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Fundada en 1982, la Asociación Chilena de Ciencia Política (ACCP) reúne a cientistas políticos y a los estudiantes de ciencia política en Chile. Sus orígenes se remontan a los años en los cuales se buscaban fórmulas para una transición a la democracia desde el régimen militar. Destacados cientistas políticos chilenos, muchos de ellos en el exilio, se congregaron con ocasión del Congreso de Río de Janeiro organizado por IPSA, lugar en el cual pusieron los pilares para la fundación de la ACCP, casi veinte años después de que la ciencia política surja como disciplina en Chile.

La ciencia política apareció en Chile durante la segunda mitad de los años cincuenta, luego de una gran reforma en el sistema educacional, lo que permitió la descentralización de las dos principales universidades, transformándolos en Escuelas, departamentos y centros de investigación, con la finalidad de brindar una educación superior más cercana a los alumnos.

Mientras tanto, se crearon escuelas de ciencia política en la Universidad de Chile, la Pontificia Universidad Católica de Chile y Flacso, tendencia que finalizó cuando muchos cientistas políticos de la nueva generación se fueron al extranjero en los meses que siguieron al quiebre institucional de 1973.

La mayor parte de los programas en ciencias sociales fueron cerrados, y los que sobrevivieron fueron relegados a centros de investigación bajo la supervisión de inspectores militares. Las disciplinas prohibidas por el régimen se volvieron atractivas para aquellos investigadores que trabajaban en la clandestinidad reorganizando partidos políticos y en la promoción del retorno a la democracia.

En Chile, la ciencia política se encontraba enfocada, principalmente, en dos corrientes de investigación: relaciones internacionales e instituciones políticas. Es importante resaltar que el primer programa de Magíster en ciencia política fue inaugurado en la Pontificia Universidad Católica de Chile al mismo tiempo en el que se funda la ACCP.

Gran parte de los miembros del Ejecutivo de esos años estaba estrechamente ligado a las Universidades de Chile y Católica de Chile, a las cuales, además, estaban retornando los cientistas políticos silenciosamente desde el exilio.

Durante los años ochenta, la disciplina seguía la senda de las relaciones internacionales con la creación de RIAL y sus ideas regionalistas, claramente influenciados por los cientistas políticos graduados en Europa; y por otro lado en análisis institucional y procesos políticos con un enfoque comparativo. La mayor parte de los miembros de la ACCP de ese momento eran académicos organizados en grupos de estudios separados dentro de la Asociación, pero en ese momento no era evidente la discusión disciplinaria.

La ACCP era una pequeña comunidad de no más de 40 académicos y algunos profesionales del cuerpo diplomático. Con la consolidación de la democracia, los académicos que comenzaron a volver del exilio se integraron a diferentes facultades y se juntaron con otros cientistas políticos jóvenes. A mediado de los años noventa, la teoría política reemergió como un área importante de la ciencia política, y al final de la década, los estudios conductuales y la metodología cuantitativa para investigaciones y encuestas influenciados por las nuevas generaciones de graduados de universidades estadounidenses, comenzaron a reclamar un nuevo lugar en la disciplina.

Durante los noventa y parte del nuevo siglo, la ACCP todavía era una pequeña comunidad con alrededor de 80 miembros, pero reunidos en diversos foros que organizaban Congresos bianuales (se han efectuado un total de 7). Sin embargo, el tamaño de la ACCP no refleja adecuadamente el interés por la disciplina.

Con la modernización y el proceso de privatización del país iniciado en los años ochenta, nacen nuevas universidades privadas, las cuales comenzaron a desarrollar nuevos programas en ciencia política.

La llegada del nuevo siglo generó también un giro en el desarrollo de la ciencia política en Chile, lo cual se ve reflejado en el incremento de las universidades que comenzaron a impartir la carrera de ciencia política ciencia política dentro de su oferta curricular, y para el año 2004 este  número asciende a once, siendo la mayoría entidades de educación superior de carácter privado, convirtiéndose, en general, en una carrera con un aceptable nivel de ingreso de alumnos, bordeando los cincuenta estudiantes como promedio.

Otra área que ha se ha realizado un gran esfuerzo es en mejorar la calidad de las revistas

académicas cuya corriente principal es la ciencia política, así como también aquellas que la abordan como corriente secundaria. Sin embargo, a pesar del incremento en el número de carreras, no se observa un aumento en el número de publicaciones al respecto, principalmente porque no todas las instituciones académicas cuentan con ellas

Durante esta década, las áreas que más recurrentemente se abordan en los debates

académicos siguen girando en torno a las relaciones internacionales, teoría política e

instituciones y procesos, a lo cual se pueden añadir los temas relacionados con las políticas públicas.

En este contexto de crecimiento de nuestra disciplina, la ACCP, junto a las instituciones de educación superior que imparten la carrera, han realizado importantes esfuerzos en generar una debate amplio de los temas que nos son propios, así como también en aquellos que tienen relación con disciplinas afines. Estos esfuerzos se traducen en actividades y congresos bianuales, donde la participación es amplia y el intercambio fructífero, tanto de académicos y de estudiantes

Finalmente, la ACCP continúa siendo una comunidad pequeña, ya que cuenta con 107

miembros, sin embargo, en la medida en que las nuevas generaciones de cientistas políticos comiencen a egresar y especializarse, es de esperar que el perfil, actividades y espacio dentro de la comunidad nacional se defina cada vez más, y ésta, como disciplina, tenga un rol más protagónico en el devenir nacional

Beatriz Hernández

Secretaria Ejecutiva

ACCP

Miguel Ortiz

Tesorero

ACCP

http://www.accp.cl