Matrimonio igualitario

 

Por Rubén Rivero Capriles

El turno es ahora. La Ley de Matrimonio Igualitario debe ser discutida de inmediato. Ya todos los demás temas han sido tratados de modo introductorio. Dicha Ley ya está en proceso de redacción y durante los próximos días será sometida a la plenaria de la Asamblea Nacional para su consideración. Todo parece indicar que su aprobación legislativa será rápida y no será vetada por el presidente de la república. El matrimonio igualitario proporcionará las mismas ventajas que disfrutan quienes prefieren mantenerse unidos mediante los matrimonios actuales.

Nadie ha propuesto derogar la institución matrimonial de forma amplia.

 

Salir del régimen socialista costará cierto tiempo, mientras que la Ley del Matrimonio igualitario pudiese ser aprobada con la misma facilidad que se otorgaron títulos de propiedad para beneficiarios de la Misión Vivienda. No permitiremos que los intolerantes y los homofóbicos sigan poniendo excusas para que no se cumplan las promesas electorales de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD). Ya basta de politiquería y engaños. Ya la asamblea nacional decretó la emergencia humanitaria en salud. Sigue pendiente la discusión respecto al matrimonio igualitario, el cual pudiese incluso ser aprobado por unanimidad gracias a los votos combinados de oposición y oficialismo.

 

La opinión pública no perdonará a aquellos diputados que insistan en mantener legal esta actual y oprobiosa discriminación.

 

Desde la MUD hicimos campaña electoral para aprobar el matrimonio igualitario, dado que el oficialismo no lo aprobó cuando eran mayoría parlamentaria. La minoría homofóbica no logrará imponer su agenda de odio contra la diversidad. A los intolerantes, homofóbicos y altaneros que no están en sintonía con el cambio, se les sugiere montarse en una máquina del tiempo para regresar a tiempos de barbarie. Discriminar al matrimonio igualitario para privilegiar otros temas ya no funciona.

 

Los atorrantes pretenden imponer su voluntad cuando tendencias históricas los adversan. El matrimonio igualitario es urgente según clamor de millones de personas que han padecido discriminación durante toda su vida. No es negociable, y sólo ocupará un breve tiempo de sesiones en nuestra ocupada y bien organizada Asamblea Nacional presidida por la MUD.

 

Efectuar promesas electorales, buscar votos de la gente, y no cumplir dichas promesas luego de ganar es engañar. Ya basta de mediocridad. El Matrimonio Igualitario fue una promesa electoral tan recurrente como la última cola. El engaño se refleja en las oprobiosas declaraciones de Chuo Torrealba quien generó una matriz de opinión tal que el matrimonio igualitario es un problema del primer mundo y que existen asuntos más importantes. Fue desacreditada la reciente y exitosa campaña, que había logrado nuevos votos opositores procedentes de la sexodiversidad que previamente simpatizó con el oficialismo.

 

Héctor Rodríguez de hecho aplaudió a Tamara Adrian cuando fue juramentada, a pesar de pertenecer a bancadas opuestas. Henry Ramos Allup como presidente de la Asamblea Nacional está muy al tanto de las diversas propuestas legislativas que le corresponde aprobar para honrar compromisos previos con la MUD. El género es independiente de la orientación sexual y todas las personas merecen respeto a su integridad. Las descripciones tradicionales de coito y procreación es únicamente aplicable a la heterosexualidad y por tanto sólo genera una lectura incompleta de la naturaleza y su diversidad.

 

Con una simple discusión en agenda se puede aprobar el matrimonio igualitario ya que eso es potestad del legislativo, mientras que la salida de Maduro ni siquiera sabemos si ocurrirá a través de asamblea constituyente, enmienda constitucional o referéndum revocatorio. Una vez desechado el decreto de emergencia económica, no es mucho lo que puede hacer la Asamblea Nacional respecto a las colas ya que la política económica corresponde al ejecutivo. Es una falta de respeto pretender horadar la Unidad, cuando claramente convinimos que el matrimonio igualitario formaría parte de nuestra agenda legislativa.

 

Gracias a esa promesa electoral se logró una enorme cantidad de votos opositores que antiguamente caían en el oficialismo. Seamos responsables y honremos nuestros compromisos. No quedemos como mentirosos. Ahora nos toca cumplir lo que siempre prometimos.

 

El guabineo de quienes sopesan apoyar o no a la MUD según aceptemos o no su chantaje contra nuestras políticas, no les funcionará. Hemos informado con varios meses de anticipación acerca de nuestra intención de aprobar el matrimonio igualitario. La ciudadanía estaba en conocimiento de que en efecto ésa ha sido y sigue siendo nuestra intención. Agradecemos a quienes hayan votado por nosotros, pero como comprenderán a última hora no podemos desistir de nuestra obligación de debatir el matrimonio igualitario en cámara, sólo porque a algunos ahora no les dé la gana que nosotros seamos responsables. Cumpliremos nuestros compromisos electorales pues somos serios.

