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Teódulo López Meléndez

Democracia del siglo XXI

El acuerdo nuclear con Irán

Audio de Teódulo López Meléndez

acuerdo con Irán

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Sólo el espíritu de la posguerra nos salvará de la crisis eterna

Grecia

Mariana Mazzucato

Los economistas están divididos en los macroeconomistas y microeconomistas. La primera centran su atención en los agregados, como la inflación, el empleo y el crecimiento del PIB. Este último acuerdo con las decisiones a nivel individual, ya sea un consumidor, un trabajador o un negocio. La crisis en Grecia plantea tanto un problema macroeconómico y un problema microeconómico, pero las soluciones de rigor “copiar-pegar” propuesto por los acreedores no han abordado la enormidad de cualquiera de estos problemas.

A finales de los años noventa Alemania tenía un problema de demanda agregada (un concepto macroeconómico). Después de una década de moderación salarial, que había hecho bajar el costo unitario de la mano de obra, sino también el nivel de vida, había suficiente demanda en Alemania para los bienes producidos por la misma Alemania, que luego tuvo que ir a ver la pregunta ‘ externo. El exceso de liquidez en los bancos alemanes se proporcionó en el extranjero, a los bancos extranjeros como los de Grecia. Los bancos griegos tomaron préstamos de Alemania y se prestaban a las empresas griegas para que puedan comprar productos alemanes, lo que aumenta las exportaciones Teutónica. Todo esto ha aumentado tanto la deuda griega del sector privado. No es casualidad que los bancos alemanes son para mantener una gran parte de la deuda griega (21 millones de euros).

El factor crucial es que el mayor endeudamiento no ha ido acompañado de un aumento de la competitividad (microeconómica un concepto). Empresas griegas no invierten en aquellas áreas que aumentan la productividad (formación de capital humano, la investigación y el desarrollo, las nuevas tecnologías y los cambios estratégicos en la estructura de las organizaciones). Aparte de esto, el estado no funcionó, debido a la falta de una reforma seria del sector público. Por lo tanto, cuando llegó la crisis financiera, el sector privado griego se encontró muy endeudados, sin la capacidad de reacción.

Como en otros lugares, esta masa de la deuda privada se ha traducido más tarde en una deuda pública de enormes proporciones. Mientras que el sistema griego tenía la carga de varios tipos de ineficiencias, simplemente no es cierto que los problemas se deben exclusivamente a la ineficiencia del sector público y la “rigidez” de diversos tipos. La causa principal es la ineficacia del sector privado, capaz de sobrevivir sólo con préstamos y el aprovechamiento de los “fondos estructurales” de la Unión Europea para compensar su falta de inversión. Cuando la crisis financiera ha puesto al descubierto el problema, el gobierno ha terminado por tener que rescatar a los bancos y se encontró a sí mismo para hacer frente a un colapso en los ingresos fiscales, debido a la caída de los ingresos y el empleo. Los niveles de deuda en relación al PIB en Grecia, como en la mayoría de los países, han crecido exponencialmente desde la crisis, por las razones que hemos dicho.

La reacción de la Troika fue imponer medidas de austeridad, que como todos sabemos ahora dio lugar a una contracción del PIB griego del 25 por ciento y el desempleo en niveles récord, destruyendo permanentemente la oportunidad para las generaciones de jóvenes griegos. Syriza ha heredado este desastre y se centró en la necesidad de mejorar la liquidez mediante el aumento de los ingresos fiscales a través de la lucha contra la evasión fiscal, la corrupción y las prácticas monopólicas, así como el contrabando de combustible y el tabaco. Estuvo de acuerdo para reformar la legislación laboral, para reducir el gasto y aumentar la edad de jubilación. Los errores fueron cometidos por el gobierno joven, pero desde luego no se puede decir que él no estaba haciendo progresos, ya que muchas de las reformas ya habían despegado. De hecho, en los primeros cuatro meses en el cargo, el Tesoro griego Tsipras había reducido drásticamente el déficit y tenía un superávit primario (es decir, sin el cálculo de los pagos de intereses de la deuda) de € 2160 millones, muy por encima de los objetivos iniciales de un déficit de 287 millones de euros.

La austeridad ha ayudado? No. Como John Maynard Keynes señaló, en tiempos de recesión, cuando los consumidores y el sector privado están recortando sus gastos, no tiene sentido que el Estado debe hacer lo mismo: esta es la forma de una recesión se convierte en depresión. En cambio, la troika pidió más y más recortes y más y más rápido, los griegos lo que deja poco margen de maniobra para continuar con las reformas y al mismo tiempo tratar de aumentar la competitividad a través de una estrategia de inversión.

La crisis económica ha producido una crisis humanitaria en efecto, con las personas que no pueden comprar alimentos y medicinas. De acuerdo con un estudio, por cada punto porcentual del gasto menos público, hubo un aumento de 0,43 por ciento de los suicidios entre los hombres: la exclusión de otros factores que pueden llevar al suicidio, entre 2009 y 2010 han sido asesinados “, sólo de rigor presupuestario “, 551 hombres. Syriza ha respondido atención médica gratuita prometedor para las garantías desempleados y sin seguro médico, de vivienda y electricidad gratis durante 60 millones de euros. También se ha comprometido € 765 millones para proveer subsidios a los alimentos.

La prioridad dada por Syriza a la crisis humanitaria y la negativa a imponer más medidas de austeridad se reunió con gran preocupación y una total falta de reconocimiento de los que ya están en marcha las reformas. Los medios de comunicación han impulsado este proceso y el resto es historia: lo que sucedió entonces, por supuesto, se ha contado de nuevo a fondo por los periódicos.

La falta de voluntad para perdonar al menos parte de la deuda griega es obviamente un acto de hipocresía, teniendo en cuenta que al final de la guerra, Alemania obtuvo la cancelación del 60 por ciento de su deuda. Una segunda forma de hipocresía, a menudo pasado por alto por los medios de comunicación, es el hecho de que muchos bancos se han salvado y perdonado sin que ha causado un escándalo entre los ministros de Finanzas. Hoy ahorro que necesitaría Grecia asciende a unos 370 mil millones de euros, pero no es nada en comparación con los rescates internacionales inventadas para los bancos como Citigroup (2513 millones de dólares), Morgan Stanley (2041 millones), el Barclays (868 mil millones), Goldman Sachs (814 mil millones), JP Morgan (391 mil millones), el BNP Paribas (175 mil millones) y Dresdner Bank (135 millones). Probablemente, la impaciencia de Obama contra Merkel viene del hecho de que él sabe que estas cifras! Él sabe que cuando la deuda es demasiado grande, y es imposible que ser devuelto a las condiciones actuales, las necesidades de reestructuración.

El tercer tipo de hipocresía es el hecho de que mientras que Alemania impuso a las políticas de austeridad griego (y otros vecinos del sur), en lo que a ella se refería que el aumento del gasto en investigación y desarrollo, los vínculos entre la ciencia y la industria, los préstamos a su medio estratégica empresa (a través de un banco de inversión pública muy dinámico como KfW) y así sucesivamente. Todas estas políticas, obviamente, han mejorado la competitividad de Alemania, a expensas de la de los demás. Siemens no se adjudicó contratos en el extranjero porque poco pagar a sus trabajadores, sino porque es una de las empresas más innovadoras del mundo, gracias a estas inversiones públicas. Un concepto microeconómico. Eso conduce a una macroeconómico externo: una verdadera unión monetaria no es posible en países competitividad divergente.

En resumen, una estricta disciplina presupuestaria utilizada hoy por el Eurogrupo para poner “en línea” Grecia no trae crecimiento al país de Grecia. La falta de demanda agregada (problema macroeconómico) y la falta de inversión en áreas capaces de aumentar la productividad y la innovación (problema microeconómico) sólo servirá para que Grecia más débil y peligroso para los mismos prestamistas. Sí, sirven reformas de gran alcance, pero las reformas que ayudarían a mejorar estos dos aspectos. No sólo los cortes. Del mismo modo, es necesario que Alemania se compromete más a nivel nacional para aumentar la demanda interna, y por lo que es posible en otros países europeos el tipo de políticas que nos han permitido lograr una competitividad real. El hecho de que el Eurogrupo no entiende todo esto es una prueba de la incapacidad de pensar a largo plazo y la ignorancia económica (que van a comprar productos alemanes si la austeridad ahoga la demanda en otros países?).

Esperamos que esta semana para ver menos la mediocridad y más capacidad para pensar en grande, como ocurrió después de la guerra y cómo tenemos que pasar ahora, después de una de las peores crisis financieras de la historia

Tristeza por Europa

Audio de Teódulo López Meléndez

Mujer en plaza Syntagma

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El éxodo de refugiados sirios no para y ya son cuatro millones

desplazados sirios

Por Kanya D’Almeida Cortseía de Inter Press Service-Caracas

NACIONES UNIDAS, 11 jul 2015 (IPS) – Hace apenas 10 meses, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) anunció que la población de refugiados de Siria había llegado a los tres millones. Ahora esa cantidad ya superó los cuatro millones.

“Esta es la mayor población de refugiados de un único conflicto en una generación”, declaró Antonio Guterres, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur), el jueves 9.

“Es una población que merece el apoyo del mundo pero en cambio vive en condiciones terribles y se hunde cada vez más en la pobreza extrema”, denunció.

La guerra civil siria, que comenzó en marzo de 2011, no muestra indicios de aplacarse.

