Debate AP: Las nuevas democracias son inacabadas
De izquierda a derecha, Michael Oreskes, vicepresidente de Associated Press;El canciller brasileño Antonio Patriota; la canciller paquistaní Hina Rabbani Khar y Rachid Ghannouchi, cofundador del movimiento tunecino Ennahda,asiste al debate de la Associated Press sobre “democracia” en el Foro Económico Mundial de Davos, Suiza, jueves 26 de enero de 2012. La democracia occidental sigue siendo un modelo válido para el mundo si incluye a todos los sectores de la sociedad y adopta la igualdad como premisa
26 de enero de 2012
JOHN DANISZEWSKI
Muchos gobiernos que se autocalifican de democráticos temen en la práctica a la democracia y corresponde a sus pueblos tomar la iniciativa, como lo han demostrado las revoluciones conocidas colectivamente como la Primavera Arabe.
Esta fue una de las conclusiones el jueves del encendido “Debate sobre la democracia” entre gobernantes del mundo auspiciado por The Associated Press en el Foro Económico Mundial.
El debate indagó en la reciente incapacidad de los gobiernos democráticos para satisfacer las necesidades económicas de la gente, el funcionamiento del islam político en los sistemas democráticos y las presiones que sufren las democracias más nuevas, carentes tanto de instituciones estables como de tradiciones de derechos humanos, de las mujeres y de las minorías.
La discusión reunió al líder del partido islamista elegido en los primeros comicios democráticos en Túnez; los cancilleres de Brasil y Pakistán; un congresista estadounidense y el director de Human Rights Watch para responder a la pregunta: “¿Está la democracia a la altura de los retos del siglo XXI?”
En épocas de regímenes asediados por insurrecciones de masas; personas influyentes derribadas por denuncias de corrupción; amiguismo y fracasos económicos, cuando las democracias más desarrolladas parecen estar paralizadas por la intransigencia partidista, el debate preguntó si la democracia misma funciona.
En esta cumbre anual de los poderosos e influyentes, el moderador Michael Oreskes, vicepresidente y director editorial de la AP para Estados Unidos, pidió a los participantes que respondieran a la consigna de un manifestante de Ocupemos Davos: “Si el voto pudiera cambiar algo, sería ilegal”.
La respuesta de los panelistas: La democracia de tipo occidental sigue siendo un modelo válido para el mundo en la medida que incluya a todos los sectores de la sociedad y adopte la igualdad como premisa central.
El canciller brasileño Antonio Patriota dijo que la democracia seguirá siendo fuerte en tanto todos tengan voz. “Si la democracia es el régimen de la mayoría y la mayoría es pobre, entonces la democracia debe tratar la inclusión social”, acotó.
Rachid Ghannouchi, fundador del partido Ennouda, que ganó las primeras elecciones libres en Túnez el año pasado, dijo que el “sueño” secular de la democracia en el mundo árabe tiene por fin la oportunidad de hacerse realidad, pero advirtió que subsisten riesgos graves.
“No basta el proceso electoral para realizar la democracia. La democracia necesita una sociedad civil muy fecunda”, dijo. “La democracia sin justicia social se puede transformar en una mafia”.
El congresista estadounidense David Dreier, republicano por California, dijo que movimientos como los de los Indignados deben ser parte del proceso democrático. “No podemos decirle a la gente que tenga paciencia. Debemos encontrar la manera de responder a esto”, sostuvo Dreier.
Kenneth Roth, director ejecutivo de Human Rights Watch, criticó a algunos países por tener la democracia en casa pero sin condenar a otros gobiernos que violan principios democráticos fundamentales. Se refirió en particular a Pakistán, que según él jamás condena la represión en las Naciones Unidas, “salvo, claro, que se trate de Israel”.
Sin embargo, Patriota presentó una visión distinta al señalar que hacer la guerra para proteger la democracia también es un error.
“Algo está muy mal cuando aquellos que deberían dar el ejemplo parecen establecer un vínculo entre la intervención militar y la democracia”, dijo el canciller brasileño.
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