuestas y un deber histórico

ajedrez 2

Teódulo López Meléndez

Son tres los temas.

La negociación

No asistir a la reunión del 18 de enero en República Dominicana fue calificada por mí como un error garrafal y esa opinión la sigo sosteniendo. Ese argumento del ofendido se hacía valer in situ, con todas las formas de presión en la mano, luego de la matanza de El Junquito y de las sanciones de la Unión Europea. Eso hace un negociador con sentido.

Se agregó, a posteriori, para justificar el extravío, que no estarían presentes los cancilleres de México y Chile, ya molestos por lo que veían como poco serio, pero olvidando que estarían sus segundos en un mundo de washchap, de skype y, en fin, de comunicacion instantánea.

Una cosa había quedado demostrada ante la imbecilidad repetitiva de que esos encuentros sólo servían para que el régimen ganase tiempo: los necesitaba en un afán desesperado por tratar de rebajar las sanciones internacionales que, si bien, eran individuales, sembraban la desconfianza en todos los sectores financieros del mundo. Había una posibilidad de extraerle concesiones y cuando esa posibilidad existe uno se sienta.

He allí el origen del malestar de México y Chile, pero la huida hacia adelante con la convocatoria de elecciones presidenciales anticipadas produce el disparo final. Se traduce con una declaración abierta del canciller mexicano y una de vieja diplomacia del chileno, puesto que actúa con el sempiterno criterio de que jamás se debe omitir dejar una puerta abierta. Así, declara que Chile espera una rectificación para entonces estudiar su retiro. Por supuesto que no habrá rectificación, nadie verá a la falsa ANC retirando su convocatoria, por lo que debemos dar por establecido que desde Santiago se ha dicho también adiós.

Los voceros oposicionistas que han estado en República Dominicana y que han alegado como esencial la presencia de sus dos testigos mexicano y chileno ¿cómo justificarían ahora su presencia?

El grupo de Lima

Por vez primera el Grupo de Lima omite en su declaración un llamado a la negociación como vía de escape. Escogieron la fecha simbólica del 23 de enero para reunirse en Santiago en la esperanza de hacer volver las aguas a su cauce, pero las diplomacias del continente seguro estaban advertidas de una decisión oficialista tajante de huida hacia adelante ante unas sanciones europeas que los habían herido (a propósito colocadas en su anuncio original sobre la fecha de la reunión que habría de realizarse en Santo Domingo). Por supuesto que no hubo sanciones, la diplomacia continental aún no anda en esos términos, pero al condenar la elección presidencial anticipada el grupo se colocó frente a una sola vía:  los resultados de esa elección no pueden ser reconocidos, lo que significa que no puede relacionarse con un gobierno salido de un proceso espurio.

Sólo dos personas le dijimos al grupo sobre la necesidad de no andarse más por las ramas. Este humilde y limitado escritor y José Miguel Vivanco, de HRW, en un artículo muy coincidente y publicado en el diario El Mercurio de Santiago. Colombia reaccionó y ordenó el retiro de su embajador en Caracas, uno definitivo si vemos que el señor Embajador fue designado inmediatamente para ejercer en Costa Rica. Lo cierto es que la lenta diplomacia continental quedó frente a la única decisión posible si los acontecimientos venezolanos siguen su curso “electoral”: la ruptura con Caracas.

La elección presidencial:

Ahora bien, hay “elecciones” convocadas, ahora en la fecha que les conviene (en el borrador de RD se hablaba del segundo semestre del año), con el mismo CNE (estaba planteado uno nuevo con dos y dos y un tercero), con la orden de legalizar de nuevo a los partidos y sin ningún freno a todos los obstáculos fraudulentos y abusos de poder que, con toda seguridad, serán desplegados a ojos vistas y ahora con un elemento pesado: se trata de una “elección” que el continente democrático condena.

 

Uno puede suponer que la diplomacia intentará rebajar las condiciones, pero los efectos del baño cautelar serían mínimos. Los del régimen están dispuestos a seguir adelante como sea, pero debemos advertir que se estaría hundiendo en la más absoluta ilegitimidad, perdiendo incluso la de origen que, bien o mal, ha tenido y que le ha permitido soportar la absoluta que ha tenido de ejercicio.

“Ir o no ir”, diría Hamlet, pero aquí no estamos frente a Shakespeare en los mercados de Londres. Aquí se debe medir con la más profunda frialdad de mente, lejos de los gritos de la canalla. Sí debemos recordar que cuando se produjo el errático anuncio de no ir a la elección local se proclamó a los cuatro vientos que se trataba de ir sí a buscar las “condiciones” para participar en la presidencial, de las cuales ninguna existe, sólo briznas de paja en el viento que diría el admirado Gallegos o un montón de “casas muertas”, que diría Miguel Otero Silva y que jamás pudo imaginar, como nos sucede a todos los escritores, que estaba describiendo a una Venezuela muy lejana en el tiempo.