Lo que comenzó como manifestaciones multitudinarias contra el presidente Basher al Assad, en el cargo desde el año 2000, involucra ahora a numerosos grupos armados, incluidos combatientes de la organización extremista Estado Islámico.

La guerra provocó la muerte a más de 250.000 personas y lesiones a 840.000, de las cuales muchas quedaron mutiladas de por vida, según el independiente Observatorio Sirio para los Derechos Humanos.

Las agencias de la ONU se esfuerzan por conseguir los fondos necesarios para dar tratamiento médico, albergar y alimentar a los millones de personas que huyeron de la violencia, pero el éxodo no cesa.

Acnur informó el jueves 9 que Turquía alberga a 1,8 millones de sirios, más que cualquier otro país de la región. Más de 250.000 de esos refugiados viven en 23 campamentos mantenidos por el gobierno turco.

En el resto de la región, 1,7 millones de refugiados se encuentran en Líbano, 629.000 en Jordania, 249.000 en Iraq y 132.000 en Egipto.

Los centros sanitarios y la infraestructura de estos países están a punto del colapso debido a la cantidad de personas con hambre, enfermos y heridos que atienden.

La organización Médicos Sin Fronteras (MSF) advirtió que los hospitales jordanos están saturados por la cantidad de pacientes, que incluye a numerosos sirios heridos por las bombas de barril.

En las últimas dos semanas 65 heridos de guerra se atendieron por esta causa en el hospital Al Ramtha,  a unos cinco kilómetros de la frontera con Siria, donde MSF colabora con el Ministerio de Salud de Jordania para brindar atención de emergencia a los refugiados.

La organización humanitaria reclama el cese del uso de las bombas de barril, armas sumamente explosivas, de fabricación barata, producidas en el país a partir de tambores de aceite, cilindros de gas o tanques de agua que se llenan de explosivos y chatarra para aumentar la fragmentación y luego son arrojados desde helicópteros a gran altura.

Debido al amplio radio de impacto de estas bombas, las víctimas sufren heridas que son imposibles de tratar dentro de las fronteras de Siria, donde muchos centros sanitarios quedaron destruidos en los últimos cinco años.

“Más de 70 por ciento de los heridos que recibimos sufren lesiones por explosión, y sus múltiples heridas nos cuentan sus historias”, expresó Renate Sinke, coordinadora de cirugía de emergencia de MSF en Al Ramtha, en un comunicado difundido el jueves.

“Una proporción importante de los pacientes que recibimos sufrieron heridas en la cabeza y otras numerosas lesiones que no pueden tratarse en el sur de Siria, ya que las tomografías computarizadas y otras opciones de tratamiento son limitadas”, explicó Muhammad Shoaib, coordinador médico de MSF en Jordania.

Uno de los pacientes en el hospital Al Ramtha, Murad, el padre de un niño de 27 días herido en la cabeza por una bomba de barril, relató la situación de su familia, que refleja la experiencia de millones de civiles atrapados en el fuego cruzado.

“Una bomba de barril impactó en nuestra casa en Tafas… Vi a mi hijo pequeño. Estaba callado y parecía tener la cabeza herida. Lo llevé al hospital de campaña… trataron de ayudarlo, pero no pudieron, ya que el equipo adecuado no está disponible en Siria. Tenía que recibir tratamiento en Jordania”, contó Murad al personal de MSF.

“Tardamos una hora y media desde el momento de la lesión hasta que llegamos a la frontera, y un poco más antes de llegar a Al Ramtha. Ahora, lo único que quiero es que mi bebé se mejore y volver a Siria”, expresó.

Estas familias constituyen el grueso de los refugiados sirios, la mayor cantidad registrada desde 1992, cuando 4,6 millones de afganos huyeron de su país, según Acnur.

De hecho, el número de refugiados sirios podría ser superior, ya que no incluye a las 270.000 solicitudes de asilo presentadas por sirios en Europa. Más de 7,2 millones de personas se encuentran desplazadas en el interior de la propia Siria.

Lo peor, según los funcionarios, es la relación aparentemente inversa entre las necesidades de emergencia y los fondos humanitarios, ya que aquellas no paran de crecer, mientras que los segundos se reducen.

Acnur y otros organismos habían solicitado 5.500 millones de dólares para las operaciones de socorro en 2015, pero hasta el momento solo recibieron la cuarta parte.

El Programa Mundial de Alimentos debe alimentar a seis millones de sirios en Siria y en la región circundante, pero tiene un déficit enorme y advirtió este mes que, salvo que reciba fondos de forma inmediata, medio millón de personas podrían morir de hambre.

También existe la posibilidad muy real de que más de 1,7 millones de personas tengan que pasar los próximos meses de invierno boreal sin combustible ni refugio.

Una investigación conjunta del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia y la organización humanitaria Save the Children halló que, a medida que la ayuda disminuye, 75 por ciento de las familias de refugiados encuestadas envían a sus hijos e hijas a ganarse la vida.

Dada las elevadas tasas de pobreza, estos resultados  no son inesperados. Se calcula que 86 por ciento de los refugiados fuera de los campamentos en Jordania, por ejemplo, viven por debajo del umbral de la pobreza, mientras que 55 por ciento de los refugiados en Líbano viven en refugios “de baja calidad”, según Acnur.

Mientras que los líderes mundiales dudan entre aplicar soluciones políticas o militares a la crisis, los sirios se enfrentan a una opción: ¿la muerte por las bombas de barril en casa o por inanición en el extranjero?

Editado por Kitty Stapp / Traducido por Álvaro Queiruga

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Los enemigos de la lbertad

enemigos

Por Alberto Medina Méndez

Si bien constituye una tarea de gran complejidad describir a cada uno de los que componen la extensa lista de detractores de las ideas de la libertad, es posible identificar a algunos de los grupos que tienen cierta homogeneidad.

Las razones para oponerse a la libertad son siempre diversas y difíciles de clasificar. Algunos lo hacen por ignorancia, otros por resentimiento, tal vez demasiados por simple temor, y muchos más de los que se pueda imaginar, solo para proteger sus mezquinos intereses y los privilegios que disfrutan.

Muchos creen que la mayoría de la gente no adhiere a estas ideas porque les ha faltado acceso a cierta literatura o por el desconocimiento elemental de principios básicos que explican el progreso indisimulable que han logrado tantas sociedades. Claro que de esos hay muchos, pero no necesariamente los convierte en el conjunto de individuos más significativo.

No alcanzar a comprender profundamente algunos aspectos esenciales del liberalismo es un argumento razonable para explicar el actual rechazo, pero no es saludable quitarle mérito al sistemático aparato de propaganda que ha montado el marxismo con su premeditado e inconfundible estilo panfletario, ese que consigue comunicar eficazmente sus falacias con consignas simples, frases hechas y recursos meramente retóricos.

Han logrado instalar una visión que ha penetrado fuertemente en la comunidad. Consiguieron que ciertas creencias sean apoyadas por muchos y que el léxico utilizado cotidianamente se incorpore al vocabulario habitual de los ciudadanos. Una exacerbada tendencia a la simplificación, apoyada en múltiples tácticas emocionales, que desplazan intencionalmente a lo racional, han sido parte central de esa magnífica estrategia que les ha aportado brillantes resultados desde lo pragmático en la batalla cultural.

Cada vez se hace más frecuente esta tendencia a buscar culpables que se hagan cargo de todo lo que pasa sin hurgar demasiado en las causas reales. Esta situación ha sido aprovechada al máximo por un socialismo que, interpretando adecuadamente este mecanismo, se ha ocupado de endosarle al capitalismo el rol de generador exclusivo de todos los padecimientos.

Ignorando las evidencias más indiscutibles, el socialismo aspira a ser evaluado por sus loables intenciones y pretende que la sociedad castigue al capitalismo por los aparentes daños colaterales, promoviendo un inmoral doble estándar lamentablemente imperceptible para la gente. Ellos no pueden mostrar un solo caso testigo contemporáneo que los valide, sin embargo demonizan a un sistema, que con imperfecciones, sigue siendo el único que puede exhibir triunfos concretos en todos los campos.

No menos cierto es que el rencor ha sido el caldo de cultivo perfecto para diseminar tantos planteos contrarios a la libertad. Quienes no han entendido la vitalidad de estas ideas, se enfadan frente a las victorias ajenas y promueven todo tipo de malos sentimientos, aunque no se animen a admitirlo públicamente. Tal vez eso explica porque estimulan el saqueo, fomentan la venganza y enaltecen a la igualdad como valor superior.

La envidia, la ira, el odio, son una ínfima parte de ese arsenal que, a veces, llega a expresarse con destrucción y violencia. Su versión más moderna se contiene demagógicamente y descarga toda su furia con una agresiva dialéctica verbal muy potente aunque, en apariencia, más civilizada.

Otro sector muy nutrido es el de los que, sin reconocerlo, le temen a la libertad. Creen en un orden impuesto, en el poder disciplinario del Estado, en la necesidad de que algún iluminado lo organice todo desde el gobierno y, con rigor, imponga reglas rígidas que eviten el desmadre y el caos.

Sospechan que la libertad no aportará soluciones. No quieren vivir bajo el imperio de la incertidumbre. Eso les molesta, los incomoda y preocupa. Prefieren un mundo predecible, en el que solo suceda lo esperable, sin advertir que las grandes invenciones y descubrimientos del hombre nacieron, justamente, de la mano de la creatividad de quienes no aceptan los paradigmas del orden establecido y se animan a desafiarlo siempre.

Pero existe un grupo mucho más temible aún. Es ese al que pertenecen  los que defienden privilegios. Ellos se oponen a la libertad porque han desarrollado negocios que le permiten disfrutar de su actual nivel de vida gracias a las prebendas obtenidas. Su prosperidad obedece a las afinidades con el poder, a los aceitados vínculos que tienen con quienes administran discrecionalmente el Estado y pueden aportarles beneficios directos.

Ellos repudian las ideas de la libertad porque allí gobierna la competencia, esa que los impulsa a ser eficientes, a cobrar menos, a ganarse el mercado con calidad, servicio y mejores productos. En ese mundo, ellos no podrían ofrecer lo que hoy brindan a la sociedad. Por eso aborrecen a la libertad, porque ella amenaza sus artificiales logros presentes.

Paradójicamente, la caricatura socialista se encarga, a diario, de endilgarle al capitalismo su adhesión y apoyo a los grandes grupos económicos, sin registrar la contundente evidencia que surge al observar que casi todos los ricos de estas latitudes dominadas por el populismo, son solo pseudo empresarios que disfrutan de concesiones estatales y prerrogativas otorgadas de forma poco transparentes por los poderosos de turno.

Claro que detestan al capitalismo. Si ese sistema estuviera plenamente vigente sus oscuros proyectos no serían viables. Es más fácil prosperar eliminando competidores con retorcidas regulaciones. Por eso defienden la política actual, aplauden al intervencionismo estatal y se escudan en su falso humanismo y pretendida sensibilidad social para despreciar a lo que llaman capitalismo salvaje. En realidad defienden con ahínco su renta.

Los adversarios de estas ideas se despliegan en muchos ámbitos. Lo hacen en el académico y el político, en el religioso y también en el empresario. Pero es importante comprender que casi siempre solo se trata de intereses sectoriales y no necesariamente de un presunto desconocimiento e ignorancia al que todos prefieren responsabilizar.

Un sistema capitalista vigoroso los convocaría a trabajar más, a esforzarse y esmerarse, a ganarse el favor del mercado con mejores propuestas y eso los atemoriza enormemente. Es por eso que se han enrolado con tanta determinación y vehemencia en las filas de los enemigos de la libertad.

albertomedinamendez@gmail.com

El crash bursátil chino

Audio de Teódulo López Meléndez

crash chino

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El mito político

Mito político

Teódulo López Meléndez

Los mitos giran entre dioses, monstruos y héroes. Son creencias de una cultura, buena parte de ellos inducidos, y son consideradas como verdaderas. Originariamente se les puede considerar un relato oral, mientras en nuestro tiempo son producto del “marketing”.

Los pueblos antiguos conservan los suyos cosmogónicos (la creación del mundo), las religiones los teogónicos (el origen de los dioses) y los pueblos engañados los que simplemente llamaremos poligónicos.

La temporalidad de los mitos es distinta a la de la historia, con particularidades en los mitos políticos, generalmente provenientes de una falsificación de la misma. Paralelamente tenemos la leyenda, que es también una relación de sucesos más maravillosos que verdaderos, aunque con un fondo histórico que puede ser real, de manera que aquél a quien se ha hecho entrar en una puede ser identificado. No hay explicación sobrenatural en la leyenda, le basta relatar lo no comprobable.

Para decirlo con palabras propias de los efectos civilizacionales actuales el mito es una organización de imágenes. Suele mediatizarse el político con valores y sentimientos para sostener una acción política de masas, especialmente si quien los genera pretexta lo que desde su intento de imposición denomina “revolución”, o “reconstrucción de la república” o “cambio social”.

Para ello se recurre a la propaganda, a la manipulación mediática muy similar a la de una arenga militar, lo que le permite tratar de hacer de su edificación un permanente. Se llega así a hacer del ritual una sacralización hasta el punto de hacer ver que cualquier resistencia al proyecto de poder en curso es contraria a la propia identidad y a la propia legitimación social.

La expresión “mito político” es original de George Sorel (Reflexiones sobre la violencia, 1935). La definición implica que no habrá movimientos revolucionarios sin mitos aceptados por las masas. El dramatismo del mito lleva al compromiso emocional dado que otorga significados a la acción política de sus constructores. Fascismo, nacionalsocialismo y comunismo deben mucho a sus tesis.

En América Latina apareció, por esa vía, la divinización del líder populista siempre alzado contra la oligarquía, contra los enemigos extranjeros que pretenden mancillar la “patria” y contra los autores de todo tipo de “guerras” contra la pretensión hegemónica. Después de la muerte el mito tiende a cosificarse lo que hace al pueblo que lo sigue uno ahistórico. Como el mito político se funda en símbolos no pueden encontrarse conceptos, apenas un juego para movilizar permanentemente a favor de los herederos del mito.

El mito político es una subespecie del mito que traduce todo a sentimentalismo, convirtiendo a la gente en una “unidad” que atrae, mediante su expansión publicitaria, a nuevos miembros y que permite movilizar sin la aridez y dificultades de los argumentos teóricos. Esto es, el lenguaje puede degenerarse, la reflexión echada al cesto de la basura y lograr la masa mediante la imposición de las imágenes que la creen.

El mito político, su utilización, es un elemento de retórica discursiva, un elemento estratégico de comunicación para amalgamar voluntades en torno a la memoria del héroe así construido. Es una combinación de simbolismo que se hace para el objeto, no una representación, dado que la imagen transmitida es el héroe mismo. Es obvio que el mito generalmente se teje alrededor de un “héroe”, uno en el cual sus “hazañas” integran la combinación misma. La creación del mito político es, pues, un hábil ejercicio de artificialidad ejecutado por manipuladores, generalmente desde el poder, pues se requiere una gran presencia hegemónica comunicacional para su fundación. Una de las vías más utilizadas es la referencia constante a una figura histórica resaltante y clave con la cual se identifica al mito en construcción, hasta arribar, como en numerosos casos, a describirlo como de la misma estatura de la referencia e, inclusive, hasta como superior en la etapa subsiguiente.

El mito político se corresponde con el dramatismo, con el lenguaje efervescente dirigido a crear conciencia que el mito no es el héroe, un ser individual, sino que ahora es todo el colectivo, uno donde todos son “hijos” suyos.

El mito político es enmascaramiento, un modo para justificar un orden. Si la política es interrogación cotidiana, el mito tiende a cosificarse, aunque sirva por un lapso para lograr mediante la fantasía una voluntad colectiva. Así, pasa a ser la fuente fundamental de estabilidad del nuevo orden. Antonio Gransci, vecino en este tema a Sorel, el fundador del término que dio lugar a los grandes mitos políticos que azolaron al siglo XX, lo considera indispensable para que las multitudes se conviertan en protagonistas de un proceso real, pues, para él, se necesita “la pasión del pueblo”. En otras palabras, sin mito no hay expresión real de la teoría revolucionaria o. si se quiere, no podría haber reordenamiento social.

En el caso venezolano de la conformación de un mito político con la figura de Hugo Chávez, la profesora Maritza Montero, de la Escuela de Psicología de la Universidad Central de Venezuela, (Génesis y desarrollo de un mito político), partiendo de los sucesos del 4 de febrero de 1992 (intento de golpe de Estado), traza toda la evolución de este proceso que bien organiza en apartados tales como marginación de aspectos negativos, abstracción del condicionamiento histórico, creación de una genealogía mítica, construcción de una imagen predominantemente positiva, dramatización y polarización más resistencia a la crítica, conexión entre el proceso de mitificación y la situación de crisis, marcado componente emocional unido a identificación con el personaje mítico.

Esto es, todos los ingredientes que conllevan al mitologema que recrea lo sucedido, dado que el carácter alegórico conlleva a que a partir de una cosa se represente y pase a significar otra. Para investigar esta fábula la profesora Montero realizó numerosos focosgroup para verificar como se incorpora a la narración el conjunto de representaciones míticas mediante los atributos conferidos.  O lo que es lo mismo, la interpretación mítica se realiza a partir de categorías extrarracionales provenientes, sin embargo, de ámbitos no míticos, pero que ignora o se produce paralelamente a la demostración lógica.  La expansión del mito requiere del establecimiento de un campo de batalla, vamos a llamarlo polarización, que conforme la expresión de una lucha feroz entre opuestos.

Quizás debamos recordar el mito platónico de la caverna donde los hombres encadenados consideran a las sombras que ven como verdad. El mito político se encierra en una supuesta transformación de lo vivido y en la posibilidad de dar un nuevo sentido a la crisis, al contrario de los mitos platónicos o cosmogónicos. Como es frágil requiere de constantes restauraciones. Un tratadista clásico de los mitos como Ernest Cassirer (El mito del Estado, 1945) advierte sobre la invalidez de los mitos para la fecha en la que escribe, al inicio de la postguerra. Gyõrgy Lukács

(El asalto a la razón, 1953) señala al mito político como prueba de una ubicación histórica irracional y de una falsa conciencia. El mito político se construye, pues, desde una manipulación ideológica.

En su libro Mitologías, escrito entre 1954 y 1956, Roland Barthes describe al mito como un lenguaje y se pregunta sobre la existencia de “una mitología del mitólogo”. Existen los mitólogos, los que fabrican los grandes mitos contemporáneos en pleno siglo XXI, sin percatarse de la fragilidad y temporalidad de ellos. En Mitos y símbolos políticos, Manuel García Pelayo nos describe el símbolo político como un antagonismo porque necesariamente hay que distinguirlo de quienes no lo siguen, generalmente denominados, agregamos nosotros,  como “enemigos del proceso”, pero al mismo tiempo como elemento de integración dado que fortalece una “identidad” dentro del mito político creado. Si este carece de significación los creadores del mito terminan sembrando desintegración. Las grandes fracturas y las grandes derrotas terminan cayendo como pesadas losas sobre los países que fueron sus víctimas.

Publicado en http://www.creatividadinternacional.com/profiles/blogs/el-mito-pol-tico

El proceso de paz colombiano, “en el peor momento”

Gossaín y de la Calle

Análisis de Constanza Vieira Cortesía de Inter Press Service IPS-Caracas

El periodista Juan Gossaín, a la izquierda, y el jefe negociador del gobierno colombiano, Humberto de la Calle, en el apartamento de este en Cartagena de Indias, durante la entrevista sobre las negociaciones con las FARC. Crédito: Omar Nieto/Prensa de Presidencia de Colombia

BOGOTÁ, 6 jul 2015 (IPS) – En Colombia crece la sensación de que el proceso de paz con la guerrilla comunista FARC está cerca de terminar. La expresión puede ser para bien o para mal, como anota el jefe negociador del gobierno, Humberto de la Calle.

En su apartamento con vista al mar de la ciudad caribeña de Cartagena de Indias, el veterano periodista colombiano Juan Gossaín le hizo una entrevista al exvicepresidente De la Calle (1994-1996). Ambos fueron compañeros en el panel matutino de RCN Radio, que Gossaín dirigió por 26 años, hasta 2010.

La entrevista denota identificación entre periodista y entrevistado, y no parece haber tenido una sesión de repreguntas. Fue distribuida por la Oficina del Alto Comisionado para la Paz, para ser publicada este domingo 5.

El jefe negociador, de suyo reacio a hablar con los medios de comunicación, advirtió que el gobierno podría pararse de la mesa: “Yo sí quiero decirles a las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) con toda seriedad: ‘Esto se puede acabar. Algún día es probable que no nos encuentren en la mesa de La Habana’”.

“La paciencia de los colombianos se agota. El riesgo es real”, dijo De la Calle, aunque matizó que el proceso también puede llegar a su fin “porque logremos un acuerdo, ya que estamos trabajando en la recta final de los temas de fondo”.

El hecho es que, como dice De la Calle, “aunque parezca una paradoja, el proceso ha encontrado más apoyo afuera que aquí adentro”.

Nunca lo ha hecho en la mesa de negociación, sino solo a través de los medios, pero el gobierno ya ha amenazado en el pasado con salirse de las negociaciones que el presidente Juan Manuel Santos abonó meticulosamente, y en secreto, desde su posesión en agosto de 2010.

Dos años más tarde la negociación saltó a la luz y se instaló oficialmente en octubre de 2012 en Oslo, escoltada por Cuba y Noruega como garantes y Chile y Venezuela como acompañantes. Desde entonces los diálogos se llevan a cabo en La Habana, donde se adelanta estos días el ciclo 38 de reuniones.

Bajo el principio de que “nada está acordado hasta que todo esté acordado”, en 32 meses se han aprobado tres, de los seis puntos de la agenda.

Hay preacuerdo sobre una amplia gama de aspectos relacionados con desarrollo agrario integral, apertura democrática y sustitución concertada de cultivos destinados al tráfico de drogas.

Los puntos pendientes tienen que ver con la larga lista de víctimas de parte y parte, y cómo se va a honrar su derecho a la verdad, la justicia y la reparación; qué hacer con tropas y armas guerrilleras; y cuáles serán los mecanismos de implementación, verificación y refrendación del acuerdo.

La negociación se adelanta en medio de la guerra, pero una cláusula que establece que nada de lo que pase en el campo de batalla puede afectar la mesa parece haber caído en el olvido.

La intensificación de las hostilidades cuesta vidas y desastres ambientales y el respaldo a la opción militar, en vez de insistir en los diálogos hasta lograr un acuerdo de paz, ha vuelto a asomar las orejas.

Pero no es un fenómeno que no se presentaba hace 15 años, como afirma De la Calle a Gossaín, al menos no según la encuesta Gallup emitida el 30 de junio.

A la pregunta “¿Cuál cree usted que es la mejor opción para solucionar el problema de la guerrilla en Colombia?”, la respuesta en junio de 2015 es un empate entre quienes prefieren “Insistir en los diálogos hasta lograr un acuerdo de paz” y quienes optan por “No dialogar y tratar de derrotarlos militarmente”.

Ese empate se repitió en julio de 2003, marzo de 2004, octubre de 2010 y junio de 2011, mientras que en el resto de las ocasiones, la mayoría optó por la solución política.

En el historial de mediciones, el diálogo se mantiene siempre por encima de la solución militar, a excepción del periodo diciembre de 2001-julio de 2003. Eso sí, desde diciembre de 2001 los encuestados dejaron de creer que la guerrilla colombiana llegue algún día a tomarse el poder por las armas.

Por todo ello, no es verdad que “la gente haya caído al nivel más bajo del escepticismo”, como afirma De la Calle. Las mediciones indican que, pase lo que pase, “la desesperanza” que evoca el jefe negociador, y que subraya su entrevistador, es episódica.

“Tenemos que tener la honestidad de decirles a los colombianos que el proceso de paz está en el peor momento desde que iniciamos las conversaciones”, según de la Calle.

Pero, ¿por qué? Se trata de la justicia, dice: “Es el territorio más difícil de la negociación. Las FARC tienen que asumir las responsabilidades de sus actos. El Estado también, naturalmente”.

De la Calle expresa que el gobierno condiciona el cese al fuego bilateral a que los máximos responsables de crímenes de guerra y de lesa humanidad de las FARC pasen una temporada en la cárcel, aunque el jefe negociador describe que sería una privación de libertad “en condiciones de dignidad, sin rejas ni piyamas rayadas”.

También reconoce que las FARC “han dicho que están dispuestos a aceptar un sistema de justicia que tenga esos componentes”.

Si esto es así, no es tan claro dónde está el quid de la actual crisis.

En febrero la Fiscalía General de la Nación reveló que impulsará investigaciones contra más de 14 mil empresarios, ganaderos, políticos y miembros de la fuerza pública, comprometidos con el paramilitarismo de ultraderecha, hoy parcialmente neutralizado.

Casi simultáneamente el expresidente César Gaviria (1990-1994) propuso para estos no combatientes “indulto a cambio de su reconocimiento de los delitos cometidos, de su solicitud de perdón y de su voluntad de reparar a las víctimas”.

Varios sectores empresariales y políticos recibieron bien la propuesta, así fuera para debatirla, otros la rechazaron y otros más se preocuparon y se molestaron. El hecho es que no tardó mucho tiempo en enrarecerse el siempre vulnerable ambiente en torno a la negociación de paz.

Al tiempo, la Mesa de La Habana anunciaba el acuerdo en torno a un asunto espinoso para quienes se mantienen no solo en la impunidad, sino tras bambalinas en el anonimato: la Comisión de la Verdad, que, se dice, no tendrá efectos jurídicos.

Más allá de la discusión sobre justicia y penas, De la Calle afirma que “buena parte” del bloqueo actual del proceso de paz son las contradicciones sobre un cese al fuego bilateral, la prioridad de las FARC. La guerrilla también tendría que cortar fuentes de ingreso como la extorsión y sus nexos con traficantes de drogas.

¿Cese bilateral del fuego cuando “hay otras fuentes de violencia, distintas a las FARC”, como con razón apunta De la Calle?

En efecto, la guerrilla Ejército de Liberación Nacional (ELN), con menos combatientes, parece estar esperando los resultados de la negociación con las FARC antes de lanzarse a su propio proceso de paz, pero mientras sigue en actividad. Además, en el territorio están los paramilitares que no se desmovilizaron o nuevos que surgieron, y que el gobierno llama Bacrim (bandas criminales).

“No podemos decirle a la fuerza pública que se esté quieta. Si quieren un cese del fuego, el Gobierno está dispuesto a anticiparlo, para lo cual son fundamentales las zonas de concentración”, dijo.

Estas “zonas rurales de concentración”, propuestas a las FARC desde sus épocas de gobierno por el expresidente Álvaro Uribe (2002-2010), se destinarían a “recluir guerrilleros condenados, sin que entreguen sus armas” por un tiempo, explicó De la Calle.

Por correo electrónico, IPS intentó recabar la reacción del jefe negociador de las FARC, Iván Márquez, a algunas afirmaciones de De la Calle, pero no obtuvo respuesta oportuna, aunque la publicación de este artículo fue pospuesta durante 15 horas con ese fin.

Editado por Estrella Gutiérrez

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El drama griego

Audio de Teódulo López Meléndez

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Libros: A New Communnity the European Union, the US anda Latin America

Libros:

A Newy

A new Atlantic Community: the European Union, the US and Latin America

http://www.fundacionalternativas.org/public/storage/publicaciones_archivos/1d81dfd77b4979b2e7166bd336f4ca4f.pdf   

¿El BRICS construye un Nuevo Orden Mundial?

BRICS

Por Daya Thussu, profesor de Comunicación Internacional en la británica Universidad de Westminster. Cortesía de Inter Press Service IPS-Caracas

LONDRES, 3 jul 2015 (IPS) – Los líderes de los cinco países que integran el grupo del BRICS tendrán su cumbre anual entre el 8 y 10 de este mes, en la ciudad rusa de Ufa, y seguramente la crisis económica en la Unión Europea y la situación de seguridad en Medio Oriente dominen su agenda.