 

Todos los diputados de la MUD, y muchos diputados del PSUV, no padecen de la enfermiza homofobia que algunos vomitan en sus opiniones. La ley del matrimonio igualitario en efecto se aprobará con un par de discusiones, ya que de momento es el único tema que garantiza cierta armonía durante debates entre las dos bancadas antagónicas. Igual ocurre con votos unánimes como durante el apoyo a la conmemoración de la Virgen de la Divina Pastora y con el luto por el músico de Serenata Guayanesa. El día de la aprobación de la ley de matrimonio igualitario será una festiva ventana de luz y esperanza en una Venezuela que por lo general lo único que genera son malas noticias.

 

Algunos parecen desesperados pues no hallan forma para impedir la inminente discusión y aprobación de la Ley del Matrimonio Igualitario.

 

Tendrán que acatarla pues provendrá de la legítima Asamblea Nacional.

 

Tales adversarios recuerdan el proceso de negación que sufrió y aun sufre el oficialismo en ocasión de la victoria de la MUD, cuando ellos pensaban que el PSUV iba a ganar como sea. Los homofóbicos parecen convencidos que la Ley del Matrimonio Igualitario será rechazada como sea, cuando en efecto goza de gran aceptación en ambas bancadas como símbolo de reconciliación nacional. No nos conviene fomentar divisiones en la Unidad ya que las mismas podrán ser usadas por el oficialismo para perpetuarse en el poder. De modo que sugerimos que se acaten nuestras estrategias legislativas.

 

La Ley de Matrimonio Igualitario fue propuesta por sectores juveniles del PSUV y entregada el 31 de enero de 2014 a la Asamblea Nacional de aquel entonces. Nunca llegó a ser discutida. Por ese motivo Voluntad Popular, a través de nuestra hoy diputada Tamara Adrian, tomó la iniciativa de seguir luchando por los derechos de la comunidad GLBT.

No defraudemos a nuestros simpatizantes. Sería conveniente que entremos en contacto con nuestro movimiento ProInclusionVP y coordinemos con ellos que se dicten en nuestras regiones talleres de formación respecto a la agenda sexodiversa. Es natural sentir temor de lo que no se conoce, por eso nuevamente invitamos a escuchar todo lo que nuestros activistas del movimiento proinclusión tengan para decirnos. Recordemos que nuestro lema es todos los derechos para todas las personas.

 

A quienes se oponen al debate legislativo respecto a la Ley del Matrimonio Igualitario, pues argumentan que el problema económico y la crisis de salud son prioridades nacionales, se les sugiere que comuniquen eso a Maduro como jefe del poder ejecutivo. Ya el poder legislativo rechazó el decreto de emergencia económica y proclamó la emergencia humanitaria en el sector salud. Dado que ya el poder legislativo se ocupó acerca de las prioridades que a otros convienen, les corresponde dejar a un lado su egoísmo, abandonar la censura, y proporcionar un espacio para el debate y aprobación de la Ley del Matrimonio Igualitario.

 

Cada quien es libre de ocuparse de los asuntos que más le convengan, y en las sociedades civilizadas se debe garantizar espacio para todas las posturas. Quienes se oponen a incluir ciertos temas en el debate tendrán que resignarse. La Ley de Matrimonio igualitario será debatida en la Asamblea todo el tiempo que sea necesario. La Ley de Producción Nacional también es importante, y recibirá tanto apoyo de la MUD como la Ley del Matrimonio Igualitario. Somos un solo bloque. Por la abundancia de propuestas legislativas se han incrementado las sesiones en cámara de una a dos por semana. Ya basta de la flojera parlamentaria a la cual nos acostumbró el oficialismo.

 

Abrimos este debate pues ya es hora de generar respuestas. La Ley del Matrimonio Igualitario es tan importante como la Ley de Amnistía y como todas las demás leyes que nos prometieron durante la campaña y para las cuales dedicamos tiempo y esfuerzos voluntarios en activismo.

 

Es discriminatorio relegar la Ley del Matrimonio Igualitario al último lugar. Exigimos su inmediata discusión. El Matrimonio Igualitario y los Derechos de la Comunidad LGBTI son tan importantes como los Derechos Humanos. Venezuela tiene que dar un paso hacia la igualdad de oportunidades y justicia para todas las personas.

 

 

Rubén Rivero Capriles

Responsable de Red en Voluntad Popular Sucre

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