Centroamérica

Por Yenny Gomes

 

Este domingo El Salvador y con Costa Rica celebraron elecciones, ambas cruciales y marcadas con alta probabilidad por parte de las encuestadoras, en definirse en una segunda ronda.

 

Esta  jornada salvadoreña, estuvo marcada por la participación de cinco candidatos, sin embargo,  los diferentes medios de comunicación y encuestas, han señalado como  grandes favoritos  a  Salvador Sánchez Cerén, quien es el actual vicepresidente y candidato por el  FMLN  y Norman Quijano, candidato por el partido por la Alianza Republicana Nacionalista(ARENA).

           

Según  un informe del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales,  34.5% de la población  total vive allí en condiciones de  pobreza. Con un sistema educativo desigual y una economia que ha tenido un promedio de crecimiento real de tan solo 2% en los últimos quince años,  demuestra que los indicadores son preocupantes, aunado a los altos índices de inseguridad, donde según cifras de 2012, 39.6  de cada 100.000 habitantes son víctimas de homicídios, catalogado  por la Organización Mundial de la Salud como una “epidemia de homicídios” puesto que la cifra es superior al limite establecido de 10 por cada 100.000 habitantes.

 

Estos índices de pobreza e inseguridad,  han tenido impacto en el surgimento de la crimen organizado, convirtiendo a la nación centroamericana  en el destino predilecto para tráfico de drogas  hacia los Estados Unidos, que tienen como fuente de origen  países de América del Sur.

 

El candidato del FMLN, Sánchez Cerén, ha sido visto como  motivo de preocupación a los ojos de la comunidad internacional. En primer lugar, porque en El Salvador urge avanzar en un pacto fiscal, que permita solventar la grave crisis económica, especialmente en el tema de liquidez monetaria, transparencia fiscal y mejorar la calificación de la deuda soberana. Los índices de libertad económica y el combate a la corrupción se han deteriorado, traduciéndose en  un frágil  crecimiento económico, aumento de la pobreza,  aumento de la emigración y un  pobre sistema social.  Y desde este punto de vista, es preocupante  el destino de los salvadoreños en los próximos cinco (05) años si el FMLN asume el poder,  con una ideología radical de izquierda que podría agravar más el panorama económico. Sin embargo, pero más preocupantes son las denuncias que han salido a la luz pública las conexiones del FMLN   con  el crimen organizado y la corrupción de sus membros, así como su estrecha vinculación con el chavismo, tal como ha señalado el diario español  ABC, cuando Maduro ejercía el despacho del Ministerio de Relaciones Exteriores, medió en una operación  de narcotráfico con   el peso fuerte del FMNL José Luis Merino, quien envió a un capo de la droga para negociar con las FARC en un vuelo gestionado con el despacho del  actual presidente venezolano. Así como el financiamiento de sus actividades con crudo venezolano, donde el diario ABC señala que los dirigentes del FMLN han estado pagando la deuda petrolera contraída con PDVSA con cargamentos de café entregados con sobreprecio, dándoles margen para operaciones encubiertas y generar clientelismo político.

           

De ganar el FMNL, las relaciones de Estados Unidos con El Salvador, podrían sufrir cambios sustanciales, teniendo en consideración que por décadas ambas naciones han tenido una relación cercana. De hecho, uno de cuatro salvadoreños vive en los Estados Unidos, y las remesas que envían al Salvador, equivalen a 4 billones de dólares anuales, lo que equivale aproximadamente el 17% de su Producto Interno Bruto (PIB).

 

La reciente campaña electoral ha estado marcada por revivir   las hostilidades entre clases, que en el pasado llevaron El Salvador a  una guerra civil  que duró  12 años y con más de  75.000 muertos y medio millón de desplazados. El  partido ARENA representa a la comunidad empresarial y está orientado a una economía de libre mercado.  En cambio, el FMLN es partidario  de una economía planificada, con fuerte acento estatal,  aunque en un esfuerzo por ganar espacios políticos, en los últimos cinco años han hecho  para ganar la confianza de los empresarios mediante el  establecimiento de alianzas público-privadas en proyectos de energía e infraestructura.

 

En recientes sondeos  se señala que  Salvador Sánchez del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) se impondrá ante Quijano de la Alianza Republicana Nacionalista (ARENA), pero los resultados de la primera ronda no sumarán el 50 % de los votos necesarios para proclamarlo vencedor, por lo que la contienda electoral se definiría en una segunda ronda.  Independientemente de quien sea proclamado vencedor, debe tener en cuentas los retos que tienen al frente para contener el espiral de violencia y hacer inversiones en infraestructura, educación, formación profesional y mayor ocupación en el mercado formal de trabajo, en aras de alcanzar la prosperidad y la anhelada paz.

 

Igualmente, 3.078.321 costarricenses ejercieron su derecho al sufragio en elecciones simultáneas de Presidente y Vicepresidente en conjunto con los diputados de la Asamblea Legislativa,  con la particularidad de que por primera vez, los nacionales residentes en el exterior podrán participar en  las elecciones que transcurren en el día de hoy gracias al programa  “Yo voto en el extranjero” aprobado por el Tribunal Supremo de Elecciones de Costa Rica, permitiendo que un total de 12.654 costarricenses estén empadronados para ejercer su voto.

 

De hecho, los primeros en acudir a las urnas, fueron los ciudadanos residentes en Australia, quienes sufragaron por primera vez en unas elecciones marcadas por la indecisión, estimada  en un 34% al final del cierre de campaña. Una de las razones expresadas es el alto número de candidatos a la presidencia,  en total trece aspirantes,  y diecinueve agrupaciones que pugnan por escaños en el Parlamento. Unas elecciones reñidas para el Partido de Liberación Nacional (PLN), quien  busca su tercer mandato consecutivo,  tras los gobiernos de Oscar Arias y Laura Chinchilla, en los períodos 2006-2010, y 2010-2014 respectivamente, ésta última marcada con un mandato no exento de polémicas, especialmente en las disputas  territoriales sobre  la provincia costarricense de Guanacaste, donde Nicaragua afirma tener soberanía, afectando las relaciones bilaterales entre ambas Naciones, aunado a la crisis de popularidad donde obtuvo los  peores niveles de las últimas tres administraciones en lo que respecta a la gestión del Gobierno, en temas sensibles como la corrupción y el gasto público,  según datos ofrecidos por   la encuestadora Unimer.

 

Cabe destacar que  el sistema electoral costarricense se rige por  las « reglas  de la mayoría » para las elecciones del Presidente y Vicepresidente; esto significa que el candidato vencedor debe obtener más del 40% de los votos, en consecuencia, de no ser alcanzado el referido porcentaje, los dos candidatos que obtuvieron el mayor porcentaje de votos en la contienda electoral, están sujetos a una segunda vuelta, que tendría lugar en dos meses de conformidad con el procedimiento establecido en la Carta Magna, es decir, que la segunda ronda tendría lugar para el mes de abril.

 

Tal como ha señalado el reconocido diario español “El País”, las elecciones costarricenses están marcadas por  ambiente volátil,  y con la existencia del voto a ganar; por lo que el protagonismo recae en  buena parte en los resultados ofrecidos por las encuestas,   donde en principio el candidato con mayor apoyo es el candidato Johnny Araya, quien fue alcalde de San José por 22 años,  con un porcentaje 17,4% ,  perteneciente al Partido de Liberación Nacional (PLN), seguido por José María Villalta, representante de la izquierda, con un porcentaje de 14,4%, candidato del Frente Amplio (FA) y en tercer lugar  estaria Luis Guillermo Solís, historiador y politólogo,  con el 11,6% , candidato del  Partido Acción Ciudadana (PAC), considerado como una alternativa de izquierda moderada, y en último lugar estaria Otto Guevara, abogado y exdiputado con 7,3% de intención de voto, candidato y fundador del Movimiento Libertario (ML), según encuesta elaborada por el Centro de Investigación y Estudios Políticos (CIEP) de la Universidad de Costa Rica para el Semanario Universidad, con un margen de error de 3,46%.  El hecho que el mayor peso  protagonismo recaiga  en las encuestas,  en declaraciones oferecidas por el Presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Luis Antonio Sobrado, implica  “un sesgo de inequidad” porque que pese  son solo siete empresas  registradas   las únicas cuyas publicaciones sobre las encuestas  son legales , son  éstas las que determinan el acceso a la contribución financiera y ha generado el debate sobre la instauración de franjas electorales en los medios de comunicación, así como el fortalecimento del financiamento estatal.

 

Sin embargo, los resultados arrojados entre medios de comunicación y las diferentes encuestadoras no coinciden, y así la contienda electoral se definirá en una segunda vuelta electoral, en ambos países, ante la imposibilidad de los candidatos de arrebatar el título de favorito en las encuestas.

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