Comuna o nada

 

Por Aura Marina Palermo*

Aura Marina Palermo

Los seductores cantos de sirena de aquella mañana del 4 de febrero, donde aquel “por ahora” tenía el siniestro objetivo de un “para siempre”. Esas hipnóticas palabras jamás habrían llegado a los oídos de las masas, sin el apoyo incondicional mediático y financiero, de los amos del valle, de las cúpulas partidistas antiCAPsista, y toda esa “intelectualidad” ficticia que nunca ve, ni ve más allá de sus libritos que se aprendieron caletreadamente en prestigiosas universidades, amen de los monopolios comunicacionales.

Esos son los mismos actores que hoy, después de 17 años de chavismo de bolsillo y oposición de corazón, nos dicen que esto es un mal gobierno, que la improvisación es lo que caracteriza a sus acciones y en consecuencia, esta crisis política, económica y social es producto de la ineptitud de la dirigencia oficialista.

Para las mayorías, este caos que vivimos obedece a la ineptitud de las acciones de un mal gobierno. Sin embargo, valdría la pena abrir la mente, dejar de ser rebaño y preguntarnos si mas bien obedece a una estrategia de poder, y a la declaratoria de guerra al capitalismo, al “imperialismo” y a la democracia, por parte del castrismo en su colonización del territorio venezolano.

Lo primero que debemos tener en cuenta, es que la política puede adoptar la guerra como una extensión más amplia de su acción, parafraseando a Von Clausewitz, por lo tanto demanda el máximo de realismo, porque la culpa de nuestros fracasos no son las trampas del contrincante/enemigo, sino la subestimación y las malas estrategias.

 

Ya desde los años 90, Chávez le declaró la guerra al modelo capitalista, al imperialismo y a la democracia, lo cual lo podemos vislumbrar entrelineas en su discurso de la Habana de 1994, algo que posteriormente, se confirma y resplandece en la Agenda Alternativa Bolivariana de 1996, donde nos señala que su proyecto político consiste, no solo en  la reestructuración del Estado, sino de todo el sistema político, desde sus fundamentos filosóficos mismos, hasta sus componentes y las relaciones que los regulan. En otras palabras, la Refundición (destrucción) de la Republica, es una acción necesaria para la Refundación (revolución) del Poder Nacional en todas sus facetas.

 

Es por ello que la primera acción que emprende al tomar posesión y juramentarse ante la “constitución moribunda”, fue convocar a la Constituyente de 1999, para ir hacia la instauración de la Quinta República: la República “Bolivariana”, para ir sembrando las bases del Proyecto de su transición socialista (aunque no saldría del closet para declararse socialista sino unos años después).

 

La Agenda Alternativa Bolivariana (AAB) y la Constitución de la Republica Bolivariana de Venezuela, fueron las bases para el despegue hacia el Proyecto Nacional Simón Bolívar, cuyos objetivos se ubican a largo plazo entre 1999 y 2020, dividido en dos etapas: de 1999 al 2009, Etapa de Plata, y del 2010 al 2020, Etapa de Oro, donde el periodo de los años que van del 2006 al 2016 serán para desarrollar la transición al socialismo, para poder dar paso después de la “ruptura histórica”, a la etapa pos capitalista revolucionaria socialista, y así lograr la “democracia” protagónica revolucionaria (idéntica a la castrista).

 

El Socialismo del Siglo XXI parte de la premisa ideológica de que con las estructuras del Estado venezolano “burgués”, es absolutamente imposible la aplicación del Proyecto Nacional Simón Bolivar.

 

Es por ello que en su planificación del tránsito al socialismo (2006-2016) resulta imprescindible imponer la total transformación de la actual división y distribución de los poderes públicos, en una nueva geometría del poder: el Estado Comunal/Estado de Misiones.

 

El Tablero de “Guerra” contra el capitalismo opera estratégicamente de modo muy distinto, mientras los socialistas tienen un tablero de “GO”, los capitalistas creen que están jugando ajedrez…

 

Piensan anticipadamente sus metas de largo plazo, deciden qué batallas eludir, y cuáles son inevitables, saben cómo controlar y canalizar sus emociones. Cuando se ven obligados a pelear, lo hacen en forma indirecta, de modo que sus manipulaciones son difíciles de rastrear. Es así como pueden sostener su “búsqueda de la paz” como fachada, para el apoyo de la comunidad internacional, sin que la contradicción los afecte en lo más mínimo.

 

En el segundo plan socialista de la nación (2013-2019), uno de los objetivos a concretar será “desatar la potencia contenida en la Constitución Bolivariana, logrando la irrupción definitiva del nuevo estado social y democrático de las misiones y grandes misiones y el autogobierno en las poblaciones y territorios específicos conformados como comunas…”  ahora ustedes me dirán como encaja allí una Asamblea Nacional de la “derecha adeca burguesa”.

 

La planificación estratégica del Proyecto Nacional Simón Bolívar, contempla la destrucción de la geometría del poder burgués, para dar paso a la nueva geometría del poder del Estado Socialista del Siglo XX, mediante el Estado Comunal, donde el poder comunal será protagonista de la nueva forma de hacer política, basado en los principios de la estructura de poder del régimen de los hermanos castros y del partido comunista de Cuba.

 

Esto se viene construyendo desde 1999, mediante la estrategia de la revolución pasiva y el injerto socialista, en donde se injerta el estado comunal y la revolución socialista, mientras se convive con el modelo capitalista democrático desplazándolo poco a poco, hasta ir materializando una nueva arquitectura -nueva geometría  del poder- por medio de las estructuras comunales y los consejos presidenciales populares de gobierno, dispuestos en la ley de planificación, y materializados en la ley de los consejos presidenciales populares de gobierno, del 15 de Diciembre del 2015, a pocos días del triunfo electoral de la oposición en las elecciones a la Asamblea Nacional.

 

Por lo tanto, la disolución de la Asamblea Nacional no solo está planteada, sino que de alguna forma la estructura que la sustituiría, que sería la Asamblea Nacional del Poder Popular está en construcción desde 1999, en nuestras propias narices.

 

El grito de guerra para desplazar al poder legislativo adeco-burgués ya fue emitido en medio del caos que implica la etapa prerrevolucionaria, seremos testigos del parto de la Asamblea Nacional del Poder Popular en algún momento.

 

 

*Aura Marina Palermo, es analista de entorno y de evaluación de riesgo, especializada en el contexto político, social y económico de Latinoamérica.

En twitter es: @APIntegra

 

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