sostenibilidad

La Fundación Alternativas, en colaboración con Ecoembes, ha presentado en sociedad su informe anual sobre Sostenibilidad en España 2016: “Hoja de ruta hacia el modelo sostenible”. El acto tuvo lugar en la sala Valle Inclán del Círculo de Bellas Artes de Madrid donde distintos expertos evaluaron la situación actual de las políticas en materia de políticas relacionadas con la sostenibilidad. El diagnóstico común sólo aportó “malas noticias” de cara a los próximos años. La posibilidad de reorientar el tema y de empezar a ver el vaso medio lleno se dejó en manos de la comunidad científica y de la clase política pero, eso sí, sin olvidarse de la sociedad que son quienes, al fin y al cabo, tienen que llevar a la práctica las cuestiones medioambientales que se susciten en el futuro.

 

El acto de presentación corrió a cargo del vicepresidente ejecutivo de la Fundación Alternativas, Nicolás Sartorius, quien resaltó la importancia que tienen los problemas relacionados con la sostenibilidad pese de los “negacionistas” o de “aquellos que no quieren pensar en ello porque eso sería como poner en cuestión un sistema económico que les beneficia”. Sartorius hizo especial hincapié en que se  trata de cuestiones que afectan a distintos ámbitos culturales, sociales, económicos, políticos, “e incluso éticos” motivo por el cual aventuró que “quienes no los tengan en cuenta están condenados a la desaparición”.

 

Lo que subyace, según el representante de la Fundación Alternativas, es que se trata de pasar de un modelo “insostenible” en el que apenas se introducen modificaciones “por otro que sea sostenible y que respete los derechos de las personas y de la naturaleza”. Y es que, en su opinión, la sostenibilidad afecta a un nuevo modelo productivo, a la desigualdad o al reparto de riquezas y que el desarrollo social estará vinculado a la falta de agua: “el motivo de las futuras guerras en sustitución de la escasez de petróleo”.

 

Por parte de Ecoembes hizo uso de la palabra su consejero delegado Óscar Martín Riva, quien destacó el hecho de que los temas de sostenibilidad sean en los tiempos actuales trending topic “a raíz de los acuerdos históricos firmados en París” que también calificó de “esperanzadores”. Es más, señaló que dichos acuerdos suponen un primer paso de un camino “que nos toca recorrer ahora a todos”. Martín, además, recordó que la sociedad lleva años exigiendo la descarbonización de la economía y que a corto y medio plazo “el crecimiento será sostenible o no será”.

 

Previo al coloquio, la responsable en el tema de sostenibilidad de la Fundación Alternativas, Ana Belén Sánchez, hizo un repaso de los principales aspectos que recoge el estudio y de las recomendaciones que incluye. El informe analiza el estado actual y opciones de mejora y progreso para España en torno a diez áreas clave para la sostenibilidad: modelo productivo, energía, cambio climático, agua, desigualdad, medio rural, rehabilitación energética de viviendas, movilidad sostenible, residuos y políticas internacionales.

 

Sánchez fue contundente a la hora de augurar las “malas noticias” derivadas, sobre todo, de que el crecimiento económico viene acompañado de un “fuerte” deterioro mediambiental en lo que se refiere a recursos hidraúlicos, a los elevados índices de contaminación o la escasez de políticas que den respuesta a los verdaderos problemas que afectan al ecosistema, En este sentido explicó que aún queda un largo camino por recorrer en términos de sostenibilidad económica, ambiental y social. Los motivos, en su opinión, son varios y van desde la desigualdad creciente, a los altos niveles de desempleo o a los bajos niveles de ingresos sobre todo entre los más pobres de la sociedad o la pobreza energética que afecta más de 4 millones de personas.

 

Por último aludió a una parte del informe donde se subraya que desde 2010 tanto Naciones Unidas, como la Unión Europea o la OCDE vienen apostando por el desarrollo sostenible y la creación de empleo verde como elemento fundamental de salida a la crisis y lamentó que España haya desoído dichas recomendaciones y que haya legislado en dirección contraria “utilizando el falso argumento de que las exigencias ambientales constituyen una pesada carga para el desarrollo económico y que por tanto deben quedar postergadas. Crecer primero, limpiar después”.

 

 

 

 

 

 

 

A continuación se celebró una mesa redonda moderada por la ex secretaria de Estado de Cambio Climático, Teresa Ribera, en la que los cuatro intervinientes expusieron sus distintos puntos de vista sobre cuestiones que de un modo u otro afectan a la sostenibilidad. Abrió fuego el catedrático de Ecología de la universidad de Castilla-La Mancha, José Manuel Romero Rodríguez, quien recalcó que “no hay tiempo para no seguir actuando” porque el cambio climático es una amenaza “clara” para todos los países. En sentido advirtió que los cambios climáticos que pueden producir impactos en la naturaleza no afectan por igual a todas las personas ni a todos los países porque “la gente con recursos siempre serán menos vulnerables” y la desigualdad que hay entre los países provocará que las consecuencias varíen en función de su nivel de desarrollo.

 

Para el catedrático de Economía y Estrategia, Luis Garicano, se mostró un tanto pesimista con el statu quo actual ya que en su opinión “nuestro sistema es incapaz de introducir los cambios necesarios” si lo que se pretende es tener un sistema de sostenibilidad y una economía “en donde todos vivamos mejor”. Por ello abogó por la creación de un sistema más “limpio” donde haya menos corrupción y se puedan conseguir políticas medioambientales que funciones ya que “el actual sistema es incapaz de tomar decisiones”. Como contrapartida a una ambiciosa política en medio ambiente, lamentó que una reciente encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) sólo el 0,3 por ciento de las personas encuestadas se mostraran preocupadas por los temas relacionados con la sostenibilidad.

 

El secretario confederal de Medio Ambiente y Salud Laboral de CC.OO, Pedro José Linares, fue tajante a la hora de expresar su idea de que si no se produce una transformación en el sistema productivo “no tendremos futuro”. Para Linares la Administración se encuentra en la actualidad “secuestrada” por intereses políticos y económicos y, por tanto, las decisiones políticas se encuentran sujetas a un determinado modelo de producción. “Hasta que la sociedad pueda cambiar las reglas del juego el proceso de transición será lento”, añadió.

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