La sigla y el concepto del BRIC fueron creados  en 2001 por Jim O’Neill, un ejecutivo del banco de inversión Goldman Sachs y actual ministro en el gobierno de Gran Bretaña. Sudáfrica se añadió en 2011, a petición de China, con el consiguiente cambio al nombre actual de BRICS.

Aunque funciona como grupo desde 2006 y celebra cumbres anuales desde 2009, el BRICS no recibe tanta atención de los medios de comunicación internacionales, en parte debido a las diferencias políticas y socioculturales y a las dispares etapas de desarrollo de sus integrantes.

La aparición de este tipo de agrupaciones coincide con el relativo declive económico del Norte industrializado.

Esto permitió la participación de potencias emergentes, como China e India, en las estructuras de gobernanza mundial, hasta ahora dominadas por Estados Unidos y sus aliados.

El centro de gravedad económica se está desplazando de Occidente, como reconoce el gobierno de Barack Obama en Estados Unidos, para el cual el eje de la política exterior se traslada a Asia.

En el ranking de las 500 mayores empresas del mundo que publica la revista estadounidense Fortune, Brasil, China, India y Rusia pasaron de tener 27 transnacionales con sede en sus países en 2005 a más de 100 en 2015.

Huawei, una empresa china de equipos de telecomunicaciones, tiene registrada la mayor cantidad de patentes internacionales. La brasileña Petrobras es la cuarta mayor empresa petrolera del mundo, mientras que el grupo Tata se convirtió en el primer conglomerado de India en tener ingresos superiores a los 100.000 millones de dólares anuales.

Desde 2006, China ha sido el mayor tenedor de reservas de divisas, cuyo monto se calcula en 3,8 billones de dólares en 2015. Según el Fondo Monetario Internacional (FMI), el producto interno bruto chino superó al de Estados Unidos en 2014, por lo que es la mayor economía mundial en función de la paridad de poder adquisitivo.

En términos más generales, los principales países del Sur global exhibieron un impresionante crecimiento económico en las últimas décadas.

Daya Thussu

El informe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo para 2013, titulado El ascenso del Sur, pronosticó que en 2020 la producción económica combinada de Brasil, China e India superará a la producción acumulada de Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña e Italia.

Aunque las relaciones individuales entre los países del BRICS y Estados Unidos difieren notablemente, el grupo fue concebido como una alternativa al poder de Washington, y es la única agrupación importante no que incluye a Estados Unidos u otro miembro del Grupo de los Siete (G-7) países más ricos.

Sin embargo, y con la posible excepción de Rusia, ninguno de los cinco miembros del BRICS está dispuesto a enfrentarse a Estados Unidos, el país con el que tienen su relación más importante.

De hecho, China es uno de los mayores inversores en Estados Unidos, mientras que Brasil, India y Sudáfrica demuestran afinidades democráticas con el Norte industrial.

Aunque la idea del BRIC nació en Rusia, China se convirtió en la fuerza impulsora de la actual agrupación.

El escritor británico Martin Jacques señaló en su bestseller When China Rules the World (Cuando China gobierne el mundo) que Beijing opera “tanto dentro como fuera del sistema internacional existente y, al mismo tiempo… patrocina un nuevo sistema internacional centrado en China que coexistirá con el sistema actual y… comenzará a usurparlo”.

Una manifestación de este cambio es la creación del  Nuevo Banco de Desarrollo del BRICS, que financiará proyectos de desarrollo alternativos a los del Banco Mundial y el FMI. Con sede en Shanghái, China hizo el mayor aporte al banco, que probablemente acreciente su predominio en el grupo.

Más allá del BRICS, Beijing también inauguró el Banco Asiático de Inversión en Infraestructura, que ya cuenta con 57 miembros, entre ellos Alemania, Australia y Gran Bretaña, y en el cual China tendrá más de 25 por ciento de los derechos de voto. India y Rusia son el segundo y el tercer accionista del banco, respectivamente.

Estos cambios también repercuten en los medios. China invirtió miles de millones de dólares en sus comunicaciones externas, incluida la expansión de sus redes de radiodifusión, como CCTV News y la televisión en inglés de Xinhua, CNC World.

Rusia también ingresó al mundo de las noticias en inglés en 2005 con la red Russia Today, ahora conocida como RT, que también transmite las 24 horas del día en árabe y español.

Sin embargo, como revela el nuevo libro Mapping BRICS Media (El mapa de los medios del BRICS), del cual soy editor junto con Kaarle Nordenstreng de la Universidad de Tampere, Finlandia,  hay muy poco intercambio mediático dentro del BRICS, y sus países siguen recibiendo las noticias internacionales en gran parte de los medios de comunicación angloestadounidenses.

La creciente cooperación económica entre Beijing y Moscú indica que existe una nueva ecuación económica entre ambos, fuera del control occidental.

Dos acuerdos comerciales que se están negociando y que son liderados por Estados Unidos, la Asociación Transatlántica de Comercio e Inversiones (TTIP) y la Alianza Transpacífica (TPP), excluyen a los países del BRICS, en parte como reacción a la competencia de China.

Por su parte, China parece haber utilizado al BRICS para señalar que está ascendiendo “con el resto” de sus integrantes y por lo tanto, es menos amenazante para la hegemonía occidental.

La cumbre del BRICS se realizará en conjunto con la reunión del Consejo de los Jefes de Estado de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS). La única vez anterior que las dos cumbres habían sesionado de manera conjunta también fue en Rusia, en la ciudad de Ekaterinburgo, en 2009.

Aparte de dos miembros del BRICS, China y Rusia, la OCS incluye a Kazajistán, Kirguistán, Tayikistán y Uzbekistán.

La organización no amplió su cantidad de integrantes desde que se creó en 2001. India tiene el rango de “observador” dentro de la OCS, aunque se habla de que en la cumbre de Ufa podría acceder a la adhesión plena.

Si eso ocurriera, el “eje” se habría trasladado un poco más hacia Asia.

Las opiniones expresadas en este artículo son responsabilidad del autor y no representan necesariamente las de IPS, ni pueden atribuírsele.

Editado por Phil Harris / Traducido por Álvaro Queiruga

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Relato de la crisis griega

Audio de Teódulo López Meléndez

Grecia

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Acostumbro

Artículo de Teódulo López Meléndez en el diario “El Universal” (Miércoles 01/07/15)

acostumbro

www.eluniversal.com/opinion/150701/acostumbro

Decisiones intermitentes

Intermitente

Alberto Medina Méndez

Alberto Medina Méndez

Cuando se observa la realidad cotidiana y sus frecuentes despropósitos es importante entender que la responsabilidad primaria siempre le cabe a la dirigencia política.

Ellos no pueden hacerse los distraídos y, mucho menos, endilgarle a la sociedad la culpa sobre todo lo que acaece. Si ocupan ciertos cargos es porque han tomado la decisión individual de postularse para alcanzarlos. No importa mucho si han sido electos o solo convocados por quienes consiguieron ese apoyo popular. En cualquier caso no están ahí por casualidad sino como consecuencia de una determinación explícita.

No es diferente el caso de los que aún no han logrado obtener esos puestos solo por no haber cosechado suficiente respaldo. Nadie los está empujando hacia esa meta. Son ellos los que se proponen ese desafío personal.

Sin embargo, no es bueno ignorar que los ciudadanos tienen también una elevada cuota de responsabilidad frente a lo que acontece a diario. Ellos tampoco pueden desentenderse como si todo fuera producto exclusivo de la acción maligna de terceros inescrupulosos.

Lo que sucede no es más que el resultado de una compleja combinación entre las intenciones de los políticos y las actitudes de la sociedad. En algún lugar entre esos dos puntos, se termina ubicando lo que finalmente ocurre.

A veces son los políticos los que imponen sus prioridades y manipulan todo para hacer lo que les conviene. En algunos casos su tarea pasa por concretar sus visiones y conseguir el consenso para que su idea tenga el sustento suficiente. En otras ocasiones, solo usan a la gente para sus fechorías de rutina.

No menos cierto es que la sociedad funciona de un modo bastante similar. A veces empuja a los políticos hacia el sendero adecuado reclamando lo necesario, pero tampoco están ausentes esos momentos en los que se los impulsa a promover planes insensatos, absurdos e imprudentes.

Tal vez el mayor pecado de una comunidad sea el de la omisión, esa instancia en la que la inacción y el silencio se convierten en esa letal herramienta, que con cierta complicidad, le entrega un cheque en blanco a la política para hacer lo que sea, sin medir sus abominables derivaciones.

Si se comprenden los niveles de incumbencia que le caben a la ciudadanía y se logra mensurar el costo de la pasividad, es posible que la gente consiga estructurar los mecanismos precisos para construir instituciones que puedan articular los intereses de todos e incidir con fuerza en la clase política.

El talón de Aquiles de la política sigue siendo su temor a la gente. Cuando la sociedad civil logra coordinar acciones y consigue conformar un grupo sólido de actores relevantes, finalmente establece una agenda consistente y entonces su potencialidad se vuelve temible y su poder trascendente.

Abundan saludables ejemplos de instituciones de la sociedad civil que han logrado una acción compacta de la mano de una vigorosa perseverancia. Esas entidades se transformaron en un verdadero y eficiente muro de contención frente a los abusos tan habituales. Allí donde esas organizaciones florecen, la política tiene menos poder, se encuentra muy acotada y sus movimientos quedan absolutamente condicionados.

Lamentablemente, demasiada gente sigue creyendo en los esfuerzos espasmódicos. Se irritan frente a un hecho puntual, se escandalizan cuando algún disparate emerge, pero su escasa tenacidad termina siendo su mayor enemigo. La política conoce muy bien esa dinámica. Sabe que el enojo caótico dura solo algún tiempo para luego desvanecerse. Los dirigentes solo deben tener la paciencia indispensable y esperar que todo se diluya.

Una ciudadanía activa no es suficiente para garantizar que la política haga lo correcto, pero se convierte en un instrumento vital para evitar que ciertos dislates se reproduzcan. Para ello hace falta que aparezcan liderazgos ciudadanos capaces de coordinar una participación inteligente. Nada es seguro, pero una sociedad civil organizada, desestimula a los mediocres, a los improvisados y a los corruptos, de esos que pululan en la política.

El modo más eficiente de mejorar la política no solo es poblarla de figuras de mayor jerarquía. También resulta importante que la contribución ciudadana sea significativa y para eso es esencial que la gente se encargue de ocupar los espacios indelegables que le tocan en suerte. En el barrio, en el club, en el consorcio, allí donde resulte posible y necesario, debe existir una ciudadanía comprometida capaz de señalar el camino.

Si esto se entiende, será cuestión entonces de pasar a la fase siguiente, la de la organización, la del aprendizaje y la imprescindible gimnasia que solo el ejercicio cotidiano de una ciudadanía responsable otorga. Queda claro que nada es fácil. Algunos creen que su deber es quejarse y que eso es suficiente. Otros suponen que la política siempre reaccionará correctamente frente al enojo circunstancial de la sociedad. Ambos se equivocan.

Tal vez sea tiempo de comprender lo que sucede y abandonar esa patética actitud de victimizarse sistemáticamente, de enfurecerse por poco tiempo,  para pasar a la etapa de la acción consistente, esa que no promete resultados, pero que tiene una chance concreta de lograrlos.

Sin dejar de lado la importante responsabilidad que le cabe a la política, tal vez la ciudadanía puede evitar que la inercia presente siga su curso. Para eso será imprescindible no repetir las lamentables experiencias, esas que la historia muestra como esa secuencia conocida de movilizaciones coyunturales, enfados anecdóticos e innumerables decisiones intermitentes.

Alberto Medina Méndez

albertomedinamendez@gmail.com

El Estado contra los ciudadanos

 Estado

 

Por Marisol Bustamante

Por más que la ordenación jurídica haya fijado una serie de derechos inalienables e intransferibles a los ciudadanos, pareciendo la constitución desde su preámbulo una especie de “Dorado Republicano” que los venezolanos anhelan conseguir, las clases políticas desde la promulgación de la primera constitución en 1811 han puesto cualquier tipo de excusa para su incumplimiento; dejando a las próximas generaciones, un país a la mitad del camino: endeudado y con proyectos sin terminar.

Sí en diferentes momentos históricos, entre asambleas constituyentes, reformas y enmiendas la constitución ha sido diseñada para ser el proyecto de país acordado por diferentes generaciones, entonces ¿porqué las clases políticas se resisten en ejecutar las normas establecidas en la estructura jurídica nacional, llevando a la población a situaciones extremas como la que vivimos actualmente?

Detallemos a continuación las razones. Observamos que el modelo populista venezolano, -adoptado por los partidos políticos- lleva a cabo prácticas políticas que utilizan las necesidades y problemas de la población como insumo para su permanencia en el poder y el diseño de su eterna oferta electoral. Por eso, es que los gobiernos no van a resolver ni atender los problemas estructuralmente: porque sería llevar al país a otro nivel de desarrollo y a la propia desaparición de estos en el espectro político. Es la misma razón por la cual, Proyectos Nacionales como el Sistema Hidráulico Yacambú-Quibor no ha sido culminado. Ya que la ejecución del mismo, le daría un tremendo impulso a la región larense y a la zona centro occidental del país: este proyecto consolidado incorporaría en su totalidad 40.000 hectáreas para el cultivo de diferentes rubros alimenticios vegetal y animal, lo cual generaría 100.000 empleos entre directos e indirectos. Esto llevaría a Lara al primer sitial agrícola del país. Por otra parte, se resolvería el problema de agua para consumo humano en el estado y se minimizaría los casos por enfermedades endémicas relacionados con la escasez del vital líquido. Pero hay más…..porque este proyecto de desarrollo, reimpulsaría a Lara como un centro de poder; situación que las elites gobernantes en el nivel nacional no estarían dispuestas a permitir: este modelo de gobierno practica la centralización por encima del bienestar de la población y el Proyecto Yacambú-Quíbor representaría para ellos la dispersión del poder, lo cual no forma parte de sus planes políticos en el mediano y el largo plazo.

Las razones del Estado contra el Ciudadano, son esas también que justifican la estatización de las empresas y con ello el quiebre de la producción y el aumento del desempleo. Y en nombre de todo esto, fundamentar todas las misiones que sean posibles para enrolar a estos desempleados y otorgarles la tarea de la movilización en masa a las convocatorias de la “patria”. Son muchas más las razones, de un Estado plenipotenciario con derecho al uso ilegítimo de la fuerza, asociado a clases políticas y económicas parasitarias en contra de unos ciudadanos sacudidos por la realidad, pero dispuestos al cambio institucional. Los distintos eventos ocurridos, dan señales de mayor claridad.

 

MARISOL BUSTAMANTE

POLÍTÓLOGA-DIRECTORA DE LA ORGANIZACIÓN DIVERSIDAD Y CAMBIO

diversidadycambio@gmail.com

TELÉFONO: 0414-9513754

Consejo de Seguridad ignorará informe sobre crímenes en Gaza

Gaza

Secuelas del conflicto de 2014 en Gaza. Crédito: Eskinder Debebe/ONU

Por Thalif Deen (Cortesía de Inter Press Service –IPS Venezuela)

NACIONES UNIDAS, 25 jun 2015 (IPS) – Una comisión de la ONU acusó a Israel y al movimiento palestino Hamás de posibles crímenes de guerra durante el conflicto en Gaza en 2014, pero es improbable que su Consejo de Seguridad tome medidas al respecto debido a la tradicional alianza entre Washington y Tel Aviv.

El  informe de la ONU (Organización de las Naciones Unidas) concluyó que Israel realizó más de 6.000 ataques aéreos que mataron a 2.251 palestinos, incluidos 1.462 civiles, y que Hamás disparó más de 6.600 cohetes y morteros que mataron a seis civiles israelíes e hirieron a 1.600 durante los 50 días del conflicto que terminó el 26 de agosto de 2014.

“La cifra de muertos por sí sola dice mucho. Y la magnitud de la devastación no tiene precedentes”, sostiene el informe publicado el lunes 22 por la Comisión Independiente de Investigación de la ONU sobre Gaza, integrada por su presidenta, la jurista estadounidense Mary McGowan, y por el abogado senegalés Doudou Dienne.

Para el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, el informe es “erróneo y sesgado”.

Pero en una conferencia de prensa el martes 23, el portavoz del Departamento de Estado estadounidense, John Kirby, se negó a hacer declaraciones referidas a si el Consejo de Seguridad de la ONU o la Corte Penal Internacional (CPI) tomarían medidas ulteriores en virtud del informe.

Kirby dijo a los medios de comunicación que Estados Unidos impugna “el mecanismo mismo que creó” la comisión, designada por el Consejo de Derechos Humanos, el cual Washington integra.

“Nosotros no vamos a refutarlo. Por cierto que lo vamos a leer, como leemos todos los informes de la ONU. Pero impugnamos la base misma sobre la cual este informe fue escrito, y no creemos que haya… necesidad de una labor adicional del Consejo de Seguridad al respecto”, declaró el portavoz.

“Nosotros no apoyamos ningún trabajo adicional de la ONU sobre este informe”, añadió cuando se le preguntó si el documento sería referido a la CPI.

“Rechazamos la base por la cual se creó esta comisión especial de investigación por su evidente sesgo en contra de Israel” respondió Kirby cuando se le indicó que Estados Unidos apoyó una investigación similar sobre la situación de derechos humanos en Corea del Norte pero rechazó la de Gaza.

“Estoy diciendo que nos oponemos al informe,” reiteró cuando se le preguntó si Estados Unidos también cree que el informe está sesgado en contra de Hamás.

Cuando se le preguntó si Estados Unidos se opone a todo el informe, respondió que “a la base sobre la cual se estableció la comisión, y por lo tanto al producto resultante de ese trabajo”.

Michael Ratner, presidente emérito del independiente Centro para los Derechos Constitucionales, con sede en Nueva York, dijo a IPS que, una vez más, como ocurrió tras la agresión israelí a Gaza en 2008-2009, el informe de la comisión de la ONU sobre el conflicto de 2014 fue demoledor con respecto a los crímenes de guerra de  Israel.

Ratner señaló que 65 por ciento de los 2.251 palestinos muertos eran civiles, y que se ignoraron los principios legales internacionales de distinción y proporcionalidad durante las hostilidades.

“Sí, el informe también condenó a los grupos armados palestinos, pero la inmensa mayoría de los crímenes” se atribuyeron a Israel, destacó Ratner.

“¿Y ahora qué? Una vez más, Estados Unidos, el principal facilitador de los crímenes de guerra de Israel, como una avestruz, ignora la evidencia de los crímenes israelíes y continúa dándole miles de millones (de dólares) para que cometa más”, aseguró.

“Cuando los funcionarios israelíes estén en el banquillo de los acusados, los… estadounidenses deberían estar ahí con ellos. Su conducta es inexcusable”, subrayó.

Balkees Jarrah, abogada del Programa de Justicia Internacional de la organización de derechos humanos Human Rights Watch, dijo a IPS que la CPI tiene jurisdicción sobre crímenes graves que se remonten al 13 de junio de 2014, cometidos en el territorio palestino o desde él.

Entre esos crímenes se encuentran los ataques indiscriminados contra la población civil, sean cometidos por israelíes o palestinos, incluidos los abusos durante el conflicto de 2014 en Gaza, señaló.

La fiscal de la CPI, Fatou Bensouda, realiza actualmente un examen preliminar para decidir si se debe realizar una investigación formal.

Ahora que la investigación de la CPI es posible, Israel y Hamás deben demostrar que están dispuestos y son capaces de investigar de manera creíble las acusaciones y someter a la justicia a quienes hayan violado las leyes de la guerra, explicó Jarrah.

“El informe de la ONU en Gaza deja en claro que en la actualidad ninguna de las partes lo está haciendo”, añadió.

En diálogo con IPS, Ratner dijo que “una vez más, el Consejo de Seguridad no tomará medida alguna ya que los vetos de Estados Unidos siempre son una amenaza inminente. Pero los crímenes de Israel y los informes al respecto siguen ahí”.

La siguiente escala seguramente será la CPI y esta semana, si todo sucede como está previsto, Palestina presentará su documentación sobre tres grupos de delitos, los asentamientos de colonos, los crímenes de guerra y el tratamiento de los reclusos, explicó.

“Israel, por supuesto, no hará nada, salvo gritar que Palestina no es un Estado, una discusión que ya perdió”, añadió Ratner.

La fiscal también puede indagar sobre los cohetes contra Israel procedentes de Gaza y es probable que si inicia una investigación preliminar sobre la conducta israelí, también investigue al lado palestino, manifestó.

Aunque no existen dudas reales sobre la violación de las leyes de la guerra por parte de Israel, y cómo se llevaron a cabo los ataques en Gaza, se presentarán distintos argumentos sobre la proporcionalidad aplicada en las hostilidades, entre otros aspectos similares, señaló.

Sin embargo, cuando se trata de la actividad en los asentamientos Israel no podrá presentar un argumento a su favor, sostuvo Ratner. Es un crimen de guerra absoluto para el cual no hay defensa y, en última instancia, para que la CPI tenga algo de legitimidad tendrá que abordar el tema, aseguró.

“Esperemos que, para el pueblo de Palestina, el tribunal lo haga más pronto que tarde”, concluyó.

Editado por Kitty Stapp / Traducido por Álvaro Queiruga

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Retroceso democrático en la mitad de los países de la ONU

violencia

Por Thalif Deen © Cortesía de Inter Press Service – IPS Venezuela

NACIONES UNIDAS, 23 jun 2015 (IPS) – Las libertades democráticas retrocedieron y el autoritarismo avanzó en 96 de los 193 Estados miembros de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), según un nuevo informe independiente.

“El ataque sistemático generalizado contra estas libertades fundamentales de la sociedad civil toma muchas formas, incluidas la agresión, la tortura, el secuestro y el asesinato”, señala el Informe de Observación de la Sociedad Civil, de Civicus, una alianza internacional con sede en Sudáfrica dedicada a fortalecer la acción ciudadana en el mundo.

Las dos regiones de “mayor preocupación” son África subsahariana, Medio Oriente y el norte de África, que acumulan más de la mitad de los países contabilizados por la investigación, publicada el 18 de este mes.

Este retroceso va en aumento no solo en países percibidos como democráticos, sino también en aquellos con regímenes represores.

“Sabemos desde hace tiempo que la invasión del espacio cívico y la persecución de los activistas pacíficos van en aumento, pero es más generalizada de lo que muchos piensan”,  aseguró Dhananjayan Sriskandarajah, secretario general de Civicus.

“Nuestro monitoreo en 2014 muestra que las actividades legítimas de la sociedad civil están… bajo amenaza en un gran número de países del Norte y el Sur global, democráticos y autoritarios, en todos los continentes”, agregó.

Según Civicus, los activistas dedicados a lograr cambios políticos y a exponer la corrupción y la violación de derechos humanos siguen siendo perseguidos, así como los defensores de poblaciones locales frente a la apropiación de sus tierras y la degradación ambiental y quienes defienden los derechos de los grupos minoritarios.

“El vínculo entre las prácticas comerciales poco éticas y la clausura del espacio cívico es cada vez más claro a medida que aumenta la desigualdad mundial y la captura de poder y de recursos por parte de un puñado de élites políticas y económicas”, señala el informe.

El activismo a favor de los derechos de los trabajadores y el reparto equitativo de los recursos naturales está cada vez más lleno de peligros, advierte.

Entre los ejemplos mencionados se encuentran los asesinatos de defensores del medio ambiente en Brasil, la intimidación a organizaciones que desafían la hegemonía económica en India y la detención arbitraria de activistas contrarios a la prospección petrolera en República Democrática del Congo.

Cuando se le pidió que identificara a algunos de los peores Estados ofensores, Mandeep Tiwana, director de Política e Investigación de Civicus, respondió que la organización no tiene “un ranking de infracciones”, aunque distinguió entre “países completamente cerrados” e “infractores activos de las libertades cívicas”.

Tiwana explicó que los “países cerrados” son aquellos donde prácticamente no se pueden realizar actividades cívicas debido al entorno sumamente represivo, como sucede en Corea del Norte, Eritrea, Siria, Turkmenistán y Uzbekistán.

Los países que son “infractores activos de las libertades cívicas” encarcelan, intimidan y atacan a los miembros de organizaciones de la sociedad civil y aplican todo tipo de regulaciones para limitar sus actividades, en particular de quienes trabajan para exponer la corrupción y las violaciones de derechos humanos, distinguió.

En este segundo grupo se encuentran Arabia Saudita, Azerbaiyán, Bahréin, Belarús, China, Cuba, Egipto, Etiopía, Irán y Vietnam.

El informe también señala algunas de las tácticas empleadas para limitar el espacio cívico, como las leyes restrictivas y la persecución de organizaciones específicas mediante el allanamiento de sus oficinas o la congelación de sus cuentas bancarias.

Varios países democráticos también vigilan ilegalmente a los activistas, lo que debilita aún más el respeto de los derechos humanos.

La estigmatización y la demonización de los activistas por parte de poderosas figuras políticas y elementos de extrema derecha sigue siendo un motivo de preocupación, según Civicus.

“Cuando más de la mitad de los países del mundo violan los derechos democráticos más básicos del ciudadano, entonces deben comenzar a sonar las alarmas para la comunidad internacional y los gobernantes en todas partes”, manifestó Sriskandarajah.

Tiwana dijo a IPS que los gobiernos de Arabia Saudita, Bahréin, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Jordania y Omán redoblaron sus esfuerzos para impedir las manifestaciones públicas y las actividades de las organizaciones de derechos humanos.

“No parece haber tregua en la censura oficial y la represión de los ciudadanos activos en los Estados autoritarios como China, Cuba, Irán, Corea del Norte y Vietnam”, subrayó.

En África subsahariana la represión de las libertades cívicas se habría intensificado en Angola, Burundi, Etiopía, Gambia, Ruanda, Sudán, Swazilandia y Zimbabwe, añadió.

Y los activistas y grupos de la sociedad civil en muchos países de Asia central y Europa oriental,  donde la democracia sigue siendo frágil o inexistente (como en Azerbaiyán, Belarús, Hungría, Kirguistán, Rusia, Turquía, Uzbekistán y Turkmenistán), también padecen la reacción oficial que pretende aplastar sus demandas de reforma política.

En el sudeste de Asia, Tiwana indicó que países como Camboya y Malasia tienen un historial de gobiernos represores. En Tailandia, donde los militares tomaron el poder mediante un golpe de Estado en mayo de 2014, se siguen aplicando medidas de “seguridad” para restringir las libertades cívicas.

Cuando se le preguntó qué papel puede desempeñar la ONU en este contexto, Tiwana dijo que el Consejo de Derechos Humanos se transformó en un foro internacional clave para la protección de las libertades cívicas, en particular mediante el proceso del Examen Periódico Universal , que cada cuatro años analiza la situación de derechos humanos de los países.

La Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos está recopilando las mejores prácticas de los distintos países para crear un entorno seguro y propicio para la sociedad civil.

El comisionado Zeid Raad Al Hussein es un activo defensor de la capacidad de la sociedad civil para actuar libremente, como lo fue su antecesora, Navi Pillay, una ardiente defensora de las libertades cívicas, expresó Tiwana.

Editado por Kitty Stapp / Traducido por Álvaro Queiruga

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La oligarquía de siempre

La oligarquía de siempre

Alberto Medina Méndez

Alberto Medina Méndez

La sociedad contemporánea se ufana de vivir bajo el amparo de sistemas democráticos. Sin embargo, los hechos cotidianos ofrecen una refutación contundente difícil de cuestionar.

La democracia supone una significativa participación ciudadana y aspira a ser el gobierno de todos, del pueblo. Lo cierto es que el sistema de selección de candidatos solo muestra el enorme poder de una corporación política que conforma una suerte de oligarquía moderna.

Los postulantes a ocupar cargos políticos se deciden entre cuatro paredes. Un minúsculo grupo de personas, de forma discrecional, determinan quiénes integrarán las listas de candidatos.

Este fenómeno ocurre en los partidos políticos pequeños pero también en los más grandes. En los más importantes es más trascendente aún, porque allí se eligen a quienes ocuparán efectivamente esos lugares de poder al ser electos y ya no solo quienes la integran por honor, de un modo testimonial.

A muchos les encantaría vivir en democracia, pero el presente propone una gran e hipócrita parodia que utiliza los supuestos encantos de un sistema para llevar adelante la más perversa manipulación a la que una sociedad puede someterse.

La escena es simple. Un conjunto de individuos, de un modo arbitrario, asume la delegación implícita de un sector de la política, y en su representación, sin mediar mecanismo alguno que los valide, se dedica con ahínco a la tarea de decidir quiénes se postularán, descartando al resto.

Apelan, en el mejor de los casos, a supuestas herramientas técnicas que le brindan soporte a sus decisiones. Un puñado de encuestas de opinión le dirán quienes son buenos candidatos y cuáles no merecen esa oportunidad porque no tendrán el suficiente acompañamiento en las elecciones.

En los casos más extremos, aunque no por ello menos abundantes, esa iluminada labor de armar las listas recae en una sola persona. Será su bolígrafo el que escriba la nómina definitiva que se presentará oficialmente.

La osadía de la corporación política no tiene límite alguno. No solo determina autoritariamente los nombres de las personas que figuraran en la lista madre, aquella sobre la que todos los ciudadanos tendrán que decidir, sino que se entromete en cuanto distrito menor se lo permite.

Así, esa camarilla inmoral, impone sin descaro, los nombres de los postulantes en provincias y municipios distantes, priorizando a los aduladores, esos que luego obedecerán las instrucciones de la “mesa chica”.

La idea no es proponerle a la sociedad a los mejores, a esos que se prepararon para gobernar. Solo se trata de reclutar a sujetos dispuestos a acatar, sin chistar, las órdenes del mandamás de turno.

Este esquema no es patrimonio exclusivo de un partido político. Es solo la resultante de la dinámica que se ha impuesto por usos y costumbres en casi todas las agrupaciones políticas. Claro que los afiliados no podrán opinar.

El “gremio” sabe que este funcionamiento le permite expulsar a los librepensadores. Ellos son demasiado peligrosos para los intereses de la cofradía porque podrían poner en riesgo muchos de los privilegios que ha logrado la actividad. Nadie que opere de un modo autónomo e independiente resulta funcional, ni compatible con la gran política.

El panorama no es alentador, sobre todo porque quienes controlan el poder cuentan con la legitimación que le otorga una sociedad que los valida con miles de votos. Es ese aval cómplice el que luego usarán para decir que ellos cuentan con apoyo ciudadano y actúan en nombre de la gente.

Es así que el círculo vicioso que han logrado diseñar se convierte en esta pantomima de democracia que esconde una forma de gobernar mucho más cruel, injusta e imperfecta. Es, a todas luces, el gobierno de unos pocos.

Frente a estos atropellos la ciudadanía se siente indefensa. Los valientes que se animan a enfrentar a la secta serán derrotados por esa partidocracia que abusa de los dineros públicos, esos que vuelca a las campañas políticas obscenamente sin que nadie tome nota, ni se inmute demasiado.

Será difícil torcerle el rumbo al poder. Han generado muchos anticuerpos para evitar que los aventureros tengan éxito. Se aseguran a diario de que no puedan ingresar a sus partidos, y si eventualmente lo logran, los segregan a gran velocidad. Saben como hacerlo rápida y efectivamente.

Los que no logran ser parte de su círculo, no deciden absolutamente nada y si se atreven a confrontar sus decisiones, son aplastados en los comicios con las herramientas que disponen imponiéndose a través de sus aparatos políticos e indecentes campañas.

La salida no parece sencilla. El primer paso imprescindible, es advertir el problema, identificarlo y darse cuenta de lo que sucede. Luego, con esa información debidamente procesada y comprendida, vendrá el tiempo de analizar cuáles son las debilidades del sistema que montaron, para intentar entonces jugar con sus pérfidas reglas y ganarles en su propio territorio.

Claro que no se trata de una empresa sencilla, sin sacrificios. Pero jamás se lograron grandes cambios en la humanidad de otra manera. Si no se está dispuesto a hacer ese importante esfuerzo, pues entonces la democracia será invariablemente una ilusión y gobernará la oligarquía de siempre.

Alberto Medina Méndez

albertomedinamendez@gmail.com

La mitología del mitólogo

Artículo de Teódulo López Meléndez en el diario “El Universal” (Miércoles 17/06/15)

Mitos 2

http://www.eluniversal.com/opinion/150617/la-mitologia-del-mitologo

Renunciar a la inocencia

Inocencia

Por Alberto Medina Méndez

Alberto Medina Méndez

Es habitual que los seres humanos caigan en la trampa de confundir los deseos con la realidad. A veces, las ansias de que algo suceda, hacen que se pueda creer que todo va en esa dirección y que es inexorable que esa percepción personal sea compartida por la inmensa mayoría de la sociedad.

La realidad siempre se ocupa de poner las cosas en su lugar. Lo que parecía evidente se derrumba y los hechos refutan todo con absoluta contundencia. En casi cualquier ámbito de la vida se puede convivir con esa ingenuidad casi eternamente, pero en la política lo empírico se presenta de un modo aplastante y no deja más alternativa que reconocer el error de perspectiva.

A veces, el anhelo es tan potente que la gente prefiere continuar desorientada por algún tiempo adicional, intentando explicar lo ocurrido y apelando a aspectos secundarios, existentes, pero no determinantes.

Hace tiempo que la sociedad considera que la política dejó de ser la herramienta de las transformaciones para convertirse en un instrumento de sometimiento, abusos y corrupción. Por eso se enfada y con razón.

Frente a esos inaceptables atropellos, reacciona casi heroicamente y asume un legítimo protagonismo que aspira a modificar la situación actual y encauzar entonces, aquello que nunca debió salirse de rumbo.

El ciudadano medio cree, con convicción, que la democracia es el camino para dirimir las discrepancias de una comunidad. Pero también percibe que ese sistema de gobierno ha sido cooptado por una casta, una corporación de personajes que se han apropiado de la conducción de esa maquinaria.

Es por eso, que esa ciudadanía enojada e indignada, con bronca e impotencia, entiende que debe hacer algo al respecto y asume la responsabilidad de liderar ese proceso de reformas indispensables.

Ese análisis, pese a su simplicidad, no es incorrecto, pero es insuficiente, porque no mensura con seriedad las variables más relevantes que explican el presente y el modo preciso en el que opera la política contemporánea.

Por obvio que parezca, nada se supera si no se comprende primero su dinámica y se entienden sus reglas básicas. Recién entonces se puede plantear una estrategia adecuada y tener así una posibilidad cierta de lograr resultados. Las ganas son necesarias, pero no alcanzan si no se les agrega una importante dosis de profesionalismo y una perseverancia sistemática.

Lo que ocurre en el presente es la consecuencia de una serie bastante prolongada de situaciones que derivaron en esta actualidad. No se ha llegado hasta aquí de la mano de casualidades o circunstancias inconexas.

El entramado actual es complejo, sofisticado y la maraña de ingredientes que lo componen lo hace casi inaccesible. No puede ser encarado con éxito solo apelando a rudimentarios recursos y maniobras primitivas.

El fraude estructural, las regulaciones que condicionan la participación política de los ciudadanos, los privilegios de la partidocracia, el financiamiento de las campañas son solo algunos de los condimentos cuyo replanteo de fondo es esencial. Sin embargo, la posibilidad concreta de lograrlo pronto parece políticamente inviable y fácticamente imposible.

A la farsa propia del sistema se agrega la apatía de una ciudadanía abatida por su extensa nómina de derrotas individuales y colectivas, situación que molesta a muchos, pero que es el desenlace esperable de un esquema que fue montado intencionalmente para que derive en esa postura general.

La desesperanza cívica no es un incidente fortuito, sino que es el resultado  de una planificada y exitosa estrategia de quienes ostentan el poder para evitar que la sociedad retome el mando. En una comunidad empoderada, ninguno de los despropósitos del presente, tendrían viabilidad alguna.

Quienes ejercen el poder, los que orientan los destinos de la política y llevan décadas en esto, no serán derrotados en las urnas por principiantes. Ellos pueden no saber gobernar, pero tienen la destreza para retener poder indefinidamente y son expertos en quitarse de encima a los aficionados.

El aparato político de los gobiernos, el clientelismo estructural, el asistencialismo vigente, la discrecionalidad con la que administran los dineros del Estado y cierto talento en el juego electoral son demasiadas ventajas para que un grupo de improvisados ciudadanos bien intencionados puedan destronar a los que han hecho de la política su forma de vida.

Siempre cabe la posibilidad de que los poderosos tropiecen, de que la soberbia les juegue una mala pasada, que un hecho inesperado los debilite y sean víctimas de sus andanzas, pero no es razonable pretender triunfos que dependan solo de una combinación infinita de errores ajenos.

Ningún desafío debe ser descartado, por difícil que parezca. Pero para encararlos se debe tener los pies sobre la tierra. Se precisa de bastante inteligencia, de una sabiduría inagotable para superar los escollos y de una actitud a prueba de casi todo para transitar el sendero a recorrer.

La idea no es caer en el desanimo sistemático y bajar los brazos. No es ese el planteo. Pero es vital e imprescindible entender profundamente como funciona el sistema, dimensionar su complejidad y comprender sus intrincados mecanismos para dar la batalla de un modo conducente. Se precisan de muchas cualidades para emprender ese recorrido. Pero el requisito número uno para enfrentar al régimen es renunciar a la inocencia.

albertomedinamendez@gmail.com

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