En este país unos cuantos se alimentan de clichés, que si dictadura no sale con votos, que si participar es “legitimar” al régimen y una lista interminable. He precisado que cuando se va a unas  elecciones en dictadura no sólo se puede tener como objetivo ganarla, puesto que se puede hacer para procurar un fraude, para hacer que un gobierno se quite definitivamente el disfraz democrático, y sí, hasta para ganarla, siempre y cuando se tenga una fuerza capaz de hacer respetar los resultados. Aquí estos elementos no existen: todo el mundo sabe que esto es una dictadura, todo el mundo sabe que practica el fraude continuado y, hay que volver a resaltarlo, existe una condena anticipada del mundo democrático a ese “proceso electoral”. Este régimen no se legitima, también hay que precisarlo, ni que en su “elección anticipada” participen los ángeles del cielo.

Desde esta primera mirada la conclusión es obvia, no se puede ni se debe ir, pero la política elemental quedó para los elementales. Existen los abstencionistas sinceros y existen los abstencionistas del juego bastardo, el de aquellos que no ven escape a sus posiciones fundamentalistas en el sentido de que no pueden materializar sus aspiraciones presidenciales, porque aquí – y hay que decirlo con meridiana claridad- estamos llenos de desesperados por ser presidente de una república que, con el cuadro presente, es ingobernable. Bastaría citar la lista de gobernadores y alcaldes afectos al régimen, los tiempos de toma de posesión del nuevo gobierno eventual y la existencia de una Asamblea Nacional Corporativa, más un cuadro militar impredecible en el escape a su deriva y la necesaria adopción de medidas impopulares. Surge la pregunta inevitable: ¿Podría estabilizarse ese eventual nuevo gobierno resultante de una eventual victoria electoral o sería uno derrocable en escasos meses?

La situación amerita una profunda inteligencia. Hay que mirarla en todas sus complejidades y la primera cosa a advertir es que no es tan sencilla como vamos o no vamos. Basta de la argumentación de que no se desperdicia oportunidad o de que “tendrán que votar porque no les queda otra”, una que utilizaron en el pasado y que ahora no funciona pues, entre varias, tenemos un éxodo de millones de votantes no legalizados para votar en el exterior y una tendencia inocultable en buena parte de la población a no votar, más la parte domeñada por la acción populista o por la dependencia de los miserables sueldos oficiales.

El régimen juega a elecciones, pero tengamos presente que en una u otra posición, su convocatoria írrita lo hunde. Midamos cual la hunde más rápido. A ver si esta clase política aprende que sobre el tablero las piezas del ajedrez sostienen otro tablero y, así, muchos tableros. Desde de darle desde ya una patada a la mesa o elegir un candidato, porque elegir un candidato no significa que sea candidato, como inscribir ese candidato no significa que no se retire una vez inscrito (hasta un día antes) o como no elegir un candidato no signifique que no haya un candidato. Simplemente quiero ejemplificar, ante los ojos de los reduccionistas, que hay un abanico de posibilidades y que la partida no siempre comienza con “peón cuatro rey” y que no termina con un jaque falso, pero ayuda una sucesión de jaques para llevarlo a la posición sin salida. Si se elige un candidato, que deberá serlo por consenso, pues no estamos para exhibicionismos primarios, deberá respetarse la voluntad que el país exprese y, por una vez, colocar la conciencia de la crisis, el respeto a los ciudadanos  y los intereses superiores de renacer de las cenizas, muy por encima de las apetencias estrechas, enmarcadas y secundarias. Un candidato que esté muy consciente de que podría terminar no siéndolo. Por lo demás, ni en ajedrez ni en estrategia se hacen anuncios frente a las cámaras.

Todo comienza por una unidad, no una de partidos, una de país, una que hemos denominado insistentemente como Unidad Superior. Debe encontrarse la estrategia de movilizar a la gente porque ahora no es más que una masa privatizada, como la describí en artículo anterior, y porque la queja -a la que está reducida- no conduce a ninguna parte. Ello pasa también por domeñar, por reducir, a estos desesperados por ser candidatos a la presidencia de una república endeble o, si se quiere, ya inexistente, para darle paso a quien no quiera serlo y lo acepte sólo como un deber histórico.

teodulolopezm@outlook.com

 

 

 

 

 

 

 

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

Subir ↑

democraciasiempre

Just another WordPress.com site

Mesopotamia

Este sitio WordPress.com es la caña

ladireccioneticaenlaadmpublica

LA ÉTICA EN LA ADMINISTRACIÓN PUBLICA MUNICIPAL

Entre letras y números

Porque lo escrito, escrito está entre letras y números

Blogs Of The Day

Just another WordPress.com weblog

WordPress.com

WordPress.com is the best place for your personal blog or business site.

The WordPress.com Blog

The latest news on WordPress.com and the WordPress community.

A %d blogueros les gusta esto: